1. España, he aquí lo prohibido

25 de marzo de 2005; Viernes Santo

 

Y, ahora, nos enfrentan con la doble revisión de nuestro ordenamiento público jurídico. Por un lado, la reforma de la Constitución. Por el otro, la de los Estatutos de autonomía. Y, todo ello, en el marco de la subversión separatista vasca y catalana, -ésta con el apoyo del gobierno,- y del nuevo terrorismo fundamentalista islámico; además del ya endémico etarra. La consecuencia es tremenda: la inexistencia del Estado español en extensas áreas del territorio nacional, suplantado por poderes nacionalistas que utilizan sus competencias autonómicas de carácter estatal contra el propio Estado. Y el efecto es el abandono a su suerte de cientos de miles de ciudadanos españoles en su mismas Nación, faltos de apoyo y de protección, a merced de la violencia moral y física de los que niegan a España como Patria única y común. Prohibidos hasta en el uso de su idioma español en trozos de nuestro único territorio nacional. A añadir, el desarme total moral, ideológico y patriótico de la sociedad española, que asiste indiferente a la progresiva desaparición de España. Y, por si fuera poco todo ello, el descontrol absoluto del fenómeno inmigratorio que pone en grave riesgo de pérdida nuestra identidad cultural. Y frente a todo esto, sólo la sonriente oferta continua de diálogo y negociación, como si la lucha contra las acciones secesionistas ya en curso fuera cuestión de “talante”, única aportación hasta ahora a la política española del actual jefe de gobierno, que asistió, por cierto, a la cena-homenaje a Carrillo, suponemos que en la condición de alto magistrado del Estado español. ¡Que vergüenza!

Jaime Suárez