1.  Creo en la resurrección de España

1º de abril  de 2005; Viernes de Pascua

 

Porque creo en Dios tengo esperanza. No es posible que España, que es una realidad en la Historia -forjada a través de siglos y siglos de sufrimientos y alegrías, de victorias y derrotas, de glorias y miserias, de fracasos e ilusiones, pero siempre amada con voluntad de perfección por los mejores de sus hijos, que jamás vacilaron en derramar por ella hasta la última gota de su sangre- pueda desaparecer sin más, víctima de la ingeniería política y del capricho de unos cuantos pocos españoles descarriados que quieren experimentar nuevas fórmulas de convivencia (¡¿) entre sus hombres y sus tierras: estados libres asociados, autonomías asimétricas, balances fiscales... no, no es posible, que frente a tanta traición y tanto desatino, el pueblo español, -siempre callado y sacrificado hasta que, harto, estalla en una de sus temibles cóleras bíblicas,- no diga: ¡basta ya! ¡hasta aquí hemos llegado! ¡el experimento ha terminado! Sí, a pesar de tantas evidencias en contrario, quiero seguir creyendo, que España no pasará, deshecha y vencida por algunos de sus hijos, los menos; y abandonada por el resto de sus hijos, los más. En todo caso, a Dios rogando y con el mazo dando. Y ¿ahora qué? pues a la lucha para evitar que llegue a suceder todo lo malo que se nos viene encima. Cada uno en su puesto. En cuanto a Plataforma 2003 nuestra parcela concreta es la actualización del mensaje de José Antonio que permita su ofrecimiento a la juventud como paradigma y arquetipo de toda limpia ambición de mérito y excelencia. Y, ello, en el plano cultural en primer término, en el terreno de la batalla de las ideas, que es donde se ganan y se pierden al final todas las guerras.Y, desde nuestro puesto colaboraremos en cuerpo y alma con cuantos se propongan, unidos, defender a España.

¡¡ Arriba España!!

  Jaime Suárez