Presentación de las Obras Completas en

la Sociedad Económica Matritense
 

14 de junio 2007


El 14 de junio, tuvo lugar la presentación solemne de las Obras Completas de José Antonio en la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. Presentó el acto D. Ramón Muñoz y Bernaldo de Quirós, Presidente de la Matritense, y joseantoniano desde sus primeros tiempos, -llegó a conocer al propio José Antonio-.

 

Intervinieron D. Enrique de Aguinaga, D. Rafael Ibáñez Hernández, y D. Fernando Suárez González. Estaba también prevista la asistencia de D. Licinio de la Fuente que finalmente le resultó imposible asistir, por tener que asistir al acto organizado en el Congreso ese mismo día, aunque si se pudieron leer unas cuartillas suyas.

 

Tenemos disponibles los textos de Enrique de Aguinaga y Licinio de la Fuente,  Así como el audio completo del acto en wma.

 

Enrique de Aguinaga

Empiezo pidiendo perdón por introducir cuestiones personales.

 

Rafael Ibáñez y Fernando Suárez, con su autoridad, harán, enseguida, los pertinentes análisis

 

En esta confianza y por si alguien no lo sabe todavía, diré que estoy enamorado de mi hija Atocha.

Atocha, todavía en la onda universitaria del 68, se burla cariñosamente de su padre. Y cuando me reúno con los camaradas, me dice con sorna:

 

-¿Qué? ¿Ya te vas con los de las Completas?

 

Para Atocha,  los joseantonianos somos los de las Completas.

 

Y acierta.

 

Normalmente el joseantoniano típico lo es por la palabra, por la palabra escrita, en un emocionante proceso intelectual en el que resuenan los modos de amar que la inteligencia tiene y que José Antonio contrapuso al aserto de Pascal sobre las razones del corazón.

 

Fui  un niño criado en el antifascismo republicano de la guerra.

 

Puedo documentarlo, porque conservo astillas de un diario de adolescencia, en la inmediata posguerra, desembarcado de la zona roja de Madrid en la normalidad de la zona nacional de Orense.

 

Leo unas líneas, con toda su ingenuidad, tal como las escribí en 1940, hace sesenta y siete años

 

Lo que me preocupaba profundamente era la postura de los fascistas frente a los obreros. La propaganda los había pintado de tal manera  que, para mí, el mundo fascista era incompatible con el proletariado. Por consiguiente, la situación de los obreros en la zona facciosa así como  la posición de los facciosos frente al problema social eran para mí una  enorme incógnita

 

Recuerdo que las canciones nacionalsindicalistas me sorprendieron y que lo que más me gustó de las consignas fue "contra izquierdas y derechas" (que me permitía seguir contra la derecha). Las canciones eran  brillantes y las consignas, sin ser tan broncas, eran tan revolucionarias como podía apetecer.

 

Comencé a leer los discursos de José Antonio...

 

Para mi, hijo de perdedor de la guerra,  el gran noviciado dura hasta octubre de 1944, fecha de mi ingreso en la Escuela de Periodismo, y pasa por el albergue universitario de Bergondo, por el S.E.U. de Santiago,  por el cursillo en el albergue de Cercedilla y por las marchas al monasterio de Caabeiro, a través de la fraga del Eume.

 

El pater del albergue de Bergondo, Fray Celedonio [1] , un dominico que en la guerra había sido legionario, nos enseñó  Sacris solemniis,  himno eucaristico de Santo Tomás [2] , del siglo XIII:

 

Sacris solemniis, juncta sint gaudia et ex praecordiis sonent praeconia. Recedant vetera, nova sint omnia: corda, voces et opera.

 

Que a las sagradas celebraciones acompañe el júbilo y que del corazón salgan alabanzas. Atrás lo viejo, que todo sea nuevo: el corazón, las palabras y las obras.

 

Buena música para una revolución, para nuestra revolución, para la revolución que había enamorado a   los hijos de la guerra.[3]

   

Y esto no solo porque lo dijeran las canciones o los ritos. Esto, fundamentalmente, porque lo descubrimos en un libro de tosca edición, como un enorme taco de calendario, titulado Obras Completas de José Antonio.

 

Mariano Faura  lo recuerda, en una entrevista del 82

 

Me había empapado hasta el tuétano, como tantos otros, de las Obras Completas de José Antonio y soñaba con dedicarme a la realización de la España por él presentida, sin la más mínima reserva intelectual o material, hasta el punto que no me preocupaba de otra cosa que de vivir para mis ideales [4]

 

Antes, Ceferino Maestu ya lo había dicho, en una conferencia del 62

 

José Antonio lleva más de veinte años ganando batallas. Muchos de nosotros nos hemos hecho falangistas por él y solo por él; la lectura de sus discursos y de sus artículos nos descubrió un mundo distinto, nuevas posibilidades para la acción y la realización política. [5]

 

Tomando como punto de partida el artículo de José Antonio Salud y revolución, [6] veinticinco años después, Francisco Eguiagaray describe el encuentro de un universitario con aquella palabra:

 

Aquel universitario había leído muchos libros con avidez, como si no le fuera a dar tiempo (...) Un día, en una librería de viejo, encontró un libro. Preguntó el precio: tres pesetas. Era un libro grueso, daba no se qué no llevárselo, tan barato. Luego (...) se decidió a leerlo, aunque no esperaba gran cosa. De momento le sorprendió no encontrar una asamblea de tópicos. En el contexto, las frases huecas, repetidas machaconamente, adquirían súbito sentido en la curva audaz del pensamiento integro. Pasada la primera parte de la obra, dedicada a los discursos, al llegar a los escritos, le dominó pasión y avidez ante aquel libro también. El libro se decía "Obras Completas". Su autor, José Antonio Primo de Rivera (...) Cuando cerró el libro (...) se le quedaron en las manos tres cuartillas blancas rasgueadas de rápidas letras. Pero aquel universitario joven, en las letras de sus cuartillas, sólo podía leer una frase que no estaba allí y que le rompía de alegría los ojos: ¡España, sal fuera! [7]
 

Como se dice de  San Jerónimo y de la Biblia, los de mi promoción nos despiojamos sobre las Completas, en un deslumbramiento que, con palabras, tan egregias como postergadas, ha relatado Rosa Chacel.

 

 El jueves, 27 de diciembre de 1956, en Buenos Aires, Rosa se hace con las Obras Completas  de José Antonio y, después de leerse trescientas paginas de un tirón, escribe en su diario:

 

Es increíble.

 

Dos cosas son increíbles: una, que todo eso haya podido pasarme inadvertido a mí, en España, y otra que España y el mundo hayan logrado ocultarlo tan bien.

 

Hay que estudiar (la persona española) en Unamuno, en Ortega, en José Antonio, su reflejo o espectro. En lo que quedó de ellos, en quienes les fueron afectos y en quienes les execraron sin comprenderlos o, lo que es peor, comprendiendolos y temiendo (...) lo que ellos exigían. [8]

 

Pasados treinta y cinco años, en 1991, tuve la oportunidad de preguntar a Rosa Chacel qué impresión le quedaba de aquel descubrimiento.

 

Rosa no solo no se desdijo, sino que repitió, remachando: Deslumbrante...deslumbrante... La confirmación se produjo en un almuerzo-coloquio, dedicado a Rosa en el Club Siglo XXI, con una asistencia adicta, entre la que se encontraba Rafael Alberti. [9] Un silencio atónito petrificó la mesa, el mismo que actuó en las gacetillas del día siguiente. [10]

 

Para los jóvenes de mi tiempo y de mi conciencia, la dicotomía no era dictadura-democracia, como ahora se quiere hacer creer con efectos retroactivos.

 

Para los jóvenes de mi tiempo y de mi conciencia, la dicotomía era comunismo-capitalismo, con el frente comunista abierto.

 

En nuestro libro de cabecera aprendimos el camino más difícil, el camino de en medio, el camino de la síntesis, el camino de la innovación, la tercera vía.

 

El día que alguien estudie en amor de verdad el pensamiento de la Falange, descubrirá una de las síntesis más grandiosas del pensamiento político español. [11]

 

Escribió Jesús Fueyo:

 

Ahora, al cabo del tiempo, en el mejor de los casos, aparecemos como fantasmas del idealismo, falangistas utópicos, joseantonianos de la Mancha, como aquel pastor que tiraba piedras a la Luna.

 

La historia se la oí a mi padre.

 

Un pastor dio en el empeño de llegar a la Luna con un cantazo de su honda. Las noches de Luna llena, el pastor  las pasaba en vela tirándole piedras. Por supuesto, el pastor  nunca hizo diana. Pero ¿que pasó, finalmente? Pues, pasó que el pastor, a fuerza de tirar piedras a la Luna, acabó siendo el mejor hondero de la comarca.

 

¿Frustración? ¿Fracaso? ¿Fraude? ¿Naufragio?

 

Yo no me precipitaría.

 

Hay una positiva filosofía del fracaso, de raíz cristiana, frente a una negativa filosofía del éxito.

 

En nuestro fracaso revolucionario, teníamos el héroe que no se podía morir.  Teníamos la utopía.

 

Y el entusiasmo.

 

A mi no hay quien me quite la alegría de mi juventud, aquella alegría que declarábamos en latin: Introibo ad altare Dei. Ad Deum qui laetificat juventutem meam.

 

Manuel Alcántara, que también lo vivió, lo cuenta:

 

Tiempos de pobreza y esperanza. De relativa pobreza, porque derrochábamos cosas de dentro y de mucha esperanza. Pasaban los años cincuenta y pasaban tranvías por la glorieta de Bilbao. [12]

 

Aunque todas las televisiones del mundo se empeñen en decir que los jóvenes de aquel tiempo consumíamos los días hambrientos, reprimidos y llorosos; y que lo bueno en esta vida es tener mucho dinero y comer muchos pasteles, yo viví el júbilo del espíritu y lo viví en compañía, con la pobreza más digna y más risueña. Este es, a fin de cuentas, mi patrimonio, con aquella honda, rota de tanto tirar piedras a la Luna.

 

Y, ahora, con las Obras Completas renacidas.

 

Con dos remisiones poéticas termino y permanezco:

 

Nos queda la palabra dice Blas de Otero:

 

Si he perdido la vida, el tiempo,

Todo lo que tiré, como un anillo, al agua,

Si he perdido la voz en la maleza,

Me queda la palabra

 

Y dice Jorge Guillen,  desde su Cántico:

 

Oíd un hombre al habla.

Manifiesto el espíritu.

Amorosa invasión de claridad.

 

Amorosa invasión de claridad.

 


 


[1] CELEDONIO FERNANDEZ (Cangas de Narcea, 1914 - Leon, 1973).

[2]TOMAS  DE AQUINO (Roccasecca, 1225- Fossanova, 1274)

[3] JOSE LUIS ALCOCER, "Radiografia de un fraude", Planeta, Barcelona, 1978, pp. 167-197, "Una filosofia del cancionero".

[4] JOSE LUIS CASAS (El Castelo, 1936), "Mariano Faura o el deseo de concienciación", entrevista con MARIANO FAURA (Guadalajara, 1925), en "El Alcazar", Madrid, 24 de octubre de 1982.

[5] CEFERINO L. MAESTU (Vigo, 1920), "Sindicalismo falangista", conferencia, en el Circulo Doctrinal José Antonio, Madrid, inauguración del curso 1962-1963.

[6] OCJA, o.c.

[7] FRANCISCO EGUIAGARAY BOHIGAS ( León, 1934), "Salud y revolución", en "Arriba", Madrid, 17 de julio de 1960.

[8] ROSA CHACEL (Valladolid, 1898),   "Alcancia. Ida", Seix Barral, Barcelona, 1982. Pg 69.

[9] ENRIQUE DE AGUINAGA, "Rosa", en "Ya", Madrid, 8 de diciembre de 1991 ("Kilometro Cero", 42).

[10] TULIO H. DEMICHELI (México, 1956), "Rosa Chacel confiesa que no soy exilable porque siempre he llevado conmigo a España ", en "ABC", Madrid, 5 de diciembre de 1991. ESTEBAN HERNANDEZ (Madrid, 1965), "El Club Siglo XXI homenajea a Rosa Chacel tras quedarse a las puertas del Cervantes", en "El Mundo", Madrid, 5 de diciembre de 1991. "EL PAIS" (DIARIO), "Rosa Chacel y Rafael Alberti retoman su viejo debate sobre el europeísmo y el andalucismo", Madrid, 5 de diciembre de 1991.

[11] JESUS FUEYO ALVAREZ (La Felguera, 1922- Madrid, 1993). FELIPE MELLIZO, "El camino recto", en "Arriba", Madrid, 29 de octubre de 1959.

[12] MANUEL ALCANTARA, "Daniel Manzano", en "Arriba", Madrid, 6 de diciembre de 1972.

Licinio de la Fuente



Mi saludo y mi gratitud a Plataforma 2003 y a todos ustedes.
 

Es extraordinariamente meritorio el esfuerzo de Plataforma 2003 publicando las Obras Completas de José Antonio dentro de las actividades conmemorativas de su centenario. Aunque hace muchos años se editaron otras, ya ni juntas, ni parcialmente es fácil encontrar las obras del Fundador de la Falange. Y , sin embargo, esta generación, no obstante el tiempo transcurrido, puede aprender en ellas conceptos y principios perfectamente válidos para los problemas de nuestro tiempo. En el libro publicado por la Plataforma sobre el pensamiento joseantoniano, ya me atreví a escribir sobre la actualidad del concepto de Patria en José Antonio en relación con el reto de la integración europea. Hoy voy a decir unas palabras sobre la vigencia de su pensamiento en relación con otro tema si cabe más actual y problemático: el de la España de las autonomías.

La Constitución vigente, ha institucionalizado lo que se ha llamado el "Estado de las Autonomías", como organización territorial de España. Se trata de una original concepción del Estado, de la que no conozco precedentes, ni términos comparativos en cualquier época o lugar del mundo. Es algo que hemos "inventado" nosotros y que no es ni un Estado unitario, ni un Estado federal, ni nada que se parezca a una u otra cosa. Es sencillamente el "Estado de las Autonomías", a cuya configuración actual algunos nos opusimos con todas nuestras fuerzas en los debates constitucionales, y cuyos partidarios lo sacaron adelante, sin definirlo después. Porque otra de sus peculiaridades es su permanente evolución, su inacabada e inacabable constitución. El Estado actual de las Autonomías es distinto del de hace veinte años, distinto del de hace diez, y por supuesto no será el que tengamos dentro de otros diez. ¿Tiene alguien en la cabeza el definitivo Estado de las Autonomías? Me gustaría conocerle.

¿Qué hubiera dicho José Antonio de esta peculiar organización del Estado? Sólo podemos saberlo por aproximación, ya que ni los movimientos nacionalistas de su tiempo llegaron tan lejos, ni los Estatutos Vasco y Catalán, únicos en relación con los cuales pudo pronunciarse, eran tan "abiertos" y por ello tan "insaciables" como los Estatutos, y sobre todo las pretensiones autonómicas actuales.

Teóricamente, las competencias del Estado y de las Comunidades Autónomas aparecen delimitadas en el Título VIII de las Constitución, pero en ese mismo título hay un precepto (el arto 150) que permite que el Estado delegue las competencias que se le han atribuido antes, con lo cual no se sabe dónde pueden acabar las competencias autonómicas. Y por otra parte, el arto 2° contiene la extraña contradicción de proclamar la unidad nacional y luego decir que España se integra de "regiones" y "nacionalidades", como si fuera posible distinguir entre "nacionalidad" y "nación" y como si la atribución del concepto de "nación" para un territorio no llevara aparejadas consecuencias muy graves en materia de autodeterminación y soberanía.

Fruto de esos extraños y disolventes principios, es el apogeo de todo lo vernáculo, de las pequeñas "patrias locales", de los llamados "hechos diferenciales", de las lenguas autóctonas, de la reclamación permanente de funciones políticas y administrativas ... de la desintegración, en definitiva, del Estado, del que al menos se sigue hablando. Peor es todavía el olvido de España y de todo lo auténticamente nacional, de lo que casi es pecado hablar.

Para entender lo que está pasando, los errores cometidos y los que sin duda están por venir y de los que habría que salir al paso, nada mejor que releer algunos de los conceptos joseantonianos incluidos en estas Obras Completas, empezando por lo que él llamaba el concepto "romántico" y el "concepto "racional" de nación, tan esclarecedoramente expuestos en su artículo "La Gaita y la Lira"; o en su "Ensayo sobre el Nacionalismo", o en sus magistrales intervenciones en el Parlamento Republicano en tomo a los Estatutos vasco y catalán.

"¡Cómo tira de nosotros!. Ningún aire nos parece tan fino como el de nuestra tierra; ningún césped más tierno que el suyo; ninguna música comparable a la de sus arroyos. Pero ... ¿no hay en esa succión de la tierra una venenosa sensualidad? Es la clase de amor que invita a disolverse. A ablandarse. A llorar. El que se diluye en melancolía cuando plañe la gaita. Amor que se repliega más cada vez hacia la mayor intimidad: de la comarca al valle nativo; del valle al remanso donde la casa ancestral se refleja; del remanso a la casa; de la casa al rincón de los recuerdos ... "

Son párrafos de "La Gaita y la Lira", donde dice que a tal manera de amar no puede llamarse realmente patriotismo. "No veamos en la patria el arroyo y el césped, la canción y la gaita, veamos un destino, una empresa. La Patria es aquello que en el mundo configuró una empresa colectiva. Sin empresa no hay Patria; sin la presencia de la fe en su destino común todo se disuelve en comarcas nativas, en sabores y colores locales.

En su "Ensayo sobre el nacionalismo", publicado en F .E. el 19 de abril de 1934, distingue entre el concepto romántico de Patria, que nos lleva a lo puramente sensible, al terruño, a la lengua, a la pequeña historia local, a los sentimientos más primarios y elementales, y el concepto racional, el que nos lleva a entender la nación como unidad de destino, como un quehacer común que nos ha dado singularidad e identidad en la Historia."Un pueblo no es nación por ninguna suerte de justificaciones físicas, colores o sabores locales, sino por ser otro en lo universal; es decir: por tener un destino que no es el de las otras naciones.

Todavía con mayor claridad en su discurso en el Parlamento el 28 de febrero de 1934, al discutirse el Estatuto Vasco, dijo que "lo que a los pueblos les convierte en naciones desde luego no son tales o cuales características de raza, de lengua o de clima; lo que a los pueblos les da jerarquía de nación es haber cumplido una empresa universal. .. Para ser naciones tenemos que diferenciarnos frente a otras naciones por haber realizado o estar dispuestos a realizar empresas que nos diferencien de las demás."

" ... el País Vasco y Cataluña han dado al mundo hombres universales y han realizado empresas de dimensión universal, pero lo que han hecho formando parte de España .... España es nación y es irrevocablemente nación, pero España no es Castilla frente a Vasconia, sino que es Vasconia con Castilla y con todos los demás pueblos que la integran ...

En otra ocasión, refiriéndose a Cataluña en su artículo "España es irrevocable" (F .E. 19 de julio d e 1934), después de rebatir el concepto generalizado de una Cataluña puramente codiciosa en lo económico, y de reivindicar el carácter esencialmente sentimental y profundamente poético del pueblo catalán, dijo que "España es la nación y no ninguno de los pueblos que la integran. Cuando esos pueblos se unieron, hallaron en lo universal la justificación histórica de su propia existencia. Por eso España, en conjunto fue la nación".

Salió al paso de aquellos que hacían depender la independencia de que la quisieran muchos o pocos catalanes. "Aunque todos los españoles estuvieran conformes en convertir a Cataluña en país extranjero, sería el hacerlo un crimen merecedor de la cólera de Dios". "España es irrevocable. Los españoles podrán decidir acerca de cosas secundarias pero acerca de la esencia misma de España no tienen nada que decidir ... Nuestra generación no es dueña absoluta de España, la ha recibido del esfuerzo de generaciones y generaciones anteriores y ha de entregarla como depósito sagrado a los que la sucedan ... Las naciones no son contratos rescindibles por la voluntad del que las otorga, son fundaciones, no dependientes de la voluntad de pocos ni de muchos".

Por supuesto que José Antonio no sería opuesto a una descentralización administrativa regional. Sí lo hubiera sido, sin embargo, con su emocionado y radical apasionamiento al llamado Estado de las Autonomías, porque se está construyendo no para integrar y administrar mejor España, sino "frente a España" como unidad.

En el artículo antes citado, sale al paso de los que dicen que sólo hay que conceder Estatuto a las regiones cuando "tengan una personalidad propia" o "una mayoría de edad" para manejarse por sí mismas. "Una región, dijo, es mayor de edad (y puede tener estatuto propio) cuando ha adquirido tan fuerte conciencia de su unidad de destino en la patria común que esa unidad ya no corre ningún riesgo por el hecho de que se aflojen las ligaduras administrativas".

Podría seguir hablando del tema horas y horas. Pero tienen que intervenir otros y yo debo dejarlo. Y lo dejo, pensando, como José Antonio, que a pesar de todos los desmadres autonómicos, España sobrevivirá.

 

 

audio del acto, (17 megas, formato wma)
 

14 de junio de 2007