Mañana viernes: Funeral en Madrid por Ismael Medina

 

Mañana viernes, 4 de febrero a las 18'00 horas nos reuniremos en la Parroquia Santa María de la Esperanza, (también conocida como Parroquia de Valdeluz) en la Ciudad de los Periodistas, c/. Fermín Caballero 53, a las 18'00 horas para asistir a una Eucaristía en sufragio de su alma.

Ismael significó mucho para nosotros y su pérdida es irreparable, pero nos queda la memoria de su ejemplo y la relectura posible de su valiosa obra.

Hemos solicitado también de la Comunidad del Valle de los Caídos el recuerdo de Ismael en el memento de difuntos de la Misa del domingo día 6 a las 11 de la mañana, a la que también, siempre que podamos, deberíamos asistir.

 

Ha muerto Ismael Medina

Ismael, un hombre bueno, entrañable amigo y camarada, fundador de Plataforma 2003 desde los primeros tiempos, nos ha dejado. Ha muerto en su casa de Aranda de Duero en la pasada madrugada. Desde su Lucero, intercede ya por España.

Ismael Medina era licenciado en Periodismo y Derecho y  Diplomado en Magisterio. Durante su larga trayectoria periodística publicó más de 60.000 artículos y trabajos de investigación, ocupando los siguientes cargos: Jefe de prensa y propaganda del SEU, Jefe de prensa del Ministerio del Trabajo, Delegado del Servicio de Publicaciones en el Ministerio de Educación y Ciencia, Director del telediario de la noche en TVE., Subdirector Internacional de la Agencia EFE, Redactor Jefe de la Agencia Pyresa y corresponsal en diversos países, Redactor Jefe de Juventud, Jefe de información, editorialista y redactor en Arriba, Comentarista Internacional en Radio Nacional de España, Redactor y columnista en las revistas universitarias La Hora y Alcalá. Redactor en: Patria (Granada); Diario (Jaén); El Español; Así Es; La Estafeta Literaria.. Columnista en: El Alcázar; El Correo de Cuenca; El Correo de Burgos; Vistazo a la Prensa, etc.

Reproducimos su último artículo, escrito poco antes de morir, y publicado ayer 1 de febrero en el Correo de Burgos.

www.correodeburgos.es

Mar, 01/02/2011
Ismael Medina Cruz

A Dios

Ésta es la última columna de Corazón sin Coraza. La escribe mi hijo al dictado de mis emociones. Yo he de partir hacia un destino soñado: el del reencuentro con mis dos hijas, Miriam y Esther, y el amor de mi vida, Conchita. Ante eso ya no hay crisis, ni dislates políticos, disparates legislativos, incongruencias administrativas o francachelas mundanas que me retengan.

Me voy en paz con la vida, pues las satisfacciones y las alegrías pueden más que los embates del dolor, la incomprensión y las difíciles experiencias que ésta me ha deparado.

Creo honestamente que he sido consecuente con mis ideas y en todo momento sincero con mis lectores, a los que he ofrecido mi punto de vista sin otra pretensión que llevarles a la reflexión y ayudarles a decidir por sí mismos. He callado lo que pensaba que debía callar; y he dicho lo que creía que había que contar, siempre en posesión de información y nunca desde la especulación. La opinión debe construirse desde el conocimiento de los hechos comprobados y no de la rumorología y los cotilleos de salón. Y ello ha constituido siempre la base de mi independencia profesional, que creo haber mantenido hasta el final a pesar del excesivo coste personal que en ocasiones me he visto obligado a pagar.

Sé que en estos días se dirán muchas cosas de mí. Unas buenas y otras malas. No me preocupa. Nunca me ha preocupado. Siempre he pensado que es mejor no hacer caso, antes que iluminar a los ignorantes con la verdad. Allá ellos.

Me quedo con lo mejor, con la familia y los amigos, a los que tengo verdadera devoción. Porque, créanme, es lo que realmente merece la pena en la vida: el amor de los tuyos. Éste es el equipaje con el que emprendo mi último viaje hacia el reencuentro ya anunciado, embarcado en la fe de lo que me voy a encontrar. Lo único que siento es no poder volver a ocupar este espacio para contarles mi experiencia. No me queda otra que despedirme con un simple y entrañable A Dios.

2 de febrero 2011