Ainadamar

Leña a los falangistas

José Mª García de Tuñón Aza
www.dignidaddigital.com

Nada, caña a los falangistas, cualquier día un tribunal de la masónica Argentina o de la iluminista ONU, les acusa de la muerte de Nerón, y aquí en España el ministerio público formula como tren de alta velocidad la acusación. Algún "experto" de la llamada Generación del 27, aquél al que definía  Juan Ramón Jiménez como "pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón", sigue sentando cátedra, como Montoro, que es suave, blando y de algodón con los poderosos y duro y confiscatorio con los débiles. Bueno, este mundillo de la "cultura" y la política que tome nota de Sánchez Mazas  y apliquen el verbo dimitir. Menuda tropa.

Algunos de los que tienen intención de leer este artículo se preguntarán qué significado tiene el título del mismo. En pocas palabras sólo decir que así se llama una ópera, su primera ópera, del compositor argentino Oswald Golijov y el libreto del americano David Henry Hwang. En el Teatro Campoamor de Oviedo se estrenará el próximo día 8 y habrá tres representaciones más en días sucesivos. Según los críticos, esta ópera relata la amistad entre García Lorca y su musa Margarita Xirgu, aunque los acontecimientos que narra están contados cronológicamente de modo inverso a los sucesos históricos. Hasta aquí nada de particular.

Pero para saber algo más de esta ópera tuve la ocurrencia de entrar Wikipedia y aquí pude leer una de las acusaciones más falsas de nuestra reciente Historia, aunque desconozco si está sacado del libreto o, simplemente, salió de la mente perversa de quien escribió estos párrafos: «El ensueño es roto por la llamada de Ramón Ruiz Alonso, el falangista [sic] que ordenó el arresto de Lorca, ejecutado en agosto de 1936s». Y más adelante, el jumento que escribió que Ruiz Alonso era falangista, añade: «Nadie sabe los detalles de la muerte de Lorca. Margarita tiene una visión de hora final: el oportunista Ruiz Alonso arrestando a García Lorca en Granada… » . Anteriormente el funesto autor de estas líneas había escrito: «…la oposición de García Lorca a la Falange Española…».  

Lo primero de todo, decir  que Ramón Ruiz Alonso jamás perteneció a Falange. Esto se puede comprobar en cualquier libro de historia que hable del asesinato de García Lorca. Para demostrarlo recogeré algunas opiniones de personas nada sospechosas. Comienzo con el hispanista y socialista Ian Gibson que en unas declaraciones al periodista Antonio Astorga en el diario «ABC» del 21 de septiembre de 2001, le dice:  «Mire, si José Antonio Primo de Rivera hubiera estado en Granada, a Lorca no le matan. Porque Primo era un hombre con cultura, un poco poeta y con él se podía razonar. Yo hasta le tengo cierto cariño». El mismo autor  sabiendo como sabía que Lorca estuvo escondido y protegido en casa de los falangistas, hermanos Rosales, cuenta en su libro «El asesinato de García Lorca», refiriéndose a uno de los Rosales, el que era un excelente poeta: «Lo cierto es que Luis Rosales estuvo en peligro de ser también muerto a consecuencia del asunto de Lorca».

José Antonio y todos los falangistas, menos esos que, como escribió el poeta falangista Luys Santa Marina, «vinieron después, cuando el sol doró el agosto, cuando ya había una ancha y segura calzada que unía el pasado y el porvenir de la Patria, hecha con huesos de Caídos, de nuestros caídos», sintieron gran admiración por García Lorca, incluso hay quien escribió que José Antonio quiso que Lorca fuera el poeta de Falange...

Esa admiración de José Antonio por Lorca también la ha reconocido Francisco, el hermano del poeta, en su libro «Federico y su mundo»  cuando reconoce que gracias al fundador de Falange, el poeta recibe una subvención que esperaba para su teatro La Barraca: «La subvención pudo ser salvada, se dice que gracias (y es posible) a la intervención del fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera, ferviente admirador de Federico». Y termino con unas citas del falangista Dionisio Ridruejo, cuando era director general de Propaganda, hace del cedista, no falangista, Ruiz Alonso.  Dice que entre el personal heredado se encontró con el nombre del diputado obrero (de la CEDA) por Granada Ramón Ruiz Alonso. «Como todo el mundo sabe, este hombre ha sido el jefe del grupo armado que detuvo a García Lorca en casa de la familia Rosales donde se había refugiado». A continuación, en su «Casi unas memorias», Ridruejo sigue escribiendo: «Acabo de tomar posesión de este servicio y veo que usted sigue en él. Quiero decirle con toda claridad que no deseo su colaboración y que por ello doy por presentada y aceptada su renuncia. La razón es simple. Usted ha participado en la muerte de Federico García Lorca en Granada, una de las más lamentables e injustas que se han producido en esta guerra. Yo no soy un juez y no entro ni salgo en la responsabilidad que a usted le toque, pero no quiero tenerle a mis órdenes y considero que esta es la primera vez y última vez que tengo relación con usted».

Esta es la verdadera historia de este individuo y no la que ha recogido Wikipedia. Es algo así como la memoria histórica de Rodríguez Zapatero. Es decir, la memoria de ellos, de los que escriben sin saber lo que dicen.