También en el 36...



José Javier Esparza
http://www.intereconomia.com/blog/blog-esparza/

El español de cierta edad mira hacia atrás y constata que, en efecto, demasiadas cosas se parecen al año 1936. Pero ampliemos el campo de visión.

También en el 36 se asaltaban sedes de partidos políticos con la connivencia, anuencia o abstinencia del poder (el asalto a UPyD en Barcelona es como lo de los centros de la derecha en la Granada roja, asaltados por las milicias del gobernante Frente Popular).

También en el 36 había una ultraizquierda desbocada que empujaba a la izquierda institucional hacia la violencia (lo de Rubalcaba en Granada, como lo de Prieto en Écija).

También en el 36 se puso en la calle a docenas de criminales con bandera política –que no por ello dejaban de ser criminales- y, de paso, a otro buen número de criminales sin bandera (la amnistía a los presos de la revolución del 34, como la amnistía de Rajoy a los etarras).

También en el 36 se magnificaba la violencia de la derecha y se minimizaba la violencia de la izquierda (compárese el asalto incruento a la Blanquerna con el asalto violento a la Complutense).

También en el 36 se censuraba oficialmente a los medios de comunicación incómodos o simplemente críticos (lo del CAC contra las teles de la derecha es como aquella infame sucesión de páginas anuladas por orden administrativa en los periódicos de la época).

También en el 36 había una derecha cobarde y pueril que, por extraños complejos, prefería entregar el poder al enemigo antes que defender a los sectores sociales que decía representar (lo del PP de Rajoy se parece demasiado a lo de Miguel Maura y Alcalá Zamora).

Y así sucesivamente.

El español de cierta edad mira hacia atrás y constata que, en efecto, demasiadas cosas se parecen al año 1936. Pero ampliemos el campo de visión: lo que pasa hoy en España no responde a una suerte de fatídica condena eterna lanzada sobre nuestro país, sino que ocurre exactamente igual en cualquier otro país donde el Estado renuncia a garantizar el imperio de la ley. Eso es todo.

Por cierto: en el 36 no había rey. ¿Ahora…?