EXPRESIÓN DE LIBERTAD

 

 



Enrique de Aguinaga
Decano de los cronistas de La Villa
 


Durante años he explicado a doctorandos, en la Universidad Complutense, que, según jurisprudencia, el derecho a la libertad de expresión no es derecho de prestación. Es decir: que, contrariamente a lo que ocurre con la Enseñanza o Sanidad, el poder público no está obligado a proporcionar los medios para el ejercicio del derecho; que tales medios se los tiene que procurar el titular del derecho.

Todo ello en concordancia con la facultad determinativa y el derecho del veto del director en cada medio (Carlos Soria, El director de periódicos, 1972) y, por supuesto, en el marco de la libertad de expresión con dimensión pública; no en el marco de las conversaciones de café.

Lógicamente y paradójicamente, a la vez, el derecho a la libertad de expresión ha sido derecho de prestación en la Constitución de la Unión Soviética y países satélites. Y lo sigue diciendo en la Constitución de Cuba.

Batallita. Afectado en mi honor por un texto publicado, escribí al director que congeló mi réplica. Agotada la espera e invocando camaradería del Frente de Juventudes, recurrí al patrono (los periódicos tienen dueño) y mi carta se publicó al día siguiente. Crecido en la suerte, le pedí cancha para un artículo y el patrono (Jesús de Polanco) me contestó amablemente que ese era otro cantar.

Al cabo del tiempo, nos encontramos en casa de Carlos Robles Piquer y, risueñamente, le dije: “Don Jesús, deme un poco de derecho a la libertad de expresión que no tengo” Rápida fue la respuesta de don Jesús: “No. Usted tiene todo el derecho a la libertad de expresión. Lo que ocurre es que no puede ejercerlo”. Don Jesús tenía razón.

En esta tesitura ¿cómo despreciar la amistosa oportunidad que se me ofrece? La acepto como estoy: más cerca de la teología que de la política, proposición abrupta, que procuraré ir explicando, mientras dure. Lo cual quiere decir (por favor, no le demos más vueltas) que quien me facilita el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y yo mismo, que aprovecho la facilidad, estamos unidos en la libertad, en la libertad que vengo mendigando.