Diccionario de la Falange

Y

 

 

«Y»

yagüe, juan
yzurdiaga, fermin yugo y flechas

sugerencias y colaboraciones: diccionario@plataforma2003.org

"Y"

era el distintivo de mérito de las militantes de la Sección Femenina de FET y de las JONS. Según la circular nº 85 de la Secretaría General del Movimiento, se estableció que los galardones correspondientes a la Delegación Nacional de la S.F. - la "Y" - tenía tres clases - oro, plata y rojo -, individuales o colectivas. En 1945 se añadió un distintivo "Y" verde. Aquel año se entregaron treinta y cinco distintivos juveniles. El sistema de distintivos era un reconocimiento al servicio y la importante línea que guiaba a la SF en la construcción de su propio pasado. Era una nueva versión de los medios utilizados por la Falange masculina para honrar a sus héroes, los "caídos", según el nombre con que fueron conocidos siempre. El primer paso en aquella dirección se había dado en el Consejo Nacional de Salamanca, donde a los nombres de los héroes de la Falange grabados en el telón negro se sumó la lista de las mujeres de la SF fallecidas en servicio. Algunos miembros de la SF habían obtenido condecoraciones militares del gobierno, pero la SF introdujo su propio sistema de reconocimiento por los servios prestados. Treinta y ocho de las cincuenta y nueve afiliadas muertas en servicio fueron recompensados con honores póstumos, y muchas supervivientes recibieron una condecoración por su valor. El distintito de la "Y" de la SF podía ser colectivo, como en el casos de todas las enfermeras de la SF que había servido en la División Azul y de todo el centro de la SF de Toledo, honrado en octubre de 1939 por "la excelencia continuada en sus servicios. También se recompensó a las mandos fundadoras de la organización.

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"La representación de Isabel I, como emblema e imagen distintiva formaba parte de la interpretación de la reina como paradigma de la SF. Su monograma, la "Y", fue escogido como distintivo principal de la organización y pasó a ser titulo de su publicación mas importante (Revista "Y" para la mujer nacionalsindicalista). La revista apareció mensualmente desde 1938 y combinaba propaganda con materias de interés más general para las mujeres. El origen de la Revista "Y" había sido deseo de Pilar de crear un paralelo con "Vértice", la publicación de la Falange masculina, y mantuvo en general la calidad critica de esta última, con colaboradores muy conocidos que escribían en ambas. El simbolismo de la letra "Y" tenía múltiples interpretaciones. Era el monograma isabelino y también la conjunción copulativa. Además, era la primera letra de otro símbolo asociado a la reina: el yugo. Las tres eran representaciones de unidad y, en el contexto falangista, símbolos de los que José Antonio había denominado "la poesía del Estado". (Richmond Katheleen ob. cit. p. 89).


yagüe, juan

(1891 - 1952), (San Leonardo, Soria, 1891 -Burgos, 1952) Teniente General del Ejército, Ministro del Aire y militante de F.E. de las J.O.N.S.)

Militar, ingresó en la Academia de Infantería en 1907, con la misma promoción que Franco. En 1910 salió como oficial de infantería , solicitando destino en África; en 1914 fue destinado al Regimiento de Saboya, en Tetuán, donde fue ascendido a capitán por méritos de guerra. Varias veces herido, recibió varias condecoraciones. A la llegada de la República le degradaron por ser poco afecto al nuevo régimen. Tras pasar por la situación de retiro forzoso por razones de salud, intervino en la neutralización de la revuelta de Asturias, de octubre de 1934, donde tomó Gijón y Oviedo. Franco le reclamó para hacerse cargo de un Tercio de la Legión en Dar Riffien. Amigo de José Antonio y militante de Falange Española, en determinadas ocasiones actuó como enlace entre la Falange y el Ejército. Leal a Franco, se identificó con la doctrina de la Falange, en la que militó hasta su muerte. Le ofrecieron un puesto en el extranjero, con el fin de alejarlo de España, pero él lo rechazó. Fue coordinador de la sublevación que se preparaba desde Marruecos. Dirigió el Alzamiento y se hizo cargo de la columna del Sur (legionarios y regulares) que avanzaron hacia Madrid. Conquista Badajoz donde encontró fuerte resistencia, vencida tras varios días de lucha casa por casa. Exageradamente, como era habitual en la propaganda republicana, se le imputa la represión contra los combatientes vencidos, ya esclarecida en sus justos términos. Se le quiso responsabilizar de la misma para oscurecer la gesta del Alcázar que los historiadores comunistas, como Tuñón de Lara, ni la mencionan en sus textos, y del genocidio de Paracuellos de Jarama, perpetrado por el Gobierno de Largo Caballero.

Yagüe siguió avanzando con sus tropas hasta Navalmoral de la Mata y, desde allí, el 27 de agosto, hasta Talavera de la Reina. El 11 de septiembre llegó a Santa Olalla, que ocupa el día 20. Tomó parte en la reunión en Peña de Francia, que designa a Franco Generalísimo y Jefe de Gobierno del Estado, a la que Yagüe asiste acompañado por una centuria de Falange.

El 22 de octubre se reintegra al servicio activo asumiendo el mando de dos columnas africanas en dirección a Madrid. El 15 de noviembre cae enfermo y es sustituido en el mando por García Escamez. Nombrado Consejero nacional por Hedilla, aceptó la Unificación. Fue uno de los pocos falangistas que intercedió por Hedilla y los demás condenados, tras los sucesos de Salamanca en vísperas de la Unificación Política. Participó, ya como general, en la batalla de Brunete y se hizo cargo del Cuerpo de Ejército marroquí, con el que intervino en la batalla del Ebro y en la contraofensiva subsiguiente sobre Cataluña.

Más de una vez se enfrentó a Franco. A principios de 1938 pronuncio un discurso en el que afirmó: "Para darle a la unificación calor humano, para que ésta sea sentida y bendecida en todos los lugares, hay que perdonar. Perdonar sobre todo. En las cárceles hay, camaradas, miles y miles de hombres que sufren prisión. Y ¿por qué?, por haber pertenecido a algún partido o algún sindicato. Entre estos hombres hay muchos honrados y trabajadores, a los que con muy poco esfuerzo, con un poco de cariño, se les puede incorporar al Movimiento (...) Hay que ser generosos, camaradas".

El discurso no gustó en las altas esferas y Yagüe fue temporalmente relevado del mando de sus tropas.

Una vez reintegrado a sus funciones, participó en la conquista de Cataluña.

El 27 de enero de 1939 entró con sus tropas en Barcelona. El 9 de agosto de 1939 es nombrado Ministro del Aire en el llamado "primer gobierno de la paz". En abril de 1940 es ascendido a general de División.

En 1940 comienza su caída política. En noviembre cesó como Ministro del Aire, tras ser denunciado de que conspiró en un complot falangista. Es destinado a Melilla , en 1943 asciende a teniente general y se le concede la Capitanía General de la VI Región Militar ,con sede en Burgos, donde realiza una intensa y eficacísima tarea social promoviendo la construcción de la "Barriada Juan Yagüe", la Ciudad Deportiva y algunas residencias sanitarias. Actuó con eficacia en la lucha contra el maquis en Aragón y Navarra. Fue apartándose poco a poco de toda actividad política y falleció tras una larga enfermedad. Fue ascendido a Capitán General a título póstumo, le fue concedida la Palma de Plata de Falange Española y el título de marqués de San Leonardo de Yagüe.


yzurdiaga, fermín

(1903-1981) Sacerdote y periodista, nació en Pamplona , fue ordenado sacerdote en 1926. Fue canónigo magistral, colaboró en "La Gaceta Literaria". Tomó contacto con las JONS y con la Falange, a la que se afilia en su fundación. Tras el Alzamiento, fundó y dirigió el diario "Arriba España" y la revista "Jeraquía", agrupando a intelectuales falangistas - Laín Entralgo, Eugenio D'Ors, Torrente Ballester, Rosales, Martín Almagro, García Serrano, etc. Tachó de masónica a la unificación, no dudó sin embargo posteriormente de aclimatarse a los nuevos tiempos de FET. Fue consejero nacional y Delegado Nacional de Prensa y Propaganda. Tras el fallecimiento de Franco, se retiró de la política, aunque no de sus compromisos ideológicos, pues parece ser que no dejó en su vida de vestir la camisa azul bajo la sotana. Entre sus obras figuran "Mensaje de las banderas victoriosas" (Pamplona, Jerarquía, 1937) "Discurso al servicio y voz de la Falange" (Pamplona, Jerarquía, 1938).

De José Antonio escribió:

"Esquema fragante, donde ajustar nuestra conducta.- Sin aureolar su memoria con adjetivos impertinentes y peligrosos, sin desorbitarles entre fervores equívocos y míticas impertinencias, tal como era de humano, rigurosamente católico y español, su vida nos queda como esquema fragante, válido, vivo, donde ajustar nuestra conducta. Lo entregó todo - la existencia por la esencia - en el servicio de España. Y hay que meter en ese trueque del existir por ser, muchas renuncias temporales y mundanales - familia y prosapia, carrera, negocios, goces - pero también eso tremendamente inalienable como el amor y la vida". (Citado por Aguinaga y G. Navarro op.cit p. 517).

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"La jerarquía de la Iglesia en España por estas mismas fecha (1939), y como es sabido, si compartía en líneas generales el ideal de restauración católica del país, trataba de guardar distancias respecto a las directrices precisas que los gobiernos habían tomado y tomarían. Desde Pamplona y, a primeros de junio, Fermín Yzurdiaga, dirigía la siguiente carta al Jefe del Estado:

"A S.E. Generalísimo Franco, Jefe Nacional de FET y de las JONS.

Mi Caudillo: Invitado, en nombre de V.E. por la Secretaria General del Movimiento, para asistir al Consejo Nacional del próximo 5 (junio de 1939), el Sr. Obispo de Pamplona, mi Prelado (Marcelino Olaechea), me niega terminantemente su autorización para colaborar y asistir a las sesiones del dicho Consejo, única causa que motiva mi ausencia en esas nobles tareas de reconstrucción patria.

He creído que V.E. debía conocer estos motivos, ya que siempre y en todo momento estoy, con mi sincero juramento de lealtad, al servicio entero de V.E.

Fiando en la bondad de V.E. le ruego me conceda una audiencia personal.

A las órdenes de V.E. Fermín Yzurdiaga.
Pamplona 4 de junio de 1939.Año de la Victoria."

("Documento inédito..." T. I., pág. 519).

yugo y flechas

El nombre de Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (J.O.N.S.) fue propuesto por Ramiro Ledesma. Se adoptó como emblema jonsista el haz de cinco flechas cruzado por un yugo. Este fue un gran acierto, pues además de su sencillez geométrica, de su belleza, está ligado a los momentos históricos en que España hizo su unidad, y simboliza a la perfección las consignas fundamentales del jonsismo.

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El artículo segundo de los Estatutos que "forman el emblema de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., cinco flechas en haz abierto y un yugo apoyado sobre la intersección de las mismas". En publicaciones posteriores se afirmaba que el yugo es "la Agricultura nacional, el campo nacional, la vida nacional; las flechas son de "hierro, de acero, de la carne española eterna". "El equilibrio duradero entre el pasado horizontal - el yugo - la ascensión vertical, celestial, de un futuro: las flechas. Habrá que reconquistas nuestra Patria a flechazos, a golpes de cariño. Amorosamente Duramente, Como se conquista a la mujer que parirá a nuestros herederos."
El yugo y las flechas se adoptó como emblema distintivo para las JONS. Ya en el año 1929, escribía Jiménez Caballero: "Nudo y haz: Fascio. O sea nuestro siglo XV, el emblema de nuestros católicos y españoles reyes, la reunión de todos nuestros haces hispánicos, sin mezclas de Austrias y Borbones, de Alemanias, Inglaterras ni Francias".

En realidad la idea parece que pertenece al profesor socialista Fernando de los Ríos, catedrático de Derecho Público, quien durante una clase dijo que si el fascismo hubiese nacido en España habría adoptado como emblema el yugo y las flechas.

También Rafael Sánchez Mazas, en 1927, quién en una conferencia pronunciada en el Ateneo de Santander, el 24 de enero de 1927, se refirió al escudo de los Reyes Católicos que figura en la Torre de Castellmare, en Palermo, y las reminiscencias del Imperio español y la epopeya como meta nacional.

Por su parte, Ernesto Giménez Caballero, en la segunda edición de la Obra "Genio de España", que data de 1938, afirmó que fue él quien primero percibió y proclamó la relación familiar existente entre el fascismo de Mussolini y el yugo y las flechas.

Está documentado que el diseño original corresponde a Roberto Escribano Ortega, que por aquel entonces militaba en las filas carlistas y quién fijó en cinco el número de flechas para que fuesen radiales al yugo, situando éste en la intersección de dicho haz.

Sobre el Yugo y las Flechas, el periódico "F.E.", en el número 11, de 19 de abril de 1934, publicaba el artículo "La España que se hace", cuyo texto es este:

"El yugo es la yunta, la junta, las Juntas de nosotros, de nuestra propicia coyuntura histórica.

Las flechas hienden las mañanas de España. Hienden. Ofenden. Son la Ofensiva de una raza, de una juventud que pretende imponerse ahora.

El yugo camina delante del arado, es la agricultura nacional. El campo nacional. La vida nacional.

Cada manojo de saetas es una gavilla de corazones, una hermandad, un gremio, un Sindicato.

Las flechas son de hierro, de acero, de carne española eterna. Aguzadas, forjadas en el fuego antiguo por sindicalistas nacionales.

El yugo y las flechas son también la cruz, forman una cruz. Para sus cruzados toda una gran empresa ha sido una cruz en la encrucijada de los tiempos. Si el yugo pesa, apesadumbra a alguien, las flechas aligeran, alegrarán nuestra buenaventura española.

Aunque cerca del yugo está siempre el estímulo.

Los campesinos que hablaban latín estimulaban a sus bueyes - junto a la cerviz -con una punta de saeta en la extremidad de un palo.

Nuestro escudo huele a garrote, y a fragua, y a pan, y a vino, y a sol, y a eternidad.

El equilibrio duradero entre un asado horizontal - el ubio - y la ascensión vertical, de un futuro, las flechas. Habrá que reconquistar nuestra patria a flechazos, a golpes de cariño. Amorosamente. Duramente. Como se conquista a la mujer que parirá nuestros herederos."

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"Caballero del Toisón de Oro, Fernando (El Católico) necesitaba proveerse de un emblema y una leyenda acorde. Isabel había escogido el haz de flechas, que significaba la unión de sus reinos, porque la F era inicial del nombre de su marido. Este acudió al gran humanista Antonio de Nebrija, poniéndole como única condición que el lema comenzara con la letra Y, como ya hiciera con el signo del yunque utilizado por él en justas y torneos.

El gran latinista le propuso una pequeña historia que Quinto Curcio había introducido en la biografía de Alejandro Magno. Llegado a Gordión el conquistador macedonio había encontrado un yugo - la letra Y - en torno al cual se había atado un nudo con tan malas artes que nadie había sido capaz de desatar; a él estaba unida la premisa de conquistar el mundo. Alejandro sacó la espada y lo corto diciendo "tanto monta", lo que en castellano viene a querer decir "da lo mismo". En otras palabras, se invitaba a Fernando a que, haciendo valer su posición, tomase la vía directa. Los dos emblemas, yugo y flechas aparecen juntos en los escudos de armas y sirven para la identificación del reinado" (Luis Suárez, "Los RR.CC.", Ob. Cit. p. 100-101).

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"Los socialistas han querido extirpar en nosotros lo espiritual: os han dicho que en la vida de los pueblos sólo influye lo económico. ¡No lo creáis! No hemos venido al mundo para comer y trabajar sólo, como los animales. Por eso, en nuestro emblema, junto al yugo de la labor están las flechas del poderío. Tenemos que esperar en una España que otra vez impere. Ya no hay tierras que conquistar, pero hay que conquistar para España la rectoría en las empresas universales del espíritu" (O. C .p. 714).

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"El emblema de la Falange Española representa como los fascios italianos, el símbolo de una época del pasado nacional. Yugo y Flechas fueron introducidos por los Reyes Católicos, Fernando e Isabel, tras su matrimonio en 1469 y la unión de sus dos países en 1479, que había puesto las bases de la unidad de España. Al nombre de Isabel se refiere el yugo, usado por Fernando, al nombre de Fernando, el símbolo usado por Isabel, las flechas. Ambos dos emblemas indican el honor y la fuerza presente en la unidad: las iniciales de las respectivas definiciones corresponden a las de las dos socios reales . En la época más tardía de la monarquía española, el símbolo decae, pero en el siglo XX fue recuperado nuevamente por los falangistas españoles y difundido con un significado afín al fascismo. Como el fascio litorio y el símbolo del águila, puesto de relieve por los fascistas italianos y por los nacionalsocialistas alemanes, al futuro emblema de la Falange le fue atribuido un significado imperial, ya que, bajo los "Reyes Católicos", España, potencia marítima de primer orden, había poseído un imperio colonial universal". (A. Rabbow "Dizionario dei simboli politici", Milano, 1973, pag. 163-164).