Diccionario de la Falange

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sugerencias y colaboraciones: diccionario@plataforma2003.org

 

 

unamuno, miguel de

(1864, Bilbao - 1936, Salamanca) Escritor, académico y Rector de la Universidad de Salamanca. Estudio en Madrid, en 1891 ganó la cátedra de griego, dedicándose a a escribir obras de pensamiento y ejercer el periodismo. Inicialmente fue adherido al socialismo y colaboro en el periódico "La lucha de clases. Su primera obra de pensamiento fue "En torno al casticismo" (1895), que trata temas españoles. Sufrió una crisis espiritual, que le alejo de la vida política. Fue desterrado por la Dictadura por sus ataques a Don Miguel de Unamuno, del que se declaró enemigo acérrimo. Fue diputado independiente por Salamanca en las Cortes Constituyentes de 1931. Autor de obras como "Vida de Don Quijote y Sancho", "Del sentimiento trágico de la vida" y "La agonía del cristianismo" y numerosos ensayos, novelas, poesía y libros de pensamiento como son sus libros "Poesías" (1907),"Rosario de sonetos líricos" y "Romancero del destierro" etc.

Mantuvo algunos contactos con la Falange y con el Alzamiento, del que se manifestó entusiasta y crítico. Murió en Salamanca y su féretro fue transportado por un grupo de falangistas y enterrado según el ritual de la Falange.

A propósito de José Antonio declaró:

"Primo de Rivera está bien. Es un muchacho que se ha metido en un papel que no le corresponde. Es demasiado fino, demasiado sensible y, en el fondo, tímido para que pueda ser un jefe y ni mucho menos un dictador. A esto hay que añadir que una de las cosas más necesarias para ser un jefe de un partido "fajista" es la de ser un epiléptico". (Miguel de Unamuno "A propósito de una distinción: nombramiento de Ciudadano de Honor de la II República" (entrevista en "Ahora". Madrid, 19 de abril de 1935)

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"(José Antonio) Un cerebro privilegiado.- Apenas si se sabe nada de su suerte. Imagínese mi zozobra. Ahora, que nos da por arrasar la inteligencia, no es lícito que aguardemos con demasiado optimismo lo que la contienda pueda depararle. Lo he seguido con atención y puedo asegurar que se trata de un cerebro privilegiado. Tal vez, el más prometedor de la Europa contemporánea." ("Carta al periodista argentino LISARDO DE LA Torre, agosto de 1936. Recogida por Antonio Gibello en "José Antonio, ese desconocido",Dyrsa, Madrid, 1985 p. 17).

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"Al estallar el Movimiento en Salamanca, Unamuno ofreció su cooperación y su esfuerzo. Nadie pone en duda su adhesión a la causa libertadora.

A mediados de agosto, con ocasión de unas alocuciones que pronuncié en la emisora salmantina, pude percatarme de los movimientos y el gesto de Unamuno en la ciudad (...) En aquel verano, alegre y militar de Salamanca, en la Plaza, llena de soldados y de falangistas, encontré a Don Miguel de Unamuno alegre y novelero, encantado de la vida y de la guerra.

Estaba fuerte, sanguíneo, con el pelo muy blanco. Se sentaba en la Plaza con sus amigos y comentaba la agitada actualidad. No perdía su aplomo, ni aquella su proverbial egolatría, ni su "pose" estupenda de español y de vasco visceral.

Conservaba toda su gran memoria y su gran altivez.

Los "camisas azules" que pasaba cerca de él le saludaban brazo en alto. A mí aquello me gustó. Ver a don Miguel, en la cima de su vida y de su obra, abrazar la causa de Franco con el entusiasmo de un muchacho, y ver a la Falange juvenil cuadrada ante su recia figura, era cosa grata de ver. A veces, Unamuno paseaba con el jefe provincial de Salamanca, Francisco Bravo.

Unamuno hablaba y decía.

-Franco es la gran coyuntura de España. Esta realizando cosas maravillosas, que no se había visto nunca. La elegancia con que ha sorteado dificultades que parecían insuperables, asombrará a las generaciones futuras. La novela que se ha desarrollado en el Estrecho los primeros días del Movimiento, es apasionante.

- ¿Y usted cree que venceremos, don Miguel?

-Sí. No lo he puesto en duda ni un instante. El hombre que es capaz de hacer lo que ha hecho Franco en un mes, tiene asegurada la victoria.

-¿Cuáles son, a su juicio, las cualidades más singulares de Franco?

-Su generosidad y su inflexibilidad. Estábamos hartos de botarates y de muñecos de pim, pam, pum. El Gobierno de la República es un Gobierno de botarates y de indocumentados, y ha surgido el hombre de una vez. Aquí no hay trampas. ¡Hechos!, hechos...!" (A. de Obregón).

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"Felipe Ximénez de Sandoval publicó en diciembre de 1971 su versión; advierte que presenció los hechos y que el mismo día consignó por escrito sus impresiones. Habló Unamuno; cuenta, "para decir sus cosas. Sus cosas siempre tienen la virtud de irritar al que las oye. Nunca están desprovistas de razón, pero jamás esa razón se presenta oportunamente". Menciona luego las conocidas referencias al vencer y convencer y a la anti-España... Verdades inconclusas - comenta - pero ¿era el momento? Falso era, en cambio, lo que afirmó Unamuno de que las mujeres y los niños de Salamanca fueran a ver los fusilamientos. Continua la interrupción de Millán Astray "en tono de arenga militar" y rematado con el "mueran los intelectuales". Pemán y Sainz Rodríguez protestan... y el general rectifica: "¡Los malos intelectuales!". Doña Carmen Polo de Franco sale del brazo de Millán Astray y Unamuno al otro lado; los dos se despiden: "Millán se volvió a Unamuno y, como si nada hubiera pasado, dijo: ¡bueno, don Miguel, a ver cuando nos vemos"!. "Cuando usted quiera, mi general! Se dieron la mano. Y Millán, sin soltar la del glorioso escritor, gritó "¡Vamos muchachos, el himno de Falange!" (J. M. G. Escudero, ob cit. p. 1494).

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"Murió el 31 de diciembre de 1936. Cuando conversaba con el falangista Bartolomé Aragón, catedrático de la Escuela de Comercio y profesor auxiliar de la Facultad de Derecho. Le decía a Unamuno si Dios no habría vuelto la espalda a España. "Don Miguel descargó un recio puñetazo sobre la camilla y exclamó: "¡Eso no puede ser, Aragón! ¡Dios no puede volverle la espalda a España. España se salvará porque tiene que salvarse. Apenas dichas estas palabras, expiró" (Ximénez de Sandoval, Artículo publicado en "En pié", nº 312, Diciembre de 1971).

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"Su cadáver lo llevaron a hombros falangistas. Y estuvo representado el Cuartel General. No es cierto que hasta entonces hubiese estado arrestado. Eugenio Montes recuerda que él o Víctor de la Serna le iban a buscar para salir a pasear. Concedió en su casa algunas entrevistas. La del novelista Katantzakis resultó incierta en la cronología, que unas veces se fija antes del acto del 12 de octubre y otras después; Unamuno le declaró que, sin ser un derechista, estaba con los militares, porque eran los que traían el orden que de momento era absolutamente necesario. Otra entrevista concedió el 1 de noviembre a un periodista; según parece el francés Georges Sadoul. Se citan también dos llamados manifiestos que Unamuno había entregado privadamente y uno de los cuales que reproduce Carlos Rojas, aunque con dudas sobre su versión textual, conocido casi literalmente con la versión que otros dan de la entrevista últimamente mencionada. En dicho texto Unamuno se refiere a su destitución como rector...; "insisto sobre el hecho de que el Movimiento a cuya cabeza se encuentra el general Franco tiende a salvar la civilización occidental cristiana y la independencia nacional" (J.M. García Escudero, ob. cit. p. 1495).

unidad

"Cuando José Antonio defendía, contra la falta de calidez social de las derechas y la torva actitud subversiva de las izquierdas, una España indivisa, no estaba enunciando una suerte de utopía sincretista.

El que gana una guerra debe ganar también la paz. Cuando una fe, un programa y un estilo hacen una nación, el Estado tiene que asumir ese ideal y ese estilo haciéndose a su imagen y semejanza. Por eso, participante íntegramente de sus ideales y percibiendo con ojos claros la realidad, Franco - gran político a la par que general - ha reconocido a la Falange como movimiento único de la nación española, convirtiendo sus 27 puntos en mandamientos del nuevo Estado. Es de estos días el decreto. Allá, desde su gloriosa Ausencia, José Antonio, capitán de primaveras, gana en abril de 1937 la gran batalla para la cual partió hace cuatro años con menos gente que el Cid, y, como él, campeador y vencedor mas allá de la vida y de la muerte" (Eugenio Montes "La hora de la unidad" "Arriba España" (Diario), Pamplona, 23/HI/38).

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"Y para nosotros, nacionalsindicalistas, que hicimos el juramento de nuestro sacrificio por la unidad, no existe parte integrante de nuestro suelo, ni sector de opinión, que no sintamos hermanadamente imprescindible, por muy catalán o muy vasco que sea. Nuestra misión es hacerle poner la estimación, el dinero y el orgullo, en más nobles empresas. Todo lo que persiste con todo original en la vida española, ha de ser incorporado al servicio de la unidad, en el cuerpo viviente de la patria. Los muertos que no murieron enterrarán sus muertos, y todo lo que viva, habrá de integrarse, jerarquizado en orden a su valor, pero sabiendo que el mando no necesita justificaciones, sino ante Dios o ante sus superiores." ( Luis Rosales "Política de misión", "Arriba España" de Pamplona, (1/I/38).

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"Pero en España, los ingredientes de la "unidad", dentro del fragmento nacional, eran extremadamente mucho más varios y con mucho mayor relieve: había el Ejército; había Falange y el Requeté; había la masa desee cuadrada, llamada genéricamente "derechas" necesitada de mil purificaciones, pero brindada para mil aprovechamientos. Todo esto, a cambio de hacer más difícil la tarea, la aseguraba contra todo error y extravío, e imponiéndola contenciones nos garantizaba el logro de un nacionalismo equilibrado y humano como ningún otro Dios nos obligaba a trabajar más, pero conseguir también más: para conseguir nada menos que la formula perfecta y sintética, que el mundo anhela, de un nacionalismo fuerte, católico, universalista: sin agresividad frente al mundo, ni absorción frente a la persona humana" (José María Pemán "ABC" (Diario) Sevilla 1/IX/37).


" El miedo contra los males de la disgregación está en buscar de nuevo el pensamiento de unidad: concebir de nuevo a España como unidad, como síntesis armoniosa colocada por encima de las pugnas entre las tierras, entre las clases, entre los partidos. Ni a la derecha, que para lograr una arquitectura política se olvida del hambre de las masas; ni con la izquierda, que por redimir a las masas las desvía de su destino universal" (O.C. pág. 398).

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"La Unidad es la raíz última del entero pensamiento de José Antonio. Frente al pecado de escisión él levantaba la idea amorosa de la unidad. En tierras de miseria y olivar, en el plateado Jaén, proclamó que la esencia del movimiento que él acaudillaba era la unidad. Y ante los universitarios de Valladolid manifestó que "el medio contra los males de la disgregación está en buscar de nuevo un pensamiento de unidad; concebir de nuevo a España como unidad, como síntesis armoniosa colocada por encima de las pugnas ente las tierras, entre las clases, entre los partidos". A lo largo de su decir y escribir, la unidad es la fuente última del pensamiento:

"La irrenunciable sed de José Antonio
era sed de unidad, porque en Castilla
la unidad en la sed es patrimonio".

Ha escrito Leopoldo Panero. Y creemos que esa unidad es la unidad de pensamiento clásico, entendido de modo armónico y orgánico, asentada sobre la variedad. Por eso hay como una oculta nostalgia cuando recuerda la Europa del XIII, "el siglo de Santo Tomás", en el que "la idea de todos es la unidad metafísica, la unidad de Dios; cuando se tienen estas verdades absolutas - sigue diciendo - todo se explica, y el mundo entero, que en este caso es Europa, funciona según la más perfecta economía de los siglos. Las Universidad de París y Salamanca razonan sobre los mismos temas en el mismo latín. El mundo se ha encontrado a sí mismo. Pronto se realizará el Imperio español que es la unidad histórica, física, espiritual y teológica". (Adriano Gómez Molina,"José Antonio", Antología, Prólogo, p.10 y 11).

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"Ante todo, la afirmación de esa unidad de España. No la veía como una simple estructura administrativa sino como una integración. Era ventajoso que la nación estuviera constituida por regiones diversas, cada una de las cuales puede generar el amor a ese paisaje y esa existencia, pero entendía que esa diversidad debía conducir a la posesión de un orden de ideas, cuya que la unión en la diversidad le parecía forma política superior". (Luis Suárez Fernández, "ABC", (Diario) Madrid 23 de abril de 2003).

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"España fue nación hacia fuera, que es como de verdad se es de veras nación, cuando los almirantes vascos recorrían los mares del mundo en los mares de Castilla, cuando los catalanes admirable conquistaban el Mediterráneo unidos en naves de Aragón, porque nosotros entendemos eso así, queremos que todos los pueblos de España sientan no ya el patriotismo elemental con que nos tira la tierra, sino patriotismo de la misión, al patriotismo de lo trascendental, el patriotismo de la gran España" (o.c..p. 110).

unidad de destino

" Pudiéramos decir que la unidad de destino, la unidad para la empresa, descansa ad intro, en la unidad de las tierras, de las clases y de los hombres de España. La concepción de España en José Antonio es una concepción proyectiva hacia el futuro, dinamizada, en marcha hacia un mañana atrayente; pero esa marcha, esa motorización - que es una de sus notas más originales y sugestivas - descansa, decimos, sobre la unidad en lo universal ha de estar asentado sobre la justicia más radical y profunda de la comunidad española; sobre la armonía de sus componentes, sobre la hermandad en el sacrificio y en el beneficio; sobre la idea de una sociedad completa en la que los españoles se sientan hermanos "al repartirse entre todos la prosperidad y las adversidades, porque no estaremos jamás en la misma hermandad mientras unos tengan el privilegio de poder desentenderse de los padecimientos de los otros". No quiere José Antonio hacer grande la Patria tacaña de los privilegios, sino la Patria grande de todos los españoles : "La Patria que propugnamos no será de la clase más fuerte. Será la de todos. Y en ella no se podrá ir a los jornales de hambre ni a la holganza". (Adriano Gómez Molina, op. cit p. 12).

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"Se debe partir del concepto "unidad de destino". La definición de que la Falange ha partido es la exacta. Es la única que rige sin error la historia y la filosofía. En este punto de partida se armoniza el fin de la Patria con la universalidad y el fin último y sobrenatural del hombre. Y todos los errores de tipo racista, nacionalista, materialista o utilitario se eliminan. Decir "unidad de destino" equivale a decir que la Patria no es el territorio, ni la raza, sino la unidad orientada al norte universal". Desde la fundación de la Falange esta ha sido su afirmación fundamental. Para nosotros, sobre la misma lengua, sobre la variedad de las lenguas, esta la unidad de destino, donde todo nos cabe desde el albor de Castilla al Imperio sobre diversos continentes" (Sánchez Mazas op. cit .p. 121)

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"Los Puntos Iniciales, piedra sillar de nuestra doctrina, comienzan así:

Falange Española cree resueltamente en España.
España no es un territorio.
Ni un agregado de hombres y mujeres.
España es, ante todo, una unidad de destino.
Una realidad histórica.
Una entidad verdadera en sí misma, que supo cumplir - y aún tendrá que cumplir -misiones universales.

Así comienzan nuestros Puntos Iniciales, porque nosotros creemos que "La Patria no es el territorio ni la raza, sino la unidad de destino orientada hacia su norte universal"; que las Patrias son, más que divisiones geográficas o raciales, entidades históricas a quienes Dios asignó misiones universales que cumplir. Y la conciencia y el cumplimiento de esa misión, de ese Destino en lo Universal, determinan y justifica, respectivamente, la formación y persistencia de una Patria, el ascenso de un pueblo a Nación. De tal modo que "un agregado de hombres, sobre un trozo de tierra, sólo es nación si lo es en función de universalidad, si cumple un destino propio en a Historia"

Así, ser españoles quiere decir no únicamente el haber nacido en determinada parte del globo, sino, sobre todo, el sentirnos llamados a cooperar en la empresa que realizo y que ha de realizar de nuevo España en la Historia del mundo.

Todo ello quiere decir que en el conjunto de vínculos espirituales, históricos, geográficos, etc., que, según vimos en las Nociones Preliminares, nos da el concepto de Patria, debemos considerar como la nota más importante y característica la de la empresa, la misión en lo universal asumida por cada grupo nacional, bien como motivo de su propia formación, o bien realizada posteriormente, sin que ello signifique la total exclusión de los demás vínculos y valores.

En el caso de España, esa empresa, ese destino en lo universal ha de ser continuación de aquel que cumplió en la época de plenitud histórica, o sea, la época imperial que comenzó en el reinado de los Reyes Católicos. Entonces, después de haber realizado la empresa universal de rechazar por Occidente el peligro islámico, "por su sentido de catolicidad, de universalidad, ganó España al mar y a la barbarie continentes desconocidos, para incorporar a quienes las habitaban a una empresa universal de salvación"; e inmediatamente, cuando la Reforma Protestante rompió en Europa la unidad de la Cristiandad, España fue la mantenedora de la unidad católica, al mismo tiempo rechazaba, esta vez por mar, la invasión islámica.

Así que España es una patria que tiene que llevar a cabo una de las grandes misiones que pueden darse en la historia" (Julián Pemartín .ob. cit. 10-13).

Doctrina. Norma Programática. España.

unidad de España

"En José Antonio, la unidad de España es un trascendental de su ser, la variedad, una de sus riquezas y manifestaciones. Falange, en el pensamiento de José Antonio, reconoce la individualidad de las regiones españolas; individualidad con características peculiares, individualidad que, en algunas regiones, goza de lengua propia y conserva rasgos indelebles de una raza configuradora y en otras se enriquece con un acervo de costumbres que las tipifican. Falange, en el pensamiento de José Antonio, reconoce la posibilidad de una pluralidad legislativa, en atención a la variedad de sus características. Falange, en el pensamiento de José Antonio, reconoce la posibilidad real de una autonomía regional de modo que cada región organice su vida interna" (*) (A. M. Alonso, ob. cit. p. 394) (* José Antonio, O. C. p. 259-260) Stanley G. Payne reconoce explícitamente el sano y fecundo regionalismo de España, aunque condenaba la separación de toda una región de la soberanía nacional" ("Falange..."p. 67-68)

Unidad. Doctrina. José Antonio.

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"Pero Falange, en el pensamiento de José Antonio, justifica su existencia, entre otras razones dogmáticas, en la de la unidad de España como destino común de todas las regiones. La estructura de España no es un asunto de configuración mental o conceptual, sino de reconocimiento de la variedad de sus regiones con características propias, pero España no es una estructura, sino un sentido (O.C. p. 421-422); no es simple naturaleza, es historia (O.C. p. 24): no es una raza o un conglomerado de razas o de características raciales, es una creación finalista (O.C. 260, 409, 411, 84 y 344); no es una lengua o unas lenguas, sino un idioma que trasciende y unifica los distintos lenguajes (O.C. 409, 260. 344); no es meramente el atractivo del pedazo de tierra donde nacimos, ni la emoción directa y sentimental que sentimos todos en la proximidad de nuestro terruño, no es un fenómeno de topografía, es misión en la Historia (O.C. p. 184, 24, 344); no es sus tierras o sus hombres, es el conjunto de sus tierras y de sus hombres, distintos, pero inseparables en el quehacer comunitario (O.C. p. 183); no se define por la forma constitucional del Estado, sino que es el Estado y su forma constitucional el que, por definición y esencia, ha de salvaguardar la unidad de los hombres y de las tierras (O.C. p. 183, 343-344,337, 338); el secreto dela Patria - el misterio transparente de España - no se esconde bajo los hongos de cada aldea, ni se reduce a los sabores y colores locales, sino que los incorpora y trasciende para que no se disuelvan o marchiten al soplo del cierzo sus amores (O.C. 408); España es la configuración de una empresa colectiva, con un destino común, con sustantividad propia e irrevocable; es una fundación irrenunciable y no un contrato rescindible" (A. M. Alonso. p. 394-395)

Empresa. Unidad de Destino. Doctrina.


"Para afirmar la unidad de España no se debe negar la diversidad. Castellanos, vascos, catalanes, gallegos, andaluces, deben estar unidos precisamente porque son diversos. Es un argumento cerril el que alega la diversidad para la desunión. Nosotros alegamos, respetamos, amamos profundamente la diversidad como fundamento de una unión perfecta, superior, armoniosa. Quisiéramos decir simbólicamente a cinco grandes pueblos esparcidos y unidos de mar a mar, entre el Pirineo y las columnas de Hércules: "Tú eres sutil como el meñique, tú eres noble como el anular, tú eres cordial como el dedo del corazón, tú eres imperativo como el índice, tu eres aprehensor y potente como el pulgar. Entre los cinco juntos pudisteis poseer la tierra cuando erais como una mano de hombre, puño cerrado y puño generoso, puesto sobre el siglo imperial de Toledo". Esta es la primera bienaventuranza política; "Bienaventurados los que son unos y diversos porque ellos poseerán la tierra". Y ahora, ¿qué pasa? Puños internacionales, puños hostiles nos abren la mano, nos descoyuntan la unión de las falanges, nos ponen arrodillados de humillación y de dolor ante el mundo, en actitud de viles y de débiles. Cerraos en un puño crispado, pueblos de España. No os unáis por abajo, por la raza, por los climas y las cosas que hacen iguales a los rebaños. Os uníais por arriba - por el ¡Arriba España!-, por las cosas que unen a los hombres, por una unidad de fe y de destino, que levantó sobre vuestras ciudades carnales una ciudadanía forjada a semejanza de la de la ciudad de Dios. Y así erais una parte prócer y en la arquitectura ideal del universo, porque reproducían, según las grandes normas constructivas, la armonía del todo. Erais parte, pero también imagen de universalidad. España pudo tener una misión universal, porque la universalidad la empezaba por lograr en sí misma sobre las diversidades de las lenguas y las razas de España. Este nombre, "España", no es del castellano, ni del vasco, ni del catalán, ni del gallego, ni del andaluz, sino el verbo y la acción de todos juntos, la puesta en marcha unánime de una Patria rostral, cara al mundo, con una vocación civilizada y civilizadora. Para que la unidad sea una unidad superior queremos y afirmamos una diversidad como fundamento necesario dela proporción y la armonía nacionales.

Queremos una diversidad de pueblos" (Rafael Sánchez Mazas op. cit p. 21-22)

Unidad. España.

unidades orgánicas

"He aquí una grande y bella tarea para quienes de veras consideran a la Patria como un quehacer: aligerar su vida económica de la ventosa capitalista llamada irremediablemente a estallar; verter el acervo de beneficios que el capitalismo parasitario absorbe en la viva sed de los productos auténticos, ello nutriría la pequeña propiedad privada, libertaría de veras al individuo que no es libre cuando está hambriento y llenaría de sustancia economista las unidades orgánicas verdaderos; la familia, el municipio y el sindicato, no simple representante de quienes tienen que arrendar su trabajo como una mercancía, sino beneficiarios del producto conseguido por el esfuerzo de quienes lo integran". (O.C. op. cit. p. 876)

Democracia orgánica. Doctrina. Norma Programática.

unidad sindical

Algunos obispos se opusieron al mantenimiento de la unidad sindical dentro del Movimiento; defendían a la HOAC y la JOC como formas de participación apostólica en los problemas laborales. Los falangistas en cambio decían que la Hermandad Obrera de Acción Católica estaban siendo utilizada únicamente como instrumento para una acción subversiva y que en cuanto dejara de ser útil a los que se servían de ella, la abandonarían, no sin haber hecho una siempre de materialismo dialéctico entre sus miembros.
La cuestión de la unidad sindical fue un tema recurrente utilizado para la oposición al régimen. Se escudaron en ella cuantos pretendían cambiar el sistema. Superada la transición, el tema se ha olvidado, sin considerar que la realidad del sindicalismo español, su praxis y sus objetivos, son unitarios, como lo fueron siempre que no fueran sometidos al dirigismo de los partidos políticos de izquierdas.

Unidad. Sindicalismo. Norma Programática.

unificación, la

"El 19 de Marzo de 1937, Franco decreta la unificación de las fuerzas políticas que participan en el Alzamiento nacional, bajo la rubrica de Falange Española Tradicionalista y de las JONS (FET y de las JONS), y las demás fuerzas políticas son suprimidas, El nuevo movimiento se convierte en el jefe Nacional, sucediendo a Hedilla, que no acepta el nombramiento de Secretario General y es acusado de traición y condenado a muerte y posteriormente conmutada esa pena por la de cadena perpetua. Posterior confinamiento y restitución en 1947.

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El decreto nº 255 del 19 de abril de 1937, dice así:

Artículo 1º. Falange Española y Requeté, con sus actuales servicios y elementos, se integran bajo mi jefatura en una sola entidad política de carácter nacional que se denominará Falange Española Tradicionalista y de las JONS.

Esta organización intermedia entre la sociedad y el Estado tiene la misión principal de comunicar al Estado el aliento del pueblo y llevar a éste el pensamiento de aquel a través de las virtudes político morales de servicio, jerarquía y hermandad. Son originariamente y por propio derecho, afiliados de la nueva organización todos los que en el día de la publicación de este decreto posean el carné de Falange Española o de las Comunión Tradicionalista u podrán serlo, previa admisión, los españoles que lo soliciten.

Artículo 2º. Será órganos rectores de la nueva organización política nacional el Jefe del Estado, un Secretariado o Junta Política y el Consejo Nacional. Corresponde al Secretariado o Junta Política la constitución interna de la entidad para el logro de su finalidad principal; auxiliar a su jefe en la preparación de la estructura orgánica y funcional del Estado y colaborar en todo caso a la acción del Gobierno. La mitad de sus miembros, con los que iniciará sus tareas, serán designados por el Jefe del Estado y la otra mitad por el Consejo Nacional.

El Consejo Nacional conocerá de los grandes problemas nacionales que el Jefe del Estado le someta en los términos que se establezcan en disposiciones complementarias.

Mientras se realizan los trabajos encaminados a la organización definitiva del nuevo Estado totalitario, se irá dando realidad a los anhelos nacionales de que participan en los organismos de servicio del Estado los componen entes de Falange Española Tradicionalista y de las JONS para que les impriman ritmo nuevo.
Artículo 3º. Quedan fundidos en una sola milicia nacional las de Falange Española y Requeté conservando sus emblemas y signos externos. A ellos se incorporarán también, con los honores ganados en la guerra, las demás milicias combatientes.

La Milicia Nacional es auxiliar del Ejército. El Jefe del Estado es jefe supremo de la Milicia. Será jefe directo un general del Ejército con dos subjefes militares procedentes, respectivamente, de las milicias de Falange Española y del Requeté. Parta mantener la pureza de su estilo se nombrarán dos asesores políticos.

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"El día 19 (de abril de 1937), la unificación de decretaba. Como Jefe Provincial (de FE en Valladolid) había recibido yo un telegrama - telegrama circular - en que el Jefe recomendaba atenerse a las instrucciones que se recibieran por conducto jerárquico y sólo a ellas. No era un telegrama subversivo. La noticia del decreto llegó, sobre más o menos, al mismo tiempo. Girón y yo esperábamos en la Jefatura Territorial de donde pasamos al Gobierno Civil, mientras los falangistas se agolpaban fuera como esperando órdenes. Se les anunció que la unificación era un hecho consumado y se les leyó el telegrama, añadiendo una recomendación de disciplina. No estábamos contentos, esa es la verdad. Ningún falangista viejo recibió la unificación sin desconfianza, y otro tanto puede decirse de la mayoría de los nuevos. Sabíamos que el falangismo perdía su autonomía y que el vino de su programa recibiría una gran carga de agua. Pero no resistimos. No resistió nadie. Ni Hedilla ni sus amigos. Ni los triunviros. Ni las duras milicias castellanas. Ni los agresivos andaluces. Ni los gallegos innumerables. El espíritu de la guerra era absorbente y - ahora lo veíamos - neutralizante, aunque la palabra suena a paradoja. Se luchaba para vencer ¿Para qué más? Esa era una incógnita, a la que intentaban responder varias hipótesis. Desde ahora la hipótesis sería una sola, y no tardaríamos en saber que sería una hipótesis casi exclusivamente personal". (Dionisio Ridruejo "Casi unas memorias". Editorial Planeta, Barcelona, 1976 p.93).

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"Salamanca 23.IV.37 (3 de la madrugada). El Generalísimo, Jefe del Estado, ha firmado un importante Decreto, número 260, que dice así:

"En cumplimiento de lo prevenido en el artículo segundo de mi Decreto número 255, y a los efectos que en él se mencionan, procede nombrar la mitad de los miembros del Secretariado o Junta Política de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S.

En su virtud, dispongo:

Artículo único: Son miembros del secretariado Político de Falange Española Tradicionalista y de las JONÁS., don Manuel Hedilla, don Tomás Domínguez Arévalo, don Darío Gazapo, don Tomás Ruiz Espejo, don Joaquín Miranda, don Luis Arellano, don Ernesto Jiménez Caballero, don Pedro González, don Ladislao López Bassa.
(Heraldo de Aragón, Zaragoza, viernes 23 de abril de 1937)

Hedilla, falangista; Domínguez Arévalo, tradicionalista; Gazapo, militar; Ruiz Espejo, tradicionalista; Miranda, falangista; Arellano, tradicionalista; Jiménez Caballero, falangista; López Bassa, falangista, (Heraldo de Aragón, 27 de abril 1932, pág. 3).

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Falange Española de las JONS era heredera histórica, para lo bueno y para lo malo de la Falange que se fundó el 29 de Octubre de 1933 (ó el 2 de noviembre), pero ello no significa que grupos falangistas con otras denominaciones no formen parte de la Historia de la Falange, habida cuenta que desde el 19 de abril de 1937 FE de las JONS dejó de tener entidad jurídica propia y, desde ese momento, se llevaron a cabo numerosos y heroicos intentos de mantener la vida y hay que recordar al autor del primer libro sobre la Falange y el Nacionalsindicalismo, Juan Pérez de Cabo, autor de "¡Arriba España!" caído gloriosamente en acto de servicio en 1942, que fue condenado a muerte y fusilado en Valencia, siendo Jefe del Estado el General Francisco Franco.

Hedilla. FET y de las JONS. Movimiento.

uniforme

El uniforme, desde un principio, se redujo a la camisa azul mahón. Un color que según F. Blanco ya fue utilizado por las MAOC (MILICIAS Antifascistas Obreras y Campesinas, que utilizaron un azul claro), a la que se le fue añadiendo otros elementos correajes militares, la corbata negra como luto por la muerte de José Antonio. En el bolsillo izquierdo, sobre el corazón, iba bordado el emblema de la Falange - yugo y flechas en rojo - y debajo de este, los distintivos de mando que correspondiera. En el bolsillo derecho figuraba el escudo de la Delegación Nacional respectiva: Vieja Guardia, Sección Femenina, Frente de Juventudes, Información, etc. El 25 de enero de 1939 se dispuso incorporar la boina roja. Este uniforme - camisa azul y boina roja- fue la utilizada por Don Juan de Borbón en su intento fallido de incorporarse como combatiente a las columnas del Alto de los Leones, lo que fue impedido por el general Mola.

universidad

"La aparición en el escenario político de los falangistas repercutió inmediatamente en la Universidad. Aunque la FUE había perdido influencia, sus únicos enemigos activos habían sido hasta entonces los tradicionalistas, ya que los fascistas de las JONS. No tenían casi afiliados entre los estudiantes, salvo en la Universidad de Valladolid. Falange Española trata otros objetivos. Muchos de sus afiliados universitarios traían otros objetivos. Muchos de sus afiliados universitarios eran miembros de la FUE y los que no lo eran recibieron orden de ingresar en ella. Sin duda, a Primo de Rivera le era muy grata la idea de que nuestra organización se uniera a la Falange" (Manuel Tagüeña Lacorte. Ediciones Oasis, México p.37 )

SEU. Falange Española.

universidad sindical

Adolfo Muñoz Alonso fue incorporado a la Organización Sindical Española en su condición de catedrático de Universidad y su vocación como formador, con el fin de llevar a cabo una iniciativa suya, como fue el proyecto de la Universidad Sindical, que él explica en el siguiente texto, para replicar a las reticencias, recelos e incomprensión que suscitó en ambientes diversos la idea, que fue recogida en su obra: "Persona, Sindicalismo y Sociedad", Cabal Editor. Madrid, 1973, p. 177-179:

"El nombre ha hecho fortuna y el ambiente es propicio. Por eso movemos la pluma. No nos resultaría grato que algo tan decisivo y trascendente para la sociedad española como una Universidad Sindical, pudiera entrar en el cubileteo e iniciativas o aspiraciones agitadas con alegría o desenfado. La Universidad - sindical o no sindical - es un organismo social que requiere un cuidadoso tratamiento y rigores de expresión. Hay que saber a qué atenerse desde el principio, para que no se tome como problema simple un tema que es de suyo extraordinariamente complejo, y para que el anuncio o el propósito no deje entrever la inconsistencia o la frivolidad. Una Universidad - sindical o no sindical - es algo que, en virtud de su propia naturaleza y cometido, no puede improvisarse.

Lo primero que desearíamos apuntar es que la Universidad sindical responde a algo más hondo que a una aspiración. Responde a una necesidad. España precisa de una Universidad sindical. Esta necesidad se deja sentir de una manera tan clara y pujante, que el ambiente ha acogido la idea y la ha potenciado y animado. Donde comienza para algunos la preocupación es precisamente en cierta razonable incertidumbre sobre las peculiaridades que puede revestir una Universidad semejante. Pasa esclarecer las dudas y resolver las incertidumbres, desatándolas, escribimos.

Sea primer el adjetivo: ¿Qué alcance se atribuye al término "sindical" como calificación o determinación sindical en razón del organismo o institución que la erige o crea. No califica o determina, en principio, la estructura, el ámbito o la vida interna de la Universidad, sino que señala primordialmente la Corporación que asume la decisión y carga con la responsabilidad de erigirla.

Ahora bien, la Universidad creada por la Organización Sindical española ha de cumplir determinados fines, ha de aceptar unos compromisos claros con la sociedad española y ha de responder a unas exigencias definidas. Una Universidad sindical no puede alzarse como una Universidad más, tampoco puede ser como una institución que sea menos que otras Universidades. Si acaso, a lo que debe aspirar es a ser algo más que lo que es hoy la Universidad. Como se aprecia fácilmente, el tema es muy amplio y desborda estas páginas.

La Universidad Sindical Española ha de ser una Universidad que cumpla los fines asignables hoy a la Universidad en el nivel del tiempo en que vivimos, llenando las exigencias y necesidades que siente el pueblo español para estar presente, con voz y voto paritarios, en el concierto social, cultural y profesional de Europa. La Universidad Sindical Española ha de responder a la solicitud y a las instancias que la Universidad española actual suscribe todos los días, firmadas por profesores y alumnos y por las propias autoridades académicas y políticas.

Por tanto, la Universidad Sindical Española no puede levantarse en pugna y animadversión hacia la Universidad del Estado o la Universidad de la Iglesia. Nace en condiciones de respeto y colaboración, lo cual no quiere decir que se contengan en los límites o acepte los condicionamientos estructurales, académicos o sociales que presentan las Universidades de la Iglesia o del Estado. Hasta cierta punto podríamos escribir que la Organización Sindical, al cargar con la responsabilidad de erigir una Universidad, acepta el empeño de que revista los caracteres y llene el cometido que, por razones diversas, no cumplen las Universidades españolas vigentes.

Antes de nada, pues, la Universidad Sindical Española no surge disputando a la Universidad del Estado los medios económicos de subsistencia, que son, como es sabido, harto menguados. Levantar una Universidad no estatal, a costa del presupuesto oficial debido al as Universidades del Estado, nos parece - y el adjetivo está bien pensado - sencillamente inicuo. La razón es clara; si la Universidad del Estado no cumple con los fines asignables hoy a unas Universidades, se debe en gran medida a la escasez de medios y no a la falta de conciencia social de profesores y autoridades ni a ninguna suerte de anemia vocacional, cultural o de servicio.

La Universidad Sindical Española atenderá al cumplimiento de una misión y de unos fines que hoy por hoy no parece que cumpla satisfactoriamente la Universidad del Estado, y en menor grado aún, las demás.

El primero de estos fines se refiere a la condición social y económica de los alumnos. Por las razones que sean - que no es esta ocasión para enumerarlas -, los hombres del trabajo - ¿los llamamos así? - no tienen fácil acceso a la universidad. No se diga, por favor, que existen Patronatos que becan y ayudan a los necesitados. Lo sé. Pero el hecho cierto es que la proporcionalidad, si se atiene a la condición económica, resulta más que irritante. La Universidad Sindical Española habrá de estructurar sus Facultades, sus planes y sus horarios, de forma que la condición económica o la situación laboral de los españoles no suponga nunca un impedimento para su ingreso o para continuidad de sus estudios.

Escribir - como he visto, con mejor voluntad que acierto - que la Universidad Sindical Española habría de ser para los "hijos de los trabajadores" me parece una frase desafortunada y un índice clasista tan desatinado como el que, con signo contrario, rige hoy en nuestras Universidades. La Universidad Sindical Española ha de organizadse - eso si - de forma que ningún español con capacidad, aptitud y vocación - sea trabajador, hijo de trabajador, padre de trabajador o hermano de trabajador - encuentre la más mínima dificultad, entorpecimiento o mengua de posibilidades. Aunque si Dios nos tiene de su mano y los hombres no nos niegan la suya, pondremos esfuerzo y honor también para ser universitarios, si vocación, aptitud y capacidad se encuentran en ellos.

Hay que acabar, de una vez por todas, con que la condición de universitario sustituye a la de trabajador en la mentalidad española. Porque -quien lo vive lo sabe - esta mentalidad está calando incluso en los afortunados por las ayudas o las becas, con evidente desequilibrio profesional y con graves repercusiones para la paz social y política. Hubo un tiempo en que los resentidos sólo se encontraban entre los que se creían preteridos. Hoy el resentimiento pude apreciarse en los favorecidos, en obediencia a una ley de psicología social. La corrección que imponga la Universidad Sindical Española, al propugnar unos criterios de selección entre los que no cuente la condición económica, puede acelerar el progreso social hacia metas insospechadas de convivencia española. Es hermoso y aleccionador poder comprobar que la Universidad española nos anima en el empeño."

universitarios

"En estas hora los camaradas estudiantes tienen que meditar acerca de tres órdenes de deberes:
Primero, en sus deberes para con la Universidad, que no ha de ser considerada como una oficina de expedición de títulos, sino como un organismo vivo de formación total. Así, el sindicato, dentro de la Universidad, tienen que cumplir dos fines: el propiamente profesional, escolar - donde nuestros camaradas ha de de aspirar a ser los primeros- y el de aprendizaje para los futuros sindicatos, en que el día de mañana se insertará cada uno.

Segundo, en sus deberes para con España. La ciencia no puede encerrarse en un aislamiento engreído; ha de considerarse en función de servicio a la totalidad patria, y más en España, donde se nos exige una tarea ingente de reformación.
Y tercero, en sus deberes para con la Falange, donde el sindicato de Estudiantes ha de ser gracia y levadura. Por eso han querido introducir en él sus más activos venenos de desunión todos los enemigos declarados o encubiertos de lo que representa la Falange.
Si cumplís estos tres deberes, estar seguros de que España será nuestra." (O.C. p. 521-522)

Norma Programática. Educación. Justicia Social.

urnas

"Quienes hayan dedicado alguna atención al pensamiento joseantoniano saben, además, que aquella frase ("el ser rotas es el más noble destino de todas las urnas") es una esquirla de un discurso, que el propio José Antonio califica después como "preludio con el calor y la irresponsabilidad de la infancia", que se explica en el contexto político y que no pasa de ser una miniatura en el conjunto de un planteamiento que comprende, dicho urgentemente, el empalme con la revolución del 14 de abril, el puente sobre la invasión de los bárbaros, la desarticulación del sistema capitalista por al atribución de la plusvalía al Sindicato, por al nacionalización del crédito y por la creación de formas comunitarias de propiedad, la reforma agraria con el lema de la cancelación de las rentas; el Estado como instrumento de la realidad de España, asentada sobre realidades vitales, con respeto para la dignidad, integridad y libertad del individuo, portador de valores eternos, y convocando a un modo de ser, ascetismo civil compatible con un sentido alegre y deportivo; y, en suma, las bases de un socialismo personalista, en el que, por vía de síntesis, se supere no solo la dicotomía de capitalismo y comunismo, sino también de izquierda y derecha, patria y revolución, derechos de la personal y solidaridad social, conservadurismo y progresismo, orden de libertad y sistema de justicia y, en general, todas aquella que puedan ser objeto de integración cristiana del orden material y del orden espiritual como empresa comunitaria" (Enrique de Aguinaga "Algo más que urnas" (Artículo remitido al diario "El Mundo" en respuesta a una ligereza sobre la memoria de José Antonio, que el director de ese diario no publicó (21.VIII.02)

Falsedades. Elecciones. Democracia.

urquijo y landecho, luis de

(1899-1977). Marqués de Bolarque. Coautor del himno "Cara al Sol". Perteneciente al grupo fundador de la Falange.

"Cara al sol.- Ya han contado Agustín de Foxá y Jacinto Miquelarena en sus últimos libros todo lo que se puede decir hasta ahora de las dos memorables sesiones en las que se puso letra al himno de Falange. Como se había fantaseado mucho acerca de esto, conviene restablecer la verdad y decir, porque es de justicia que "Cara al sol" es exclusivamente de José Antonio. Si bien es verdad que todos pusimos en él nuestras manos, no es menos cierto que la mayor parte de los versos son de José Antonio y que los que no son suyos fueron incorporados por él al himno después de rechazar otros muchos. Hasta aquí impuso su autoridad de Jefe y su cuidado por la Falange" ("José Antonio y la verdad del "Cara al Sol", en "Y" (revista), San Sebastián, noviembre de 1938).


urrutia, federico de

(Valencia,1907) Poeta y periodista. Dedicó este poema a José Antonio, al que se le califico como "El Ausente".

"Te busco y no te encuentro.
Como un arcángel azul
baja a la Tierra un momento
para decir, José Antonio,
si estás vivo o si estás muerto.
España te está esperando
Con tus banderas al viento.
Y pregunta a las estrellas
Con los rosarios del sueño:
¿Dónde fuiste, José Antonio,
que te busco y no te encuentro?"

("Poemas de la Falange eterna", Aldus, Santander, 1938)

uscatescu, george

(1919-1995) Escritor y diplomático rumano, exiliado y nacionalizado español. Escritor y catedrático de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y Presidente de la Sociedad Española de Filosofía, en la que sucedió tras su fallecimiento a Adolfo Muñoz Alonso.

"Posibilidad arquetípica de universal alcance.- José Antonio ofrece por su rigor mental, por su perenne actualidad, por la inmanente juventud de sus ideas y sus actos, una posibilidad arquetípica de alcance universal". ("Arriba" (diario), Madrid 20 de noviembre de 1953)

utopía

Teoría que imagina y describe una sociedad perfecta y feliz, pero que es considerada históricamente o absolutamente irrealizable y que, por tanto, en quien la fórmula, prescinde de su consecución. Expresa un modelo racional y una aspiración, no un proyecto político; e incluso produce una fascinación.

El utopismo ha estado difundido en los siglos XVI y XVII ( Thomas Moro, 1516, con el titulo "De optimo reipubblicae statu deque nova insula Utopia"; y "La ciudad del Sol", de Campanella, aparecido en 1620.

La Utopía es el antecedente de la ideología: la utopía es sueño de la razón, consciente y tal vez manifestado; la ideología es sueño con los ojos abiertos, que apela a la voluntad y a la movilidad, incluso contra la razón. Del mito de la utopía no tiene el carácter racional.

Literalmente, el término significa "En ningún lugar".

utrera molina, josé

(1926) Ministro Secretario General del Movimiento y de la Vivienda. Político y abogado. Desempeñó numerosos puestos dentro de la Administración y del Gobierno. Inició su carrera en las juventudes de la Falange en Málaga, hasta desempeñar la Subjefatura Provincial del Movimiento, de donde pasó a desempeñar la Jefatura Provincial y el Gobierno Civil de las provincias de Ciudad Real, Burgos y Sevilla. Designado Subsecretario del Ministerio de Trabajo en la formación del Gobierno en 1969, pasó sucesivamente por las carteras del Ministerio de la Vivienda y la Secretaria General del Movimiento. Orador brillantísimo, es autor de varias obras de carácter político. Actualmente, se encuentra retirado de toda actividad pública y ejerce su profesión de abogado.

"Ejemplo formidable de castidad política.- A la altura de nuestro tiempo - cruelmente dañado por el signo de una tristísimo desventura histórica - , la personalidad de José Antonio se destaca, quizás ahora más que nunca, como un ejemplo formidable de castidad política, en abierto contraste con la moral trepadora y pícara que hoy prevalece, como un modelo de autenticidad humana que se alza frente a tanto fariseísmo militante, como un sobrecogedor testimonio de dignidad viril que se opone a tantas desvergüenzas institucionalizadas, como un magisterio de patriotismo, exigente y crítico, frente a los fríos e indocumentados artífices de la disgregación, y, sobre todo, como muestra de profundo rigor intelectual que adquiere inusitado relieve de cara a la irritante superficialidad que nos circunda" ("Una verdad intacta" en el "El Alcázar" (diario), Madrid, 20 de noviembre de 1980).

Movimiento. Juventud. Secretaria General.