Diccionario de la Falange

T

 

 

talante tovar llorente. antonio
tamames, ramón terrorismo
tebib arrumi testamento de josé antonio
tellería y arrizabalaga, juan tierra
telón de los caídos totalitario, estado
tercera fuerza trabajo
thibon, gustave tradición
thomas. hugh transfugismo
tierno galván, enrique transición falangista
torrente ballester, gonzalo triunvirato
torres de marfil tumba del fascismo
totalitarismo  
   

sugerencias y colaboraciones: diccionario@plataforma2003.org

 

 

talante

" José Antonio no fue nunca capaz de superar las contradicciones de su talante, una combinación inestable de abogado cuidadoso y elegante y de tipo duro favorable a la acción directa" (Stanley G. Payne, ob cit. p. 202)

Estilo. Servicio. Jefatura.

tamames, ramón

(1933) Economista, escritor y catedrático. En su juventud se inició en política afiliándose al partido comunista español, del que llego a ser uno de sus principales dirigentes. Mantuvo una posición contestataria y critica del régimen político de Franco. Fue detenido y permaneció unos días en la cárcel. Sus obras, sobre todo la Estructura económica de España, fueron muy divulgadas. Salió del PCE y se afilio al CDS formado por Adolfo Suárez. Resumió la actuación política de José Antonio con estos párrafos:

"Le propuso a Indalecio Prieto la Falange Socialista.- A fines de 1935, Primo de Rivera dudó sobre tres caminos posibles: una alianza con la C.E.D.A., el paso directo a la conspiración con los militares (U.M.E.) o la búsqueda de aliados a la izquierda.

Lo primero resultaba infactible por el rechazo de Gil Robles a facilitar a F.E. el número de candidatos a que esta aspiró en las elecciones de febrero de 1936, dentro del Frente Nacional Contrarrevolucionario. Los contactos con la U.M.E. tampoco dieron resultados; el plan del alzamiento preconizado por José Antonio, en el parador de Gredos, tropezó con el veto del propio Franco, por entonces Jefe del Estado Mayor Central de Ejército. El tercer intento de alianza, este hacia la izquierda, se frustró igualmente.

Nos referimos a las relaciones mantenidas con el Partido Sindicalista de Pestaña, que no dieron ningún fruto; y otro tanto sucedió con la proyectada Falange Socialista que Primo de Rivera se atrevió a proponer a Indalecio Prieto, por quien no ocultaba su admiración, y a quien le unía un sentimiento de afecto que era recíproco". ("Historia de España. La era de Franco" Alfaguara. Tomo VII. Madrid, 1973 p. 52).

Economía. PCE. Historia.

tebib arrumi

Pseudónimo del periodista Víctor Ruiz de Albéniz, (1885 -1954), amigo personal del General Franco, a quien acompañó a lo largo de su recorrido africanista, autor de obras de carácter político y militar.
El General Franco le preguntó sobre José Antonio a su gran amigo e interlocutor Ruiz Albéniz, que firmaba sus artículos con el pseudónimo de Tebib Arrumi, padre del falangista Alberto Ruiz, magnifico camarada, lo que le daba motivos para conocer el milagro de nuestra fe en José Antonio y en la España que soñaba éste. Creo mi General, que de todo cuanto existe en nuestra España de hoy fuera del Ejército, el único que merece verdadera atención es José Antonio. Tiene cualidades sublimes de excelso patriota, de hombre de mando, de político honrado, de sociólogo moderno despierto. Tiene, sobre todo, la gran virtud de saberse hacer no ya querer, sino adorar de cuantos le tratan y oyen una sola vez. ¿Te acuerdas, mi General, del don divino de Millán cuando daba espíritu a la Legión...? Pues algo no ya como eso, sino quizá superior a eso. Porque José Antonio ha operado sobre una masa inerte, tan fría como es la generación de jóvenes españoles de ahora, frívolos, adocenados, sin pulso ni ideal siquiera, y ha hecho de ellos, en pocos meses, una Falange con alma y cuerpo, corazón y voluntad de titanes, de héroes...

Franco me miraba sonriendo. Estaba acostumbrado a mis "riendas sueltas" entusiásticas. Pero..., con gran asombro por mi parte, esta vez el general, en lugar de frenar mis ímpetus encomiásticos, exclamó:

- Tengo exactamente la misma opinión que tú. Yo vengo observando a ese muchacho desde sus primeros pasos, y creo sencillamente que su obra y su temple es algo providencial para España en estos momentos. Mira: ¿Tú te acordarás de cómo su padre, aquel gran patriota, se complacía en decir en la intimidad que se sentía llevado de la mano de Dios para salvar a España...? Pues yo te digo que lo que no pudo acabar de hacer el padre puede ser que lo haga el hijo. El hombre que ha puesto en pie nuestra juventud cuenta ya con el triunfo mayor que se podía imaginar. Y esa juventud, esos que son como tu hijo, que adoran a José Antonio y por lo que él ordene lo dan todo, y desde luego su vida... (Ximenez de Sandoval op. cit.p. 207).

Historia. Prensa.

tellería y arrizabalaga, juan

(1985-1949) Músico y compositor. Nació en Cegama, Guipúzcoa, en el seno de una familia humilde. Estudió música en San Sebastián, donde trabajó con Pablo Sorozabal y, en Madrid, con Conrado del Campo y el Grupo de Madrid, que dirigía Manuel de Falla. Estrenó su poema sinfónico "La dama de Aitzgorri", basado en la novela homónima de Pío Baroja, muy bien acogida por la critica. En 1928 se traslada a París con una beca de la Junta de Ampliación de Estudios. En Madrid alcanza el éxito como autor de zarzuelas, entre las que destacan "El joven piloto" ( con letra de los también falangistas Bolarque y Miquelarena), "El cabaret de la Academia", "Los blasones" y "Las viejas ricas" (estas dos ultimas colaborando con Conrado del Campo)

Ingresó en la Falange inmediatamente tras su fundación y fue autor, en 1935 del himno del partido, "Cara al Sol", sobre un aire vasco que originariamente se titulo "Amanecer en Cegama". Fue detenido en la zona republicana y logró escapare del fusilamiento, en primera instancia, al fingirse loco, según García Serrano. Después consiguió un carnet de la CNT y un puesto de pianista en el Palacio de la Música de Madrid. Colabora para sobrevivir en la música de películas frentepopulistas como "Defendemos nuestra tierra" en 1936. Tras la guerra es profesor del Conservatorio de Madrid. Compone la serenata "Don Cugat de Escalada" (1941), con letra de Julio Bravo. Es autor en la posguerra, del "Himno de la División Azul" y de las Falanges Juveniles de Franco, "Cubre tu pecho", "Campamentos juveniles" y numerosas marchas y cantos de exaltación patriótica. Murió dejando inacabados un poema sinfónico y la zarzuela titulada "Tierra llana".

Cara al Sol. Cancionero juvenil. Música.

telón de los caídos

El texto que sigue explica la razón del "Telón de los Caídos" que sirvió de fondo a los actos públicos de la Falange, según Ximenez de Sandoval, en la conferencia pronunciada en 1998.

"Hoy, 9 de febrero, se cumple el 39 aniversario de Matías Montero y Rodríguez de Trujillo, fundador y triunviro de Medicina en la Universidad de Madrid, y uno de los más nobles y prometedoras inteligencias de la primitiva Falange Española. Aun cuando su sangre no fuera la primera derramada por la idea de la España, una, grande y libre, Matías Montero se convirtió en el símbolo de la juventud falangista sacrificada, por su condición de estudiante, por su vocación intelectual, por la finura de su estilo y por la temeridad de su valor personal. La fecha de su muerte sería más tarde, la de la conmemoración de todos los estudiantes caídos y hoy viene a ser un poco la de todos los falangistas - estudiantes o no - que juraron darse siempre al servicio de España, no tener otro orgullo que el de España y el de la Falange y vivir bajo la Falange con obediencia y alegría, ímpetu y paciencia, gallardía y silencio, rechazar y dar por no oídas toda voz, amiga o enemiga, que pudiera debilitar el espíritu de la Falange, mantener, sobre todas, la idea de la unidad: unidad en el hombre y entre los hombres de España.

Esta es la razón de que estemos reunidos estar tarde para honrar una vez más a quienes, como diría Rafael Sánchez Mazas, "víctimas del odio, no cayeron por odio sino por amor, y el último secreto de sus corazones era la alegría con que fueron a dar sus vidas por la Patria..., para libertar con su sacrificio generoso a los mimos que les asesinaron, para cimentar con su sangre joven las primeas piedras en la reedificación de una Patria libre, fuerte y entera". Es decir, a cuantos fueron sumando sus nombres humildes al gran telón de fondo de los actos falangistas, antes de que la conmoción del 18 de julio de 1936, multiplicara fabulosamente el censo de los caídos, incluyendo en él a los fundadores, José Antonio y Ledesma Ramosa, Onésimo Redondo y Ruiz de Alda.

¿De quien fue la idea de utilizar como austero elemento decorativo y emocional para nuestros actos públicos en lugar cerrado, el telón de los caídos, consistente en una superficie negra con un gran emblema falangista - las flechas y el yugo - en rojo y - los nombres de los caídos por riguroso orden cronológico, en oro? A pesar de haber participado en la preparación de los actos de cine Madrid del 19 de Mayo y el 17 de Noviembre de 1935 y en la del doble de los cines Europa y Padilla del 2 de Febrero de 1936, no recuerdo exactamente a quien se le ocurrió., Lo más probable es que la idea fuese de José Manuel Aizpuru, joven y brillante arquitecto donostiarra, amigo personal de José Antonio, falangista de la primera hora, miembro de la Junta Política y Consejero Nacional de Falange Española de las JONS, y Jefe Nacional de Prensa y Propaganda, creador y decorador del circulo político e intelectual "Wu" de San Sebastián, verdadero Ateneo falangista, al que acudían numerosas personalidades de las Letras, de las Artes y la Política, de paso en la capital de Guipúzcoa. Pero también es muy posible que la concepción y realización de ese telón fuese obra del gran pintor Alfonso Ponce de León, al que se debe la casi totalidad de los dibujos que ilustraron los periódicos falangistas madrileños - FE, Arriba, Haz...- así como los escasos carteles murales que Falange Pudo hacer...

Caídos. Ximénez de Sandoval. Aizpurúa.

tercera fuerza

"Surgió una curiosa amalgama de colaboracionistas seguidores de don Juan e intelectuales del Opus Dei, conocida colectivamente como la "tercera fuerza", una tercera fuerza contra la Falange y los católicos conservadores o demócratas cristianos autoproclamados de Artajo. Algunos, pero no todos, de los dirigentes eran figuras relacionadas con el Opus Dei: Rafael Calvo Serer, Florentino Pérez Embid y Gonzalo Fernández de la Mora. Otros, como el empresario Joaquín Satrústegui eran liberales partidarios de don Juan. Estaban comprometidos con la restauración en su momento de una monarquía tradicional encabezada por don Juan. En un artículo publicado en París en 1953 y que circulo ampliamente entre la clase dirigente franquista, Calvo Serer afirmaba que los falangistas y los católicos del antiguo régimen había perdido el rumbo. Por decir que sólo un equipo del nuevo grupo podía modernizar el régimen, liberalizar la Administración y modernizar la economía. Calvo Serer fue destituido en el Consejo Superior del Investigaciones Científicas". (Calvo Serer, "Franco frente al rey", pp. 29-31).

Historia. Laín Entralgo.

thibon, gustave

(1903) Filósofo francés. Su opinión sobre José Antonio se recoge en las siguientes palabras:

" ¡Qué alma tan limpia...! (¿Ha leído usted a José Antonio?) - Lo he leído y lo admiro. ¡Qué alma tan limpia y que estilo tan pulcro y tan hondo el de José Antonio..." (Francisco Navarro, "Arriba" (diario), Madrid, 14 de septiembre de 1965).

thomas, hugh

(1931) Historiador ingles."Hasta sus enemigos reconocían su encanto personal.- José Antonio era un abogado alto, guapo, que contaba por entonces unos treinta años, soltero y que se sentía lleno de intenso deseo de agradar. Hasta sus enemigos "marxistas" se veían obligados a reconocer su encanto personal... Sus discursos y escritos producían la impresión de proceder de un aventajado estudiante que hubiera leído, sin digerirlas del todo, una cantidad impresionante de páginas sobre teoría política.

Había comenzado su carrera política dentro del partido monárquico, aunque se disgustara con varios de los monárquicos traidores (como él los llamaba) a su padre. Seguía siendo católico... De su padre heredó el desprecio por los partidos políticos, una posición instintiva en el padre, racionalizada "intuitivamente" en el hijo. En el fondo, era un joven español sinceramente dedicado a buscar un medio que pudiera resolver la incoherencia del liberalismo que, a pesar de todos sus defectos, no dejaba de contribuir grandemente al desarrollo de la industria.

El poema favorito de José Antonio era el "If". A veces leía trozos de él a sus camaradas, antes de la instrucción de los domingos o antes de una posible algarada en las calles. José Antonio fundó su propio partido, Falange Española en 1933, sin tener realmente confianza en sus capacidades de dirigente: "La actitud de duda y el sentido irónico que nunca nos dejan a los hemos tenido, más o menos, una curiosidad intelectual, nos inhabilitan para lanzar las robustas afirmaciones, sin titubeos, que se exigen a los conductores de masas". ("La guerra civil española" Ruedo Ibérico, París, pp. 73-74).

Historia. Guerra civil.

tierno galván, enrique

Catedrático de Derecho Político de Murcia y Salamanca. Fundador del Partido Socialista Popular, que se fusionó con el PSOE. Fue Alcalde de Madrid en 1982 hasta su fallecimiento. Desempeñó una posición importante en la transición política, aunque su figura fue, en buena parte, políticamente oscurecida por el gobierno socialista de Felipe González.

Resulta curioso que la cátedra le fuera adjudicada por un tribunal integrado fundamentalmente por profesores falangistas en los años duros de la posguerra. El mismo relata el sucedido:

"Presidía el tribunal Fernando María Castiella y estaban en él Teodoro González, catedrático de Derecho Político de Valladolid, Carlos Ollero, Torcuato Fernández Miranda, Elorrieta y Rodríguez Aniceto. El tribunal se fue poco a poco inclinando a mi favor y yo creo que, entre otra razones, por mi propia ingenuidad y desprendimiento de los hechos o, en otras palabras, porque se transparentabas claramente que asistía a la oposición sin la voluntad de conseguir el triunfo desplazando a mis compañeros. Debía ser tan claro que estaba convencido de que no iba a obtener nada, que este mismo hecho me daba la objetividad y altura y me ayudaba.(...) El tribunal votó a Fraga, primero, a mi segundo" (T. G. Ob. cit p.155).

Universidad. Socialismo.

torrente ballester, gonzalo

(1910 - 1999) Profesor, escritor, critico teatral y académico. Nació en El Ferrol (La Coruña). Colaboró en el periódico anarquista gallego "La Tierra". En 1935 se licencia en Filosofía y Letras en la Universidad de Santiago, y poco después en Ciencias y Derecho en Oviedo y Madrid. Fue profesor de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de Santiago. Disfrutando de una beca, el Alzamiento le sorprende en Francia y al regresar a España se afilia a Falange en 1937. Colabora en "Jerarquía" y otras publicaciones del partido. Se integro en el equipo de Serrano Suñer, avalado por Ridruejo y en la revista "Escorial".

En 1940 gana la cátedra de Literatura de Segunda Enseñanza. Escribe dos ensayos políticos "La Falange como Partido Único" y una "Antología de José Antonio". En 1942, al cesar Serrano Suñer, se da de baja en FET, adoptando una actitud muy crítica, sin dejar de colaborar con las instituciones. En 1957, escribe "Los gozos y las sombras", que obtiene el Premio de la Fundación March, a la mejor novela de la posguerra.

Es profesor de la Escuela Superior de Guerra y critico teatral de "Arriba", puestos de los que es separado por firmar un manifiesto con la política informativa del Régimen. Se traslado a Estados Unidos donde impartió diversos cursos sobre el Quijote en la Universidad de Albany, permaneciendo allí hasta 1972, año en que su obra "La saga/fuga de J.B." obtiene el premio nacional de la critica.

En 1975 ingresa en Real Academia de la Lengua, en 1982, el Premio Príncipe de Asturias y en Premio Cervantes en 1985. Sobre José Antonio, escribió estas palabras:


"Nos regaló un sentido de la vida.- Cuanto hay de creador, positivo y duradero en las letras, el arte o el pensamiento de mi generación - las que le siguen no ha dicho aun su palabra - se nutre de José Antonio, no porque él haya dejado modelos clásicos del poetizar o el pensar, sino porque nos regala, con su vida y sus palabras, algo superior y previo a toda obra humana un sentido de la vida, que tiene sobre el pensamiento puro la ventaja de que fue, además de pensamiento, realidad palpitante.

Fue un decir y también un morir. Cuando estábamos ahítos de pensadores, surgió, entre nosotros, un hombre completo que hizo el sacrificio de su propio pensamiento, y aquí radica su capacidad de ejemplo." ("La enseñanza viva de José Antonio". En "Pueblo" (diario), Madrid, 20 de noviembre de 1942)

Escritores. Intelectuales. Revistas.

torres de marfil

"Han pasado los días en que se podía ser solo universitario, o poeta, o artista. Nuestra época nos arrastra y no nos deja encerarnos en torres de marfil. Eso era atributo de las épocas rancias en que, roto el sentido de la unidad en el mundo, cada uno pensaba hacer un mundo aislado de su propia vida" (J.A. op. cit. p. 397)

Servicio. Estilo.

totalitarismo

"Aunque su obra, Falange Española, aparece como un movimiento totalitario, acaso con un matiz muy peculiar - poner al Estado "totalmente" al servicio de la nación y no de un partido -, hay, entre él y los otros totalitarismos europeos, notables diferencias que deben ser tenidas en cuenta para comprender su obra. Ante todo elude la palabra "partido" y escoge la de "movimiento", como si su verdadero objetivo fuera cambiar la mentalidad española, devolviéndole la conciencia de una "unidad de destino en lo universal". Como es bien sabido, esta frase no es suya sino tomada por él en el curso de sus lecturas". (Luis Suárez Fernández, ABC, Madrid, 24 de abril de 2003).

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"Nuestro Estado será un instrumento totalitario al servicio de la integridad patria". Esta frase que pasaría integra a las Leyes Fundamentales del Régimen de Franco. Como sabemos la palabra totalitario empleado en sentido pasivo, no significaba entonces lo que más tarde se pretendería; mediante ella se inculcaba en los jóvenes la idea de que se les llamaba a "servir" y no a mandar, devolviendo a los españoles la Patria, el Pan y la Justicia". (Luis Suárez "Crónica de la Sección Femenina". As. "Nueva Andadura", Madrid, 92 p. 36).

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"En el pensamiento de José Antonio el totalitarismo, lo totalitario, la totalidad, adquieren unas resonancias, un sentido y una intencionalidad radicalmente contrarias a la que les otorga la suposición política. Un Estado que se proclama y se alza totalizando en su gestión a todos los ciudadanos, sin discriminaciones de origen, religión, color o lengua; que integra a todas las clases sociales para una armonía en el concierto de la Patria; que se define como instrumento al servicio de un destino histórico que le viene de lejos con proyección de futuro; que comenzó por potencias la libertad profunda del hombre y las libertades reales en el orden político y en el económico; que se exige a sí mismo la lucha ascética de favorecer el desarrollo autónomo de las estructuras básicas de la sociedad, como son la Familia, el Municipio y el Sindicato; que se considera servidor de principios y normas éticas y naturales de origen espiritual y religioso a las que subordina y a las que tutela jurídicamente, pudo ser calificado como totalitario por contradicción abierta al totalitarismo panteísta o al soviético" (A. Muñoz Alonso, ob. cit. p. 139)

Doctrina. Falsedades.

tovar llorente, antonio

(1911-1985) Ensayista, filólogo y profesor universitario, nació en Valladolid y estudió el bachillerato en El Escorial con Ridruejo y Filosofía y Letras en Valladolid y Madrid. Intervino en diversas excavaciones arqueológicas en Grecia e Italia. Estudió en Paris y Berlín. De regreso a España, se afilia a Falange y con Ridruejo forma parte del equipo que ocupó la emisora Radio Valladolid para emitir el discurso joseantoniano del Cine Madrid. Tras la Unificación se alinea con el grupo "serranista". Fue profesor de la cátedra de Griego en la Universidad Central. En 1938, es nombrado jefe de Radiodifusión, director de Radio Nacional de España y consejero nacional de FET. Asistió al Congreso de Nüremberg, del que firmó crónicas con el seudónimo de "Ertola" Posteriormente fue Director General de Enseñanza Profesional y Técnica. Intervino en la Corona de sonetos en honor de José Antonio. Fue designado subsecretario del Ministerio de Gobernación para la Prensa y Propaganda y en 1942 obtiene la cátedra de Latín de la Universidad de Salamanca, de la cual fue nombrado rector. En 19543 pronunció una conferencia sobre "Lo que a la Falange debe el Estado", en la que reivindica el pensamiento nacionalsindicalista. En 1956, cesa como rector por los sucesos universitarios de ese año. Se instala en Argentina y en la Universidad de Tübingen. En los años sesenta publica con Lían, Ridruejo, Aranguren y Tovar una reconsideración ideológica colectiva bajo el titulo de "Los nuevos liberales". En 1967 es miembro de la Real Academia de la Lengua.

Vieja Guardia. Universidad. Intelectuales.

terrorismo

Práctica organizada y sistemática de la violencia a fin de inyectar el terror sobre la población para incidir sobre la realidad política- social.

Las primeras manifestaciones del terrorismo son anarquizas, nihilistas, leninistas y troskistas.

Ningún terrorismo, históricamente, ha conseguido en el intento de abatir el sistema jurídico, político, social y de valores contra el cual se ha enfrentado; todo terrorismo, en cambio, ha sido y es objetivamente instrumentalizado por el sistema para resolver las propias contradicciones y para acelerar las propias tendencias evolutivas en términos de poder.

El terrorismo en España ha superado ya todo limite de tolerabilidad, por complicidad e inercia de régimen, por demora y negligencia del aparato estatal.

El Nacionalsindicalismo, entre todas las fuerzas políticas, y la comunidad española, es el más golpeado por el terrorismo, en sus jóvenes, en sus dirigentes y en sus sedes.

El glorioso martirologio del nacionalsindicalismo es un acto de acusación hacia el régimen y aporta una luminoso testimonio de la fe y del coraje de su gente; testimonio que constituye un precioso patrimonio para toda la nación, de la que expresa la verdadera alma, que no se pliega a la violencia ni a la explotación, ni al arbitrio ni a la injusticia, ni a la mentira ni a la persecución, que tenazmente crece, lucha, constituye.

El nacionalsindicalismo condena el terrorismo en términos morales y políticos, como absolutamente inconciliable con sus principios éticos, repugna a su concepción espiritual, es enemigo respecto a sus objetivos revolucionarios.

El nacionalsindicalismo afirma con vigor y sin reserva que inspiradores, ejecutores, organizadores, del terrorismo, venga de la parte que venga, de España o de fuera de España, de izquierdas como de derechas, deben ser localizados, segregados del consorcio humano y extirpados como tumores malignos

Violencia. Guerra Civil. Checas.


Testamento de José Antonio

 

"Testamento que redacta y otorga José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, de treinta y tres años, soltero, abogado, natural y vecino de Madrid, hijo de Miguel y Casilda (que en paz descansen), en la Prisión Provincial de Alicante, a dieciocho de noviembre de mil novecientos treinta y tres.

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Condenado ayer a muerte, pido a Dios que si todavía no me exime de llegar a ese trance me conserve hasta el fin la decorosa conformidad con que lo preveo y, al juzgar mi alma, no le aplique la medida de mis merecimientos, sino la de su infinita misericordia.

Me acomete el escrúpulo de si será verdad y exceso de apego a las cosas de la tierra el querer dejar en esta coyuntura cuenta sobre algunos de mis actos; pero como, por otra parte, ha arrastrado la fe de muchos camaradas míos en medida muy superior a mi propio valer (demasiado bien conocido por mi, hasta el punto de dictarme esta frase con la más sencilla y contrita sinceridad), y como incluso he movido a innumerables de ellos a arrostrar riesgos y responsabilidades enormes, me parecería desconsiderada ingratitud alejarme de todos sin ningún género de explicación.

No es menester que repita ahora lo que tantas veces he dicho y escrito acerca de lo que los fundadores de Falange Española intentábamos que fuese. Me asombra que, aun después de tres años, la inmensa mayoría de nuestros compatriotas persistan en juzgarnos sin haber empezado ni por asomo a entendernos, y hasta sin haber procurado ni aceptado la más mínima información. Si la Falange se consolida en cosa duradera, espero que todos perciban el dolor de que se haya vertido tanta sangre por no habérsenos abierto una brecha de serena atención éntrela saña de un lado y la antipatía por otro. Que esa sangre vertida me perdone la parte que tenido en provocarla, y que los camaradas que me precedieron en el sacrificio me acojan como el último de ellos.

Ayer, por última vez, expliqué al Tribunal que me juzgaba lo que es la Falange. Como en tantas ocasiones repasé, aduje los viejos textos de nuestra doctrina familiar. Una vez más observé que muchísimas caras, al principio hostiles, se iluminaban, primero con el asombro y luego con la simpatía. En sus rasgos me parecía leer esta frase: "¡Si hubiéramos sabido que era esto, no estaríamos aquí!". Y ciertamente no hubiéramos estado allí, ni yo ante un Tribunal popular, ni otros matándose por los campos de España. No era ya, sin embargo, la hora de evitar esto, y yo me limité a retribuir la lealtad y la valentía de mis entrañables camaradas, ganando para ellos la atención respetuosa de sus enemigos.

A esto atendí, y no a granjearme con gallardía de oropel la póstuma reputación de héroe. No me hice responsable de todo ni me ajusté as ninguna otra variante del patrón romántico. Me defendí con los mejores recursos de mi oficio de abogado, tan profundamente querido y cultivado con tanta asiduidad. Quizá no falten comentadores póstumos que me afeen no haber preferido la fanfarronada. Allá cada cual. Para mí, aparta de no ser primer actos en cuanto ocurre, hubiera sido monstruoso y falso entregar sin defensa una vida que aún pudiera ser útil y que no me concedió Dios para que la quemara en holocausto a la vanidad como un castillo de fuegos artificiales. Además que ni hubiera descendido a ningún ardid reprochable ni a nadie comprometía con mi defensa, y si, en cambio, cooperaba a la de mis hermanos Margot y Miguel, procesados conmigo y amenazadas de penas gravísimas. Pero como el deber de defensa me aconsejó, no sólo ciertos silencios, sino ciertas acusaciones fundadas en sospechas de habérseme aislado adrede en medio de una región que a tal fin se mantuvo sumisa, declaro que esa sospecha no está, ni mucho menos, comprobada por mí. Y que si puedo sinceramente alimentarla en mi espíritu la avidez de explicaciones exasperadas por la soledad, ahora, ante la muerte, no puede ni debe ser mantenida.

Otro extremo que me queda por rectificar. El aislamiento absoluto de toda comunicación en que vivo desde poco después de iniciarse los sucesos sólo fue roto por un periodista norteamericano que, con permiso de las autoridades de aquí, me pidió unas declaraciones a primeros de octubre. Hasta que hace cinco o seis días conocí el sumario instruido contra mí, no he tenido noticia de las declaraciones que se me achacaban, porque ni lo periódicos que las trajeron ni ningún otro me eran asequibles. Al leerlas ahora, declaro que entre los distintos párrafos que se dan como míos, desigualmente fieles en la interpretación de mi pensamiento, hay uno que rechazo del todo: el que afea a mis camaradas de la Falange el cooperar con el movimiento insurreccionad con "mercenarios traídos de fuera". Jamás he dicho nada semejante, y ayer lo declaré rotundamente ante el Tribunal, aunque el declararlo no me favoreciese. Yo no puedo injuriar a unas fuerzas militares que han prestado a España en África heroicos servicios. No puedo desde aquí lanzar reproches a unos camaradas que ignoro si están ahora sabía o erróneamente dirigidos, pero que a buen seguro tratan de interpretar de la mejor fe, pese a la incomunicación que nos separa, mis consignas y doctrina de siempre. Dios haga que su ardorosa ingenuidad no sea nunca aprovechada en otros servicio que el de la gran España que sueña la Falange.

Ojalá fuera la mía la última sangre española que se vertiera en discordias civiles. Ojalá encontrara ya en paz el pueblo español, tan rico en buenas calidades entrañables, la Patria, el Pan y la Justicia.

Creo que nada más me importa decir respecto a mi vida pública. En cuanto a mi próxima muerte, la espero sin jactancia, porque nunca es alegre morir a mi edad, pero sin protesta. Acéptela Dios Nuestro Señor en lo que tenga de sacrificio para compensar en parte lo que ha habido de egoísta y vano en mucho de mi vida. Perdono con toda el alma a cuantos me hayan podido dañar u ofender, sin ninguna excepción, y ruego que me perdonen todos aquellos a quienes deba reparación de algún agravio grande o chico. Cumplido lo cual, paso a ordenar mi última voluntad en las siguientes cláusulas..."

tierra

"Hay que elevar a todo trance el nivel de vida del campo, vivero permanente de España. Para ello adquirimos el compromiso de llevar a cabo sin contemplaciones la reforma económica y la reforma social de la Agricultura" (Punto XVII de la Norma Programática ..C. p. 339-344).

Reforma Agraria. Onésimo Redondo. Revolución.

totalitario, estado

"Sin embargo, nadie puede negar que en los primeros tiempos de la Falange, y concretamente hasta fines de 1934, se emplea también la palabra totalitario: ¿qué significa esto? ¿Por qué desde esta fecha se empieza a hablar en contra de lo que hasta entonces se defendió? ¿Es que hubo alguna rectificación como en el caso del corporativismo?

Nada de eso; lo que hubo fue una coincidencia de vocablo; una coincidencia que al dar como resultado una confusión peligrosa se renunció a seguir manteniendo.

José Antonio, efectivamente, empezó hablando del Estado totalitario, pero de un totalitarismo propio que nada tenia que ver con el totalitarismo conocido en el exterior; un totalitarismo que no quería decir absorción del individuo por el Estado, sino Estado integrador de todos los españoles, un Estado para todos, sin partidos que nos dividan, sin distinción de grupo o de clase..

Veamos en qué se fundaba este concepto de totalidad de la Falange.

Puede ocurrir que un Estado, igual que un abrigo, se vuelva estrecho. Ocurre esto cuando la vida de la sociedad aumenta, se hace mas intensa o más compleja, o las dos cosas a la vez. Entonces, el Estado, que había sido construido con vistas a una determinada realidad social resulta inadecuado. Tiene a la fuerza que desconocer el nuevo estado de cosas que ha sobrevenido; no puede abarcarlo en su totalidad. El Estado liberal parlamentario sirvió bastante bien en la época en que fue creado, mas después sobrevinieron muchas codas: el advenimiento del proletariado a la vida pública, la complejidad y el volumen de la economía, el progresivo acercamiento de los pueblos entre si y, consiguiente, la progresiva complicación de las relaciones internacionales, la relación cada vez más difícil y más tirante entre capital y el trabajo, etc." (José Luis de Arrese, "El Estado totalitario en el pensamiento de José Antonio", p. 845, "Ediciones de la Vicesecretaria de Educación Popular" Madrid, 1945)

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"Con frecuencia se ha designado y se sigue designando al Estado que propugna la Falange con la denominación de " totalitario" y creemos conveniente aclarar cómo aceptamos tal denominación, y en qué significación la rechazamos.

La aceptamos si con ella quiere decirse que el Estado falangista, por una parte, promueve a todos los españoles al servicio del destino patrio, y, por otra, hace participar a todos los españoles con magistratura familiar o profesional en el régimen que los gobierna.

Pero rechazamos totalitario si ello significa que no nada fuera de la jurisdicción estatal, que todo, individual y colectivamente, debe estar sometido al Estado; la Falange sostiene que hay cosas y valores - Dios, los valores eternos del individuo, el destino patrio - que se hallan fuera y por encima del Estado, y a los que el propio Estado ha de servir y someterse" (Julián Pemartín op. cit.p.20).

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"La concepción totalitaria del Estado implicaba la idea de un "un jefe natural", esto es, un caudillaje, cuya formulación mas conocida efectuaría Javier Conde tres años más tarde. No era difícil rastrear en el nuevo régimen español esa unidad de mando: Franco recababa por entonces la jefatura del Estado, del Gobierno, del Ejercito y del Partido". (...) "Beneyto se basaba en Vázquez de Mella y su distinción entre constituciones parlamentarias y las internas e históricas, que había tomado José Antonio para desechar la formulación de un programa, esto es, un simple recetario, y proponer "un sentido permanente ante la historia y la vida". (...) "El caudillaje no coincide, a juicio de Beneyto, ni mucho menos con la dictadura, que no es sino una etapa en transición al nuevo régimen, como transitorio es la dictadura del proletariado en el sistema marxista.

El Estado totalitario es pues la sociedad misma organizada en Estado con arreglo a ciertos puntos de vista, a cierta idea política y religiosa que, por ser excluyente de toda otra y por implicar una concepción total del mundo y de la vida, es "totalitaria". (Juan Beneyto, ob. cit., pag 213).

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"En el pensamiento de José Antonio, el totalitarismo, lo totalitario, la totalidad, adquieren unas resonancias, un sentido y una intencionalidad radicalmente contrarias a las que le otorga la suposición política." (Adolfo Muñoz Alonso ob. cit. p. 138)

Doctrina. Estado.

trabajo

El trabajo, según quieren hacernos creer los liberales, es una mercancía, que cuando abunda va barata, y como abunda siempre, y si no se hace abundante por medios ilícitos (cierres de fábricas, despidos, etc.), el obrero se encuentra con que todo lo que él tiene, que es su trabajo, no vale casi nada y no puede atender a sus necesidades y a las de su familia.
El trabajo no es una mercancía. Trabajo es la participación del hombre en la producción, mediante el ejercicio voluntariamente prestado de sus facultades intelectuales y manuales. Es decir, que el hombre no vende su trabajo, sino que participa en la producción con su talento y con su esfuerzo y, además, ha de hacerlo según su personal vocación, practicando el trabajo que a él le guste.

Y este trabajo lo presta el hombre, para obtener una vida decorosa y holgada y para desarrollar la economía nacional.
El hombre, con su trabajo, ha de obtener lo necesario para vivir con decoro, con dignidad y holgadamente, sin estrecheces. El hombre con su trabajo ha de poder vivir como persona y no tener que vivir como una bestia.

Para ello se precisa la revalorización del trabajo, esto es, que se dé por el trabajo una mayor remuneración. Y este aumento del valor del trabajo no ha de repercutir en el precio de las subsistencias, porque entonces nos encontramos metidos en un callejón sin salida.

¿Cómo conseguir el aumento del valor del trabajo, sin que aumente el precio de los artículos que el hombre necesita para poder vivir? Reduciendo la ganancia del capital.

Ahora, el capitalista, una vez descontados los gastos de maquinaria, materias primas, sostenimiento, jornales, etc., se queda con el resto. ¿Y en concepto de qué?¿De interés del capital? En este caso nos encontramos ante un delito de usura en que el capitalista gana un ciento o doscientos por ciento en muchos casos.

La doctrina Nacionalsindicalista entiende, y ha de implantarse en España, que el trabajo no es un gasto más que el capitalista ha de tener en cuenta. El trabajo, como el capital, es un elemento de la producción y el elemento más digno, puesto que s un atributo, una cualidad del hombre.

El jornal no será, pues el precio del trabajo, que el hombre no puede vender, porque al venderlo vende su dignidad. El trabajo será el anticipo que el productor recibe, a cuenta de las ganancias que luego se obtendrán al vender aquello que él ha recibido. Luego, al final del mes o del año debe recibir el resto que le corresponda de las ganancias que se hayan obtenido.

Y lo ha de recibir, no como una limosna o regalo, sino con el orgullo con que se recibe lo que se nos debe.

Sólo de esta manera podrán los españoles sentir la Patria.

José Antonio nos dice que sin la posibilidad de vivir como seres religiosos y humanos, sin levantar sobre una base material humana la existencia de nuestro pueblo, no se puede hablar de Patria, no se podrá conseguir que nadie sienta el orgullo de ser español.

La Falange conseguirá la Unidad, la Grandeza y la Libertad de España implantando y desarrollando, hasta en sus últimos extremos, la doctrina Nacionalsindicalista, contenida en los Puntos que José Antonio redactó para España. Estos puntos descansan sobre dos columnas: la de la Patria y la de la Justicia Social.

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"Todos los españoles tienen derecho al trabajo. Las entidades públicas sostendrán necesariamente a quienes se hallen en paro forzoso.
Mientras se llega a la nueva estructura total, mantendremos e intensificaremos toda las ventajas proporcionadas al obrero por las vigentes leyes sociales" (Punto XV de la Norma Programática).

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"Todos los españoles no impedidos tienen el deber del trabajo. El Estado nacionalsindicalista no tributará la menor consideración a los que no cumplan función alguna y aspiran a vivir como convidados a costa del esfuerzo de los demás" (Punto XVI de la Norma Programática).

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"El trabajo es el mejor título de dignidad civil. Nada puede merecer más la atención del Estado que la dignidad y el bienestar de los trabajadores". (O.C. pág. 90).

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" Queremos que no se canten derechos individuales de los que no pueden cumplirse nunca en casa de los famélicos, sino que se dé a todo hombres, a todo miembro de la comunidad política, por el hecho de serlo, la manera de ganarse con su trabajo una vida humana, recta y digna." (O.C. pág. 67).

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"Y para eso, ejercicio y estudio. En una palabra: trabajo. Pero trabajo en cristiano - ¡no en marxista! - trabajo libremente abrazado, apasionadamente ejercido, en un noble y callado y hondo y constante afán de perfeccionamiento.
Nadie realiza mejor su trabajo, gloriosa y terrible, que nuestra magnifica juventud, en armas, a las órdenes de un Caudillo excelso, conquistados y creador de la nueva España... Que la psicología militar formada en la guerra nos sirva de impulso y de ejemplo para la paz de una España libre y poderosa, poblada del deber. No nos contentemos con aclamarla y vitorearla. Para que esa España sea grande y fuerte todos tenemos que "hacer" algo por ella. Y hacerlo bien.
¡Viva, pues España! Y mejor ¡Arriba España! Pero arrimando todos los hombros para levantarla" (Manuel Machado, ABC, Sevilla, 5/XI/37).

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" Sin ideas directrices, sin plan de conjunto, sin percepción consciente del fin, el capitalismo determinó un proceso de sí propio, que traerá automáticamente la aparición de una era nueva que conservara las adquisiciones económicas de la burguesía, pero que cambiará radicalmente los conceptos que han de servir de apoyo a una distinta organización del trabajo" (Georges Sorel).

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"En el pensamiento de José Antonio subyace la consideración de que el trabajo representa el vínculo del hombre con las cosas y con los demás hombres. El hombre alcanza su derecho a vivir y a ser respetado como hombre, por gracia de su trabajo, ya que es su trabajo el que autoriza a ostentar el título de persona en sociedad. El trabajo es lo que asegura, por derecho, la libertad personal del trabajador y el que hace que el trabajador cabal - el P. Llanos lo ha dicho hermosamente - tenga su toque de enamorado cuando las cosas se le rinden a su esfuerzo, llegando a amar su cuerpo, su propia carne sudorosa y al tiempo el instrumento, su herramienta y la materia aquella que elabora. Valorar el trabajo, como función humana, por el trabajo, como producto elaborado, es una observación economicista. La vida de un hombre no se mide por la política de resultados económicos, sino por el esfuerzo, por la gracia, por la excelsitud y por el empeño, sin olvidar el silencio fecundo y la preparación o el estudio previos. La traducción matemática del trabajo en valores materiales supone una mentalidad inmoral o una reducción materialista de la vida del trabajador". (A. Muñoz Alonso, ob. cit. 288).

Trabajo. Fuero del Trabajo. Justicia Social. Revolución.

tradición

"La tradición es peligrosa si nos recostamos sobre ella y nos dormimos. Nuestra consigna ha de ser estar en pie sobre la tradición de España, mejor incluso, la punta del pie tan solo, y luego, en esa especie de equilibrio inestable, hacer cara con riesgo, emoción y coraje a la tarea nacional de cada día.

"...Creed, camaradas, que hay objetivos formidables que esperan nuestra acción. Así la primera conquista revolucionaria que hoy se nos ofrece es sostener, afirmar y recobrar la unidad de España.

"...No queremos ni deseamos con nosotros gentes renunciadoras, pacíficas y resignadas. Si para abandonar las filas rojas y nutrir nuestra bandera nacional tuvieran las masas que limarse y podarse su ilusión por la lucha, por la batalla y por el esfuerzo revolucionario, yo sería partidario de renunciar a ellas.

"Frente y contra la revolución socialista alentamos preparamos y queremos la revolución nacional, que será y deberá ser en todo implacable y decisiva.

"Pero las masas están cansadas de que se les hable a menudo tan livianas y sospechosas las apelaciones a la Patria, que ha enraizado en ellas la duda y yo mismo os confieso que cuando hace ya años ligue mi destino a la idea nacional de España, o podía evadirme de esa sospecha, que consiste en pensar si la Patria no sería utilizada con demasiada frecuencia por ciertos poderes, contra la justicia y los intereses mismos de los españoles.

"Por eso, camaradas, nuestro patriotismo es un patriotismo revolucionario, social y combativo. Es decir, no nos guarecemos en la Patria para apaciguar ni para detener los ímpetus de nadie, sino para la acción, la batalla y el logro de lo que nos falta.

"...En nuestra profunda sinceridad radica para nosotros la garantía mejor de este Movimiento que hemos iniciado. Pero hay aún otra garantía que os ofrecemos sin vacilaciones vosotros, y es la de que nuestra propia vida jugará en todo momento la carta de nuestra victoria, que es y ha de ser, infaliblemente la victoria misma de España y de todos los españoles." (Ramiro Ledesma, discurso en el acto de fusión de FE y JONS en el Teatro de Calderón de Valladolid, el 4 de marzo de 1934) ( Recogido en "Escritos políticos (1933-1934) Ed. T. L. Ramos. Madrid,1985, págs. 194-195).

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"Dicho en términos distintos, España tiene entraña y estilo. Tiene un modo irreductible de ser que se aprecia en su lengua, en su raza, en su acervo cultural, en su música y sus costumbres, pero ese modo de ser, aún con toda la gama de realidades predichas que le caracterizan, no sería nada sin un estilo. Es el estilo el que enlaza a aquellos principios que Ortega llama "estáticos, fatales, rígidos, inertes" ("La rebelión de las masas, C. Austral, Espasa Calpe, Madrid, XIX edición, p. 96) con lo universal. En definitiva lo que hace a una Nación no es lo espontáneo sino lo histórico, no lo nativo sino lo universal, teniendo siempre en cuenta que José Antonio no nieva nunca, como elementos constitutivos de la patria, a la raza y el idioma. Los subordina suponiendo que, siendo espontáneos, si se los dejara librados a la buena de Dios se volverían incluso contra sí mismos"(Vicente Gonzalo Massot ob. cit. p. 63).

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"Veamos ahora cómo nuestro concepto de la Patria, al proyectarse sobre el pasado, nos suministra el concepto de Tradición:

España existe y persiste principalmente como Unidad de Destino; la España Imperial cumplió plenamente ese Destino, así que la España Imperial fue la España auténtica, la España que tiene una razón de su existencia y una justificación de su persistencia. Y en la historia de esa España Imperial tienen que acusarse las leyes hemos de seguir siendo fieles para conseguir y asegurar la autenticidad de la España de hoy de mañana.

La Falange, pues, sostiene que, en aquella parte de la Historia de España que durante siglos gloriosísimos cumplió nuestro preeminente destino en los Universal, tenemos una original y fecunda Tradición, suministradora de directrices para lo presente y lo porvenir: "Empalmaremos con la España exacta, difícil y eterna que esconde la vena de la verdadera tradición española".

Pero esta tradición normativa de valor Universal, si bien es la forma superior de la tradición, no debe hacernos olvidar la existencia de tendencias permanentes y de productos históricos (arte, lenguaje, etc.) ya logrados, que, por la doble razón de su valor y de ser expresión y huella de una misión histórica o de un modo de ser, debemos querer y defender. Negar estos valores equivaldría a una negación suicida de la Historia y a una falsificación, pues, como con razón se dijo en nuestra época fundacional, "no se es más que lo que se ha sido, o se es nada" . (Julián Pemartín op. cit. p. 17).

Cultura. Historia. Doctrina.

transfuguismo

Método de conducta parlamentaria, por la cual los elegidos transforman su colocación política para confluir en la mayoría o en la oposición. Fue Agustín Depretis (que gobernó Italia casi ininterrumpidamente Italia desde marzo 1876 a Julio de 1887) quien promovió tal práctica parlamentaria, que no se agoto con la muerte de su primer artífice, pero que emerge intermitentemente, bajo formas distintas, en la vida política y que hoy se considera deba ser suprimida.

Al transfuguismo sea da en todas las fases en que la normal dialéctica respecto a la realidad o extraña a ella, así como, a falta de una nueva síntesis política y programática, se produce transfuguismo de hombres o de programas, mientras lo partidos quedan aparentemente inalterables, sea como ficción o como ticket electoral.

Después de 1876, o sea después de la caída de la "Derecha histórica" - que había llevado a cabo la unidad de Italia y que duran5te su gobierno había realizado mas reformas de cuanto imaginara la izquierda - resulto claro que las tradicionales contraposiciones eran superadas y que los problemas italianos eran en gran parte respecto de ellas. No sabiendo "transformarse" los partidos históricos "se transformaron" algunos de sus hombres mas representativos, con lo que el transfuguismo abrió espacio y legitimación a nuevas formaciones políticas emergentes, que crecían a la nueva realidad del país. El transfuguismo fue y es un deterioro y disgregador elemento de la unidad política y de la estabilidad parlamentaria.

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Fueron numerosos los falangistas que estimaron frustrada la esperada fase del salto a la fase revolucionaria propiamente dicha, una vez superadas las circunstancias creadas por la posguerra y la Segunda Guerra mundial, con sus consecuencias aislacionistas de España. La Falange había perdido aliento político y poético y las estructuras habían quedado anquilosadas por el exceso de la carga burocrática que se le confió por el Régimen. La retirada de Dionisio Ridruejo, tras su regreso de la División Azul, el salto a la militancia monárquica de José Maria Areilza, el abandono de Joaquín Ruiz Jiménez y tantos otros fueron los casos más clamorosos de este abandono. No fueron estos todos los casos ni los mas típicos, pues una parte de lo que se llamo la "Generación del Príncipe", que fue seleccionada por el Director del diario "Pueblo", Emilio Romero, se decantaron por una transición pacifica hacia la democracia, que se produjo bajo la dirección de Adolfo Martín Villa y Adolfo Suárez. También hubo núcleos que discurrieron hacia posiciones extremistas de izquierdas, como el Padre José Maria Llanos y su grupo premilitar y seuista. (Escuela de preparación del ingreso en las Academias Militares del Frente de Juventudes de Chamartin, Madrid, y Servicio Universitario del Trabajo S.U.T.)

Estilo. Valores eternos. Doctrina.

transición falangista

En años setenta, el equilibrio del poder era contrario a la continuidad del régimen español, basado políticamente en el Movimiento. En rigor, en esta década apenas si se producen reacciones en los grupos nacionalistas más significativos. Algunos miembros de las juventudes y universitarios se manifiestan decididamente partidarios a un cambio de rumbo, aceptando la apertura democrática como única solución de futuro. Bajo la inspiración de Torcuato Fernández Miranda se va a producir la transición política, a cargo de jóvenes falangistas entre los que figuran Rodolfo Martín Villa, Juan José Rosón, Fernando Suárez, Eduardo Navarro, etc. que se encuentran, con sorprendente perplejidad entre toda la clase política, afilándose a la capitanía de Adolfo Suárez, nombrado por el rey presidente del Gobierno. Otras figuras de la generación anterior preparaban otra salida al falangismo, como fueron José Solís Ruiz, Manuel Fraga Iribarne, Pío Cabanillas, etc. que tuvieron una decisiva intervención en la gestión de la fase liquidadora del Régimen. Quedaban fuera de esta operación destacadas figuras de la Falange como José Antonio Girón, Raimundo Fernández Cuesta, José Utrera Molina, Francisco Labadíe Otemin, Diego Salas Pombo, etc. y toda la constelación de figuras intermedias, intelectuales, escritores..., que sin renunciar a las esencias, quedaron aparcadas en las estructuras falangistas testimoniales que aun perduran o marginadas en lo que se conoce como el exilio interior.

Historia. Franco. Juan Carlos I.

triunvirato

Forma de mando de tres personas, que se inicia en Roma y que la Falange adoptó al fusionarse con JONS y que confería a los miembros los mismos poderes, tratamiento y honores. El triunvirato, producto de la civitas romana, de la civilización, es puente que de la República condujo al Imperio, es decir, a un estadio de superioridad ética. La unidad divina es una trinidad. Es, pues, el triunvirato una fórmula mágica. Pero civilmente aún inestable.

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"El triunvirato que aquí importa es el formado por José Antonio, Ramiro Ledesma y Julio Ruiz de Alda, al fusionarse F.E. y J.O.N.S. Fue el obligado equilibrio entre el ímpetu revolucionario jonsista y el esperanzador clasicismo falangista, el nervio y la acción de Ramiro y la serenidad constructiva de José Antonio. Más no sólo era pronto para fórmulas de mando colegiado que tiene el futuro para sí. La base ansiaba no una jefatura, quería un jefe. No pasó mucho tiempo sin que José Antonio asumiera el papel de Octavio Augusto." (David Jato, Prólogo a "Memoria de un triunviro" de Juan Arias Andreu, E. S. Martín. Madrid, 1976, p. 14).

Jefatura. Mando.

tumba del fascismo

Esta expresión, copiada de la revolución francesa, la adoptaron los comunistas en la defensa de Madrid, igual que el "No pasarán", que quedó en pura retórica como demostraron los hechos y el slogan "Ya hemos pasado". En un sentido humorístico, según García Serrano, esta frase la emplearon algunos falangistas para calificar a la Secretaria General del Movimiento, a partir de la Unificación.

Anecdotario. Guerra civil.