Diccionario de la Falange

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queipo de llano, josé mª quinta columna en Barcelona
queremos... quinta columna en madrid
quinta columna  

sugerencias y colaboraciones: diccionario@plataforma2003.org

 

 

queipo de llano, josé maría

(1875-1951) General y político

Tomó parte en la guerra de Marruecos, intervino en la proclamación de la República en 1931, como opositor a la Dictadura de Primo de Rivera. En la República ocupo varios cargos, aunque se aparto pronto para ponerse en relación con el general Mola. En 1936 se sumo en Sevilla al alzamiento y con pocas fuerzas pero mucha imaginación consiguió apoderarse de la ciudad y contribuyo al triunfo del movimiento. Se hizo muy popular con sus charlas radiofónicas y desempeño la jefatura del ejercito de Andalucía durante la guerra. Tuvo un altercado personal con José Antonio, que defendió a memoria de su padre, por lo que el fundador fue expulsado del Ejercito.

. . .

  • " ¿Piensa dedicarse a la política?

  • No lo sé. Por ahora tengo bastante con ejercer mi carrera y estudios continuamente en ella. Por lo demás, esas cosas son como las bofetadas; no se anuncian, se dan.

  • A propósito de bofetadas que harán época. Tengo entendido que en la cuestión con Queipo de Llano hubo varias.

  • La verdad sobre esto es muy sencilla. Yo no tengo nada de chulo ni de reñidor. Puede que no haya pegado mas de tres puñetazos en mi vida. Pero ese señor Queipo... Imagínese que este señor escribió una carta soez a mi tío José, hablando de no sé qué humillaciones de que creía haber sido objeto y llamándole cretino, y hablando de que quería procurar liquidar cuentas pendientes. Esto era intolerable y cobarde tratándose de mi tío. ¿Usted conoce a don José Primo de Rivera y a Queipo?

  • Ni a uno ni a otro.

  • Bien. Pues Queipo es fuerte, mucho más alto que yo, espadachín, con fama de pendenciero. Mi pobre tío es un anciano, enfermo, imposibilitado en absoluto para ningún combate. Le busqué en el café Lion d'Or por la noche. Conociendo que a su tertulia acuden varios enemigos de mi padre, no quise ir solo. Me acompañaron mi hermano Miguel y mi primo Sancho Dávila. Ellos no conocían a Queipo ni yo tampoco. Tuve que preguntar a un camarero que quien era, y entonces yo solo fui a él, y mostrándole la carta le pregunté si era suya. Me contesto afirmativamente, devolviéndomela en actitud retadora, y yo le dí un golpe en la cara. El señor Queipo intentó, a pesar de ir yo desarmado, agredirme y trataba de pegarme con un bastón, mientras otros amigos suyos se repartían en la labor, unos para pegarme con bastones y otros sujetándome por detrás. Acudieron mi primo y mi hermano, y ya no pudieron contar las bofetadas. El señor Queipo se quedó rezagado, y yo pude llegar hasta él y descargarle, frente a frente, mi puño, haciéndole rodar sin sentido.

(Versión de incidente recogido por César González Ruano, suprimido por la censura de la República)

queremos...

Párrafo - síntesis del discurso pronunciado por José Antonio en el acto fundacional de F.E. en el Teatro de la Comedia de Madrid el 29 de Octubre de 1933.

"Queremos menos palabrería liberal y más respeto a la libertad profunda del hombre. Porque sólo se respeta la libertad del hombre cuando se les estima, como nosotros le estimamos, portador de valores eternos, cuando se le estima envoltura corporal de un alma que es capaz de condenarse y de salvarse. Sólo cuando al hombre se le considera así, se puede decir que se respeta de veras su libertad, y más todavía si esa libertad se conjuga, como nosotros pretendemos, en un sistema de autoridad, jerarquía y orden.

Queremos que todos se sientan miembros de una comunidad seria y completa; es decir, que las funciones a realizar son muchas: unos, con el trabajo manual; otros, con el trabajo del espíritu; algunos, con un magisterio de costumbres y refinamientos. Pero que en una comunidad tal como la que nosotros apetecemos, sépase desde ahora, no debe haber convidados ni debe haber zánganos.

Queremos que no se canten derechos individuales de los que no pueden cumplirse nunca en casa de los famélicos, sino que se dé todo hombre, a todo miembro de la comunidad política, por el hecho de serlo, la manera de ganarse con su trabajo una vida humana, justa y digna.

Queremos que el espíritu religioso, clave de los mejores arcos de nuestra Historia, sea respetado y amparado como merece, sin que por eso el Estado se inmiscuya en funciones que no le son propias ni comparta - como lo hacía, tal vez por otros intereses que los de la verdadera Religión - funciones que sí le corresponden realizar por sí mismo.

Queremos que España recobre resueltamente el sentido universal de su cultura y de su Historia.

Y queremos, por último, que si esto ha de lograrse en algún caso por la violencia, no nos detengamos ante la violencia. Porque, ¿quién ha dicho - al hablar de "todo menos la violencia" - que la suprema jerarquía de los valores morales reside en la amabilidad? ¿Quién ha dicho que cuando insultan nuestros sentimientos, antes que reaccionar como hombres, estamos obligados a ser amables? Bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay mas dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y las pistolas cuando se ofrende a la justicia o a la Patria." (O.C. pág. 52).

quinta columna

El estado de preguerra creado por el Frente Popular a raíz de su triunfo en febrero de 1936 suscitó la necesidad de organizar ágiles servicios de información, que garantizaran la seguridad en las actuaciones políticas de todas las organizaciones. La orientación revolucionaria de comunistas y socialistas no era simple propaganda, lo que motivó que las fuerzas conservadoras, en sentido contrario, actuaran tratando de prever y, en su caso, evitar la tragedia que aquellas amenazas presagiaban. La Falange no pudo organizar sus servicios de información por causa de la detención en marco de ese año de toda la cúpula de mando y la posterior casi liquidación de la misma. Tobo que contestarse con colaborar con los servicios que se iban organizando en ámbitos mas cercanos y conocidos. Así surgió la quinta columna de la Falange, que operó en toda la España republicana, en especial a partir del 18 de julio de 1936 en Madrid, Barcelona, Valencia y, en genera, en las grandes ciudades. La lucha clandestina, las acciones de espionaje y de sabotaje, típicas de este otro tipo de guerra en la sombra se repitieron, en unos casos de forma espontánea, como producto del instinto de supervivencia que se agudizó con la persecución feroz de los primeros meses. En otros, como resultado de actuaciones organizadas que dieron como resultado un sistema completo de información y espionaje, que terminó por imponerse en toda la España republicana.

Según D. Pastor Petit, en su libro "Los dossiers secretos de la guerra civil" Editorial Argos. S.A., Barcelona, 1978, las causas que fomentaron la quinta columna fueron:

  1. El espíritu de lucha por motivaciones ideológicas y de oposición a la República.
  2. El caos gubernamental de los primeros meses, y el temor-fobia a la revolución y sus consecuencias.

  3. El terror que mas adelante, ya en 1037, implanto el SIM (servicio de Información Militar)

  4. Los "paseos" de los incontrolados.

  5. La actitud antirreligiosa, la quema de iglesias y asesinatos del clero (6.000)

  6. La fuerte ayuda de Hitler, Mussolini, Salazar y caids marroquíes, haciendo visible la victoria de los insurgentes.

  7. la noción de aventura heroica entre los que, siendo de poco definida ideología, se sintieron atraídos hacia emociones fuertes.

  8. La invitación subversiva y la propaganda de las emisoras de Burgos, Sevilla, Salamanca y Roma.

  9. El hambre.

  10. El espíritu de revancha por el fracaso derechista en febrero de 1936

  11. Vinculación de personalidades como las de José Maria Pemán, Eugenio D'Ors, Ramiro de Maeztu, Onésimo Redondo, José Pla, Francisco Cambó, Celia Gámez, Imperio Argentina, Enrique Jardiel Poncela, Edgard Neville, etc.

Entre los episodios en que figura la participación de miembros de la Falange, se cuenta con la detención de Eduardo Solís Romero, jefe regional de la Falange de Valencia, en cuyo domicilio se encuentra un arsenal de armas, y que tenía encomendado apoderarse de Radio Valencia. En Barcelona es detenido el escritor y consejero nacional de F.E. Luys Santamarina. En Madrid, la "brigada del amanecer", organizada por el PSOE, persigue con especial saña y rudeza a los militantes de F.E. La detención del grupo del dirigente carlista Ricardo Beltrán, que cooperaba con el servicio de información de FE, La detención de numerosos falangistas refugiados en la embajada de Finlandia. El "socorro azul" organizado para ayudar a los falangistas detenidos y a sus familias. La voladura de la fábrica de armamento montado en el "metro" de Lista en Madrid por una "kamizake" falangista violada y mutilada por los milicianos. La creación de la red de cooperadores que se montó filtrada en las estructuras oficiales: prisiones, hospitales, sindicatos, medios de comunicación, transportes..., que permitieron facilitar a la zona nacional traslados, informaciones y servicios de alto valor estratégico. Incluso al final de la contienda, Besteiro se comunicó a través del grupo formado por Luna, Garrigues, etc. con Manuel Valdés, preso en la cárcel en Madrid, para estudiar la posibilidad de enlazar con el Gobierno de Burgos para estudiar la rendición. Se le facilitó un avión especial, al que el espionaje falangista facilitó la cobertura de paso y entregó en Burgos los documentos de Besteiro. Al regresar el dirigente socialista le volvió a internar en la cárcel. (Relato personal de Manuel Valdés al autor).

Uno de los protagonistas activos de las actuaciones de la quinta columna falangista, Fernando Ibáñez, entonces un joven universitario, militante de FE y del SEU, actualmente "Palma de Plata" de la Falange, cuenta las numerosas veces que pasó de zona a zona en misiones de enlace con informaciones y contactos de alto valor militar y político. (Relato personal de Fernando Ibáñez al autor)

quinta columna en Barcelona

"En cuanto a los más belicosos se integran en la Quinta Columna, conjunto de grupúsculos dedicados al espionaje y la desestabilización en la ciudad por medio de la propalación de "bulos y comentarios derrotistas. Y si bien no dependían de una cúpula dirigente única, se movieron, al igual que en Madrid, en torno al falangismo; en primer lugar bajo el influjo de Luys Santamarina, y tras su detención, del de Carlos Carranuja y Rafael Sánchez Mazas. Estos, juntamente con Luis Canosa, dirigieron la red Luis de Ocharán, quizá la más compleja", (Xavier Moreno Julia, ob cit. pag.5)

quinta columna en Madrid

En Madrid se pueden apreciar dos tipos de redes diferentes dentro de lo que se entiende como quinta columna. Así, por un lado, está facción autónoma, es decir, grupos pequeños de aparición espontánea y que no quedan adscritos a ningún tipo de estructura superior, y por otro existe la quinta columna de Falange Española, también conocida como Falange Clandestinas, una serie de pequeñas organizaciones que se hallan bajo el amparo de Falange y a la cabeza de las cuales se encuentra Manuel Valdés Larrañaga, a modo de coordinador desde la cárcel Modelo, donde se encuentra desde el comienzo de la guerra. Estas organizaciones, tambiétn denominadas "banderas" están constituidas por antiguos afiliados a Falange y por simpatizantes de estos. El número de integrantes puede llegar a ser muy amplio, aunque no tanto el de aquellos que saben realmente que se encuentran dentro de una estructura perfectamente jerarquizada y controlada.

En la Falange clandestina, además de las tareas de sabotaje y derrotismo, se encargan de acciones más complejas y que requieren una mayor y mejor infraestructura, como pasar información de interés a los nacionales o preparar la ciudad para la entrada de las tropas de Francisco Franco. La organización comienza a configurarse en la primavera de 1937, si bien sus primeras actuaciones están datadas el 28 de septiembre de 1937. Tal y como reconoce el propio Valdés Larrañaga, "tendríamos en torno a 18 o 19 redes clandestinas". El Auxilio Azul de Maria Paz M. Unciti es la primera organización clandestina que se forma en la capital, poco después de que Falange Española sea declarada ilegal y sus líderes ingresen en prisión. Lo único que permanece intacto es la Sección Femenina, que comienza a desarrollar su actividad, sobre todo, atendiendo a sus hombres encarcelados e intercambiando información entre ellos. Maria Paz Martinez Unciti, de 19 años, capitanea esta organización hasta que es asesinada en Vallecas en octubre de 1936, quedando como "miembro honorífico" y a quien se le debe el nombre del grupo. Junto a la atención a los presos y sus familias, las mujeres falangistas comienzan a desarrollar actividades como el espionaje, la ocultación de jóvenes que rechazan incorporarse al ejercito popular o incluso labores de infiltración, como la desempeñada por Dolores Muñoz Tuero, trabajadora de los Tribunales Populares. Tras asumir Valdés Larrañaga la jefatura de Falange Clandestina, el Auxilio Azul acuerda incluirse bajo su mando.

El grupo encargado de preparar Madrid para la llegada de los nacionales recibe el nombre de Las Hojas del Calendario. Para ello se constituyen cuatro secciones: Militar-Triángular, encargada de reclutar hombres y disponer de los medios militares necesarios para atacar desde la retagu8ardia cuando comenzase el asalto; Galán y Breu, que desempeñan labores de infiltración y toma el pulso al apoyo popular que tendrá esta penetración nacional; Cívico-Militar, encargada del correcto funcionamiento de la capital una vez concluya la entrada; y finalmente, Falange Blanca, ejecutada por los refugiados en las embajadas, responsables de hacerse con el control de las mismas. Toda la sección cae en septiembre de 1937. (Resumen de "La guerra civil española", editada por "el Mundo", Septiembre 2005, Madrid)