Diccionario de la Falange

O

 

 

obregon, antonio organización juvenil (OJ)
obreros organizacion sindical española
octubre oriol urquijo, josé maría
octubre rojo ors, eugenio d'
olano, antonio ors, victor d'
onega, fernando ortega y gasset josé
oposición interna ortega rosales, pablo
Oración por los Caídos ortí bordás, josé miguel
oratoria otero novas, josé manuel
oreja elósgui, marcelino  

sugerencias y colaboraciones: diccionario@plataforma2003.org

 

 

obregón, antonio

(1909, Madrid - 1985, Madrid). Estudió la carrera de Medicina, que abandonó para dedicarse a la Literatura. Se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid, y ejerció el periodismo y la crítica literaria, en La Gaceta Literaria y otras publicaciones, especializándose sobre todo en la poesía y el teatro. Empresario cinematográfico y poeta. En 1929 publicó un volumen de poesía titulado El campo, la ciudad, el cielo y en sus comentarios señaló los cambios de orientación que se producían en la creación literaria, defendiendo la superación de la vanguardia deshumanizada mediante el compromiso social. Escribió el El Sol y en la Revista de Occidente. Publicó dos novelas importantes: Efectos navales (1931) y Hermes en la vía pública (1934), en las que campea una prosa realista. Eugenio Montes le dedicó un ensayo en el que le definió como el mejor poeta en prosa.

Políticamente se afilió a la Falange, figuró dentro del grupo falangista de La ballena alegre y su nombre consta significativamente como uno de los que protagonizaron la participación falangista en el funeral de Miguel de Unamuno, en Salamanca, en enero de 1937. En el Alzamiento, colaboró asimismo con el grupo de propaganda de Millán Astray y Jiménez Caballero en el cuartel general militar de Salamanca, y actuó en la Dirección de Cinematografía, como guionista y director, bajo la dirección de Ridruejo. En 1942, fundó una nueva empresa cinematográfica, UCESA, y publicó una antología de su poesía. Colaboró asimismo en la antología Laureados de España y fue redactor de Arriba con el grupo falangista de la posguerra.

Cultura, Poesía, Cine.

obreros

"A los obreros sindicalistas hay que convencerles de que somos tan sindicalistas como ellos, pero creadores de riqueza. No solamente reconocemos los Sindicatos, sino que de ellos haremos una de las bases de nuestro sistema. Tenemos lo que a ellos les falta: un plan de conjunto, armónico y creador. Defendemos como cosa fundamental la iniciativa particular y la propiedad privada; pero para quitar la tiranía del dinero abarataremos éste en sus rentas parasitarias y los Sindicatos intervendrán en las plusvalías de las empresas.

(...) Sé que con los obreros lucharemos al principio de una forma violenta, tal vez largo tiempo en plan de guerra. Nunca debemos rehusar la batalla; pero siempre, y constantemente, tenemos que ponernos en contacto con ellos obligarles a que oigan nuestras doctrinas, en la seguridad de que ellos serán, al final, nuestro apoyo mayor." (Julio Ruiz de Alda "Discurso en el teatro de la Comedia, 29 de Octubre de 1933, Obras Completas, Editora Nacional, 1939, Madrid p. 57).

Justicia social, Revolución, Doctrina.

octubre

En numerosas ocasiones, José Antonio denunció al Gobierno de la República, las amenazas revolucionarias de la izquierda. Una de estas denuncias fue presentada en el Parlamento al Ministro de Gobernación. Estaba impresa en el libro titulado "Octubre", en el que se incluían los acuerdos sobre la bolchevización que postulaban las Juventudes Socialistas. He aquí un texto esclarecedor:

"Aquí tengo, señor ministro de la Gobernación, una publicación no clandestina. Es un libro que se llama "Octubre" y que he podido comprar pagando su precio. Al respaldo pone la imprenta donde se imprime; a la vuelta de la primera página dice la editorial que lo produce, y por si faltarse algo, no más que frente a la declaración previa, se afirma que es un libro de acuerdos y de actitudes de la Juventud socialista, y que con tono oficial lo publica su presidente, nuestro compañero de Parlamento don Carlos Hernández Zancajo. En este libro, que no es una publicación clandestina, en la página 160 se estampan las conclusiones de la Federación de Juventudes socialistas. Quisiera que el señor presidente me permitiese leer tres o cuatro renglones, no más de una docena de renglones en todo caso.

Las conclusiones de las Juventudes socialistas son éstas: Por la bolchevización del partido socialista. Expulsión del reformismo. Eliminación del centrismo de los puestos de dirección. Abandono de la II Internacional. Por la transformación de la estructura del partido - escuchad esto - en un sentido centralista y con un aparato ilegal." Esto no se dice en una publicación clandestina; se formula el propósito de crear un aparato ilegal por una asociación reconocida en un libro que todos podéis comprar por tres pesetas. Por la unificación política del proletariado español en el partido socialista. Por la propaganda antimilitarista. Por la unificación del movimiento sindical. Por la derrota de la burguesía - en la que entráis vosotros -y el triunfo de la revolución bajo la forma de la dictadura proletaria. A ver si vosotros los republicanos de la izquierda, estáis dispuestos a preferir esta o la otra dictadura. (Un señor diputado:"Ninguna") Pues por eso os lo digo. Por la reconstrucción del movimiento obrero nacional sobre la base de la revolución rusa. Y luego este párrafo: Las juventudes socialistas consideran como jefe e iniciador de este resurgimiento revolucionario al camarada Largo Caballero, hoy víctima de la reacción, que ve en él su enemigo más firme. (O.C. p. 695)

Revolución, Largo Caballero, Partido Socialista.

octubre rojo

A imitación de la revolución bolchevique en Rusia, llamado así en relación con la revolución de Asturias de 1934, que causó miles de victimas y que constituyó el inicio de la guerra civil española, entre republicanos y nacionales. La participación en la defensa de Oviedo de un grupo de jóvenes falangistas fue la primera intervención de la Falange en una contienda armada.

"A los dos días, diez mil mineros caían sobre Oviedo como las hordas bárbaras sobre Roma. Los hombres civiles, sin armas - sabido es el esmero con que los gobernadores civiles han privado de sus armas a las personas decentes - encerrados y a merced de los asaltantes, no han podido cooperar a la acción de las escasas fuerzas del señor Blanco, el gobernador que no se enteró nunca de nada. Exceptuemos a un pequeño grupo de falangistas, catorce muchachos, que lograron fusiles y municiones, hicieron un fortín en una de las casas de la calle Uría, la llamada "casa blanca", y allí han estado quince días, asediados por la más furiosa furia de los revolucionarios, defendiéndose a lo tigre y sin rendirse. Al entrar López Ochoa y Yagüe en Oviedo, catorce falangistas, heridos y destrozados se presentaron con su armamento ante el Ejército y dieron un grito viril:"¡Arriba España! ¡España Una, Grande y Libre!" (Tomás Borrás, artículo en "ABC", de Madrid, octubre, 1934)

Asturias, Revolución, Guerra civil.

olano, antonio

(1931) Periodista del diario "Pueblo" y otras publicaciones españolas. Famoso por sus entrevistas más comprometidas, como ésta que relata en esta confesión sobre su descubrimiento y admiración por la figura de José Antonio.

"Fidel Castro me enseñó a admirarle.- ¿Sabéis quién me enseñó a admirar a José Antonio?, pues un señor que se llama Fidel Castro. Sí, Fidel Castro me enseñó a admirar a José Antonio. Yo sabía cuales eran sus gustos y sus preferencias y en uno de mis viajes le llevé dos libros que le habían quitado en una de sus múltiples detenciones: las obras completas de García Lorca y las de José Antonio Primo de Rivera. Hablamos mucho de esa doctrina, despertó mi interés y mi admiración" (Aguinaga y G. Navarro op. cit. p. 349)

onega, fernando

(1947) Periodista. Sobre José Antonio escribió en Arriba el célebre artículo Derechos de autor, el 14 de marzo de 1970.

"No se ha hecho un mejor diagnóstico de España.- Quienes airean la muerte de la Falange, que vengan a decirnos lo que se ha inventado después de su entierro. Quienes aseguran que ha desaparecido, que se enteren de lo que se dijo el pasado domingo en una reunión en Vallecas, donde hasta la Guardia Civil aplaudió. Cuando todavía en los periódicos se hablaba del Partido y se titulaba con la palabra camarada y se celebraban concentraciones masivas, se abrían las puertas de las Naciones Unidas, nos incorporábamos a la OCDE y había gallardía suficiente como para hacer romper un cerco internacional.

No hablo con nostalgia por la sencilla razón de que han sido tiempos que no he conocido. Pero de la misma forma que, desde Montesquieu, no se encontró una mejor división de poderes, desde José Antonio no se ha hecho un mejor diagnostico de España. Quizá su pensamiento haya quedado inmaduro, pero tuvo la suficiente potencia como para hacerlo sobrevivir.

Mientras tanto, ¿a qué asistimos? ¿Con qué ha sido llenado el hueco que podría haber dejado el ideario falangista? Los pensamientos de José Antonio son los que dirigen las grandes corrientes de pensamiento de la actualidad. En la gestión pública, ¿qué tiene de nuevo la reforma agraria, las nacionalizaciones todas, la justicia social, la reforma de la empresa, la participación?

¿Y qué se ha hecho con la doctrina? - Se ha nacionalizado, dicen algunos. -"No es patrimonio de un grupo", añaden otros. Yo sólo quiero hacer a la luz de lo que me ha inspirado la carta abierta de Ballarín, una petición de estricta justicia: respetar los derechos de autor. No creo que sea demasiado". ("Derechos de autor", en "Arriba" (diario), Madrid, 14 de marzo de 1970)

José Antonio. España.

oposición interna

"A mediados de 1934, incluso antes de convertirse en jefe único de la Falange, la actitud política de José Antonio es criticada vivamente por varios de sus colaboradores. Unos, conservadores, le reprochan su constante proletarización, otros estiman que se ha convertido en prisionero de sus prejuicios de clases, de su condición de Grande de España. Las dos tendencias van a manifestarse de forma violenta" (A. Imatz, ob. cit. p. 123)

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"Desde las primeras semanas en las Cortes, pudo advertirse (en José Antonio) su afición a la cosa parlamentaria, faltando poquísimas tardes a las sesiones. Este perfil parlamentario gustaba poco al partido y era impopular ante los militantes; máxime cuando ni siquiera a los efectos de la propaganda, advertía nadie la eficacia más mínima". (Ramiro Ledesma, "Fascismo en España", pág. 161-162 y 174)

Violencia. Crítica. Parlamento.


oración por los caídos


"Señor, acoge con piedad en tu seno a los mueren por España y consérvanos el santo orgullo de que solamente en nuestras filas se muera por España y de que solamente a nosotros honre el enemigo con sus mayores armas. Víctimas del odio, los nuestros no cayeron por odio, sino por amor, y el último secreto de sus corazones era la alegría con que fueron a dar sus vidas por la Patria. Ni ellos ni nosotros hemos conseguido jamás entristecernos de rencor ni odiar al enemigo y tú sabes, Señor, que todos estos caídos mueren por libertar con su sacrificio generoso a los mismos que les asesinaron, para cimentar con su sangre joven las primeras piedras en la reedificación de una Patria libre, fuerte y entera. Ante los cadáveres de nuestros hermanos, a quienes la muerte ha cerrado los ojos antes de ver la luz de la victoria, aparta, Señor, de nuestros oídos las voces sempiternas de los fariseos, a quienes el misterio de toda redención ciega y entenebrece, y hoy vienen a pedir con vergonzosa urgencia, delitos contra delitos y asesinaros por la espalda a los que nos pusimos a combatir de frente. Tu no nos elegiste, Señor, para que fuéramos delincuentes contra los delincuentes, sino soldados ejemplares, custodios de valores augustos, números ordenados de una guardia puesta a servir con amor y valentía la suprema defensa de una Patria. Esta ley moral es nuestra fuerza. Con ella venceremos dos veces al enemigo, porque acabaremos por destruir no sólo su potencia, sino su odio. A la victoria que no sea clara, caballeresca y generosa, preferimos la derrota, porque es necesario que mientras cada golpe del enemigo sea horrendo y cobarde, cada acción nuestra sea la afirmación de un valor y de una moral superiores. Aparta así, Señor, de nosotros, todo lo que otros quisieran que hiciésemos y lo que se ha sólido hacer en nombre de un vencedor impotente de clase, de partido o de secta, y danos heroísmo para cumplir lo que se ha hecho siempre en nombre de un Estado futuro, en nombre de una cristiandad civilizada y civilizadora. Tu sólo sabes, con palabra de profecía, para qué deben estar "aguzadas las flechas y tendidos los arcos". Danos ante los hermanos muertos por la Patria perseverancia en este amor, perseverancia en este valor, perseverancia en este menosprecio hacia las voces farisaicas y oscuras, peores que voces de mujeres necias. Haz que la sangre de los nuestros, Señor, sea el brote primero de la redención de España, en la unidad nacional de sus tierras, en la unidad social de sus clases, en la unidad espiritual en el hombre y entre los hombres y haz también que la victoria final sea en nosotros una entera estrofa española del canto universal de tu gloria". (Rafael Sánchez Mazas, ob. cit. p. 285).

Caídos, Estilo, Doctrina.

oratoria

"Puesto que era mas culto que la mayoría de los políticos, preparaba cuidadosamente sus "pocos frecuentes intervenciones en las Cortes", y esto las convertía en grandielocuentes o pedantes. Gil Robles, un orador parlamentario mucho mejor, observó que José Antonio fue un orador mucho más académico que parlamentario. Ramón Serrano Suñer, tan hábil orador y polemista como Gil Robles, afirmó más tarde que las intervenciones en las Cortes de su gran amigo José Antonio, le resultaban tildadas, demasiado académicas y con poco vigor, y que a veces creaban una impresión penosa". (Stanley G. Payne, ob. cit. p. 207)

oreja elosegui, marcelino

José Antonio rindió un homenaje en el Parlamento a Marcelino Oreja Elósegui, ilustre dirigente del Tradicionalismo Español, con una sentidas palabras que expresaban admiración, afecto y sintonía con su ejemplaridad y significación política.

"Que se una al dolor de la Cámara el doble homenaje de las palabras que he de decir, que serán muy pocas, y el homenaje profundo respetuoso, del silencio a que volveré en seguida. El silencio es quizá el mejor tributo que podemos pagar a aquellas vidas ejemplares como la de nuestro compañero Oreja Elósegui. Hay por lo menos, dos facetas en que nos brinda inagotables enseñanzas. Fue Marcelino Oreja, de una parte, el hombre de la tarea callada de todos los días: fue, de otra parte, el hombre que durante la tarea albergaba en su corazón un ideal de los más hondos, de los más completos y de los más difíciles. Aquella existencia silenciosa fue sólo una tarea inacabable en un taller pulcro y ordenado, iluminado apenas por una lucecita perenne, que era la luz de su ideal. ¡Bienaventuradas esas vidas que nos sirven de ejemplo hasta que llega el instante en que la Suprema Providencia dispone que lo que era apenas resplandor se convierta en luz inefable de gloria, y lo que era tarea de todos los días se convierta en inacabable descanso!" (Aplausos) (O.C. pag. 337)

Tradicionalismo. País Vasco.

organización juvenil (O.J.)

A mediados de 1937 se crea en España la Organización Juvenil (O.J. de F.E.T. y de las J.O.N.S.), como movimiento de juventudes con carácter oficial y, a semejanza de las demás organizaciones militantes, con carácter único para todo el territorio nacional y con capacidad para impartir las enseñanzas propias del Movimiento. Históricamente sucedía a la movilización juvenil que se iba produciendo en la zona nacional durante la guerra y que se conocieron sucesivamente en su inicio como organización Balilla - a imitación de la homónima italiana - y después como Legión Nacional de Flechas.

A Franco se debe, pues, la creación y desarrollo de la O.J., como institución educativa y paramilitar. Con la unificación política, en ella se integraron por consiguiente los flechas, los pelayos y margaritas, procedentes de la Comunión Tradicionalista, y otras organizaciones juveniles.

Por la Ley del 6 de Diciembre sobre Ordenación de la Juventud, se creó el Frente de Juventudes, que tuvo inicialmente una organización llamada Falanges Voluntarias y posteriormente fueron las Falanges Juveniles de Franco.
La misión del Frente de Juventudes fue esencialmente la Formación Política, Física y Militar de la juventud española, que se llevó a cabo en los centros de enseñanza, trabajo y rurales, así como en las actividades campamentales, culturales, deportivas y convivenciales realizadas en los hogares juveniles, albergues, marchas por etapas, intercambios, colegios menores, juegos deportivos, competiciones, concursos, exposiciones, etc.

El Frente de Juventudes se configuraba como una Delegación Nacional del Movimiento, articulada en la Vicesecretaria General de Secciones. Al frente figuraba el Delegado Nacional, que estuvo ostentada por figuras como Sancho Dávila, José Antonio Elola, Jesús López Cancio, Eugenio López, Baldomero Palomares, Gabriel Cisneros, etc.

Su estructura central estaba formada por tres grandes Secciones: Centros de Enseñanza, Centros de Trabajo y Centros rurales. Directamente del Delegado nacional, dependía la Ayudantía Nacional de las Falanges Juveniles de Franco. Entre los servicios figuraban los de Campamentos y Albergues, Formación Física, Formación Política, Formación Premilitar, Sanidad, Religión y Moral, Colegios Menores, Servicio Exterior, Cultura y Arte, Administración e Intendencia...

En las provincias y localidades, se repetía, según la intensidad de actividad y población, el mismo organigrama.

Academias, Frente de Juventudes, Juventud,

organización sindical española

La Organización Sindical Española tiene su origen en la Ley de Unidad Sindical de 6 de diciembre de 1940 y sus características esenciales fueron: 1) la Integración de los españoles en cuanto colaboran en la producción; 2) La autonomía funcional y administrativa, y 3) la defensa y representación, exclusiva y genérica, de los intereses profesionales, económicos y sociales de todos los elementos que colaboran en la producción.

La Organización Sindical, conforme se ha indicado, se configura como una superestructura comprensiva de organizaciones profesionales y de entidades sindicales. Unas y otras se condicionan mutuamente, si bien la Organización Sindical sólo puede ser concebible merced a la existencia de dichas organizaciones y entidades. Se advierte, con toda evidencia, que en el orden de los intereses profesionales y académicos a postular y defender, las mencionadas entidades determinan y gobiernan la superestructura sindical.

García Abellán define a la O.S.E., como institución autónoma integrada en el orden constitucional español, constituida por trabajadores, técnicos y empresarios incorporados a las organizaciones profesionales que la constituyen, cuyos fines básicos se refieren a la defensa de intereses profesionales y promoción de los comunitarios mediante la participación orgánica en la vida política, económica y social.

Los fines, en cuanto la O.S.E, esta constituida por la integración orgánica del orden completo de Sindicatos y Entidades Sindicales, que son: Profesionales: Representación exclusiva, y defensa y promoción de los intereses profesionales de trabajadores y técnicos, asi como de los intereses económicos de los empresarios; De gestión: Intervención de los sindicados en el gobierno de las entidades sindicales; De participación: acceso a las instituciones públicas de representación y administración, haciendo posible la presencia de los sindicados en la vida política, económica, social y cultural; Políticas: Con el fortalecimiento de la convivencia entre "cuantos participan en el proceso productivo", lo cual tiende a superar las tensiones de clase que origina el sistema de producción en régimen de libertad económica.

En cuanto al Organismo Central y con los organismos territoriales, gozando de personalidad jurídica y plena capacidad de obras para el cumplimiento de sus finalidades, estas pueden concretarse en las siguientes:

  1. Normativas.- En razón al principio de autonomía, se reconoce a la Organización Sindical competencia para dictar normas generales relativas a la acción sindical.
     

  2. De participación.- Es competencia de la O.S.E. establecer y garantizar los mecanismos de representación y participación en la amplísima gama de instituciones y organismos públicos.
     

  3. Sociales.- Se incluyen en ellas las diversas funciones cuya referencia común es la actividad que convencional y ampliamente se denomina social, tales como: el estímulo de las diversas formas de producción asociada, como puedan serlo la cooperación, la propiedad agraria colectiva, etc.; la participación en la gestión de la Seguridad Social; la cogestión de empresas "preferentemente nacionales y públicas"; la colocación, etc.
     

  4. Económicas.- El mantenimiento de servicios e instituciones de investigación y estadística, en razón a que el Fueron del Trabajo atribuye a los Sindicatos la colaboración en el estudio de los problemas de la producción, así como suministrar al Estado los datos precisos para elaborar estadísticas de ese carácter.
     

  5. Formativas.- La preparación de dirigentes y expertos comprendiendo la formación profesional general como actividad inherente a la acción asistencial que es propia de los Sindicatos.
     

  6. Instrumentales.- El establecimiento de medios de comunicación social, así como de servicios de relaciones internacionales sindicales, laborales y económicos.

La estructura de la O.S.E.:

Órganos de Gobierno: 1) El Ministro de Relaciones Sindicales; 2) El Comité Ejecutivo Sindical; 3) El Secretario General de la O.S.E.; 4) El Secretario General Adjunto; 5) Los Directores Centrales de los Secretariados especializados (Asuntos Sociales, Asuntos Económicos, Asuntos Asistencia y Promoción y Administración y Finanzas.)

Órganos Representativos: El Congreso Sindical, el Consejo Nacional de Trabajadores y Técnicos y el Consejo Nacional de Empresarios.

Órganos Administrativos: El Secretario General, Los Secretariados especializados, Las Obras Sindicales, Los Servicios Nacionales y los Departamentos.

Órganos Especiales: El Consejo Económico-Social Sindical, El Instituto de Estudios Sindicales, el Tribunal Sindical de Amparo y el Jurado Sindical de Cuentas.

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"Nuestro tema es otro; es el tema de la dimensión y contenido humano de la Organización Sindical Española, "la clave sindical", entre las distintas claves que explican la duración durante cuarenta años del Régimen y su aportación al desarrollo económico y social de España, la transformación de la España rural en la España urbana, industrial y de servicios; el desarrollo de las clases medias; el salto de la alpargata al 600, la alfabetización, la explosión de la enseñaza, la formación profesional, las Universidades Laborales, la Universidad, el Seguro de Enfermedad y las grandes Residencias y Hospitales, las Reglamentaciones de Trabajo, las ordenanzas y convenios sindicales; en definitiva, la transformación de España que hizo posible la transición en paz" (Ángel López de Fez, "La dimensión humana de la O.S.E.", Separata de "El Legado de Franco", Tomo II.- Fundación Francisco Franco.- Madrid, 2000. P. 163-164).

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"A título de ejemplo cito los números 1210 del aludido Informe del Grupo de Estudio de la O.I.T. (Organización Internacional del Trabajo": "En las últimas elecciones sindicales celebradas (en España) participó un 83'3 por 100 del censo electoral, habiéndose elegido 206.296 enlaces sindicales, 25.633 vocales jurados de empresa; 160.005 vocales trabajadores en los sindicatos locales; 61.801 vocales provincias y 3.243 vocales nacionales.

¿Y el resto de los trabajadores? Pues la realidad es que ahí estaba la legislación social y laboral, y lo consultorios sindicales gratuitos extendidos en toda España, las Juntas Sindicales de Conciliación donde desde 1943 a 1972 se resolvieron por avenencia el 69'31 por 100 de las demandas de los trabajadores y la asistencia gratuita ante las Magistraturas de Trabajo en las que gran parte de las demandas se resolvían por conciliación previa al juicio, y en estos el porcentajes de sentencias favorables totalmente o en parte al trabajador fue, de 1941 a 1972, del 63'9 por 100...)" (Ángel López de Fez, ob cit. 215-216).

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"Entre los diversos intentos de inspiración nacionalsindicalista que fracasan, conviene citar la experiencia del delegado nacional de la Organización Sindical, Gerardo Salvador Merino. Nombrado el 9 de septiembre de 1939, este veterano falangista se preocupa con afán de satisfacer al máximo las reivindicaciones de los trabajadores y hacer de los sindicatos uno de los pilares del nuevo Estado. Su voluntad de reanimar el entusiasmo de los trabajadores y satisfacer sus demandas procediendo a amplias reformas de estructuras le suponen cada vez más adversario es inmediata. Serrano Suñer, para desembarazarse de él, le propone un ascenso y le ofrece el Ministerio de Trabajo. Consciente de que un cargo semejante le alejaría del contacto con la clase trabajadora, responde que sólo acepta abandonar la Delegación de la Organización Sindical para ocupar la Secretaria General del Partido. La remodelación ministerial del 20 de mayo de 1941 no le afecta, pero sus adversarios no tardan en provocar su caída. En julio de 1941, al regreso de su luna de miel, le comunican que ha sido destituido y acusado de haber pertenecido a la masonería. Con el exilio de Salvador Merino a Baleares fracasa el último intento original de reforzar la acción de los sindicatos en el nuevo Estado" (Arnaud Imatz ob cit.p. 342).

Nacionalsindicalismo, Sindicalismo, Estado.

oriol- urquijo, josé maría

(Santurce, Vizcaya,1905- Madrid, 1985) Ex MInistro de Justicia. Ingeniero. Hizo la guerra al frente de una compañía de requetés, como capitán. Consejero Nacional y Procurador en Cortes.

Sobre José Antonio escribió la Carta a las juventudes de España, en Arriba en 1966:

"Un renovador.- Era un renovador, pero, a la vez, respetaba la pasado y claramente dijo en algunos de sus discursos que lo que había que saber era interpretar lo que, en el momento crítico que se estaba viviendo, hubieran hecho aquellos antepasados a quienes se rendía culto.

Quedan en mi memoria diversos actos a los que asistí. En ellos escuché sus palabras públicas. Quizá las que más me impresionaron fuesen aquellas pronunciadas en un cementerio madrileño, al que asistimos una representación del Tradicionalismo, al exaltar la figura de Matías Montero, al que acabamos de enterrar.

En cuanto a las conversaciones que con él mantuve, me acuerdo de la última, cuando con varios correligionarios míos acudí a la Cárcel Modelo en la primavera del 36. Tratábamos de coordinar nuestros esfuerzos para formar un frente nacional de juventudes contra el Frente Popular, como cauce normal para evitar que lograran su objetivo final los que trataban de desintegrarnos. Fue entonces cuando José Antonio, con gran visión, nos dijo: "Tenemos campos de proselitismo distintos: continuemos en nuestras particulares tareas, comunicando a las gentes, a las que podemos llegar, nuestra manera de ser y también nuestra decisión. Y en el momento de actuar, nos encontraremos unidos ante el mismo objetivo: la salvación de la Patria y el sacrificio y el heroísmo que tendremos que prestar para lograrlo". ("Carta a las juventudes de España", en "Arriba" (diario), Madrid, 20 de noviembre de 1966).

ors, eugenio d'

(1881-1954) Filósofo y académico. Nació en Barcelona, estudio Derecho hasta graduarse con los doctorados en Filosofía y Derecho, amplió estudios en París (La Sorbona), Bruselas, Heildelberg y Munich. Su primera obra fue "La muerte de Isidro Nonell" en 1905, año en que comenzó a publicar los "Glosarios" en la "Veu de Catalunya" y bajo el seudónimo de Xenius. Dedicado a la critica de arte, trata a Picasso y Gargallo y en 1911 publica "La bien plantada", sobre las nuevas ideas respecto al arte moderno. Fue Director de Instrucción Pública de la Mancomunidad Catalana y secretario del Instituto de Estudios Catalanes. En 1922 es elegido académico de la Lengua y colabora en "ABC y "El Debate" En 1924 publica "Mi salón de Otoño". Tras el Alzamiento, regresa a España y se afilia a Falange Española. Nombrado Director de Bellas Artes pasa a colaborar en la prensa falangista y a ser uno de los emblemas de la intelectualidad falangista del momento. Participa en la "Corona de sonetos en honor de José Antonio" y en la "Ofrenda a Arrese..." en 1945.

Publicó numerosas obras, entre ellas "Estilos de pensar" (Epesa, Madrid, 1945) "Novísimo Glosario" (Aguilar, Madrid 1946) etc.

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"La influencia dorsiana en los falangistas de la posguerra fue muy importante. Citemos, a modo de ejemplo, las notas que aparecen en los escritores de la llamada "novela del combatiente", entre los que destacan Salvador García de Pruneda y Rafael García Serrano; si tomamos como muestra a este último y a su "Eugenio. La proclamación de la Primavera", notaremos enseguida estas características (el nombre propio del protagonista, "el Bien Engendrado",a la fábula de Hero y Leandro, la renuncia de Rafael a los "versos románticos", la idea del mar como proyección, etc.)

José Carlos Mainer nos dice:

"El predicamento dorsiano fue largo... y en no pequeña medida, el grupo falangista universitario le rindió pleitesía debido en la tesis doctoral que José Luis Aranguren dedicó a su obra".

En un orden más familiar, muchos de los textos de d'Ors sirvieron para los Planes de Formación del Frente de Juventudes, en cuyos Campamentos y Hogares, las frases del maestro servían de "Consigna" y tema de reflexión.

Ya después de la muerte de "Xenius", se fundó en la Facultad de Derecho de Barcelona el "Círculo Eugenio d'Ors", formado por seuistas catalanes. (...) Protagonizó un falangismo que hablaba en catalán, tenía como mito a Teresa, la "Ben Plantada", conservaba intacto la fe en su Ángel y miraba hacia el Mediterráneo, que "había de volver a descubrir", como símbolo de clasicismo y de universalidad". (Manuel Parra Celaya "José Antonio y Eugenio D'Ors", falangismo y catalanidad.  Ed. Plataforma 2003, Madrid, 2003, p. 99-100)

De la figura de José Antonio, dijo:

"Un testamento ejemplar.- Cuando se pensaba, no hace tantos años, en la unificación oficial de los textos destinados a la primera enseñanza, yo, que andaba en ello, tuve propósito de que el de antología de la prosa hispana se abriese - fiel a aquel concepto imperial que asume épocas, naciones y hasta lenguajes distintos con algún fragmento de Séneca y se terminaría - puesto que parecía aconsejable el excluir a los autores vivos, con el Testamento de José Antonio.

La calidad literaria de esta página le atribuía ya, en derecho, el valor propio de lo ejemplar. Pero, todavía, al precio venía a unirse la significación; a la clásica excelencia, la gravedad canónica. Una ley aparecía promulgada en el Testamento; hasta cierto punto, compensadora de la de Séneca y digna de entrar en ella, con título igual al del senequismo, en la complejidad esencial de la tradición patria. Si, en ésta se ha subrayado tantas veces la nota del heroísmo estoico, que supera el interés por la vida y la destruye, otra nota conviene, por fin, vindicar: la del heroísmo, que llamaríamos latino de buena gana; el cual, bien habido con la vida, sabe, sin embargo, coronarla, y la ennoblece.

El amor de José Antonio por la hermosura del mundo estalla en cada una de las frases del Testamento. En aquel tono arquetípico de dignidad sin énfasis, en aquel estilo, manteniéndose, no obstante, togado, renuncia a cualquier afectación ornamental. En aquella nobleza clásica que evoca, más aún que los discursos de los oradores antiguos, la de aquellos otros que los oradores ponen en la boca de los héroes. La lucidez, la templanza, lo sofrosine, lo que llamaríamos inhibición ética y jurídica de cada cadencia de lo periodo y de cada aposentamiento de vírgula, muestran la aristocracia de un espíritu, sin perjuicio - quizá, a favor - de cierto relente de especificación profesional... Aquí hay "un hombre". Pero también, muy característicamente, "un letrado". Al devoto de la Obra-Bien-Hecha, de la estética de la perfección y de la moral en los oficios, esto ha de entusiasmarle.

De cara a la muerte, José Antonio testimoniaba, a la vez que su adhesión a la vida, de la gentileza elegante de esta su vocación. Su anhelo no era un apetito. Su fortaleza no era una adustez. Moría mas bien, en cierto sentido, con el desdoble irónico de Sócrates que con la entereza fanática de un Séneca... Y esta es la ley del Testamento." ( "La ley del Testamento", en "Arriba" (diario),Madrid, 19 de noviembre de 1944)

SONETO A JOSÉ ANTONIO

He aquí a Jacob, en soledades ásperas,
que, lejos de las tiendas de sus nómadas,
nocturnamente pugna con un Ángel
miembros promiscuos y fundidos hálitos.

Este, así, mozo frágil y este dolmen,
por tres vegadas milenario sílice,
ara en que tres culturas desangráronse,
trabados veo, como nupciales púgiles.

Amor, amor, cruenta antropofagia
amor, que tanto como escupas, bebes,
"¡Te quiero, ruge, porque no me gustas!"

A la aurora, ya que el Ángel derribado
cedía al vencedor su propio nombre
y José Antonio se llamaba España.

(De "La Corona de sonetos a José Antonio" Fuerza Nueva Editorial. Granada, 1975)

ors, víctor d'

(1909 - 1994) Arquitecto, nacido en Barcelona, hijo del filósofo Eugenio D'Ors. Fue autor del logotipo de FE, participó en el asalto a la FUE de Medicina por el SEU en respuesta al atentado contra Baselga, dirigente falangista. Participó en la constitución de los Círculos José Antonio. Diseñó la "Ciudad Azul" como ideal urbanístico de la Falange. Es autor de "Arquitectura y Humanismo" (Lábor, Madrid, 1967). Falleció en Madrid.

ortega y gasset, josé

(1883-1955) Filósofo y ensayista. Pensador español alcanzó un prestigio reconocido en todo el mundo. Influyó positivamente en la formación de la juventud española y especialmente sobre el grupo fundador de la Falange, en sus análisis sobre la realidad de la España de su tiempo. Sus obras fueron traducidas a todos los idiomas cultos, especialmente reconocido en Alemania. Catedrático de Metafísica de la Universidad de Madrid, viajó como conferenciante por todo el mundo. Hijo de Ortega Munilla, periodista que dirigió el diario "El Sol", su obra se recoge en la "Revista de Occidente", de la que fue fundador y director. Fue diputado de la República pero se separó de ella al advertir sus desviaciones. Sus obras mas famosas son "España invertebrada", que ejerció gran influencia en la generación del 27; "La rebelión de las masas" "La deshumanización del arte", etc.

Formó parte del grupo promotor del Pacto de San Sebastián, que proclamó la Segunda República, en la que resultó elegido diputado de las Cortes Constituyentes. José Antonio comentó esta presencia con estas palabras: "Don José Ortega y Gasset - que cumple en estos días veinticinco años de profesor - - oyó la vocación de la política. En esta hora de valoración, ¿quién podrá negarle, si es justo, la clarividencia crítica y la limpieza moral de sus actitudes? No tuvo que expresar a gritos el dolor de España - "acostumbro a gritar pocas veces", ha dicho -; pero nosotros, los hombres nacidos del 98 acá, entendemos muy bien el escozor entrañable que esconde la sobriedad castellana de sus gestos. Acaso porque hayamos aprendido a identificarla en libros suyos. ¡Cómo se nos sube hasta la garganta la mediocridad de una España sin alma común, que al descalzarse el coturno del Imperio no halló modo de andar si no era poniéndose en babuchas! No; don José no quiso hacer de la política un flirt, pero se dio por vencido. Cuando descubrió que "aquello", lo que era, "no era aquello" que él quiso que fuese, volvió la espalda con desencanto. Y los conductores no tienen derecho al desencanto. No pueden entregar en capitulaciones la ilusión maltrecha de tantas como les fueron a la zaga. Don José fue severo con sí mismo y se impuso una larga pena de silencio; pero no era su silencio, sino su voz lo que necesitaba la generación que dejó a la intemperie. Su voz profética y su voz de mando" (O.C. pag. 748).

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Vio en la política que se abría con la República la oportunidad de vertebrar a España, terminando con los "compartimentos estancos" y prolongando las terminales de una tradición que aún mantenía las esencias nacionales. El asesinato de Ramiro Ledesma Ramos encendió su rabia y proclamó aquellas terribles palabras contra los sicarios de la Republica falsificada: "No habéis matado a un hombre, habéis matado una inteligencia", en las que se denunciaba la barbarie desatada en la España roja.

José Antonio se siente deudor de Ortega como parte de una generación de españoles que han sentido como propio el dolor que la obra del pensador proyectó sobre la convulsa sociedad españolas de los años treinta. "Los entronques orteguianos de José Antonio han sido exagerados hasta el hartazgo, como consecuencia, quizás, de la deuda indudable que respecto de Ortega tiene el fundador de Falange español. De las simpatías intelectuales de J.A. es mucho lo que se ha dicho, como para no apuntar algunas precisiones. Una cosa es que José Antonio haya registrado la influencia de Ortega y otra, distinta por cierto, es que haya comulgado con el espíritu del filósofo español. Resistirse al influjo de una pluma tan seductora y una mentalidad tan aristocrática como las de Ortega era casi imposible para alguien de la sensibilidad de José Antonio. Del trato íntimo con la obra de Ortega, José Antonio va tomar unas ideas que delatan, indudablemente, la marca del catedrático de Metafísica de la Universidad de Madrid. Por de pronto, y en orden de importancia, acepta la idea de unidad de destino y de la Nación como empresa, que Ortega comenzara a delinear en su "España invertebrada" y en los artículos que luego fueron recopilados bajo el título "La Redención de las provincias y la decencia nacional". Pero además subyace un cierto acento orteguiano en el concepto sociológico de las generaciones que utiliza José Antonio. Aquí podría decirse termina la deuda, que no es de poca monta, sobre todo si se tiene presente que la concepción de la Patria es lo mas logrado de la panoplia ideológica de José Antonio..

En opinión de V.G.Massot ("Un estilo...", p. 49), José Antonio no se deja arrebatar por su admiración al maestro, sino que interpone los principios que perfilan su pensamiento: "No obstante y aun reconociendo que ciertos postulados dejan entrever la ascendencia intelectual de Ortega, el sentido del que vienen cargados en la temática del fundador resulta diametralmente distinto. Del vitalismo orteguiano a la primacía del espíritu, que siempre reconocer J.A., media un trecho demasiado extenso como para poder transitarlo acompañados de una idea y de unos giros nacidos del trato con las obras del filósofo, pero cuyo vuelo traza una parábola de cuño espiritual desconocida en Ortega"

Para Adolfo Muñoz Alonso, la retirada de Ortega y Gasset de la vida política activa, se concreta en unas determinadas circunstancias, así entendidas:"Ortega no aguantó el desdén de Prieto, no aceptó la desatención prestada a sus "Manifiestos",no se rehizo ante sus fracasos, y se alzó altanero sobre sí mismo, desilusionado y despreciativo. No es que Ortega rectificase sus ideas, ya que en una sola línea posterior contradice su autoritarismo aristocrático de la primera hora; la que tiene que rectificar es la República. Como esta rectificación no la acometen los los políticos, Ortega se retira a los cuarteles de la inteligencia medidativa" ("Un pensador"... p. 46)

Fue la democracia instaurada en España la que Ortega rechazó con su terminante "No es esto" , en donde se instalaron modas y modos que contradecían y aminoraban la grandeza del proyecto. Así lo enjuicia Muñoz Alonso al decir:

"... las motivaciones no fueron sólo el desdén y la desilusión,, sino la firme convicción de que la democracia posible en España en 1931 estaba convirtiéndose en la única democracia intolerable".(...)"... esperar de aquellos hombres una democracia sin demagogia populista, declaraba una ingenuidad infantil; ingenuidad en que cayó Gil Robles". (Ibidem,p. 46)

En el fondo, el reproche de José Antonio se dirige también a los discípulos de Ortega, que no supieron reconocer en la actitud de José Antonio el reconocimiento a su talento y grandeza, como pensador y como patriota. "Los glosadores y los discípulos de Ortega no han sido generosos con la memoria de José Antonio a la hora de interpretar la desilusionante capitulación del maestro. No se han percatado por incuria inelegante o por prejuicios políticos, de que el reproche de José Antonio a Ortega era un acto de reconocimiento intelectual y una llamada a la responsabilidad y a la ejemplaridad crítica. En el fondo - y en la forma - José Antonio vio en Ortega al hombre capaz de imprimir carácter intelectual a una política secuestrada por mediocres, por resentidos o por estetas de la crueldad". (Ibidem, p. 48).


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"En una interpretación superficial, inspirada por una lectura precipitada de José Antonio, podría creerse que lo que le interesa es solicitar el refuerzo de algunas ideas políticas de Ortega. No es esto, José Antonio comienza por admirar en Ortega la clarividencia crítica, la limpieza moral de sus actitudes, la severidad en sí mismo, su espíritu egregio, su misión de vertebrar a España, la transparencia de sus palabras, su capacidad modeladora de hombres, su escozor entrañable escondida de la sobriedad castellana de sus gestos, la profunda precisión de instalar nuevas bases para la Nación y el trabajo, su generosidad intelectual, su conocimiento de los intelectuales, si rigor y dureza para denunciar a latigazos a los pseudo-intelectuales, su contrato espiritual consigo mismo para ofrecer a España un proyecto de decisión" (A. Muñoz Alonso, ob. cit. p. 36-38).

Doctrina, Cultura, Intelectuales.

ortega rosales, pablo

(1926) Ensayista y escritor, dejo su opinión sobre José Antonio en este párrafo:

"Sagaz entendimiento humanista.- Libertad. ¿Pero qué libertad? ¿Y para qué? Como decía José Antonio, los que adulan la libertad sólo la quieren para engrosar las filas de parados y para que cada cuatro años se formen filas de las urnas; pero para lograr, realmente, que el ser humano sea libre hay que comenzar primero por la libertad económica. Esta intuición joseantoniana fue motejada de utópica y, sin embargo, vemos ahora como el Papa Juan Pablo II la reclama en su encíclica "Laborem Exercens" y Polonia caminaba hacia ella a través de "Solidaridad", y los yugoslavos siguen buscando en la autogestión una convivencia que no da más frutos porque se mantiene hipotecada al materialismo marxista, y el hombre, ya está claro, es mucho más inmenso e insondable de lo que creía Marx. No, la "utopía" de aquel "señorito" llamado José Antonio no era utopía, era sagaz entendimiento humanista que necesita el mundo para salir del actual atolladero en el que se encuentra". ( José Luis Casas "Españoles por España. Pablo Ortega o la inquietud crítica", en "El Alcázar" (diario), Madrid, 24 de enero de 1982).

ortí bordás, josé miguel

(1938) Ex - vicesecretario General del Movimiento. Abogado. Procedente de las Juventudes Carlistas, sobre José Antonio señaló:

"Talante liberal.- No irrumpió en la vida pública española, cuando nuestro país apuraba hasta las heces del cáliz de una profunda crisis de la conciencia nacional, para hacer de la política una profesión ni para defender ningún orden antiguo. Por el contrario, es un privilegiado que se desclasa; un aristócrata que se abraza al pueblo; un hombre que, por amor y generosidad, abandona la blanca pechera del "smoking" para enfundarse la camisa azul y obrera.

Es un intelectual. Así lo demuestran su ironía, su pudor, sus vacilaciones vocacionales, su permanente antidogmatismo. José Antonio apunta, sugiere, esboza, intuye, pero jamás pretende lanzar unos conceptos inalterables ni construir un sistema cerrado de ideas.

Su talante, pese a la hiedra que ha querido cubrirle en treinta años de trepamiento, es un talante liberal. Nunca se declara anti-nada; huye de las puras apariencias, y se le escaman las verdades políticas elevadas a dogmas absolutos. Más que negar, prefiere afirmar. La moral que emana tanto de sus escritos como de su comportamiento es una moral positiva, afirman y afincada en el amor. Siente por el adversario un respeto infinito. Si José Antonio viviera, se ha dicho, amaría en política "el verso libre de las formas representativas y eficaces..."

Perseguía "el rastro de la Patria, fugitivo en el aire, sin sales ni aventura" (Dionisio Ridruejo ) y terminó muriendo a manos del pueblo por el que había luchado. Es, nos dirá Gabriel Sommet, el triste destino de todos los héroes" ("Una muerte treinta veces repetida", en "Arriba" (diario), Madrid, 20 de noviembre de 1966).

Sacrificio. Poesía. Patria.

otero novas, josé manuel
(Vigo,1940)

Abogado del Estado. Ministro de la Presidencia (1977-1980)

"Hegeliano de derechas.- Se ha escrito mucho sobre si José Antonio Primo de Rivera era o no hegeliano y fascista. La verdad es que la personalidad de José Antonio era culturalmente rica y compleja y en él se pueden encontrar posiciones contrarias. Pero una de ellas era sin duda la hegeliana de derechas" ("Nuestra democracia puede morir". Plaza Janés, 1987. pp. 213- 214).