Diccionario de la Falange

N

 

 

nación nieto garcía, luis
nacionalismo noche de los cuchillos largos
nacionalización no importa
nacionalsindicalismo nombela, escándalo
nacionalsocialismo novais, josé antonio
negrin, juan novillo, carlos
neville, edgard  
 

sugerencias y colaboraciones: diccionario@plataforma2003.org

 

 

nación

Comunidad del pueblo que pude ser distinta de los comunes caracteres étnicos, lingüísticos, religiosos, culturales, históricos, de costumbres y ser comprendida en un determinado territorio, pero que presupone necesariamente dos elementos espirituales constitutivos: la conciencia de destino histórico y la existencia de una organización política, que puede ser ya un Estado o aspiración a serlo.
"Pueblo o nación - escribe Vico - que no tiene dentro una potestad soberana, propiamente pueblo o nación no es ". En la nación una identidad étnica puede como puede no existir: baste o pensar en la multiplicidad de caracteres étnicos presentes en las naciones italianas, eslavas, etc. Así ocurre en el caso de la lengua: Suiza es una comunidad nacional trilingüe; ingleses e irlandeses, no obstante la identidad de la lengua y la continuidad geográfica, constituían dos naciones. La religión ha sido y es un potente factor nacional - por ejemplo en el caso de irlandeses y polacos - pero no siempre es necesario. Cultura y costumbres son términos genéricos, en la multiplicidad de sus contenidos. En cuanto a la historia, ella es común para una nación, solo desde el momento en que la nación toma conciencia de sí y la siente como común.
El territorio no es elemento esencial del concepto de nación, sino del de Estado (ver este término). Típicos - aunque contingentes - los casos de la nación hebrea, el de la nación Palestina.
La nación es por tanto una creación del espíritu, un producto de la voluntad y de la autoconciencia, que se realiza completamente en el Estado.

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"El concepto de nación que (José Antonio) presentó públicamente derivaba de la historia, cultura e instituciones (como las entendió el nacionalismo español más liberal del siglo XIX). En su ideario, sin embargo, sus orígenes, su carácter y sus objetivos eran esencialistas, transhistóricos y trascendentales, puesto que una auténtica nación no sólo representaba una misión o una meta, sino que poseía un proyecto; era, de hecho, una unidad de destino en lo universal." (S. G.,Payne, ob. cit. p.223)

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"...la nación es el punto de vista en el cual queda integrada la vida colectiva, por encima de todos los intereses personales de clases, de grupos, de individuos, es la afirmación del Estado nacionalizado frente a las tiranías de todo género y a las insolencias de toda catadura; es el principio que en todas partes está haciendo triunfar la joven democracia; es la nación, en suma, algo que está más allá de los individuos, de los grupos y de las clases; es la obra gigantesca que tenemos que hacer, que fabricar con nuestras voluntades y con nuestras manos; es, en fin, la unidad de nuestro destino y de nuestro porvenir." (José Ortega y Gasset, "Rectificación de la República", p. 172)

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"Ciertamente, la posesión de una tradición literaria popular en lengua vernácula iba a ser uno de los atributos esenciales de la moderna identidad nacional. Ejemplos: los poetas de la Pléiade, en Francia; Camoens, en Portugal; Cervantes, en España; Ariosto y Taso, en Italia; Anna Bijus y Joop Van der Vodenl, en Holanda; Kochanareski, en Polonia... Pues bien, entre 1500 y 1700, España no sólo generó una tradición literaria en lengua vernácula, sino además una historiografía propia y diversa (sobre las Indias, sobre la propia España, sobre los acontecimientos particulares); una amplia reflexión sobre la propia lengua castellana, géneros literarios originales y propios (la "picaresca", la misma novela, un teatro nacional); ensayismo político característico y bien definido (los arbitristas, la literatura de "consejos de príncipes", el debate sobre "la razón de Estado"); una escenografía religiosa - la pintura y la escultura de los siglos XVI y XVII- , distinta y específica; hasta una arquitectura dominante, el severo estilo herreriano de El Escorial" (Juan Pablo Fusi, "España, La evolución de la mentalidad nacional". Ed. "Temas de hoy", p. 110-11)

Doctrina, Separatismos, Historia.

nacionalismo

Bajo esta denominación se comprenden fenómenos políticos y culturales muy diversos y tal vez contradictorios, diversamente motivados y orientados. Simplificándolos comprenden: un nacionalismo que coincide con la Nación (lingüísticamente, culturalmente, étnicamente, históricamente entendida) con el Estado nacional; un nacionalismo que hace coincidir la autosuficiencia económica completa con el interés nacional; un nacionalismo que mira a realizar la superioridad genérica de la Nación en el campo internacional, o moviendo desde una mística superioridad racial, civil y cultural, de la de la Nación, o de la afirmación que el interés de la propia Nación debe prevalecer sobre los demás, un nacionalismo que asigna a la Nación la misión de proyectar por el mundo una determinada ideología, para lo cual ideología y nacionalismo se unen en función imperialista.

Los presupuestos del nacionalismo pueden ser o son diversos: materialismo, hedonismo, utilitarismo, empirismo y espiritualismo.

Se tiende ahora a identificar nacionalismo y fascismo, lo que es inexacto doctrinaria e históricamente. Si es exacto que los nacionalistas muchas veces han confluido en posiciones fascistas, aunque no es del todo exacto que en el fascismo hubiese confluido el nacionalismo italiano, salvo en alguna instancia, que por otra parte el fascismo incluyo en una diversa y autónoma concepción espiritual.

El nacionalismo ha implicado a todas las naciones protagonistas de la historia de los últimos siglos y todavía es activo, además de los países emergentes, en Rusia.

Y se ha acompañado a todas las ideologías y doctrinas políticas: se han conocido nacionalismos democráticos, liberales, socialistas, comunistas, etc.

Varios son también los instrumentos del nacionalismo: militarismo, científico, tecnológica, ideológica, religiosa.

Se debe entonces hablar correctamente de nacionalismos y distinguir estos de los sentimientos y valores nacionales.

El Nacionalsindicalismo reivindica los valores nacionales, más aun que el nacionalismo, que se identifican con valores ahora denigrados por provincialismo, frustración o deliberado intento subversivo.

Historia. Separatismos. Unidad

nacionalización

Nacionalización es la adquisición o expropiación por el Estado de bienes, empresas o servicios privados por causa de interés público o bien general. Es, como se ha definido, una compra forzosa, mediante el pago de acuerdo con el valor real de lo que se expropia. Se trata de empresas que afectan a la seguridad colectiva, al progreso social o al bienestar colectivo.

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"Defendemos la tendencia a la nacionalización del servicio de banca y, mediante las corporaciones, a la de los grandes servicios públicos" (Punto XIV de la Norma Programática)

nacionalsindicalismo

El Nacionalsindicalismo es una doctrina social, económica, política y cultural que se propone realizar, en el respeto de la libertad de todos, una sociedad orgánica, sin clases, jerárquica y auténticamente democrática, según criterios de competencia y responsabilidad.

Es una doctrina perenne y viva; como tal no soporta definiciones cerradas y definitivas, que resultarían abstractas y apriorísticas. En la firmeza de sus principios, el Nacionalsindicalismo se desarrolla continuamente en el plano especulativo y en el de la praxis, en una constante adaptación, a las exigencias históricas de la sociedad.

Es una doctrina universal, pero no propone un modelo único, válido para todo lugar y para todo tiempo, siendo su fin servir al hombre y a la sociedad para aquellos que son naturales de ella, y no de plegar naturalmente hombre y sociedad a un arquetipo.

Se distingue un Nacionalsindicalismo moderno de un Nacionalsindicalismo antiguo.

En el Nacionalsindicalismo moderno confluyen dos interpretaciones y dos exigencias: la católica y la falangista, las cuales han dado vida a una fecunda síntesis.

La primera corriente (la católica) ponía el acento sobre la realización de la personalidad individual del individuo y de los cuerpos sociales, infravalorando el momento actual; la segunda corriente (la falangista) acentuaba en cambio el interés de la comunidad nacional, limitando el momento individual.-

En la capacidad de refutar los principios y las propuestas, los adversarios - tanto si se inspiran en ideologías liberales, atomistas o colectivistas organicistas - han impuesto con la guerra de las palabras la ecuación "Nacionalsindicalismo = sectorial y egoísta. Es verdad exactamente lo contrario: Nacionalsindicalismo es sinónimo de solidaridad y de apertura - en el interior de las categorías (clases); entre las categorías; entre estas y el conjunto de la sociedad -, o no es Nacionalsindicalismo.

El Nacionalsindicalismo, precisamente porque es una doctrina orgánica, rechaza toda imposición coercitiva, tanto para afirmarse como para realizar sus propios fines - y se fundamenta, en cambio, sobre el consenso.

Los dos puntos clave del Nacionalsindicalismo moderno son la participación y la programación.

Se trata de participación responsable en la empresa de producción, en el sistema económico, en el Estado; se trata de programación comprometida y no impositiva.

La participación nacionalsindicalista en la empresa hace a todos los miembros de ésta copropietarios, transformando al trabajador de subordinado asalariado a asociado. El trabajo, normal objeto de la utilización pasiva o de la explotación por parte del capital, se hace él mismo creador de capital y corresponsable de la empresa de producción. El trabajo, de objeto, se convierte en protagonista.

La participación en al empresa se realiza mediante la participación en los beneficios y en las decisiones (lo cual no impide la necesaria subordinación funcional en el ciclo productivo)

La participación nacionalsindicalista en el sistema económico se realiza a través de la representación elegida por las categorías profesionales.

La participación nacionalsindicalista en el Estado se realiza a través de la representación política (partidos) y de los cuerpos sociales (familia, instituciones culturales y religiosas, categorías productivas, empresas, entes locales...)

La participación nacionalsindicalista se inspira en la responsabilidad y alta competencia y trata de realizar plenamente al hombre en su integridad y, así realizado, a hacerlo participar en todos los momentos formativos de las decisiones que le afectan. Y democracia política y social; no solo de número, sino también de personas y de cuerpos sociales.

La programación nacionalsindicalista, precisamente porque en su determinación y en su actuación participan orgánicamente ciudadanos, categorías, empresas, etc. es comprometida, es decir eficaz, no es inútil como la programación "indicativa" de los sistemas liberales y no es impositiva, coercitiva, como la de los sistemas colectivístas.

Con el nacionalsindicalista, citando a Ugo Spirito "el Estado para realizarse en toda su integridad no tiene necesidad de nivelar, desindividualizar, alienar al individuo y vivir de su destrucción; al contrario ello se potencia con el desarrollo en el individuo, de su libertad, de su propiedad, de su iniciativa, de su peculiar posición en las relaciones con los demás individuos". "Y todo esto es posible, en cuanto individuo no es más un mundo particular y su libertad no se llama arbitrio, sino que es un individuo social que en la prosperidad del organismo estatal ve el propio fin. El individualismo del liberalismo y del estatalismo del socialismo son superados, porque son transvalorados los términos del individuo y Estado que habían conducido a dos absurdos opuestos".

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"EL NACIONALSINDICALISMO QUIERE:

  1. La rotunda unidad de España.

  2. Imponer a las personas y a los grupos sociales el deber de subordinarse a los fines de la Patria.

  3. Máximo respeto para la tradición religiosa de nuestra raza.

  4. Expansión imperial de España y política nacional de prestigio en el extranjero.

  5. Sustitución del régimen parlamentario por un régimen español de autoridad, que tenga su base en el apoyo armado de nuestro partido y en el auxilio moral y material del pueblo.

  6. Ordenación racional y eficaz de la administración pública.

  7. El exterminio y la disolución de los partidos marxistas, considerándolos antinacionales y traidores.

  8. La acción directa del partido.

  9. La sindicación obligatoria de todos los productores, como base de las corporaciones hispanas de Trabajo, de la eficacia económica y de la unanimidad social española que el Estado nacional- sindicalista afirmara como su primer triunfo.

  10. El sometimiento de la riqueza a las conveniencias nacionales, es decir, a la pujanza de España y a la prosperidad del pueblo.

  11. Que las corporaciones económicas y los Sindicatos sean declarados organismos bajo la especial protección del Estado.

  12. Que el Estado garantice a todos los trabajadores españoles su derecho al pan, a la justicia y a la vida digna.

  13. El incremento de la explotación comunal y familiar de la tierra. Lucha contra la propaganda antinacional y anárquica en los campos españoles.

  14. La propagación de la cultura hispánica entre las masas.

  15. El examen implacable de las influencias extranjeras en nuestro país y su extirpación radical.

  16. Penas severísimas para aquellos que especulen con la miseria y la ignorancia del pueblo.

  17. Castigo riguroso para aquellos políticos que favorezcan traidoramente la desmembración nacional.

  18. Que los mandos políticos de más alta responsabilidad sean confiados, de un modo preferente, a la juventud de la Patria, es decir, a los españoles menores de cuarenta y cinco años.

¡Españoles! Cread Juntas para la defensa de este programa. Ingresad en la disciplina de las JONS.
(Programa político de las JONS)

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"El nacionalsindicalismo es una ideología que aspira a alterar el orden del capitalismo en su triple aspecto: rural, financiero e industrial, transfiriendo la gestión económica a los sindicatos verticales, es decir, a organizaciones de amplitud nacional dotadas de la personalidad de Derecho Político, bajo la dirección del Estado, pero sin ser órganos estatales en sentido jurídico al modo de las corporaciones italianas. En la doctrina nacionalsindicalista, el sindicato debe constituir por tanto, una realidad social viva, integrada en el Estado, pero sin dejarse absorber por éste. En este sentido, ningún nacionalsindicalista auténtico puede ser estatista, aunque tenga un sentimiento muy vivo del Estado" (L. Legaz Lacambra "Horizonte del pensamiento jurídico", Barcelona, 1947, Ed. Bosch, p. 56)

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"En toda su obra hay, expresa o tácita, una idea fundamental: aportar una respuesta al dilema capitalismo-comunismo de manera dialéctica, sintética y salvadora. José Antonio pretende liberar la justicia social de las contradicciones marxistas y eximir a la libertad de las contradicciones de la democracia liberal. De así su actualidad y la impresión de lozanía, de vigor, que produce sus escritos" (A. del Rio Cisneros "El pensamiento de José Antonio". Ed. Del Movimiento, Madrid 1973 p. 73)

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"Históricamente, el mérito de José Antonio reside en haber intentado asimilar críticamente la revolución socialista desde una posición profundamente cristiana, al mismo tiempo que disociaba los valores espirituales de la derecha reaccionaria. Pero una de sus características más originales es surgir en la vida política de su tiempo con una retórica nueva, una manera nueva de formular la política, con un lenguaje original y atractivo. Esta es la dimensión que da a su obra toda su singularidad" (Arnaud Imatz ob. ci.t p.420.)
 

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"... antes de analizar al detalle las ideas del nacionalsindicalismo joseantoniano y la práctica política y social en la que se circunscriben, conviene subrayar que la historiografía del falangismo y su jefe se encuentra condicionada por las respuestas implícitas o explícitas que cada especialista en el tema aporta a tres cuestiones fundamentales. La primera es de orden genérico. Consiste en preguntarse si existe o no la posibilidad de un movimiento ni de derechas ni de izquierdas, falangista o de otro tipo, y definir los elementos que lo constituirían tras confrontar de forma rigurosa los axiomas con los hechos. Segunda cuestión ineludible para el historiador del nacionalsindicalismo: ¿Es preciso insistir en las analogías, las similitudes, entre el falangismo y los "socialismos nacionales europeos", con el objetivo de agrupar bajo un mismo concepto de "fascismo" estos diferentes movimientos, de tal forma que se podría hablar de una misma esencia, la cual habría adoptado diferencias y distinguir en estos movimientos sus diferentes esencias? Finalmente, el historiador del falangismo se enfrenta a una tercera cuestión más específica pero no menos importante. ¿Debe o no debe asimilar, distinguir, separar u oponer las diferentes dimensiones históricas de la Falange: la Falange originaria de José Antonio (1933), la Falange Española de las JONS (1934-1936), la Falange Tradicionalista unificada (1937-1966) o el Movimiento de Franco9 (1966-1975), la Falange clandestina y antifranquista (1937-1975), y finalmente, la Falange más marginal, refundada tras la muerte del Caudillo en noviembre de 1975? La seriedad, rigor y credibilidad de las respuestas dadas a estas tres preguntas varían considerablemente según el lugar, la época y el autor. Son el epicentro de un debate inacabado." (Arnaud Imatz, ob cit.p. 321.)

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"Se trata de una síntesis superadora no sólo de la alternativa partidista de derecha e izquierda, sino también de dicotomías más amplias: Patria y revolución, derechos de la personal y solidaridad social, conservadurismo y progresismo, capitalismo y comunismo, orden de libertad y sistema de justicia, y en general, de todas aquellas que puedan ser objeto de la integración cristiana del orden material y del orden espiritual como empresa comunitaria". (Enrique de Aguinaga "Informe (particular) sobre la Falange y José Antonio", 1972 p.20)

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"El nacionalsindicalismo asume todas las exigencias del sindicalismo revolucionario, propugna la transformación de la empresa, acelera el dinamismo de la sociedad, compromete a los obreros en el gobierno y planificación de la economía nacional y dignidad de la persona humano como valor intangible, subordinando a este concepto supremo la interpretación de la realidad socioeconómica y la variabilidad cambiante de las fórmulas de sindicación. Si no temiera introducir en el léxico metalizado del sindicalismo vocablos halógenos, diría que José Antonio nos ha legado la metafísica prospectiva del sindicalismo humanista. En esta cuestión, como en tantas otras, José Antonio sigue siendo un inédito mal plagiado" (A. M. Alonso, ob. cit p 237.)

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"Recorrer de nuevo atentamente la llamada doctrina del nacionalsindicalismo, la doctrina revolucionaria nacionalsindicalista, prueba sin lugar a dudas, y por este orden u otro cualquiera, que no existe doctrina; que no existe nacionalsindicalista más que como una proclamación ideal y en el vacío no comprobable ni como doctrina ni como coherencia de un pensamiento con posibilidad de praxis, y que no existe revolución, ni realizada, claro, ni posible ni planteada, ni pensada como posible, ni siquiera imaginada como planteable". (Raúl Martín, "La contrarrevolución falangista", Ruedo Ibérico, Paris, 1971, p. 6).

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"En las publicaciones fascistas siempre hubo algunas críticas al nazismo. Después de julio de 1934, estas fueron más fuertes. Los publicistas italianos subrayaron el respeto del fascismo por los derechos individuales, en duro contraste con el nacionalsocialismo. Los fascistas acusaban a los nazis de ser demasiado socialistas, demasiado antindividualistas y demasiado anticatólicos. Circularon en Italia ejemplares de publicaciones nazis en los que se denunciaba a judíos italianos que en algunos casos eran oficiales del partido fascista. Y no hubo nazis en la Conferencia Internacional fascista de Montreux, posiblemente porque no fueron invitados.

Incluso extremistas ultrafascistas como Roberto Farinacci y Giovanni Preziosi, escribieron que el nazismo con su racismo de miras estrechas y exclusivista, era ofensivo para la conciencia de la humanidad y empujaría a Europa hacia el comunismo. Mussolini se mofaba del concepto nazi de raza proclamando por los alemanes ,que no constituían en absoluto una raza, sino que era una mezcla de al menos seis diferentes pueblos, y además que en algunas parte de Baviera el 7 % de la población eran débiles mentales. Un artículo que apareció en "Gerarchia", en mayo de 1934, (probablemente escrito por Mussolini) declaraba que el nazismo nazi era opuesto "ayer a la civilización cristiana, hoy a la civilización latina y mañana a la civilización del mundo entero". En el último encuentro registrado en la comisión creada en la Conferencia de Montreux, en abril de 1935, la declaración formar "rechazaba todo concepto materialista que ensalce la dominación exclusiva de una raza sobre otras. Algunas publicaciones fascistas aludieron a Hitler como el "anticristo", mientras que otras (refiriéndose a la purga de sangre de junio de 1934 que eliminó a Ernst Röhm y varios otros líderes de la milicia nazi de las camisas pardas, notablemente homosexuales) describieron al nacionalsocialismo como "un movimiento político de pederastas". En julio de 1935 "Gerarchia" escribió que las verdaderas diferencias entre fascismo y nazismo eran "ahora profundas y sin ninguna ambigüedad". (Payne, ob. cit. p. 48-49)

Doctrina, Falange Española, Norma Programática.


nacionalsocialismo

El nacionalsocialismo, más concretamente "nazi", es la ideología del NSDAP (partido nacional-socialista alemán de los trabajadores) fundado y dirigido por Adolfo Hitler, quien gobernó Alemania, primero como primer ministro y después como Fuhrer, desde 1933 a 1945, cuando el régimen fue derribado por los ejércitos aliados de la segunda guerra mundial.

El nacionalsocialismo es una ideología de carácter racial, nacional, colectivista, anticapitalista, anticristiano, antisemita, imperialista. Por alguno de sus aspectos es materialista y determinista. Es una ideología manifiestamente irracional ("gegen den intellekt das Herz", "contra lo intelectual, el corazón"); global, que se proclama absoluta e intolerante.

Para el nacionalsocialismo, la base del Estado (pero como veremos el termino Estado es totalmente impropio, debiéndose sustituir por la palabra Reich) es la misma ideología nacionalsocialista; mientras para el fascismo (ver este término) es exactamente todo lo contrario: la concepción del Estado es el centro básico es de la doctrina fascista y el Estado es contemplado bajo el doble perfil de la ética y de la juridicidad, proscritos por el nacionasocialismo, porque son considerados extraños a la tradición germana y propios de la romanicidad.

El concepto nacionalsocialista de pueblo (Volk, uno de los fundamentos del Reich, junto con la Gemeinschaft - comunión - y el Fuehrungpinzip - principio del caudillaje) no es histórico-cultural y espiritual (como es por ejemplo en el fascismo), sino étnico-racistas, dado por la descendencia de la sangre, y por tanto materialista. La descendencia biológica comporta el mismo destino histórico, lo que resulta un concepto determinista.

Existen razas - biológicamente entendidas - superiores e inferiores. La raza en todo superior - porque es la que se ha mantenido más pura - es el aria -nórdica. El pueblo es el tutor de la pureza de la raza, condiciona por la superioridad de la raza misma, el Volk (pueblo) debe a su vez encontrar y defender la propia pureza en la única raza y racial de los verdaderos alemanes (Volksgemeinschaft, comunión del y con el pueblo), despersonalizando el "espíritu del pueblo", que se identifica por el presente y para siempre con la ideología nacionalsocialista, elaborada y realizada por el partido.

La Volkgemeinschaft no surge en su entidad jurídica (como en el fascismo el Estado, entendiendo como organización política, jurídica, económica de la nación), sino se resuelve en si misma.

El hombre (el alemán) es miembro integrado de la Volksgemeinschaft, o sea es Volksgenosse, en cuanto sienta la Volfsgemenischaft, nacionalsocialista; si no la siente, es porque es extranjero o de sangre mixta, por tanto extraño a la comunidad y no merece el grado de la plena ciudadanía, como miembro del Reich, pero todavía más solamente puede ser considerado "emparentado", con más deberes que derechos, a parte de lo cual de ser defendido o protegido. El concepto jurídico de civis es todo el patrimonio de la civilización jurídica de derivación romana son declarados proscritos, como extraños a la tradición alemana, mantenida por vía de la sangre. Y esta tradición, entendida místicamente y racialmente como sustituirse en la historia.

La Fuehrung (Caudillaje), en sus diversos niveles jerárquicos corresponde a la Volksgenossen por excelencia, o sea a aquellos que máximamente están imbuidos del "espíritu del pueblo alemán".

El Fuhrer del Reich no ejercita un poder (absoluto) delegado de los pueblos o derivantes de cualquier modo del ordenamiento jurídico, pero el mismo es fuente, juez y límite del poder, que ejercita en cuanto esta en más alto grado compenetrado por el "espíritu del pueblo alemán" El responde solamente a las propia conciencia, mientras los Fuhrer subordinados responden todos a él. En el fascismo, en cambio, el jefe es siempre expresión de un ordenamiento, el cual responde de las propias acciones.

La Fuehrung es la organización jurídica del Reich, el cual se identifica en el pueblo alemán, el cual a su vez se identifica con el nacionalsocialismo, interpretado por el partido (obviamente único).

El Reich es una comunidad "socialista" (del "socialismo alemán), solidario y colectivista, cuyo objetivo no es tanto la igualdad social, en cuanto la étnica y racial en el propio ámbito.

Para el nacionalsocialismo "der Staat ist nur ein Apparat" (el Estado es solamente un aparato)

Hay por tanto un abismo respecto a la concepción fascista, por la cual el "Estado es un absoluto" y un "hecho espiritual y moral" que "concreta la organización ( ...) de la nación", por el cual "todo en el Estado y para el Estado", nada fuera del Estado y tanto menos contra el Estado ". No hay puntos de contacto entre el ideario nacionalsocialista y el de la Falange.

Norma Programática. Doctrina, Fascismo.

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El Estado para el nacionalsocialismo es un aparato en función del pueblo alemán y a disposición del Fuhrer del Reich, el cual asume todos los poderes y emana las leyes, que son expresión de la Fuehrunhg. El Estado, como su emanaciones, no tiene personalidad jurídica, la administraciones locales son autónomas; no hay más jefe del Estado que el Fuhrer, el cual nombra al Alcalde, en una terna formada por el partido local.

Comprender el nacionalsocialismo entre las doctrinas y los movimientos fascistas - como tiende a hacer cierta historiografía contemporánea - aparece arbitrario e inexacto; tanto por que el sistema de ideas del nacionalsocialismo, no solamente especifico de la cultura alemana, sino también funcional para el pueblo alemán solamente (mientras el fascismo otorga carácter universal); tanto porque los principios del nacionalsocialismo, 180)resultan profundamente diversos, a menudo opuestos, respecto a los del fascismo.

El fascismo es una concepción espiritual y el nacionalsocialismo es por algunos fundamentales de su contenido, materialista y determinista, el fascismo es anti-colectivista (como anti-individualista) y el nacionalsocialismo es colectivista; el fascismo es doctrina política y social que tiene como base al Estado, mientras el nacionalsocialismo es ideológica étnica y racial, que entierra al Estado en cuanto ética y juridicidad.

Los puntos de analogía son puramente extrínsecos y formales, mientras sustanciales son las diversidades, tales como para no permitir considerar al nacionalsocialismo como una forma de fascismo, a menos de deformar o desquiciar caracteres distintivos, principios o presupuestos del fascismo y del nacionalsocialismo.

El hecho que el fascismo y nacionalsocialismo fueran aliados, como Estados, para enfrentarse a otros Estados, identificados como comunes enemigos de las respectivas naciones en la fase histórica, no implica una asimilación entre los dos sistemas de ideas. Incluso democracias capitalistas y comunismo se aliaron contra la Italia fascista y la Alemania nacionalsocialista, pero no se pude afirmar que sean ideológicamente y doctrinariamente la misma cosa bajo formas distintas.

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"Desde luego sus diferencias (de José Antonio) con el nazismo eran esenciales: no admitía el racismo ni el principio de "sangre y tierra", se proclamaba abiertamente religioso y exaltaba los valores caballerescos, sin rendir culto a la violencia, aunque predispuesto a ella. José Antonio apreciaba poco a Mussolini, y muy poco a Hitler, lo cual no impedía a la Falange simpatizar con los fascismos, por su lucha contra el comunismo; su supuesta superación del liberalismo, y por los valores comunes de disciplina, patriotismo y jerarquía" (Pio Moa, "Los mitos de la guerra civil", Ed. La Esfera de los libros"·, Madrid, 2003, p. 180)

Historia, Estado, Revolución.

negrin, juan

(1892 - 1956) Catedrático de Fisiología de la Universidad, Presidente del Gobierno de la República (1937 -1939) Tuvo una actuación preeminente en la dirección de la guerra civil, en la que se inclinó hacia la componente comunista del Frente Popular. Decidió unilateralmente la cesión de la reserva de oro del Banco de España a la U.R.S.S., con la que financió la ayuda prestada a los republicanos en armas, técnicos, asesores y tropas. También liquidó los depósitos de las cajas de particulares en los bancos españoles, por un valor de miles de millones de pesetas - oro, que envió a Méjico en el barco "Vita", y que sirvió para financiar el exilio republicano, bajo la dirección de Indalecio Prieto.

Mariano Ansó, en su obra "Yo fui ministro de Negrín" (Ed. Planeta, Barcelona, 1976. p. 167, escribió: "Una gran derrota moral." Cierta noche me pareció observar en él (Juán Negrín) una intensa preocupación,
¿Qué? ¿Malas noticias de guerra?
¡Peor! - me contestó desabridamente - Tengo necesidad de hablarle de algo que me angustia, pero necesito su promesa de silencio absoluto sobre lo que le voy a decir. ¡Han fusilado a José Antonio Primo de Rivera!
En la oscuridad no nos veíamos las caras, pero estoy seguro de que los dos estábamos demudados.
Para él, la ejecución de José Antonio era una gran derrota moral" ( Aguinaga y G. Navarro, ob. cit. p. 345)

neville, edgard
(Madrid, 1899 - 1967)

Escritor y director cinematográfico. Diplomático. Su primera novela fue "Don Clorato de Potasa". Dirigió "El malvado Carabel" (1935; "Frente de Madrid" (1939) y "Sancta María" (1941). En la posguerra española, dirigió "La torre de los siete jorobados" (1944) y "Nada", de Carmen Laforet, en 1947. Sus mejores películas fueron "El último caballo" (1950) "Duende y misterio del flamenco" (1952). Llevo a la pantalla su gran éxito teatral "El baile" (1950)
Participo activamente con su colaboración con el grupo de Ridruejo en actividades de educación popular: cine, radio, teatro, etc. Axial como en las revistas y publicaciones de la guerra y la posguerra.

"La multitud se enfureció con él, y éramos todos enemigos de la dictadura porque la juventud es generalmente enemiga de lo cómodo y, por tanto, no nos dábamos cuenta de la afabilidad irónica y liberal que tenían todos los actos y las palabras de aquel simpático señor de Jerez. " Pero la postura ambigua gente al dictador Primo de Rivera, a quien, por una parte, rechazan, pero por otro también se sienten unidos a través de su hijo José Antonio, es característico el trazado de la vista del protagonista Víctor, nacido en 1913, en "Camisa Azul" de Ximénez de Sandoval. ¡Qué juventud más vieja! Veintitres años y diez en las luchas políticas. Contra la Dictadura. Contra la República. Contra el Frente Popular. Y junto a España siempre, en la F.U.E., primero; en el S.E.U. después. ¡Señor, si nunca nos gustó España, la España que nos daban (...). La que soñó y no acertó el padre de José Antonio para que José Antonio la acertara" (Edgard Neville en el prólogo de "Don Clorato de Potasa" , Ed. Taurus, Madrid, 1957. p. 115)

nieto garcía luis

(1916 - 1998) Licenciado en Ciencias Químicas, nació en Medina del Campo, (Valladolid). Fue miembro de la 1ª Centuria de la Primera Línea de la Falange. Fue uno de los 187 falangistas que en el Alzamiento se concentraron en el Cuartel de la Montañas a las órdenes del general Fanjul. Fue combatiente en el bando nacional, y tras la victoria, sufrió destierro por su díscola conducta. Fue voluntario en la División Azul y a su regreso a España desempeñó diversos puestos de mando, como consejero nacional y procurador en cortes. Presidente de la Hermandad de la Vieja Guardia, hasta 1985 en que dimitió con Fernández Cuesta por desacuerdo con la jefatura desempeña por Márquez . Muere en Madrid en 1998.

noche de los cuchillos largos

"La lesión sufrida por el pobre Miguel Álvarez era ciertamente muy grave. A vida o muerte hubo de ser operado por el neurocirujano Sixto Obrador, y entre la vida y la muerte pasó algunos días. Pues bien, como reacción a tan extrema gravedad, y con el conocimiento de sus jefes, varios grupos de la Falange prepararon "la noche de los cuchillos largos", que había de seguir a la probable muerte del muchacho ¿Se me permitirá aventurar, por lo oído, que más de uno lo estuvo deseando? Se reunieron armas, se confeccionaron listas de victimas. Torres López (Decano de Derecho) y yo ocupábamos en ellas lugar muy honorable. Tan intensa fue en Madrid esta crispación de los ánimos, que por imperativo y urgente decisión ministerial Torres López hubo de tomar el tren de París, en previsión de mayores males. (...) La misma indicación -."Duerme fuera de casa" - recibí por vía telefónica de Javier Conde, entonces Director del Instituto de Estudios Políticos y amigo de Tomás Romojaro, Vicesecretario General de la Falange" (Pedro Laín, ob. cit. p. 422)

no importa

Con fecha 20 de mayo de 1936 aparece el número uno de "No importa". Se trata de una publicación clandestina que José Antonio pone en marcha desde la cárcel Modelo. Se subtitula "boletín de los días de persecución". De un modo irregular, en total se publicarán tres números.
Son cuatro hojas redactadas desde la cárcel. Los autores, además de José Antonio, son hombres del desaparecido semanario "Arriba". Es un panfleto de combate, acorde con su naturaleza de denuncia radical y violenta. Los tres números - del 20 de mayo al 20 de junio - retratan la temperatura de lucha y de fractura del momento político. Los ejemplares se distribuían camuflados.
En este número uno, la primera página, a toda plana, con el titular "El Gobierno, fuera de la ley" da cuenta de la sentencia de la Audiencia de Madrid - prohibida por la censura de prensa - por la que se declara lícita a la falange. Es un texto de José Antonio, que relata el proceso desde la detención, de él y de otros camaradas, el 14 de marzo: la detención, el procesamiento, la acusación, la defensa, la sentencia, reproduciendo en versales el fallo: "Que debemos absolver y absolvemos del delito de que son acusados a los profesados don José Antonio Primo de Rivera (...) igualmente, y en virtud de la anterior absolución, debemos declarar y declaramos no haber lugar a la disolución de la asociación Falange Española de las JONS".
Según Bravo "El "No Importa" fue en aquellos días un arma formidable. Ponía el pavor en el ánimo de los perseguidores de la Falange, pues en sus columnas aparecía listas negras de aquellos que se distinguían por su celo antifalangista (...) los amenazados sabían que la Falange cumplía siempre sus propósitos".
(Las "lista negras" de que habla Bravo solamente aparecieron una vez, en el número dos, señalando, con datos, a dos personas, al magistrado Ramón Enrique Cadórniga, presidente de la Audiencia Provincial de Madrid que ha condenado a José Antonio por tenencia ilícita de armas, y al diputado extremeño Romero Solano que ha hecho detener a José Luna, jefe de la Falange de Extremadura)

Guerra civil. Cárcel. José Antonio.

nombela, escándalo

Escándalo político que se produjo durante la Republica española y en el que se vio involucrado, después de la cuestión del estraperlo, el partido radical de Alejandro Lerroux. Antonio Nombela, inspector general de Colonias, había sido cesado en julio de 1935 al negarse a pagar más de tres millones de pesetas una orden firmada por Lerroux, como jefe de Gobierno, a favor de Tayá, Sociedad Anónima de África Occidental, por la rescisión de un contrato de arrendamiento sobre las comunidades con Guinea y Fernando Poo. Una comisión parlamentaria fijo la indemnización en poco más de un millón de pesetas y planteó la cuestión de presuntas responsabilidades del subsecretario de la presidencia Moreno Calvo y del mismo Lerroux. Las Cortes rechazaron por 119 las acusaciones contra Lerroux y desestimaron la reposición de Nombela. Tales votaciones fueron, en parte, causa de la debilitación del gobierno de Lerroux y del prestigio de los partidos de la coalición, los partidos radical y la Ceda.

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José Antonio intervino en el debate parlamentario, con la siguiente alocución: "He estudiado el expediente Nombela y encuentro una estafa al Estado español de dos millones y tantas pesetas", que precisé hasta los céntimos, sin que me rebatiera nadie ni lo más mínimo. Les dije en esa madrugada el juicio que me merecía don Alejandro Lerroux, sentenciado por la opinión pública y por la moral, y que entonces íbamos a ver si las Cortes se sentían o no compatibles con el señor Lerroux. Bolas blancas y bolas negras fueron cayendo en las urnas para enjuiciar el pasado próximo de don Alejandro Lerroux, pero al echar las bolas en las urnas, las Cortes sentenciaron su propia muerte. Era don Alejandro Lerroux la ancianidad averiada a quien intentaron salvar, con un abrazo amoroso, las Cortes españolas de derechas".

Parlamento. República.

novais josé antonio

Periodista, corresponsal de "Le Monde" en España, militante de Falange Española, "vieja guardia" procedente de las centurias de "balillas" madrileñas, y activo comunicador de la actualidad del régimen político español, del que fue uno de sus críticos más agudos, por lo que fue constantemente sancionado. Su actuación fue especialmente agresiva al amparo de la Ley de Prensa, el "ensayo" de libertad de prensa que impulsó Manuel Fraga Iribarne, al frente del Ministerio de Información y Turismo, sin que lograra resultados aceptables para la oposición política del interior. Novais tuvo frecuentes altercados con Fraga, aunque le sobrevivió al césar éste en la crisis de 1969. Su sucesor en el Ministerio de Información, Sánchez Bella, hizo entrega al profesor Adolfo Muñoz Alonso del carnet de corresponsal al periodista francés Jean Creach, quien por sus campañas contra el régimen había sido años atrás expulsado de España. Muñoz Alonso pensó que la acreditación se refería a la reposición de Creach al frente de la corresponsalía de "Le Monde", de lo que se enteró enseguida Novais, que pensó que se le había relevado del puesto sin previa comunicación. Todo quedó aclarado, y entonces el joven periodista refirió el suceso que se produjo en uno de sus desencuentros con Fraga, cuando éste le denuncio al director de "Le Monde", acusando a Novais de "ser un falangista fanático", a lo que el director del diario de Paris le contestó a Fraga que ya sabía por Novais que él pertenecía a "una Falange ideológicamente de izquierdas". (Testimonios personales directos del autor)

Prensa. Fraga. Falange

novillo, carlos

Fundador de Falange Española Auténtica. De José Antonio, señaló:
"Permanece " joven" y actual.- El gran mérito del ideario de José Antonio lo refleja el hecho de que no dio únicamente soluciones concretas de los problemas de su época, sino que su doctrina la constituye una serie de conceptos políticos generales que no pierden vigencia con el paso de los tiempos. De la Falange de José Antonio hay aspectos característicos de los años en que fueron plasmados, que si están superados, pero las ideas centrales de su pensamiento continúan hoy muy vigentes y continuarán en el año 2000. El respeto al hombre, a su libertad, integridad y dignidad, la consideración del trabajo como única fuente de propiedad y dignidad pública, la propiedad de la tierra para quienes la trabajan, la aspiración a una sociedad justa, libre y solidaria... Son principios inmutables con el paso del tiempo. Por ello podemos afirmar rotundamente que José Antonio permanece "joven" y actual" (P. García, "Brama la Falange", en "Interviú" (revista), Madrid, 16 de septiembre de 1976)

Actualidad. Vigencia.