Diccionario de la Falange

I

 



 

ibáñez martín, josé inmoralidad y estrago
ibarruri, dolores inmundicia política
ideología integración humana
iglesia católica iniesta cano, carlos
ignorancia integridad vertical
igualdad integrismo
ilya ehrenburg intelectuales
Imatz, arnaud inmovilismo
imperio instituto de estudios políticos
ímpetu revolucionario instituto de estudios sindicales, sociales y cooperativos
inconformidad instructoras generales
independencia intelectuales y artistas
independencia política intemperie
índice interés de España
individuo interés en riesgo
industrialismo internacionalismo
inéditos de josé antonio interpretación marxista
infantería española invasión de los bárbaros
infecundidad ironía
infierno ruso irujo, olla, manuel de
ingenuidad ardorosa italia
inglaterra izquierda falangista
iniciativa privada izquierdas y derechas
injusticia burguesa y socialista izquierdas y revolución
injusticia social y pesimismo izquierdo, antonio
  izquierdo luque, federico
 

sugerencias y colaboraciones: diccionario@plataforma2003.org

 

 

ibáñez martín, josé

(1896-1969) Ministro de Educación, Catedrático, Consejero Nacional del Movimiento, contribuyó en la extensión del ideario falangista entre la comunidad educativa, tanto durante el ejercicio de su responsabilidad como Delegado Nacional de Educación de la Secretaria General, como durante su permanencia al frente del Ministerio de Educación. Durante su gestión, dispuso:

"La muerte de José Antonio ha de estar presente en la memoria de la juventud española, como ejemplo de serenidad y de espíritu cristiano en el momento de cumplir con el último servicio. Este es el auténtico modo de ser falangista. En la fecha conmemorativa cumple a los educadores infundir en la juventud los sentimientos contenidos en la suprema lección de José Antonio" (B.O.E. 18 de Noviembre de 1943)

Derecha. Educación.

ibarruri, dolores

(1895 - 1989) Dirigente comunista, destacada por su violencia en el ejercicio de su representación parlamentaria, desde donde profirió amenazas de muerte contra dirigentes adversarios y, a lo largo de toda su carrera, desde sus proclamas desde la radio comunista. Presidió, como diputada de más edad, la apertura de las Cortes constituyentes durante la transición política. Sobre José Antonio, se recuerdan estas palabras:

"Después de la subida de Hitler al poder, en 1933, el peligro del fascismo era en España una amenaza real e inmediata. Abiertamente comenzaron a actuar organizaciones fascistas, las cuales, según afirmaciones de su jefe e inspirador José Antonio Primo de Rivera "no comprendían más dialéctica que la de las pistolas". Y pronto las calles de las ciudades españolas comenzaron a ser testigos de crímenes fascistas, prólogo y comenzó de lo que España iba a conoce en un futuro próximo. Ante la bravuconería y desgarro del señoritismo fascista y fascistante, el Partido Comunista llamó a la juventud a formar las milicias antifascistas como organizaciones de autodefensa de la democracia y de las masas trabajadoras" ( Aguinaga y G. Navarro, op. cit.p.246)

Partido comunista. Violencia.


ideología

Inicialmente, el término designaba una nueva ciencia: el estudio de las ideas. Quería ser un instrumento de conocimiento positivo, con el fin de encontrar la exacta y científica "idea" para construir el mundo.
El término hoy designa una construcción ideal apriorística, sistemática y absoluta, que pretende explicar y encuadrar todos los fenómenos humanos, especialmente los políticos y sociales.
A diferencia de la filosofía, la ideología es toda o en parte dogmática, y es normativa y programática, no esta hecha para la especulación, sino para la acción. No se limita a postular como es la realidad, sino que pretende establecer como en cambio ella debería ser. En esta veleidad demiúrgica, la ideología, que lo reconozca o no, precisa siempre de la trascendencia. Su moral es relativa, como el utilitarismo. La ideología es una "representación colectiva de la realidad", como tal tiene funciones sociales. Pero cuando alcanza este estado completo, se hace un "sistema de ideas que no son ya pensadas por nadie", aunque si pueden mover las masas. Ellas tienden a arrastrar, no a demostrar. El fin de la ideología - que se asume bueno, irrenunciable e ineluctable por parte de la colectividad ideologizada - ennoblece y justifica tanto los medios como las contradicciones intrínsecas. No es instrumento de conocimiento, sino sueños a ojos abiertos; es mentira finalizada. La ideología no conoce ni interpreta al hombre, sino que los constriñe en un molde para masificarlo y reproducirlo. Con el leninismo y con el nacionalsocialismo, la ideología se hizo Estado y el partido, señor. Hay ideologías reaccionarias y revolucionarias, liberales, democráticas y totalitarias, socialistas y comunistas.
El Nacionalsindicalismo no se adscribe a ninguna ideología, es más, es adversa a todas: como tales, además que por alguno de sus contenidos.
El Nacionalsindicalismo se adscribe a una doctrina: o sea a un sistema de ideas ni apriorístico ni dogmático, ni absoluto; que trata de conocer la realidad sin falsedades y mixtificadores preconcebidos, y que golpean al hombre por lo que es - en su naturaleza de espíritu y de materia - y no por lo que se asuma deba ser, un sistema de ideas que rechaza fatalismos y determinismos y que restituye al hombre el papel de autor de la historia y de constructor del propio destino.
El Nacionalsindicalismo se inspira en los principios morales absolutos y no utilitarios.

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"Una de las consecuencias de la nueva situación política es la llegada en masa a nuestras filas de personas procedentes de otros partidos, señaladamente de los de derecha. Este incremento, por una parte apetecible, nos pone en peligro de deformación si permitimos que los nuevos núcleos formados en doctrina y estilo bien diferentes a los nuestros, aneguen nuestros cuadros. Todos los jefes territoriales, provinciales, provinciales y de las JONS cuidarán, ahora más que nunca, de mantener la línea ideológica y política del Movimiento, en forma de impedir a todo trance su confusión con los grupos de derecha". (O.C. pag. 892)

Doctrina, Nacionalsindicalismo, Pensamiento.

Iglesia católica

"...el 13 de diciembre se acepta que los estudiantes católicos, independiente de la pertenencia a la asociación universitaria (S.E.U.), podían seguir perteneciendo a sus asociaciones católicas, y se llegó al acuerdo de que, en todas las organizaciones del Movimiento, de cualquier tipo, se daría una formación moral y religiosa católica, de la que se encargarían además sacerdotes responsables ante la jerarquía católica. Entre estos sacerdotes aparecen nombres de personas que llegarían a cobrar gran importancia en la vida política española, como Fray Justo Pérez de Urbel, el P. José Maria Llanos S.J. y Vicente Enrique y Tarancón." (Luis Suárez, "Franco", p. 134-135)

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"... los Reyes Católicos admitieron, desde el primer momento, que la obediencia fiel a la Iglesia en su doctrina y en su pastoral, no a las disposiciones que como príncipe soberano temporal pudiera adoptar el Papa, ni tampoco a las intemperancias de ciertos clérigos, tenía que ser la plataforma sobre la que asentarse la Monarquía. Esta identificación entre sociedad civil y comunidad religiosa, que más tarde buscaría el protestantismo, debe definirse con una frase de sentido inverso a la de Lutero: cuius religio, eius regio"; la religión de la comunidad política, de la que sólo pueden formar parte los bautizados, dictaba la norma institucional". (Luis Suárez, "Los Reyes Católicos", Ed. Ariel, Madrid, 2005. p. 111)

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"En las postrimerías del siglo XV la actitud religiosa, como entre nosotros la que se considera laica, penetraba en las venas de la sociedad de tal manera que era imposible librarse de las referencias éticas en cualquier forma de decisión" (...) "Explicaría la propia reina Isabel en su testamento que las metas de su reinado eran procurar vivir como buenos cristianos y extender la fe..." (Ibidem, p. 112)

Religión, Norma Programática, Iglesia.


ignorancia

"No habrá nación mientras la mayor parte del pueblo viva encharcada en la miseria y en la ignorancia" (O.C. p. 582)

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¿Cómo se puede sostener hoy, con una mente mediana honestidad intelectual, la valía, la cultura o la formación de un hombre que para empezar hablaba de lo que desconocía totalmente, como el marxismo y Marx? José Antonio Primo de Rivera añadía a una supina ignorancia de los temas que trataba, la asimilación panfletaria de los comentarios más reaccionarios de los enemigos del marxismo, del socialismo y de la clase obrera, identificándose con la oligarquía más cerrada. De socialismo, de marxismo y de revolución social, José Antonio Primo de Rivera tocada, como de casi todo (sic), rigurosamente de oído" (Raúl Martín, ob. cit. Pag. 150)

Educación. Demagogia. Norma Programática.

igualdad

"Por de pronto, no hay igualdad entre el partido dominante, que legisla a su gusto, y el resto de los ciudadanos que lo soportan. Más todavía: produce el Estado liberal una desigualdad más profunda: la económica. Puestos, teóricamente, el obrero y el capitalista en la misma situación de libertad para contratar el trabajo, el obrero acaba por ser esclavizado por el capitalista. Claro que éste no obliga a aquél a aceptar por la fuerza unas condiciones de trabajo, pero le sitia por hambre, le brinda unas ofertas que en teoría el obrero es libre de rechazar, pero si las rechaza no come, y al cabo tiene que aceptarlas. Así trajo el liberalismo la acumulación de capitales y la proletarización de masas enormes. Para defensa de los oprimidos por la tiranía económica de los poderosos hubo de ponerse en movimiento algo tan antiliberal como es el socialismo". (O.C. pag. 39)

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"Lenín anunciaba - lo anunció en un libro que se publicó muy pocos años antes de triunfar la revolución rusa - , que al final vendría una sociedad sin Estado y sin clases. Esta última etapa tenía todas las características del anarquismo de Bakunin y de Kropotkin, pero para llegar a esta última etapa había que pasar por otra durísima, marxista, de dictadura del proletariado. Y Lenín, con extraordinaria cinismo irónico, decía: "Esta etapa no será libre ni justa. El Estado tiene la misión de oprimir; todos los Estados oprimen; el Estado de la clase trabajadora también sabrá ser opresor; lo que pasa es que oprimirá a la clase recién expropiada, oprimirá a la clase que hasta ahora la oprimía a ella. El Estado no será ni libre ni justo. Y además, el paso a la última etapa, a esa etapa venturosa del anarquismo comunista, no sabemos cuándo llegará". Esta es la hora en que no ha llegado todavía; probablemente no llegará nunca."(O.C. pag 503)

Comunismo. Utopía. Educación.

ilya ehrenburg

Destacado escritor soviético, ucraniano, nacido en Kiev en 1891 y falleció en Moscú en 1967. Autor de novelas y relatos algunos extranjeros, sobre la Europa de posguerra, la España republicana y la guerra civil, entre ellas "No pasarán", "Guadalajara, una derrota del fascismo",... Así como "La caída de París", "La revolución de los iguales", etc. Fue Premio Stalin, miembro del parlamento y uno de los mas destacados corresponsales de la prensa rusa. De él, Hugh Thomas dice, en su "Historia de la guerra civil", Ed. Grijalbo, p. 893:

"Entretanto, Litivinov declaraba que Rusia se sentía encantado de retirarse de España sobre la base de "España para los españoles", Ilya Ehremburg, en un artículo publicado en "Pravda", diario del partido comunista de la URSS, tendía "una mano conciliadora" a la Falange de la Vieja Guardia, a cuyos miembros calificabas, de forma sorprendente, de "patriotas españoles".

Guerra civil. Prensa. Propaganda.

imatz, arnaud

(1948) Politólogo francés, autor de la importante obra sobre José Antonio publicada recientemente en Francia y traducida y editada por "Plataforma 2003", en España, que condensa en estas líneas su pensamiento sobre José Antonio:

"Síntesis fundada sobre los principios del cristianismo.- Para que la síntesis falangista joseantoniana emparente con el fascismo italiano o con el nacionalsocialismo alemán, hubiera sido necesario que sacase del cuadro conceptual bien de la tesis hegeliana del Estado, bien del vitalismo, el materialismo biológico o el social-darwinismo. Hubiera sido preciso que no estuviera fundada sobre los principios filosóficos del cristianismo, que hacen de la persona un valor supremo." ("La Phalange Espagnole et le Fascismo. Clefs pour comprendre cinquante ans d'historiographie", en "Nouvelle Ecole", nº 45, París, febrero de 1989, pp. 88 ss.)

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"Se puede discutir sobre el carácter reformista o revolucionario de ese programa (falangista), pero no se podrá afirmar que fue reaccionario. Tal fue la opinión de la derecha conservadora y liberal: su Prensa no se privó de calificar a José Antonio de "nacional-bolchevique", a la vez que le reprochaban confundir "franciscanismo" y "fascismo". En las Cortes, cuando la mayoría de derecha decidió levantar la inmunidad parlamentaria del jefe de la Falange para librarse de un adversario fastidioso, José Antonio debió su salvación a la ayuda del conjunto de la izquierda y de un puñado de diputados de la derecha. En febrero de 1936, en víspera de las elecciones, la Falange tuvo cuidado en desmarcarse del "Bloque nacional" - coalición antirrevolucionaria que se oponía a los partidos de izquierda. En definitiva, globalmente, la derecha solo sintió simpatía por José Antonio después de la victoria del Frente Popular".
(" 'José Antonio', ce méconnu", en "Le Monde" (diario), París, 21 de octubre de 1938)

"Arquetipo para la juventud.- Es un hecho innegable que la mayoría de los estudios realizados sobre este personaje encuentra su origen en la seducción de toda la juventud tanto durante su vida como después de su muerte. La juventud siente respeto y admiración hacia los hombres que saben vivir en concordancia con sus ideas. La juventud sabe que es cosa fácil pensar, muy difícil actuar y que no hay cosa más difícil en este mundo que la acción de conformidad con el pensamiento. Desde este punto de vista, la biografía de José Antonio Primo de Rivera, independientemente de las ideas que profesa, es de las más signas de interés. Renunciar a una brillante posición, dejar de lado una cómoda situación de intelectual situado a la defensiva y en la crítica, desinteresarse de la participación en cualquier partido político conocido, que le hubiera proporcionado las mayores satisfacciones personales y profesionales, APRA lanzarse a cuerpo limpio a la aventura idealista y regeneradora, a riesgo de la cárcel y de la muerte son los actos de una vida, tan corta como intensa. No obstante, si el personaje es., por decirlo así, desconocido en el extranjero, es sorprendente comprobar que sigue siendo el gran desconocido en España" (José Antonio, la Phalange Espagnole et le national-syndicalisme", Godefroy de Bouillon, París, 2000)

  Intelectuales. José Antonio. Nacionalsindicalismo.

imperio

"Tenemos voluntad de Imperio. Afirmamos que la plenitud histórica de España es el Imperio. Reclamamos para España un puesto preeminente en Europa. No soportamos ni el aislamiento internacional ni la mediatización extranjera.
Respecto a los países de Hispanoamérica, tendemos a la unificación de cultura, de intereses económicos y de poder. España alega su condición de eje espiritual del mundo hispánico como título de preeminencia en las empresas universales" (Punto 3 de la Norma Programática)

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"Y sobre esta tierra absoluta, el cielo absoluto. El cielo tan azul, tan sin celajes, tan sin reflejos, verdosos de frondas terrenas, que se dijera que es casi blanco de puro azul. Y así Castilla, con la tierra absoluta y el cielo absoluto mirándose, no ha sabido nunca ser una comarca; ha tenido que aspirar, siempre, a ser Imperio. Castilla no ha podido entender lo local nunca; Castilla sólo ha podido entender lo universal, y por eso Castilla se niega a sí misma, no se fija en dónde concluye, tal vez porque no concluye, ni a lo ancho ni a lo alto. Así Castilla, esa tierra esmaltada de nombres maravillosos - Tordesillas, Medina del Campo, Madrigal de las Altas Torres - , esta tierra de Chancillería, de ferias y castillos, es decir, de Justicia, Milicia y Comercio, nos hace entender como fue aquella España que no tenemos ya, y nos aprieta el corazón con la nostalgia de su ausencia" (O.C. pag. 189)

"Hay una gran confusión de ideas en lo que se relaciona con el Imperio. Imperio no es únicamente sinónimo de grandes acorazados, territorios, islas, etc.; el Imperio es, ante todo, una actitud del alma colectiva. Antes que extensión es calidad. El Imperio no se reduce a la nación o al Estado. Puede haber Imperio en la familia, en la Falange, por el sistema de mando. Imperemos dentro de la Falange; imperando en ella imperaremos sobre los demás partidos. Imperando sobre los demás partidos imperaremos en España.
Escalera de fines es la que subimos. Para subirla debemos a la vez llenarnos de paciencia e impaciencia. Demos además al imperio el carácter que ha de tener. Desde Roma hasta Carlos V el Imperio recibía el nombre de piadoso". Los que por él morían, morían por aquellos mismos que les mofaban. Así, en aquella época en la que aún no había venido Jesucristo, su Imperio, Roma, luchaba con unos numantinos a los que quería dar una cultura, una legislación, una vida nueva. La nación corre siempre el peligro de sentirse numantina e invertir los términos. El Imperio es piadoso, los que contra él luchan, luchan contra sí mismos, contra su bien. En realidad, nuestro Matías Montero moría para redimir a aquellos mismos que le mataban, y en los escritos que nos legó cantaba el Imperio." (Rafael Sánchez Mazas, " Fundación, Hermandad y Destino". Ediciones del Movimiento. Madrid, 1957, p. 265)

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"Siendo una unidad distinta y superior a sus partes, y reivindicando fines para sí que cumplir, España ha de tener una voluntad de imperio, Cuando José Antonio habló del imperio, no pocos creyeron que estaba reclamando territorios africanos allende sus fronteras. Otros, menos honestos, se adueñaron de la frase en la cual José Antonio decía que España, la de los trágicos destinos, tenía la vocación de águila imperial y no de cotorra amaestrada de parlamento, para catapultar sobre la Falange la acusación de imperialista y aun de fascista. En fin, que el término no fue entendido mímicamente - como lo quería José Antonio y Rafael Sánchez Mazas -, sino en forma literal y, así y todo, acomodado a los designios propagandísticos de la izquierda. Para Sánchez Mazas y José Antonio la voluntad del imperio era casi biológica. La disyuntiva radicaba en imperar o languidecer, en ejercer su papel en el mundo o dejarse morir, históricamente hablando"(...) "El imperio se le aparecía como la patria del porvenir opuesta necesariamente a la república cantonal, separatista y laica en que se había convertido España. José Antonio, introduciendo la dialéctica de la Nación real, no hace más que dar forma a su aspiración de reunificar dos destinos escindidos desde Felipe III: el de la España oficial con su Estado, y el de la España real, de cuya parte estaban la tradición y la historia" (Vicente Gonzalo Massot "ob. cita.64)

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"Por eso soy de los que creen que la justificación de España está en una cosa distinta: que España no se justifica por tener una lengua, ni por una raza, ni por ser un acervo de costumbres, sino que España se justifica por una vocación imperial para unir lenguas, para unir razas, para unir pueblos y para unir costumbres en un destino universal; que España es mucho más que una raza y es mucho más que una lengua, porque es algo que se expresa de un modo del que estoy cada vez más satisfecho, porque es una unidad de destino en lo universal." (O.C. pag. 384)

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" Estad seguros de que este ímpetu triunfará al cabo. Entonces veremos cuántos alegan que nos acompañaron desde el principio., Veremos cuántos se apresuran a ponerse camisas azules. Pero las primeras, las de las horas difíciles, no se confundirán con estas camisas retrasadas. Aquellas tendrán olor a pólvora y rozadura de plomo; pero tendrán también la virtud de que les broten de los hombros alas de imperio" (a.C. Pág. 551)

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"La nostalgia del imperio era un rasgo común a todos los grupos derechistas en la década de los treinta, pero mucho más acusadamente en la Falange. Los falangistas proclamaban abiertamente que la conquista imperial era una manera de desviar la lucha de clases y ansiaban unirse al esfuerzo de guerra del Eje para abrir un nuevo dominio imperial para España"(Sic) (J. M. Areilza y F. M. Castilla "Reivindicaciones de España". Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1941, p. 43)

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"Habría que matizar mucho el imperialismo de Falange, que a juicio de Broçá no procede de Ledesma, sino de Jiménez Caballero. Fuera del concepto nacionalista radical de éste, los textos alusivos a la ambición imperial del Movimiento arrojan una manifiesta ambigüedad. A diferencia de Jiménez Caballero, que se decanta por una mera expansión territorial a imitación de la expansión conquistadora del Siglo de Oro español, Primo de Rivera "está pensando en la irradiación de la cultura hispánica - lo cual supone en todo caso una proyección inevitable de poderío - ; está pensando en conquistar parea España la rectoría de las empresas universales del espíritu" (S. De Broçá, Falange y Filosofía, pag. 90-92)

Patria. España. Hispanoamérica.

Ímpetu revolucionario

"Aun dura el papeleo, aun duran los juicios orales y los Consejos de Guerra. Sabemos que todo es un simulacro. No nos importa en cuanto a los humildes. No nos importa que absuelvan a los mineros enardecidos. Sabemos que su ímpetu revolucionario puede encauzarse un día en la revolución nacional española. No tenemos ningún rencor, ni ganas de que se nos entreguen cabezas cortadas, ni hombres pendientes de la horca; pero nos subleva que de la revolución de Asturias y de la revolución de la Generalidad de Cataluña hayan venido a resultar responsables el sargento Vázquez y un pobre minero" (O.C. pag. 872)

Revolución española. Asturias.

inconformidad

"¿Quién ha dicho que nuestro pueblo sólo entiende lo zafio? En el Teatro de Calderón están toda la Teología y toda la Metafísica contenidas en la forma más disciplinada, y, sin embargo, fue bien popular. Bien popular somos nosotros, y bien nos entendemos. Precisamente porque lo somos, no somos "castizos", no estamos como el pez en el agua en esta España que nos tocó vivir. Al contrario, andamos por los caminos sin reposo, ¡porque España no nos gusta nada, porque lo que nos gusta es la otra, la exacta, la difícil!¡Cuidado, muchachos, con los que ensalzan la virtud adivinadora del instinto, que es la barbarie! Nuestro Matías Montero, descontento de nosotros, murió por el estilo que queremos imponer a España; por la España que no existe ahora, pero que es por la que merece dar la vida." (O.C. pag. 416)

Estilo. España. Matías Montero.

independencia

" Nosotros buscamos una patria para España, y cuando la tengamos, España recobrará su política internacional. España tendrá una política que le aconseje en unos casos la paz, quizá - por desgracia - en otros la guerra, y en otros le aconseje ser neutral, pero nunca por imposición de una potencia extranjera, sino por la voluntad de España" (O.C. pag. 857)

España. Patria. Extranjero.

independencia política

"El 14 de febrero de 1955 los estudiantes que se denominaban a sí mismos como Primer Línea del S.E.U. en la Facultad de Derecho, enviaron una carta a Fernández Cuesta ofreciéndole una explicación de lo ocurrido y sus disculpas, "considerando tu gallarda actitud en los incidentes provocados por nosotros el día 8 de febrero ante la lápida de Marías Montero (actitud que no supieron mantener otras jerarquías: José Antonio Elola, Juan José Pradera, Murga y Pedro Laín". Lo ocurrido no era, según los autores de la carta, otra cosa que un grito de dolor de cuantos sentían la vida con nostalgia de una revolución nacionalsindicalista, que estaba siendo abandonada. Por eso habían decidido vocear a todos los vientos "nuestros disconformidad de falangista jóvenes en cuanto a la estructura interna de la Falange y a su triste dirección. Si Falange ha de seguir así, la única salvación que podemos ofrecer a su honra, es matarla". Reclamaban la "independencia política de la Falange" y concluían :"queremos un auténtico jefe y no podemos tener confianza en quienes, durante dieciséis años, han cometido tantos errores" . Fernández Cuesta llevó a Franco la carta, que se cerraba con un verdadero repudio al Generalísimo". (Luis Suárez, ob. cit. p. 460-461)

Franco. Revolución española. Primera Línea.

Índice

"En una misma línea aperturista puede incluirse la revista "Indice", que alcanzó su mayor importancia después de ser adquirida en 1931 por el extremeño Juan Fernández Figueroa siendo esta a la sazón la manera menos obstaculizada legalmente para fundar una revista. Considerada como gemela o más bien rival de "Insula", también está generalmente reconocido, por otra parte, que "Indice", centrada un poco más en temas relacionados por remota y enmascaradamente que fuese en un principio con la política, adoptaba una actitud menos "prudente" y cautelosa que la otra revista (Diaz, "Pensamiento", 45). Ciertas circunstancias, sin embargo, como la procedencia del propio Fernández Figueroa, antiguo oficial en el campo de los sublevados y ex redactor de "El Español" y "La Estafeta Literaria" dieron lugar a que la revista fuese tildada por algunos medios de la oposición de entonces y aún en un estudio de la literatura publicado hace cuatro años, de "semioficial" (Rodríguez Puértolas 381). Hay motivos para pensar que "Indice" contaba, a la vez que con donaciones de algunos exiliados de México, con ciertos apoyos oficiales. Incluso consta que la revista recibió alguna vez que otra subvención oficial del ministro Arias Salgado. Hay indicios también de que el Estado lo apoyaba velada y quizás involuntariamente al contratar Fernández Figueroa a los colaboradores de "Indice" - que no cobraban - en Radio Nacional, de cuyo tercer programa era redactor-jefe. Todo esto no obsta para que en sus páginas pudieran exponerse ideas controvertidas tanto cultural como políticamente y que en ellas evolucionaran hacia el socialismo colaboradores como Francisco Fernández-Santos, José Aumente y, qué duda cabe, muchos de sus lectores. Por ello no es extraño, sino simplemente una de las paradojas típicas del franquismo, que gracias a la posición ambivalente de su director, "Indice" se viese relativamente libre de coacciones gubernamentales". (J. Oskam ob. cit.p.27)

Revistas. Crítica.

individuo

Del latín "individuus" (indivisible). Designa al hombre como persona, o sea como esencia, única, específica, irrepetible.
Pero ya que el individuo se realiza completamente en relación con la comunidad y en la comunidad, el problema es el de conciliar subjetividad personal y objetividad comunitaria. La participación orgánica que propone el Nacionalsindicalismo, espera resolver este problema, insertando orgánicamente a los individuos, en cuanto tales y en cuanto componentes de cuerpos sociales, en la comunidad, no como simples números o como elementos indiferenciados y fungibles, sino como personas.
El Nacionalsindicalismo concibe (y organiza) a los individuos, no a la masa; a los hombres, no a la humanidad; a los trabajadores, no a la clase trabajadora. (Véase descriptor: "Hombre")

Doctrina, Nacionalsindicalismo, Ideario. Hombre.

industrialismo

"Nos encontramos hoy, como se decía, oportunamente, en la conferencia memorable de nuestro jefe nacional, y una verdadera encrucijada en la historia del mundo, encrucijada en lo económico, en lo social y en lo espiritual. Esta encrucijada, cabalmente en lo económico, supone que llegamos a la sima del fracaso del industrialismo. Ya no es hoy, como hasta hace poco tiempo, idea en boga, venerada como panacea de todos nuestros males, la industrialización de España. No es esta la hora de crear y de proteger industrias artificiosas a costa, precisamente del cuerpo nacional. Avanzamos, por las presiones de la necesidad de defensa de cada pueblo, hacia una economía casi cerrada, en la que el primer imperativo precisamente es atender al campo, es atender al patrimonio nacional y cultivar el propio suelo y redimir a la clase que, típica, verdadera y secularmente, está oprimida: la de los obreros campesinos, la de los pequeños propietarios, la de los colonos. Al avanzar Falange Española de las J.O.N.S en su programa y principio sobre la tierra y sobre el agricultor, vamos a conseguir, por tanto, a la vez dos objetivos: el primero el de superar este ahogo asfixiante, ya irresistible, que no debe prolongarse más, so pena de prolongar hasta la muerte la angustia del pueblo, la crisis económica de la que son responsables todos los políticos que han desfilado por el mundo y por la cual setecientos mil hombres que supone, probablemente, dos o tres millones de españoles no tiene a diario asegurado el pan que han de llevar a su boca y a la de sus hijos" ( Onésimo Redondo (Discurso del Cine Madrid, 29.V, 1935 ob. cit. pag.173)

Justicia Social, Economía, Doctrina.

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INÉDITOS DE JOSÉ ANTONIO

La revista "La Nación" recogió recientemente, uno de los documentos esenciales de la posición de José Antonio sobre determinados asuntos polémicos sobre la Falange. Reproducimos el texto de este escrito:

"Sobre el dinero y la Falange.- ....Tropezamos - dijo exactamente - con una gran dificultad: con el dinero. Realizar nuestros propósitos con las cuotas simplemente, es muy difícil. Antes, al comienzo, nos daban dinero los que lo tenían; creían que veníamos a apuntalar el régimen capitalista, a ser para él una especie de guardia de la porra. Pero, naturalmente, se han convencido de que no veníamos a eso, a sostener privilegios y desigualdades que llenan de angustia el alma y la carne de España. Estamos en una hora de transición, de liquidación: el capitalismo está caduco, ha pasado, y lo que hay que hacer es sustituirlo por un régimen más humano y más justo, evitando así el drama que tantas veces acompaña a todo tránsito. Estamos en un tiempo de tránsito, y la Falange quiere evitar ese drama - que surgirá si no se actúa - desarticulando el capitalismo con un sentido de justicia y de humanidad. Siendo éste nuestro espíritu y éste nuestro propósito, ¿qué capitalista, naturalmente, nos va a dar dinero? Ante ese escollo, son el esfuerzo y la fe los que van haciendo la labor, nuestra labor.

Sobre la guerra.- Lo fundamental es esto, que en cada coyuntura internacional elija España libremente su actitud. Y claro está que para elegir con libertad hay que ser fuertes. Y España será militarmente fuerte. Estoy seguro. Y no tardando mucho.

Sobre paro obrero.- De momento hay que alejar el fantasma del hambre, cueste lo que cueste, buscando el dinero donde lo haya (como alguien dijo y no cumplió) Pero a la larga, el problema del paro exige la desarticulación del sistema capitalista, dentro del cual no hay solución para los problemas sociales, porque es él quien los crea o agudiza. La Falange, contra el criterio capitalista que asigna la plusvalía al capital, propugna el criterio sindicalista: la plusvalía para la comunidad orgánica de productores el sindicato). Para nosotros, el capital no es sino un instrumento al servicio de la producción; no concebimos la estructura de la producción como relación bilateral entre capital y trabajo. El capital, en cuanto a instrumento nacional para el logro nacional de la producción, debe pertenecer a los productores mismos -en sus formas individuales y sindicales - o a la integridad económica nacional (el Estado).

Sobre la familia.- La familia es para nosotros la célula social indestructible. Y no admitimos que haya más forma de constituir, de conservar indisolublemente la familia que el matrimonio.

Sobre las autonomías.- A nuestro modo de pensar, constituye la traición contra España la entrega de estatutos autonómicos a regiones en cuyo espíritu no se haya instalada la conciencia de la unidad de destino en que España consiste. El Estatuto dado sin esa garantía es un instrumento de desmembración. Cataluña, pueblo magnifico, al que acaso esté reservado recobrar el primero la conciencia de un gran destino común español, no esta al presente limpia de separatismo como para que pueda entregársele sin riesgo un Estatuto que ponga en sus manos la formación espiritual de la nuevas generaciones. (Entrevista recogida por José Montero Alonso y prohibida por la censura del gobierno republicano el 16 de febrero de 1936)

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infantería española

"Alguien escribió: "La española Infantería es valiente por que sí". ¡Por qué! Mal había entendido a la Infantería española quien escribió aquello. Era valiente porque servía a un gran destino, porque realizaba un gran destino, estaba sosteniendo el impero de Occidente, la unidad espiritual de Europa, el rigor de los mejores principios. ¡Pues si que no tenía razones la Infantería para ser valiente!" (O.C. pag. 417)

García Serrano. Ejército español.

infecundidad

" Era de esperar que el señor Azaña, cuyas condiciones de analizador parecen preeminentes, hubiera aprovechado la tregua en el aturdimiento de la política que vino a depararle su derrota electoral de 1933, para disecar las razones de su fracaso como jefe de Gobierno. Así, ante el discurso que había de pronunciar en Valencia le domingo, ningún hombre inteligente y responsable pudo sustraerse a un movimiento de expectación. Se aguardaba por lo menos, un análisis frío, agudo; una crítica cortante y precisa de lo ocurrido en los últimos años; un rasgo original, en medio de la venturosa chabacanería en que vegetamos. No ha ocurrido eso: el discurso ha defraudado e incluso a los incondicionales." (O.C. pag. 586)

Azaña. República.

infierno ruso

" El régimen ruso en España sería un infierno. Pero ya sabéis por Teología que ni siquiera el infierno es el mal absoluto. Del mismo modo, el régimen ruso no es el mal absoluto tampoco: es, si me lo permitís, la versión infernal del afán hacia un mundo mejor. Si se tratara solamente de una extravagancia satánica, del capricho de unos cuantos ideólogos, es cierto que el régimen ruso no llevaría dieciocho años de existencia ni constituiría un gran peligro. Lo que ocurre es que el régimen ruso ha venido a nacer en el instante en que el orden social anterior, el orden liberal capitalista estaba en los últimos instantes de su crisis y en los primeros de su definitiva descomposición." (O.C. pag. 709)

Comunismo. Guerra Civil. Revolución.

ingenuidad ardorosa

" Yo no puedo desde aquí lanzar reproches a unos camaradas que ignoro si están ahora sabia o erróneamente dirigidos, pero que a buen seguro tratan de interpretar de la mejor fe, pese a la incomunicación que nos separa, mis consignas y doctrinas de siempre. Dios haga que su ardorosa ingenuidad no sea nunca aprovechada en otro servicio que el de la gran España que sueña la Falange" (Testamento de José Antonio, pag. 955, O.C.p. 953 y sig.)

Modo de ser. Estilo.

iniesta cano, carlos

(Madrid 1908 - 1990). Militar. Consejero Nacional. Teniente General del Ejército. Sobre José Antonio, dejó su opinión:

"Nadie puede pensar que variase.- Su ideología, su noble corazón, su insuperable patriotismo y su grandeza de alma fueron los factores que formaron su firme pensamiento político, de verdadero romántico, que deseaba únicamente lograr esta España entrañable, por la que supo dar la vida con elegancia, heroísmo y una ejemplar conformidad cristiana.
Un hombre así, hoy, igual que entonces y con aquella edad, con aquella maravillosa juventud, que sin rencor ni titubeos entregó por su Patria a Dios Nuestro Señor, nadie puede pensar que variase su limpia y clarea ejecutoria ni postura política, no pudiendo tener otra reacción que la lógica de amoldar aquellas (sin modificar ninguno de sus preceptos inmutables) a las necesidades del momento", (Julio Camarero "José Antonio en "el túnel del tiempo" (encuesta), en "Pueblo" (diario), Madrid, 20 de noviembre de 1972)

José Antonio. Estilo. Servicio.

inglaterra

"La palabra España, que es por sí misma enunciado de una empresa, siempre tendrá mucho más sentido que la frase "nación española". Y en Inglaterra, que es acaso el país de patriotismo más clásico, no sólo existe el vocablo "patria", sino que muy pocos son capaces de separar la palabra king (rey), símbolo de la unidad operante en la Historia, de la palabra country, referencia al soporte territorial de la unidad misma" (O.C. pag. 215)

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"Si yo fuera inglés, en este momento estaría, con los ojos cerrados, al lado del Gobierno inglés, porque yo sería imperialista inglés, porque yo creo que el Imperio es la plenitud histórica, creería que todos mis esfuerzos debían ponerse al servicio de la conservación de esa plenitud. Pero nosotros no somos ingleses, ni Europa se compone sólo de ingleses, ni siquiera integran los ingleses Europa, porque Inglaterra - no en cuanto a pueblo situado en las proximidades del continente europeos, sino en cuanto Imperio - es una potencia extra-europea. El Imperio inglés es una gran unidad extraeuropea; las leyes del apogeo, de la decadencia y de la suerte varia de Europa y las del apogeo, de la decadencia y suerte varia del Imperio inglés, rara vez coinciden. Muchas veces son contrapuestas, y quizá más contrapuestas que nunca en la ocasión de ahora". (O.C. pag 653)

Imperio. Europa. Patria.

iniciativa privada

"El Estado nacionalsindicalista permitirá toda iniciativa privada compatible con el interés colectivo, y aún protegerá y estimulará las beneficiosas." (Punto VIII de la Norma Programática)

Norma Programática.

injusticia burguesa y socialista

"El socialismo dejó de ser un movimiento de redención de los hombres y pasó a ser, como os digo, una doctrina implacable, y el socialismo, en vez de querer restablecer una justicia, quiso llegar a la injusticia, como represalia, a donde había llegado la injusticia burguesa en su organización. Pero, además, estableció que la lucha de clase no cesaría nunca, y, además, afirmó que la Historia ha de interpretarse materialísticamente; es decir, que para explicar la Historia no cuentan sino los fenómenos económicos. Así, cuando el marxismo culmina en una organización como la rusa, se les dice a los niños desde las escuelas, que la Religión es el opio, del pueblo, que la Patria es una palabra inventada para oprimir, y que hasta el pudor y el amor de los padres a los hijos son prejuicios burgueses que hay que desterrar a todo trance. El socialismo ha llegado a ser eso. ¿Creéis que sí los obreros lo supieran sentirían simpatías por una cosa como esa, tremenda, escalofriante, inhumana, que concibió en su cabeza aquel judío que se llamaba Carlos Marx?" (O.C. pag. 193)

Justicia social. Socialismo. Burguesia.

injusticia social y pesimismo

"España creyó que había llegado su revolución el 13 de septiembre de 1923, y por eso estuvo al lado del general Primo de Rivera. Por inasistencias y equívocos se malogró la revolución entonces, aunque ya fue el interrumpir el pesimismo histórico con una victoria militar y el quebrantar la injusticia social con no pocos avances. Otra vez pareció que llegaba la revolución en 1931, el 14 de abril. Y otra vez está a pique de verse defraudada: primero, por dos años de política de secta; ahora, por una política que no da muestras de querer una auténtica transformación social" (O.C. pag. 230)

Dictadura. Primo de Rivera.


inmoralidad y estrago

"Desbordando sus rótulos, los muchachos de izquierda y derecha que yo conozco han vibrado juntos siempre que se ha puesto en juego algún ansia profunda y nacional. Yo he visto a los diputados jóvenes de derechas que se sientan cerca de mi, físicamente, en el Parlamento, felicitarme cuando me opuse a aquel monstruoso retroceso de la contrarreforma agraria, y he visto a los jóvenes de izquierdas felicitarme cuando he denunciado en público la inmoralidad y el estrago de cierto partido del régimen. En cuanto llega así un trance de prueba nacional de prueba moral, nos entendemos todos los jóvenes españoles, a quienes nos resultan estrechos los moldes de la izquierda y de la derecha. En la derecha y en la izquierda tuvieron que alistarse los mejores de quienes componen nuestra juventud, unos por reacción contra la insolencia y otros por asco contra la mediocridad; pero al revolverse contra lo uno y como las contrarias, tuvieron que someter el alma a una mutilación, resignarse a ver a España sesgada, de costado, con un ojo, como si fueran tuertos de espíritu". (O.C. pag. 714)

Corrupción. Estilo. Patriotismo.

inmundicia política

" Pero, además, estamos divididos en partidos políticos. Los partidos están llenos de inmundicias, pero por encima y por debajo de esas inmundicias hay una honda explicación de los partidos políticos, que es lo que debiera bastar para hacerlos odiosos. Los partidos políticos el día en que se pierde el sentido de que existe sobre los hombres una verdad, bajo cuyo signo los pueblos y los hombres, antes de nacer los partidos políticos, sabían que sobre su cabeza estaba la eterna verdad y en antítesis con la eterna verdad la absoluta mentira. Pero llega un momento en que se les dice a los hombres que ni la mentira ni la verdad son categorías absolutas, que todo puede discutirse, que todo puede resolverse por los votos, y entonces se puede decidir si la Patria debe seguir unidad o debe suicidarse, y hasta si existe o no existe Dios." (O.C. pag. 191)

Partidos políticos. Política.

integración humana

"Ya sabéis que la reforma agraria que presentaron los hombres del 14 de abril, en vez de ir, como lo que nosotros apetecemos a rellenar de sustancia al hombre, a volver a dotar al hombre de su integridad humana, social, occidental, cristiana, española; en vez de hacer eso, tendió a la colectivización del campo, es decir, a proletarizar también el campo, a convertir a los campesinos en masa gregaria, como los obreros de la ciudad. A eso tendían y ni siquiera eso han hecho. Esta es la hora en que no han dado apenas un trozo de tierra a los campesinos. De la Ley de Reforma Agraria, lo único que empezaron a cumplir fue un precepto añadido a última hora por un puro propósito de represalia." (O.C. pag. 566)

Reforma agraria. Hombre. Dignidad.

integridad vertical

"Los sindicatos no serán ya arquitecturas parasitarias, según el actual planteamiento de la relación de trabajo, sino integridades verticales de cuantos cooperan a realizar cada rama de producción" (O.C.. Pag. 426)

Nacionalsindicalismo. Participación. Justicia Social.

integrismo

El integrismo se define actualmente como una defensa fanática de los privilegios que, en cualquier sistema político, social, religioso, etc. goza un determinado grupo. También se considera integrismo toda explicación política realizada a partir de su mismo y aquella consideración de una determinada entidad como elemento decisivo para la lucha política o de dominación. Los extremismos de derecha y de izquierda en la lucha política y la imposición de una determinada creencia excluyente e irracional, también se definen como integrista. A todo integrismo se opone toda concepción pluralista de la sociedad o del Estado. La Falange se opone a todo integrismo, asumiendo como principio social de su doctrina, la libertad, la integridad y la dignidad de la persona, inspirado en la concepción cristiana del humanismo social.

Acción Política. Libertad.

Intelectuales

El panorama de la intelectualidad falangista se encuentra formada por una serie de nombres, como los de Ignacio Agustín, José Maria Alfaro, Martín Almagro, Juan Aparicio, José Luis de Arréese, Tomás Borras, José María Castro viejo, Álvaro Cunqueiro, Agustín de Foxá, Jesús Fueyo, Rafael García Serrano, Alfonso García Valdecasas, Ernesto Giménez Caballero, Manuel Halcón, Ismael Herráiz, Pedro Laín, Ramiro Ledesma Ramos, José Antonio Maravall, Santiago Montero, Eugenio Montes, Pedro Mourlane, Adolfo Muñoz Alonso, Edgard Neville, Eugenio D'Ors, Leopoldo Panero, Julián Pemartín, Dionisio Ridruejo, Félix Ros, Luis Rosales, Rafael Sánchez Mazas, Luys Santa Marina, Victor de la Serna, Gonzalo Torrente Ballester, Antonio Tovar, Adriano del Valle, Luis Felipe Vivanco, Felipe Ximénez de Sandoval, Juan Antonio Zunzunegui, en una primera generación vinculada a la guerra. Y en una segunda promoción, a nombres como, José María Adán,Eduardo Adsuara, Enrique Aguinaga, Juan Alonso Beighau, Alfredo Amestoy, Mario Antolín, Miguel Argaya, Alejandro, Marcelo Arroitajauregui, Rafael Borrás, Luis Buceta, Carlos Campoy, Agustín Castejón, Antonio Chozas, José Andrés Consuegra, Aquilino Duque, Mª Victoria Eiroa, Pedro Farias, Alejandro Fernández Sordo, Licinio de la Fuente, Garcia de Tuñón, José María García Escudero, Salvador Gay Martinez, Jesús Gay Ruidiaz, Antonio Gibello García, Carlos Jiménez de la Cuadra, Adriano Gómez Molina, Emilio González Navarro, Jorge Jordana, Francisco Labadie, Luis López Álvarez, Luis López Anglada, José Mariano López Cepero, Jesús López Medel Jesús López Cancio, Feliciano Lorenzo Gelices, Fernando Marqués Horrillo, Joaquin Mateo Blanco, Ismael Medina Cruz Ignacio H. De la Mota, Rafael Mulas Esteban, Pedro Murga Ulibarri, Eduardo Navarro Alvarez, Dalmacio Negro Pavón, Luis Ortega Herráiz, Daniel Pato Movilla, Juan Ramón Pérez de las Clotas, Lope Pérez Cornes, Gustavo Pérez Puig, Miguel Primo de Rivera Urquijo, Arturo Rosby, Pedro Rojas Ferrer, Eduardo de Rojas Ordóñez, Manuel Sainz-Pardo Toca, José Salazar Belmar, Fernando Sánchez Creus, José Ángel de Santiesteban, Moisés Simancas Tejedor, Luis Fernando de la Sota, José Luis Soto Barderas, Jaime Suárez, Fernando Suárez González, Jesús Suevos Fernández, Mario Teglen Domínguez, Luis Teigell Cea, José Utrera Molina, Alfonso Vázquez Fraile, Juan Velarde, Fernando Vizcaíno, Noel Zapico...A este respecto, puede decirse sin temor a errar que ningún partido actual podría presentar un listado ni parecido. La Falange no fue nunca un "páramo cultural". No lo es todavía.

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"En el retrato de estos intelectuales que junto a José Antonio descubrimos todos los rasgos que Ortega desdeñaba para sí y para su obra. La voz engolada, las cejas fruncidas, la irresistible inclinación de encorsetar todas las conversaciones entre difíciles términos técnicos, apenas, por lo común, a la técnica del asunto que se discute; y los superfinos, ágrafos, los petulantes, acongojantes, cacógrafos incontinentes. Repudia también José Antonio, repudia grato a Ortega, a los aristófobos, alérgicos a la elegancia o distinción intelectual" (A. Muñoz Alonso, ob. cit. 40)

Pensamiento. Barbarie. Acción.

inmovilismo

"No hay partido de derechas que acepte el acometer con decisión heroica el descuaje del sistema capitalista y sus sustituciones por otros más justos. Y como en ello estriba la tarea de nuestra época (ya que la sustitución del sistema capitalista implica toda una revolución moral), y como sin esto la conciencia de una nación como comunidad completa de una nación como comunidad completa de vida no puede afirmarse, es claro que un frente calificado por ser de "derechas" no puede ser, aunque lo ponga en todos los carteles electorales, un frente "nacional". (O.C. pag. 835)

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" Si se lee el programa del Frente Popular triunfante se verá que, en lo económico, es de un conservatismo feroz. Sus principios son capitalistas a rajatabla. Así, el Gobierno no anuncia la sustitución del régimen capitalista por otro régimen total, orgánico, como sería el socialista o el sindicalista. Conserva el capitalismo, a ver si lo estropea. Con lo cual, ni habrá una economía revolucionaria, probablemente mejor que la que existe, ni siquiera la que existe se tendrá en pie; habrá, simplemente, un caos económico". (O.C. pag. 905)

Conservadurismo. Capitalismo español. Economía.

instituto de estudios políticos

Al comenzar el otoño de 1939, Serrano Suñer, como Presidente de la Junta Política, creo el Instituto de Estudios Políticos como órgano técnico de asesoramiento y preparación de los grandes proyectos que reclamaba la nueva España. Fue designado Presidente, Alfonso García Valdecasas, catedrático de Derecho Civil, republicano en la candidatura de Fernando de los Ríos, con puesto de Director General de Administración Local en el Gobierno provisional de la República, más tarde orador en el acto fundacional en el Teatro de la Comedia, y, después, subsecretario de Educación Nacional en el primer gobierno nacional de Franco, personalidad refinada en modos y cultura y un tanto abúlico en el campo de la acción" (Javier Martinez de Bedoya, "Memorias ...", pag. 141)

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"En el Instituto convergieron una serie de personalidades un tanto dispares, por sus orígenes ideológicos y su conformación mental, como Francisco Javier Conde, Fernando Maria Castiella, Jose Antonio Maravall, Luis Jordana de Pozas, Antonio Muñoz Rojas, Valentín Andrés Alvarez, Ramón Carande, Severino Aznar, Eugenio Vegas Latapié, etc. (Alvaro Ferrari, "La cultura en la España de Franco", Pamplona, 1991.Nota en "Política...!, de Gonzalo Redondo, pag. 341))

Universidad. Estudio y acción. Reconciliación.

Instituto de estudios sindicales, sociales y cooperativos

El desarrollo del sindicalismo como teoría y como praxis impuso la creación en 1962 del Instituto de Estudios Sindicales, Sociales y Cooperativos, en el seno de la Organización Sindical Española, bajo la dirección y presidencia de Adolfo Muñoz Alonso, que absorbió la Escuela Sindical Nacional, creada por Mariano Navarro Rubio y José Maria Poveda Ariño; el Centro de Estudios Sindicales, que venia realizando cursos de formación sindical y editando diversas publicaciones, como "Jornal" y estudios monográficos; la Formación Empresarial, que venia desarrollando la Vicesecretaria de Ordenación Económica, bajo la dirección de José Maria de Jaime; los seminarios con diversos grupos, entre los que destacaron los que se realizaron con ex - dirigentes de la CNT; el Centro de Prospectiva Sociológica, dirigido por Manuel Lizcano. El Instituto se adaptó a la nueva Ley Sindical de 1969, cuya presidencia continuó ostentando Muñoz Alonso; se desgajó la Dirección, que pasó a desempeñar Carlos Campoy y un consejo rector, en el que figuraban trabajadores, empresarios y destacadas figuras de la Universidad y del Sindicalismo.

Organización Sindical. Universidad.

instructoras generales

Hasta 1956, la Escuela formó a instructoras generales, personal de la SF que solía trabajar a tiempo parcial de forma itinerante en escuelas que impartían las especialidades de la SF de educación política y social y, a menudo, ciencias del hogar y educación física. Las instructoras generales se encargaban de las actividades de la juventud local y trabajaban en los campamentos de verano de la SF. A partir de 1956, Las Navas se convirtió en Escuela de Magisterio; las estudiantes siguieron obteniendo el titulo de instructoras generales como una parte de su formación global.

Divulgadoras. Sección Femenina. Juventud.

intelectuales y artistas

"Existió, dentro o en la periferia de la Falange (en tanto que simpatizantes), un pequeño grupo de intelectuales, predominantemente literatos, poetas, ensayistas y algún que otro filósofo ( el propio Ledesma) Eran personas como Rafael Sánchez Mazas, Ernesto Jiménez Caballero, Eugenio Montes, Jose Maria Alfaro, Jacinto Miquelarena, Pedro Morlane Michelena, Samuel Ros, Agustín de Foxá, Victor de la Serna, Luys Santa Marina, José María Salaverría, Luis de Urquijo, Dionisio Ridruejo o Victor D'Ors, entre otros; también estaban dentro o cerca de la Falange pintores como Ponce de León o los vascos Cabanas Erauskin, Julián Tallaeche y el arquitecto racionalista guipuzcoano Manuel Aizpurúa, o músicos como Tellería, que crearía la música del himno falangista "Cara al Sol" (...) Luys Santa Marina presidía una tertulia en la Ciudad condal que frecuentaban escritores de diferente signo: simpatizantes del fascismo como Juan Ramón Masoliver, Xavier de Salas, Félix Ros, Martín de Riquer o Gullermo Diaz-Plaja, republicanos como Max Aub, y otros. (Joan Maria Thomas "Lo que fue la Falange" Plaza Janes, Barcelona, 1999, p. 81)

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"Si la izquierda contó con figuras tan notorias como Picasso, Antonio Machado, Alberti, Miguel Hernández, Buñuel, León Felipe, Sender, Barea, Sánchez Albornoz y tantos más, los "rebeldes" (sic) contaron con la adhesión, en distintos grados, de las figuras mas destacadas del pensamiento, como Ortega y Gasset, Unamuno (al menos al principio), D'Ors, García Morente, Maeztu, el patriarca de los historiadores Menéndez Pidal, Benavente, Azorín, Baroja, Rosales, Pemán, Manuel Machado, Pérez de Ayala, y muchos más, o de artistas, como Dalí, Gutiérrez Solana, Sert, Zuloaga y otros; de los principales intelectuales vascos y catalanes (aparte de los citados, Pla, Valls Taberner, Agustí, etc.) y de los gallegos Fernández Florez, Camba, Risco y otros. El historiador Cuenca Toribio ha mostrado cómo la joven generación intelectual que entonces afloraba optó mayoritariamente por el bando rebelde o nacional: Foxá, Sánchez Mazas, Cela, Víctor de la Serna, Cunqueiro, Mourlane, el maestro Rodrigo, etc. (Pio Moa "Los mitos de la guerra civil". Ed. La Esfera, Mad. Tercera edición, 2003.p. 253)

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"El falangismo, por otra parte, era un credo conscientemente moderno y sus fundadores fueron una serie de intelectuales extraños. La síntesis del fascismo europeo y del nacionalismo español fue propuesta por primera vez por Jiménez Caballero, profeta del imperialismo cultural mazziniano. Pensaba en Mussolini como el salvador de la "catolicidad", en Cervantes como el cronista de la desesperación española, por encima de los verdaderos valores representados por Don Juan y las corridas de toros. Ramiro Ledesma, que era un empleado de correos, había elaborado en la soledad, aunque bajo la influencia del pensamiento alemán, lo que habría de ser el objetivo fundamental de la Falange: la captación de las clases trabajadoras para un nacionalismo autoritario socialmente radical, fundó las J.O.N.S., un movimiento sindicalista estudiantil revolucionario. Onésimo Redondo estaba organizando una fuerza contrarrevolucionaria católica en Valladolid. Para él, el campesino castellano debía ser el eje de la revolución nacionalista, que uniera a las tierras el corazón de Castilla a favor de un Estado nacional, revolucionario y corporativo, en contra del Estado clasista del marxismo judaico, contra el separatismo de la España periférica y contra el materialismo del liberalismo masónico" (Raymond Carr, "España...", ob. cit. pag. 618)

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"En España, más que en ningún otro pueblo, la intervención de los intelectuales en la política constituye ya un grueso problema. La crítica es una función particularísima de la inteligencia como tal, y desde 1898 apenas si ha circulado por la vida española otra cosa que critica. Ha sido el periodo de los intelectuales. En que se ha presentado ahí, con una voz y un escalpelo. Como frente a ella no ha existido sino un régimen en declive, en franca huida, su tarea critica encontró aceptación en sectores populares, consumándose de este modo la gran faena de edificar negaciones". (Ramiro Ledesma Ranois, ob cit.p.259))

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"El intelectual prefiere a la realidad una sombra de ella. Le da miedo el acontecer humano y por eso teje y desteje futuros ideales. De ahí su conformidad perenne, su afán critico, que le condena fatalmente a hazañas infrecuentes. El material humano le parece imperfecto y bruto. Hasta de él esas imperfecciones posible, que son la vida misma del pueblo, y se queda con lo que sea de fácil sumisión al pensamiento, a su pensamiento" (Ramiro Ledesma Ramos ob. cit. p. 261)

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"Al intelectual se le escapa la actualidad y vive en perfecto vaivén del futuro. De ahí eso de los programas, elegante medio de bordear los prejuicios inmediatos. El intelectual es cobarde y elude con retórica la necesidad de conceder audiencia diaria al material humano auténtico, el hombre que sufre, el soldado que triunfa, el acaparador, el rebelde, el pusilánime, el enfermo, o bien la fábrica, las quiebras, el campo, la guerra, etc. etc.
Ahora bien, en un punto los intelectuales hacen alto honor a la política y sirven y completan su eficacia. En tanto en cuanto se atienen a su destino y dan sentido histórico, legalidad pudiéramos decir, a las acciones -victorias o fracasos - a que el político conduce al pueblo. Otra intervención distinta es inmoral y debe reprimirse.
Si el intelectual subvierte su función valiosa y pretende hacerse dueño de los mandos, influir en el ánimo del político para una decisión cualquiera, su crimen es de alta traición para con el Estado, y para con el pueblo. En la política, el papel del intelectual es papel de servidumbre, no a un señor ni a un jefe, sino al derecho sagrado del pueblo a forjarse una grandeza. Afán que el intelectual, la mayor parte de las veces, no comprende" (Ramiro Ledesma Ramos, ob cit. p.261)

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"En España no hemos podido conocer todavía una colaboración franca de la inteligencia con las rutas triunfales de nuestro pueblo. El intelectual se ha desentendido de ellas ajeno a la acción persiguiendo tan solo afanes destructores. Pues ocurrir que ello se deba a que no ha gravitado sobre el pueblo español el imperio de una gran política. Ya que se requería el intelectual para contubernios viles. Sea lo que quiera, el hecho innegable es que el intelectual no ha contribuido positivamente, como en otros pueblos, a la edificación de la problemática política de España" (Ramiro Ledesma Ramos, ob cit . p 262.)

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"Todas las juventudes conscientes de su responsabilidad se afanan en reajustar el mundo. Se afanan por el camino de la acción y, lo que importa más, por el camino del pensamiento, sin cuya constante vigilancia la acción es pura barbarie" (O.C. pág. 646)

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"¿Es la política función de los intelectuales? A esa pregunta lanzada en público, se prestarían a contestar dos grupos de personas. Primer grupo: Los que se suponen aludidos de modo directo; es decir, los que se califican a sí mismos como intelectuales. De muchos de ellos sabemos que hablan acerca de cualquier tema con la voz engolada, las cejas fruncidas y una irresistible inclinación a encorsetar todas las conversaciones entre difíciles términos técnicos, pertenezcan o no a la técnica del asunto que se discute. De otros sabemos que son extrafinos: tan finos, tan finos, que no pueden salir a la calle por temor de que los mate un soplo. Estos se agrupan en capillitas semi-misteriosas, donde, a punta de dedos, se extraen a los juegos de palabras algunas gotas de belleza, sólo asequibles a los iniciados. Si alguien pregunta por la aportación de aquellos -los de la voz engolada - o de estos - los superfinos - a la tarea del pensamiento humano, llegará a saber con estupor que lo más que unos y otros han dado a luz es una sola línea; que varios han producido cien páginas de pálida hibridez, sobre las que nadie entiende cómo pueden montar los interesados la convicción confortadora de superioridad sobre el resto de los mortales; y que algunos han escrito; si, varios volúmenes ininteligibles, con los cuales, de momento, acongojan al vulgo lector, humildemente convencimiento de su incapacidad para penetrar el maravilloso secreto de la esfinge colocada a su vista; hasta que alguna persona dotada de salud normal y libre de respetos humanos, revela al vulgo lector cómo aquel pobre simulacro de esfinge carece de todo secreto.
Segundo grupo: Los aristófobos (¿dónde colocar esta palabra mejor que en unas líneas dedicadas a don José (Ortega y Gasset)?: aquellos a quienes "les carga" la gente que se empeña en buscar a las cosas explicaciones difíciles. "Déjeme usted de intelectuales; los intelectuales no dan una; lo que hace falta es gente con honradez y sentido común. Si hubiera una docena de políticos decentes, España estaba arreglada en un par de años..." Casi suelen formular estas personas en un minuto diagnóstico y tratamiento para el mal de España" (O.C. pag 745)

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"¿Cuál fue la causa del fracaso de Azaña? Es posible que se sobrepusiera quién sabe qué antiguo resentimiento individual a sus condiciones de político. Es posible que esas condiciones externas - y extraordinarias - de político se malograran en la inutilidad por falta de un aliento fecundo. Azaña o la infecundidad podría llamarse el ensayo que sobre él se escribiera. Todo un juego complicado y preciso de palancas y ruedas dentadas..., pero sin motor. Azaña se entregó a una especia de esteticismo de la política que acabó por ser un esteticismo de la crueldad. Sus mejores obras, las que no fueron simples torpezas agresivas, fueron filigranas inútiles. " (O.C. pag. 671)

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" Precisamente cuando unos cuantos nos lanzamos a fundar lo que ahora parece a Miguel Maura realidad preocupante nos impusimos como el más estricto deber el de conservar, sobre todo, aun en las manifestaciones más ásperas de la lucha dos cosas, que casi son una: el rigor intelectual y el estilo." (O.P. pag. 914)

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" La historia de la democracia de muchos intelectuales que procedían de Falange con una visión patriótica, fundamento de su concepción del mundo, va a ser difícil relatarla en términos generales puesto que, en cada caso, los matices y circunstancias peculiares s tantos y tan pesantes, que requerirían un relato especial. Alguien escribirá alguna vez la conducta general y las determinantes de grupo de los que lucharon contra sí mismos por principio de honradez, con referencia concreta a lo que hicieron en sus años juveniles, durante la guerra o después de la guerra. Será la historia del esfuerzo por lograr la purificación. En el fondo, una historia cívico-cristiana, que difícilmente podría darse en otro país con la profundidad con que se ha dado y aún se da en España" (Tierno Galván, ob. cit p. 118.)


Según Serrano Suñer varios han sido los fracasos intelectuales del régimen franquista. El más decisivo de todos ellos fue "El inviable esfuerzo de la revista "Escorial", que pudo cifrarse en el nombre de Dionisio Ridruejo, que capitaneaba el grupo llamado por Aranguren "el falangismo liberal" ..." (Ramón Serrano Suñer, "Entre el silencio..." pag 424)

Pensamiento. Arte. Cultura.

intemperie

"¿A qué aguardan ahora las juventudes a la intemperie? ¿Renunciarán a toda esperanza? ¿Se retraerán a torres de marfil? ¿Aguardarán a confiar de nuevo en voces partidistas que otra vez las seduzcan para desencantarlas? Si esto hiciera nuestra generación, se recordaría como una de las más cobardes y estériles. Su misión es otra, y bien clara: llevar a cabo por sí misma la edificación de la España entera, armoniosa; por sí misma, por la juventud misma que la siente y entiende, sin intermediarios ni administradores. Esta generación, depurada por el peligro y el desengaño, pude buscar en sus propias reservas espirituales acervos de abnegada austeridad. Cuando se ha aprendido a sufrir, se sabe servir. Queremos ganar a España para servirla. Arrojados a la intemperie por la tribus acampadas bajo los sombrajos de los partidos, queremos levantar el nuevo refugio fuerte, claro y alegre en cuyas estancias se identifiquen servicio y honor" (O.C. pag. 692)

Generación. Partidos políticos. Juventud.

interés de España

"Creemos en la suprema realidad de España. Fortalecerla, elevarla y engrandecerla es la apremiante tarea colectiva de todos los españoles. A la realización de esta tarea habrán de plegarse inexorablemente los intereses de los individuos, de los grupos y de las clases" (Punto 1º de la Norma Programática)


"Ahora, que bajo esta bandera del frente nacional no se podrá meter mercancía de contrabando. Es la palabra demasiado alta para que nadie la tome como apodo. Habrá centinelas a la entrada que registren a los que quieran penetrar para ver si de veras dejaron fuera en el campamento todos los intereses de grupo o de clase; si traen de veras encendida en el alma la dedicación abnegada a esta empresa como un valor total fuera del cuadro de valores parciales en que se movió la política hasta ahora. Concretamente, los centinelas han de tener consignas que señalen los límites del frente nacional: primero, un límite histórico; nada de propósitos reaccionarios, nada de nostalgias clandestinas, de formas terminadas o de vuelta a sistemas sociales y económicos reprobados. No basta con venir cantando himnos. Estas cosas tienen que haberse dejado sinceramente a la entrada por quienes aspiren a que los centinelas les dejen paso. Segundo, un límite moral. Nosotros no podemos sentirnos solidarios de aquellas gentes que han habituado sus pulmones y a sus entrañas a vivir en los climas morales donde pueden florecer estraperlos. Estos son los limites infranqueables en lo negativo; esto es lo que excluye..." (O.C. pag. 715)

"Sepan todos los que nos escuchan de buena fe que estas consideraciones espirituales caben todas en nuestro movimiento; pero que nuestro movimiento por nada atará sus destinos al interés de grupo o al interés de clase que anida bajo la división superficial de derechas e izquierdas." (O.C. pag. 65)

Solidaridad. Norma Programática

interés en riesgo

"Esto es lo que queremos nosotros y ésta es la jornada que hoy de nuevo emprendemos. Esta jornada, camaradas, tiene la virtud de ser difícil; nuestra misión es la más difícil,; por eso la hemos elegido y por eso es fecunda. Tenemos en contra a todos: a los revolucionarios del 14 de abril, que se obstinan en deformarnos y nos seguirán deformando después de estas palabras bastante claras, porque saben que la exigencia de cuentas que representa nuestra comparecencia ante España es la más fuerte acta de acusación levantada contra ellos, y de otra parte, a los contrarrevolucionarios, porque esperaron, al principio, que nosotros viniéramos a ser la avanzada de sus intereses en riesgo, y entonces se ofrecían a protegernos y a asistirnos, y hasta a darnos alguna moneda, y ahora se vuelven locos de desesperación al ver que lo que creían la vanguardia se ha convertido en el Ejército entero independiente." (O.C. pag. 569)

Misión. España. Servicio.

internacionalismo

Por algunos se considera erróneamente como lo contrario a nacionalismo. El internacionalismo, en cambio, históricamente, tiene a crear estructuras trasnacionales, en las cuales hay siempre un elemento nacionalístico o particularístico dominante y hegemónico, del cual tales estructuras se hacen instrumentos y vehículos. Y ha ocurrido y ocurre en el "internacionalismo proletario" de marca comunista, como en el internacionalismo capitalista de las multinacionales.

Al contrario del internacionalismo el término supranacional, que reconoce y exalta la especificidad y la individualidades nacionales, elevándolas a síntesis superiores. (Ver europeismo)

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"¡Trabajadores! ¡Camaradas! Se acercan momentos decisivos. Nadie puede estar cruzado de brazos. Está pendiente la suerte de todos. O los trabajadores, enérgicamente, implacablemente, terminan con el gran capitalismo financiero y se unen al Movimiento Nacionalsindicalista para imponer el régimen de solidaridad nacional, o el internacionalismo nos convertirá en cipayos de cualquier gran poder extranjero" (O. C. pag. 738)

Europa. Hispanoamérica. Independencia.

interpretación marxista

"El día en que el partido socialista asumiera un destino nacional, como el día en que la República, que quiere ser nacional, recogiera el contenido socialista, ese día no tendríamos que salir de nuestras casas a levantar el brazo ni a exponernos a que nos apedreen, y, a lo que es más grave, a que nos entiendan mal; el día en que eso sucediera, el día en que España recobrara la misión de estas dos cosas juntas, podéis creer que la mayoría de nosotros nos reintegraríamos pacíficamente a nuestras vocaciones". (O.C. pag. 252)

Marxismo. Barbarie.

invasión de los bárbaros

"En la revolución rusa, en la invasión de los bárbaros a que estamos asistiendo, van ya, ocultos y hasta ahora negados, los gérmenes de un orden futuro y mejor. Tenemos que salvar esos gérmenes, y queremos salvarlos. Esa es la labor verdadera que corresponde a España y a nuestra generación; pasar de esta última orilla de un orden económico que se derrumba a la orilla fresca y prometedora del orden que se adivina; pero saltar de una orilla a otra por un esfuerzo de nuestra voluntad, de nuestro empuje y de nuestra clarividencia; saltar de una orilla a otra sin que nos arrastre el torrente de la invasión de los bárbaros." (Obras. Pag. 711)

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Pero hay dos tesis: la catastrófica, que ve la invasión como inevitable y da por perdido y caduco lo bueno, la que sólo confía en que tras la catástrofe empiece a germinar una nueva Edad Media, y la tesis nuestra, que aspira tender un puente sobre la invasión de los bárbaros: a asumir, sin catástrofe intermedia, cuanto la nueva edad hubiera de tener de fecundo, y a salvar, de la edad en que vivimos, todos los valores espirituales de la civilización". (O. C.pag. 423)

Revolución soviética. Barbarie. Marxismo.

ironía

"Este sentido de España se nos había ido arrancando implacablemente; de una parte, por la ironía corrosiva; de otra, por la tosca falsificación. Algunos en busca de la elegancia, se volvían de espaldas a nuestras cosas; los otros caían en la gruesa vaciedad de convertir en caricatura patriotera esta cosa delicada y exacta de España. Y así se vio que entre las dos corrientes de la ironía y de la ordinaria pudo llegar un momento en casi todos los que aspiraban a sentirse fuera de la ordinariez o libres de la ironía se fuesen alejando de España, fuesen expulsando de su alma, como si fuera una claudicación, este apego a España. Con ello se fue borrado de las almas todo lo que confería a la existencia dignidades de servicio colectivo; llegamos los españoles a ver espectáculos como éste: a sacerdotes y militares que, sitiados por la ironía, creyeron en serio que tanto la Religión como el Ejército eran cosas llamadas a desaparecer, reminiscencias de épocas bárbaras, y se afanaban por ser tolerantes, liberales y pacifistas, como para hacerse perdonar la sotana y el uniforme. ¡La sotana y el uniforme! ¡El sentido religioso y militar! ¡Cuando lo religioso y lo militar son los dos únicos modos enteros y serios de entender la vida!" (O.C. pag. 720)

Liberal. Religión. Ejército.

irujo olla, manuel de

(1891-1981) Ministro de la República durante la guerra civil, en representación del Partido Nacionalista Vasco.

"A favor del indulto.-Un día, siendo Irujo ministro sin cartera y presidiendo el Gobierno don Francisco Largo Caballero, se presentó al Consejo de Ministro el expediente de un condenado a muerte por el tribunal de Alicante. Se trataba del Jefe de Falange, don José Antonio Primo de Rivera. Irujo, como siempre, defendió con toda clase de argumentos la propuesta de indulto, oponiéndose a que se ejecutara la sentencia contra Primo de Rivera y, naturalmente, votó a favor del indulto. El Ministro de Marina y el diputado por Bilbao, don Indalecio Prieto, opinó que se debía aplicar el indulto y además canjear a Primo de Rivera por alguna personalidad detenida en el otro campo, pues conociendo el carácter antitético de Primo de Rivera y de Franco, la presencia del jefe de Falange en el campo franquista más sería una fuente de conflictos que un factor de unión y fuerza. A la hora de votar, Prieto dijo que, dada la importancia del caso y teniendo en cuenta que el jefe del Gobierno había votado por la ejecución de la sentencia, él mismo votaría en el mismo sentido y así lo hizo" ( Julio Jáuregui, "Irujo y José Antonio", en "Diario 16", Madrid, 27 de agosto de 1980))

PNV. Guerra Civil. José Antonio.

iturmendi bañales, antonio

(Baracaldo, Vizcaya, 1903 -Madrid 1976. Político tradicionalista integrado en el Movimiento. Ministro de Justicia y Presidente de las Cortes Españolas.)

"Ejemplaridad.- "Condenado ayer a muerte, pido a Dios que si todavía no me exime de llegar a este trance, me conserve hasta el fin la decorosa conformidad con lo preveo…" "Ojalá fuera la mía la última sangre española que se vertiera en discordias civiles".
Estos pensamientos de José Antonio demuestran una máxima verdad de actualidad permanente. En ellos se hermana la fe de su recia alma española y el heroísmo llevado hasta el holocausto. "De altos espíritus es aspirar a las cosas altas".Y José Antonio, con voluntad intensa y deseos muy crecidos aceptó culminar la emoción patriótica de su vida con el ofrecimiento de su sangre generosa. Con ello nos legó el último ejemplo de sus ejemplaridades". ("El último ejemplo de sus ejemplaridades", en "Arriba España", Pamplona, 29 de octubre de 1967)

Servicio. Estilo. Hombre.

italia

"Esta nueva fe ha deparado a Italia, por ejemplo, la posibilidad de que vivan más de cuarenta millones de habitantes en un suelo reducido y pobre. Y, lo que vale más, le ha devuelto la fe en sí misma, el ímpetu creador y el entusiasmo.
España, contagiada de ese calor, no va a imitar a Italia; va a buscarse a sí misma; va a buscar en las entrañas propias lo que Italia buscó en las suyas; y va a encender en todos los españoles la fe resuelta en que pueden salvarse juntos y salvar a España.
Nuestra Falange, portadora de la nueva fe, volverá a hacer de España una nación e implantará en ella la justicia social. Le dará pan y fe. El sustento digno y la alegría imperial." (O.C. pag. 237)

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"¿Y qué posición vamos a aconsejar nosotros en España, ni aconsejaría nadie en estos días, que no estuviera inspirada en un interés español? ¿Cómo va a pensar nadie que va a influir en nuestras actitudes una determinada simpatía hacia un país o hacia otro? Entre otras cosas, porque, de seguro, entre los que nos sentamos aquí, no hay uno sólo de los que tengan un espíritu abierto que no haya recibido la influencia de muchas simpatías; todos nos hemos asomado, unos más, otros menos, entre estos últimos yo, a la cultura europea; todos hemos sentido la influencia de las letras francesas, de la educación inglesa, de la filosofía alemana y de la tradición política de Italia, que está realizando uno de los experimentos culminantes, un experimento culminante que nadie puede zafarse de estudiar en serio y al que, de seguro, nadie está libre de alguna objeción que formular. Es, pues, únicamente interés español, una posición española, la que en este instante voy a defender, como las que, de seguro, vais a defender todos vosotros" (O.C. pag. 652)

"Te saludamos, Roma, con el orgullo de nuestras espadas que nunca se mancharon en batallas oscuras. Bossuet decía una vez en la oración fúnebre a Conde, que por primera vez, en Rocroy, las espadas de España e Italia quedaron melladas, y nosotros esperamos seguramente ahora que por más de un siglo quedarán esta vez invencibles. Pocas, demasiado pocas, son aquellas naciones del mundo que tienen un seguro y antiguo concepto del estado civil y de la Historia Universal. Tú único secreto, ¡oh, Roma!, es aquel de luchar por tu palabra armada, por la paz, el orden y el amor del mundo. La sinceridad hacia el género humano era la primera y esencial virtud de tu Imperio y esta sinceridad es la primera virtud de tu Duce y de tus gentes. Hasta tus enemigos, que son los mismos nuestros, te deben aquello que no sabían, porque ninguna cosa habría hecho más infeliz al mundo que su horrenda victoria.
El saludo de primavera, el saludo de España en pie de guerra y en flor de victoria, a las órdenes del Caudillo, es el saludo de una vieja milicia pero es un saludo también antiguo, de milenios. Nosotros te vemos alegre. Roma joven, eterna y victoriosa, continuar su camino infalible. Por el Rey Emperador, por Italia, por el Duce la voz de España también grita ¡Eia Eia Eia! Alal!" (Rafael Sánchez Mazas "Oración a Roma" "Arriba España" 22/IV/ 37)

Fascismo. Cultura. Europa.

iturralde, juan de
(Beasain, 1897) Sacerdote.

"Contra la violencia.- El primero que se cansó (del proceso de la violencia) fue el propio José Antonio, poco inclinado por temperamento a hacer correr sangre. Tenía, además, el jefe de Falange la debilidad de admirar a los hombres de izquierda, especialmente a Azaña y a Prieto. Tanto que cuando en las Cortes pronunciaba un discurso del que personalmente quedaba satisfecho preguntaba a Paco Eliseda, amigo y también diputado: "¿Te has fijado si le ha gustado a Azaña?"

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"Se dio por entonces el caso de que Prieto, en uno de sus resonantes discursos, había urgido al gobierno la necesidad de atar corto al fascismo, pero diciendo palabras amables para José Antonio en punto a cualidades y méritos que mostraba. Con alabanzas así de crítico tan preciado, su vanidad subió alas estrellas y hasta en la prensa pudo percibirse cierto rumorcillo de encomios recíprocos entre ambas eminencias de la oratoria parlamentaria. La verdad, en nadie sientan mal las galas del bien decir, ni entre los asesinos, pero era discutible que fuese aquélla una hora propicia para dormirse en el regazo de las musas. De hecho, en el aguerrido corro de aquellos mozos de Falange dieron en pensar que necesitaban un jefe menos preocupado de alabanzas literarias y más dado a seguir las aventuras de sus súbditos. Conclusión: tomaron el acuerdo de que una docena de jóvenes, capitaneados por Ansaldo, hiciera irrupción en los locales del partido, al tiempo que los triunviros estuvieran reunidos, y exigieran en el acto de José Antonio una de dos: o cambio total de línea, o dimisión. Hasta se atribuyó a Ansaldo la idea de asesinar al jefe en frío, pero este niega en sus memorias que hubiera tenido tal propósito". ("La guerra de Franco, los vascos y la Iglesia", Gráficas Izarra, San Sebastián, 1978. p. 116)

José Antonio. Prieto. Ansaldo.

izquierda falangista

"A Cicognani le alarmó en su conjunto la visita (de Arrese a Alemania). Se entrevistó con Jordana (Ministro de Asuntos Exteriores), que cuidó de tranquilizarle; era simplemente en ejecución de una invitación ya antigua. El Ministro de Asuntos Exteriores añadió que no permanecería en su puesto si se introdujera algún campo en la política exterior española en el sentido de una mayor aproximación a la Alemania nazi. El nuncio en Madrid no dejó de advertir a Maglione (Secretario de Estado Vaticano) sobre la existencia de un "Ala izquierda de Falange", enfrentado con los monárquicos, y partidarios de solidarizarse estrechamente con Alemania en su lucha contra el comunismo" ("Actos, pag 200-202)(Valdés Larrañaga, "De la Falange...", pag. 245) (Paul Preston, "Franco...", pag 508)


"En el variopinto panorama de la política española actual, ciertos grupos falangistas, especialmente los juveniles, tratan de reivindicar para su movimiento futuro, entroncándolo con fórmulas políticas izquierdistas. Este izquierdismo de la Falange, no sería, en absoluto, una innovación según ellos, sino un simple retorno a sus orígenes". (Xavier Tusell, "La Falange y la izquierda", en "Cuadernos para el diálogo", Marzo, 1970)

Izquierdas. Falange Española.

izquierdas y derechas

El 20 de junio de 1936, en un artículo publicado en "No importa", titulado "La Falange no es una fuerza cipaya", José Antonio se enfrenta con las fuerzas reaccionarias.
"Por la izquierda se nos asesina... El gobierno del Frente Popular nos asfixia. Pero cuidado, camaradas, no está en la izquierda todo el peligro. Hay aun en las derechas gentes..., de la que no podemos escribir sin cólera y asco, que todavía sugieren que la misión de la Falange es poner a sus órdenes a ingenuos combatientes. Un día sí y otro no, los jefes provinciales reciben misteriosas visitas de conspiradores de esos derechos con una pregunta así entre labios: "¿Podrían ustedes darnos tantos hombres?" (Arnaud Imatz, ob. Cit. Pag. 154)

Pluralismo político. Democracia liberal.

izquierdas y revolución

"El izquierdismo español, que se manifestó tan potente al efectuarse la proclamación de la República, no ha podido cumplir en nuestros días misión histórica alguna. Ello es lógico. Su presencia se ha retrasado, puede decirse que un siglo. El fracaso del izquierdismo consiste en no haber podido desplegar sobre España, con ardor jacobino, una bandera nacionalista, popular y exasperada" (Ramiro Ledesma Ramos ob. cit.p. 243)

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"El programa de la izquierda era más fácil de estudiar; se ha formulado con puntos y comas, con números y letras en los apartados. Y el programa de la izquierda, si se examina, tiene estas tres cosas: en primer lugar, una parte que es de puro señuelo electoral, una pura enumeración de bienandanzas; se va a hacer de España una Arcadia, sin que sepamos cómo. Hay cosas tan contradictorias como el aumento de todos los servicios - de la sanidad, de las escuelas, de las comunicaciones - y la reducción, al mismo tiempo, de los impuestos. Nadie sabe, si se van a reducir los impuestos, cómo se van a aumentar los servicios. Esta primera parte, no tiene otro objeto que cazar a unos cándidos electores, no muy dotados de agudo espíritu crítico. Hay una segunda parte, la que se refiera a lo social, donde el manifiesto de las izquierdas - y esto convendría que los obreros lo supiesen - se mantiene en los términos del más cicatero conservatismo. Nada que se acerque a la nacionalización de la tierra, nada que se acerque a la nacionalización de la Banca, nada que se acerque al control obrero, nada que sea avance en lo social. Y hay un tercer ingrediente en este programa de izquierda que aleja toda nuestras esperanzas en orden al sentido nacional que pudiera aportar una declaración de que será restablecido, en su plenitud, el sistema autonómico votado en las Cortes Constituyentes; otra declaración de que renacerán las persecuciones, las chinchorrerías, las mortificaciones personales del primer bienio. Los barones de las izquierdas reunidos para redactar un manifiesto; los barones de las izquierdas, que saben hasta qué punto hendió la concordia del 14 de abril esta falta de sentido a la totalidad, de empresa nacional, cuando se ven en la perspectiva de gobernar a España otra vez tienen el cuidado de decir que indagarán en los expedientes de los agentes de vigilancia para comprobar su minuciosa adhesión al régimen o expulsarlos, si no, del servicio." (O.C. pág. 867)

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" Si la revolución socialista no fuera otra cosa que la implantación de un nuevo orden en lo económico, no nos asustaríamos. Lo que pasa es que la revolución socialista es algo mucho más profundo. Es el triunfo de un sentido materialista de la vida y de la historia; es la sustitución violenta de la Religión por la irreligiosidad; la sustitución de la Patria por la clase cerrada y rencorosa; la agrupación de los hombres por clases, y no la agrupación de todas las clases dentro de la Patria común a todos ellos; es la sustitución de la libertad individual por la sujeción férrea de un Estado que regula nuestro trabajo, como un hormiguero, sino que regula también implacablemente nuestro descanso. Es todo eso. Es la venida impetuosa de un orden destructor de la civilización occidental y cristiana; es la señal de clausura de una civilización que nosotros, educados en sus valores esenciales, nos resistimos a dar por caducada" (O.C. pag. 869)

Socialismo. Revolución

izquierdo, antonio

(1931) Director de "Arriba" y "El Alcázar". Uno de los escritores mas lúcidos y agudos de la tercera generación falangista de posguerra (1960-1975). Autor de diversas obras de contenido político de actualidad y una obra esencial sobre el Frente de Juventudes ("Elegía por la generación perdida". Ediciones Dyrsa. Madrid, 1985), fundamental para identificar y valorar una juventud olvidada a su suerte por la historia.

"Un contestatario.- Fue perseguido y apresado porque combatía el clasista, el de los partidos políticos y el de las regiones, porque se oponía a la debilidad del Estado, a su corrupción y a su estéril desesperanza. Porque luchaba igualmente contra el capitalismo, que contra el marxismo, con idéntica energía frente a la derecha que frente a la izquierda. Contra la traición de muchos intelectuales a los que él convocó y la anarquía de los desesperados. Contra el privilegio de los poderosos y el abuso de las masas. Contra los tibios y los desmedulados. Luchaba por repartir la riqueza española entre los españoles, por dar Pan, Patria y Justicia al pueblo. Por la unidad y el sindicalismo, por los soldados, los campesinos, los obreros y los estudiantes de España. Por todo ello, la oligarquía - de la derecha y de la izquierda - le entregó a su suerte y fue fusilado en Alicante por sentencia de un tribunal de políticos que él no recusó y que necesito la orden taxativa del comunismo para decidirse a condenarle a muerte. Fue la esperanza de España. Sigue siendo la esperanza de España y su voz llama a los jóvenes y a los veteranos para las Revolución nacional. Si su mensaje se oye de nuevo con la antigua claridad, nadie se opondrá a él y todos seguiremos el camino que nos trazó.- "Ojalá fuera la última sangre española que se vertiera en discordias civiles. Ojalá encontrara ya en paz el pueblo español, tan rico en buenas calidades entrañables, la Patria, el Pan y la Justicia. ( Aguinaga y G. Navarro op. cit.p. 251)

Prensa.José Antonio. España.

izquierdo luque, federico
(Madrid 1921-1945) Abogado.

"Fe en la juventud.- "Si no vencí reyes moros, engendré quien los venciese".Esta era la fe magnífica, indudable, que José Antonio tenia en la Juventud. Muchas veces habló del fracaso político de los primeros cuadros falangistas, de la posibilidad de que la victoria, en el ambiente difícil que les rodeaba, fuera incierta, pero siempre afirmaba la absoluta seguridad de que las generaciones nuevas, las que se formaban en la idea del servicio, en la ambición de la unidad de la Patria, conseguirían el triunfo definitivo para bien del futuro de España". ("José Antonio y el S.E.U., en "Ya" (diario), 20 de noviembre de 1943)

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"Un político de talla excepcional.- (José Antonio) es un hombre, un político de talla excepcional. Supo desenterrar y dar nuevo color y nueva forma a palabras y verdades permanentes de nuestro pueblo. Porque, a mi juicio, esta es la gran obra histórica de José Antonio: hacer posible la tradición en medio del caos ideológico y social de nuestro siglo. José Antonio recoge la doctrina tradicionalista y la voltea, como una llamada, sobre el olvido y la desgana de los españoles. Tuvo el acierto de descubrir el vocabulario capaz de arrastrar a las juventudes; supo emplear la mejor dialéctica de su tiempo; pero se mantuvo fiel siempre, con una constante fidelidad, ala genuina ortodoxia de España. Resucitó una ambición perdida entre los españoles: la de la unidad. Para servirla no quiso crear un partido frente a los partidos, ni una política frente a las políticas. (…) Creo que muchos se han equivocado en su sincera admiración por José Antonio. Han creído ver en él un posible dictador fulgurante como Hitler, Mussolini o Stalin. José Antonio era mucho más y mejor; era un hombre. Y al decir hombre atribuyo a este concepto la plenitud de valores cristianos que le son consubstanciales". ("José Antonio", en "Ya" (diario), 19 de noviembre de 1944)

Servicio. España. Revolución.