Diccionario de la Falange

D

 



 

dalí, salvador

díez, crespo manuel

dar

dignidad
dávila, sancho dionisio ridruejo
delincuencia e ignorancia Dios
democracia Dios-Patria-Justicia
democracia orgánica dirigentes
democracia republicana disciplina
deporte discordias políticas
depuración disensiones
derechas disgregaciones de España
derecho división azul
derribo divorcio
descentralización doctrina
desfalangización dolor
desmontaje domínguez, juan
  dominguez-cao, córdido
  domínguez Lima, M.T.
destino divulgadoras
"Destino", revista doctrina de la falange
dialéctica de los puños y las pistolas duda
dictadura durruti, buenaventura
dictadura del proletariado duque, aquilino
diego, gerardo duyos, rafael
   

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dalí, salvador

(1904-1989) Pintor. Nacido en Figueras, Gerona, en 1904, perteneció a la generación del 27. Fue activo seguidor del surrealismo, dentro de la escuela de París, en la que destacó por su inquietud revolucionaria. Con su método "paranoico - crítico", penetró en esferas oníricas inéditas. Estrenó con Buñuel, el film "Un perro andaluz", utilizado en las checas de Madrid durante la guerra civil para aterrorizar a los detenidos. Entró en un periodo místico en 1942, a raíz de la publicación de su autobiografía. Alentado por su esposa Gala, se movió en otros campos de expresión como la publicidad, la escenografía, etc. Residió en Estados Unidos, donde su obra figura en casi todos los museos americanos, así como en las más importantes colecciones del mundo. Ilustró revistas y diseñó escenografías para películas, ballets y teatros. En 1951 publicó "Cincuenta secretos mágicos para pintar".

De José Antonio dijo: "José Antonio es uno de los pocos españoles que tenía una concepción total de la realidad. Por eso se despierta ahora una gran curiosidad por todo lo que pensaba, lo que escribía, lo que decía..." (Declaraciones a Antonio Olano, en la revista "Gentleman", Madrid, abril 1974)

u Arte, José Antonio, Memoria.

dar

La preocupación por el estilo fue constante en la Falange. Se tuvo como norma la recuperación del espíritu noble y caballeresco que caracterizó la época del Imperio. El sentido del hombre, clave de la filosofía política de la Falange, cuya base es un humanismo hispano, arraigado en la tradición, pugnaba por insertarse en la cultura al servicio de la regeneración de la vida española. Uno de las características del "hombre nuevo" fue siempre la generosidad, la entrega y el espíritu de servicio y sacrificio como exigencia de vida. De ello trata Sánchez Mazas con estas palabras:
"Dar con alegría. Dar por obediencia y libre voluntad. El dar alegre es fecundo, cría almas robustas y lozanas. El dar triste y forzado cría obras entecas. Dar con alegría es dar como señores de vosotros mismos.
Nuestros contrarios representan la insubordinación y la tristeza. Nosotros la obediencias y alegría." (Rafael Sánchez Mazas "Fundación, Hermandad y Estilo", Ediciones del Movimiento, Madrid, 1957. p. 89)

u Estilo, Camaradería, Servicio

dávila, sancho

Primo de José Antonio, aristócrata sevillano, nació en Cádiz en 1906. Fundador de la Falange andaluza, de la que fue designado jefe territorial, consejero nacional y miembro de la Junta Política. Recibió la Palma de Plata por su actuación en los sucesos de Aznalcollar y fue varias veces detenido durante la República por actuaciones con la Falange. Tras el Alzamiento, se puso a las órdenes de Hedilla, aunque fue uno de los que dirigieron la conjura de Salamanca antihedillista, previa a la Unificación. Entró a formar parte del triunvirato con Hedilla, fue detenido y puesto en libertad y se reintegró en su puesto en la nueva Falange. En 1938 fue designado Delegado Nacional de la Organización Juvenil, y en 1940, del Frente de Juventudes. Posteriormente fue nombrado Delegado Nacional de Provincias. Retó a duelo por unas declaraciones a Serrano Suñer. Falleció en 1973. Tuvo una decidida intervención en los llamados "Sucesos de Salamanca" entre hedillistas y franquistas, en relación con la sucesión en la Jefatura nacional de José Antonio. En el encarcelamiento de la Junta Política por el gobierno del Frente Popular, Sancho Dávila fue internado en la cárcel de Vitoria, junto con Agustín Aznar. Entre sus obras figura "Hacia la historia de la Falange" (En colaboración con Julián Pemartín,) "Doctrina e Historia de la Revolución Nacional Española" (Barcelona, Editora Nacional, 1939; "De la O.J. al Frente de Juventudes". Editora Nacional, Madrid, 1941); "De vuelta a casa" (Imp. Saez, Madrid, 1954); "José Antonio, Salamanca y... otras cosas" (Afrodisio Aguado, Madrid, 1967)

u Historia, Falange, Salamanca.

 

delincuencia e ignorancia

 

La violencia no fue introducida por la Falange en la pugna política, salvo en circunstancia de autodefensa, como está probado por la historia. Sin embargo, desde el primer momento de su nacimiento, fue brutalmente acosada y perseguida, con saña criminal, por la izquierda marxista y anarquista. La relación de los primeros caídos de la Falange muestra con claridad esta amarga realidad. Así se describen los primeros momentos de esta lucha: "El enemigo no lucha abiertamente contra nosotros ni en la plaza pública ni en el campo de la inteligencia. Asesinar a algunos de los nuestros y hacer que nuestras ideas sean ignoradas por el pueblo es su única táctica. Pero esa táctica se está demostrando hoy tan inútil como se había demostrado ya a lo largo de la historia". (Rafael Sánchez Mazas op. cit p.94.)

 

u Cultura, Estilo, Educación.

 

democracia

 

Etimológicamente significa gobierno del pueblo, pero tal gobierno del pueblo ha sido y es variablemente entendido en el orden especulativo y diversamente realizado en el orden histórico, así pues es más realista y más correcto hablar de democracias (en plural), más que de democracia (en singular) .
En los tiempos modernos, se pueden distinguir en sucesión cronológica diversos tipos de democracia: una democracia liberal, una democracia social y por último una democracia del bienestar.
En la actualidad, democráticos se consideran los sistemas pluralistas de Occidente y los totalitarios del Oriente comunista, vigentes hasta la caída del Muro de Berlín y todavía vigentes en algunos países como China, Corea del Norte, Cuba, etc.; así pues se mantiene una democracia plural y una democracia marxista, que se proclama "popular", "proletaria" o "socialista." Existen democracias "tuteladas", "gobernantes" o "gobernadas", "participadas," "conflictivas", "cognoscitivas"... Durante el régimen español de Franco, el nacionalsindicalismo consideró fundamento de la doctrina, del partido y del régimen el carácter antidemocrático - liberal por excelencia, definiendo el nacionalsindicalismo como "una democracia centrada, organizada, autoritaria, en la cual el pueblo podía circular libremente, "porque - se decía - o metéis al pueblo en la ciudadela del Estado y él la defenderá o estará fuera y él la asaltará".

Ante tanta confusión de acepciones y de actuaciones de la democracia, ella es sin embargo, un modelo pleno de valores, y así se considera democrático el bien y lo antidemocrático el mal, con un procedimiento más sentimental que lógico, que permite atribuir el bien que hacen los sistemas democráticos - como pueden hacerlo también otros sistemas - a la virtud intrínseca de la democracia, y el inevitable mal a las astucias diabólicas de los antidemocráticos, perennemente en ruina y deseosos de sabotear la santa democracia.

Lejos de preguntarse sobre esta o aquella democracia si es o no coherente, equitativa, correspondiente con las exigencias morales y materiales del pueblo, eficiente, prestigiosa y perfectible, se atribuyen sus defectos y algunas a sus adversarios y críticos de esta o aquella particular democracia, por eso, no es la democracia como concepto y como aspiración lo que representa un valor, sino las democracias cómo históricamente se realizan.

Las actuales democracias, más allá de las diversas connotaciones ideológicas y de las articulaciones constitucionales, tienen una característica común: las de estar en función de modelos dados por la sociedad, de los que son expresión y que tienden a conservar. Son modelos materialistas de sociedad: el de las sociedades industriales - más o menos avanzadas - dominadas por la técnica, que, combinadas o no con las ideologías, se convierten en la regla suprema de los comportamientos humanos.

El hombre, en estas sociedades (de Occidente y de Oriente), en lugar de servirse del sistema, está puesto al servicio del sistema, ante cuyos enfrentamientos es casi totalmente impotente. La tecnoestructura en Occidente y las burocracias de partido en el Oriente comunista, tienen el poder de condicionar estilos, costumbres, hábitos de vida y hasta el pensamiento de los ciudadanos.

El actual Estado democrático no tiene autoridad, pero tiene el poder de manejar a los ciudadanos; su poder no es de una inteligencia y de una voluntad políticas, sino el poder de la máquina social.

Las actuales críticas a la democracia histórica, se apuntan así más a la sociedad que a la forma de gobierno; contestan, en todo o en parte, las democracias en cuanto estas cristalizan a la sociedad y contrastan el cambio.

En Occidente, en homenaje al principio de la libertad formal, hay posibilidad de disentir. Pero el disenso, en realidad, es una libertad incompleta, es sólo un indicio de libertad. Libre es solo aquel que puede participar con su propio disenso en el proceso formativo de las decisiones que regulan la comunidad nacional.

El Nacionalsindicalismo propugna una democracia de la participación -mediante la alternativa orgánica - como superación de la democracia del consenso condicionado y del disenso impotente. (Ver Libertad)

u Doctrina, Historia, Política, Cultura.

 

democracia orgánica

 

La Democracia Orgánica es un régimen político diverso que supera a la Democracia Liberal basado en los partidos políticos, y que se fundamenta en la triple representación de las familias, los municipios y los sindicatos. En España se inspira a partir de 1942 en el régimen de Franco. Creó nuevos cauces de representación a partir de las asociaciones profesionales, culturales y económicas, academias, Universidades, Iglesia, etc. La representación política se reservaba al Consejo Nacional del Movimiento. Sobre este tema, postularon pensadores como Mendes France, Madariaga, etc.
En España tuvo un desarrollo profundo. Los Ayuntamientos, las Diputaciones, las Cortes, el Consejo Nacional y numerosos organismos públicos, se inspiraron en los principios de la Democracia Orgánica, si bien no se llegó a completar el sistema político.
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En busca de energía política para alimentar la democracia orgánica, Franco acudió a la Falange Española, porque podía proporcionar el sentido de una radical justicia social, y al Tradicionalismo, en cuanto vena fuerte de un sentido nacional católico, pero ambos conjuntamente, y no por separado. En esto también (Franco) apareció como integrador. La "apertura", que se atribuye a Ruiz Jiménez, tampoco puede ser entendida sin tener en cuenta el proyecto de alianza entre falangismo y catolicismo.(...) La democracia orgánica fue identificado con el Movimiento que, por una parte, era tradición viva "capaz de adaptarse a las necesidades de cada hora", mientras por otra era idealismo falangista. Ambos "Tradicionalismo y Falange no pudieron ser nunca ser partidos", sino fuerzas constitutivas de un sistema que se aprecia "abierto a todos los españoles de buena fe, que quieran militar en el servicio de la Nación" (...) La democracia orgánica exige, por su propia naturaleza, que se reconozca ciertas células de la sociedad, que son anteriores y superiores a la estructura creada por la política y que pertenecen al derecho natural: la familia, los sindicatos, las corporaciones locales (municipios y diputaciones), los colegios profesionales y las instituciones académicas fueron señaladas como tales. A través de ella es como el hombre se convierte en persona, es decir, sujeto de derechos y deberes inalienables, sin las cuales no puede ejercerse la libertad o se degrada..." (Muñoz Alonso, ob. cit. p. 274)

u Nacionalsindicalismo. Movimiento. Estado.

 

democracia republicana

 

Como muestra de la ética democrática de la Segunda República española, Luis Romero ofrece el siguiente resumen "Por qué y cómo mataron", P. 100:

"Las segundas elecciones de Cuenca (en 1936) son un episodio que electoralmente puede calificarse de vergonzoso, en el cual Prieto desempeñó un papel preponderante: las tomó a su cargo. Toda clase de atropellos y abusos fueron cometidos, se recurrió a la violencia más extrema, a las ilegalidades más descaradas. El gobernador civil, la Junta del Censo, y para dar remate los muchachos de "La motorizada"- la escolta de Prieto - pistola en mano, ganaron aquellas elecciones sin ninguna gloria. A Primo de Rivera le despojaron de unas actas que habría ganado en votaciones a pesar de que el gobernador anunció que sus papeletas no se computaran, como así se hizo en distintos colegios, y ese anuncio de la primera autoridad provincial retrajo a eventuales votantes". (...) "Durante algún tiempo, José Antonio predicó que la democracia era definitivamente fraudulenta; en Cuenca, al menos, las fuerzas del Frente Popular probaron que tenía razón" (Payne, ob. cit. p. 321)

 

u Democracia, elecciones, José Antonio.

 

deporte


El deporte fue una constante actividad dentro de la Falange. Esencial en la cultura de la época, el deporte fue uno de los instrumentos utilizados para movilizar a la juventud, infundiéndole un ideal de paz, de emulación y de sana competitividad. Fue el deporte siempre un servicio al pueblo. La Delegación Nacional de Educación Física y Deportes, del Movimiento, promovió tanto la enseñanza del deporte en los centros de trabajo, centros de Enseñanza, Universidades y Ejércitos. A través de las Academias de Instructores se formaron ingentes cantidades de profesores que impartían la Educación Física, como asignatura fundamental en los centros. Se organizaban anualmente los Campeonatos Nacionales escolares, los Juegos Universitarios, los de Educación y Descanso entre los equipos de las empresas, los juegos militares, y se crearon las Federaciones Nacionales y Regionales de cada Deporte, así como el Comité Olímpico Español.
La Educación Física respondía asimismo a la aspiración política por establecer en el hombre español un vigoroso soporte de su contenido moral, para elevar su capacidad de participar en grandes empresas. Fue un complemento de la formación integral que se aspiraba que impartieran los centros de enseñanza y, en general, un estímulo que hiciera verdad el lema "mens sana y corpore sano".

 

u Juventud. Cultura. Formación

 

depuración

 

En la praxis política, siempre se ha considerado como un plebiscito permanente la audiencia popular de una ideología, concretaba en la afiliación. En las democracias de masas, basadas en el sufragio universal como legitimidad del poder político, el número representaba la justificación de la fuerza de las mayorías en los parlamentos que detentaba la soberanía. En este sentido, la Falange, durante varios periodos durante la guerra civil y el régimen posterior, dispuso de amplias mayorías, perfectamente registradas, que se afiliaron voluntariamente a la militancia política. De esta realidad, dan cuenta estas afirmaciones:
"Fue entonces cuando FET alcanzó su máxima afiliación, con más de 900.000 miembros en sus distintas categorías, y en noviembre de 1941 Arrese anunció el comienzo de la segunda y última purga en la historia del partido. Se trataba de eliminar a los cripto-izquierdistas, antiguos masones y a los culpables de actividades inmorales o simplemente incompatibles con el partido. Para eso creó una nueva inspección de depuración dirigida por un coronel del cuerpo judicial (sic por jurídico) del Ejército, y durante los cinco años siguientes fueron expulsados de FET casi 6000 afiliados. Esta cifra no resulta impresionante en comparación con las purgas soviéticas del siglo XX, pero bastó para contribuir a una subordinación mayor del partido (Stanley G. Payne, "el Régimen..." p 303) "No se encarceló ni se fusiló a nadie" (Brian Crozier, "Franco...", t. II, p. 196)

u Movimiento. Estilo. Doctrina

 

derechas

 

El término derecha, al igual que el de izquierda, describe la situación de una parte de los miembros de una asamblea deliberante con relación a quien la preside. Esta expresión comenzó a emplearse políticamente en la época de la restauración monárquica en Francia (1814), cuando los liberales en la Asamblea se sentaban a la izquierda del hemiciclo, y los miembros del partido dinástico, a la derecha. La derecha, desde entonces, se autocalifica como el partido del orden y la izquierda, como partidaria del cambio. La derecha estuvo vinculada desde entonces a la nobleza y grandes propietarios. Los grandes partidos de derecha surgieron a lo largo del siglo XIX, a veces divididos entre liberales y conservadores. Tras la Segunda Guerra Mundial se coaligaron los partidos de derecha en formaciones democristianas, basadas en el cristianismo, que concibe el poder político como un factor de integración social. Frecuentemente, José Antonio se refirió con desdén a la derecha, representada por la CEDA, que dirigió Gil Robles. "El ser "derechista", como el ser "izquierdista" supone siempre expulsar del alma la mitad de lo que hay que sentir" (O.C. pag. 835)
"Las derechas como tales, no puede llevar a cabo ninguna obra nacional, porque se obstinan en oponerse a toda reforma económica, y con singular empeño la Reforma agraria. No habrá nación mientras la mayor parte del pueblo viva encharcada en la miseria y la ignorancia, y las derechas, por propio interés, favorezcan la continuación de este estado de cosas" (O.C. pag. 891) "Ellos murmuran en los casinos y echan de menos privilegios que en parte se les han venido abajo, nosotros no vamos a ser los guardias de Asalto de la reacción y novamos a sacarles las castañas del fuego. Si lo hiciéramos mereceríamos que nos maldijeran los cinco muertos que han caído por causa más alta" (O.C. pag. 28)

 

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Filosóficamente los principios de la derecha son: el ser, (no el deber ser), el dualismo espíritu-materia (no el monismo materialista o idealista), la identidad y no la contradicción (no la contradicción dialéctica), el orden (no el movimiento), la moral absoluta (no la relativa), la libertad según naturaleza (no la libertad alienante contra natura), el bien posible ...Es muy relativa la distinción entre derecha e izquierda, debido a la confusión de matices que configuran ambas posiciones, que se encuentran en permanente evolución de sus contenidos y posturas. Sobre todo, ante la aparición de problemas y cuestiones comunes, como la droga, el terrorismo, la seguridad social, la inmigración, la ecología, la defensa, etc. Que afectan por igual a una ideología como a otra

 

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"Considero que a la revolución socialista solo puede hacerle frente la revolución que propugna la Falange. La lucha de Acción Popular contra los socialistas no resuelve el problema revolucionario español. Hace falta una motivación espiritual muy fuerte, para que los hombres se jueguen la vida, y eso es lo que les falta a lo núcleos derechistas que se están organizando" (Entrevistas de José Antonio en "Ahora" y "La Nación" el 16 de febrero de 1934)
 

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"Quiero insistir en que no estoy de acuerdo, en la teoría ni en la práctica, con las derechas ni con las izquierdas. Mi punto de vista es solamente personal e individual. Lo único que deseo fervientemente es que el estado de España se normalice y que pueda vivir el que trabaja. Varias cuestiones o problemas se plantean hoy a los españoles y a los extranjeros ante la revolución desencadenada en España. La oscuridad de estos problemas depende de muchas causas. De la variedad que tiene nuestro país, quizás sólo en el género pobre; del desconocimiento de la geografía y de la etnografía, de la falta de una historia completa y sintética. En conjunto, de un defecto de información" (Pió Baroja, "Comentario", "La Nación", agosto de 1936)

 

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"Derechas e izquierdas. He aquí los dos polos alrededor de los cuales gira la actividad electoral. Y ahora más que nunca, se evidencia la imprecisión y vaguedad de ese absurdo encasillado político. ¿Hasta dónde llega la derecha?¿Hasta dónde la izquierda?¿Dónde termina una y dónde comienza la otra?
Frente a este rígido molde de política decimonónica, la juventud nacional toma una postura de franca y legítima rebeldía: ni derechas ni izquierdas. No queremos saber de eso.
Si por derechas se entiende espiritualidad, nosotros derechas. Y presentamos brillante historial de catolicismo auténtico, práctico, no rutinario, juvenil, enérgico y sentido, no topicista.
Si por izquierdas se entiende beocia demagógica, motín populachero, destrucción y anarquía, nosotros somos derecha, propugnando un nuevo orden constructivo.
Si por derecha se entiende conservadurismo beato, sensiblería blandengue, derrotismo legalista, nosotros somos izquierda...
Cae pues por su base, el tinglado de la actual política. No nos vaciamos en sus viejos moldes.
Ello explica la actitud quizá agria, pero noblemente rebelde, que hemos adoptado ante la próxima campaña electoral.
Nosotros no podemos seguir siendo "los cuatro exaltados derechistas" que pegan pasquines, escriben letreros en jornadas nocherniegas y reciben las tortas que en la calle se pierden, mientras los "pacíficos" burgueses toman el aperitivo en el casino o cotillean en cualquier tertulia política.
Se les ha acabado el juego.
Desde ahora marcharemos solos, pocos o muchos, sin necesidad de andadores. Queremos emanciparnos, porque tenemos fe en nuestra idea.
Ni derechas ni izquierdas. Somos jonsistas." (Onésimo Redondo artículo publicado en "Igualdad", de Valladolid.)

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(Carta no enviada de José Antonio a Juan Ignacio Escobar, marqués de Valdeiglesias, director de "La Epoca")

4 de julio de 1936
Juan Ignacio Valdeiglesias.

"Me dicen que "La Época" - ese modesto sapo semiclandestino que siguen editando con las pesetas que nos timaste a unos pocos, entre ellos a mi - se mete conmigo.
Excuso decirte el inmenso regocijo que ello me proporciona. Si Vigón, tu y demás gentecilla de "La Epoca" me creyera ya vencido y fracasado, sería natural que me guardaseis todas las consideraciones aumentadas por mi estado actual de preso en que me es imposible contestar adecuadamente a las canalladas.
Pero no podéis conservar respeto de mi ni siquiera la serenidad (no digo caballerosidad que desconocéis) porque os desasosiega y os irrita ver que, preso y todo, siglo representando en España mucho más que "La Época", tú, Vigón y toda vuestra risible compañía.


Ya comprenderéis que me doy cuenta muy bien de que lo que os duele no es mi discrepancia, en algún punto, con las derechas, lo que os duele es la conciencia de vuestra resentida inferioridad a ti, personalmente, al ser feo, tonto, inútil, mil veces derrotado en empresas amorosas y, por último, hijo de una madre y de un padre de los que no te puedes enorgullecer.
Así sois todos: vencidos, resentidos, envidiosos... ¿Cuántos fracasos íntimos no se agitan en la rabia con que me favorece Vigón?
Podéis asegurar mordiendo en ese papelucho que - para redoblar vuestra ira - no lee nadie. Si valiese la pena de que se os tuviera odio ¿qué mejor delicia para mi odio que saberos recomidos, recocidos, impotentes en vuestra envidia?

¡A fastidiarse amigos!

(Vigón era Jorge Vigón, destacado dirigente de Acción Española, monárquico notorio y, con el tiempo, Ministro de Obras Públicas de uno de los gobiernos de Franco)

(Recogido en el libro de Miguel Primo de Rivera y Urquijo "Papeles póstumos de José Antonio". Ed. Plaza Janés, Barcelona, 1996)


u Doctrina, Historia, Republica.


derecho

La vocación política de José Antonio surge desde una decidida exigencia de rigor intelectual, con base en el Derecho, vivido con una entrega total y exclusiva. Entre sus preocupaciones, se impone la tarea de fundamentar la conexión entre ambas posiciones, desde la que se explican y legitiman nociones básicas como la justicia y el Derecho. Un filósofo como Adolfo Muñoz Alonso analiza esta relación. "La idea del Derecho responde a la definición de justicia. José Antonio acude a nociones extrajurídicas, o mejor, metajurídicas para aclarar y profundizar en la respuesta a la pregunta, ¿qué es la justicia? O ¿cuándo un Derecho es justo? Reduce a cuatro las fuentes históricas de valoración: el principio teológico, de origen divino, con citas expresas metafísicas, con la selección de autores como Platón, Kant y Stammler; las referencias a un impulso natural, con Savigny y la escuela histórica, y las referencias a una realidad sociológica, de abolengo aristotélico al decir de José Antonio, y que tiene como inspirador a Compte y como expositor magistral a Ihering. José Antonio despacha las cuatro explicaciones por insuficientes, aunque por diversos motivos. La primera porque prescinde del Derecho como ciencia, sin que esto quiera decir que el fundamento supremo de cualquier realidad no sea de origen divino; la segunda, porque se mantiene en una dialéctica ideográfica (Platón), o se funda en una resultante ametafísica del orden ético y jurídico (Kant), o - "queriendo ser más kantiano que Kant" - no sale del camino lógico formal de la razón pura en la definición del Derecho y de la justicia (Stammler); la tercera, porque descansa en una idea de naturaleza originaria (los romanos y el jusnaturalismo racionalista), o estratificada históricamente (el romanticismo jurídico y la escuela histórica), y la cuarta, porque agotan en el Derecho, como producto social, las razones de su fundamentación posible (Comte y escuela positivista). (A. Muñoz Alonso, ob. cit. p. 336)
La aplicación del Derecho a la Política, toma carta de naturaleza en determinados grupos en posiciones regresivas, a las que José Antonio denuncia constantemente, como define de esta forma:"Mirada de cerca, la tesis romántica iba encaminada a la descalificación; esto es, a la supresión de todo lo añadido por el esfuerzo (Derecho e Historia) a las entidades primarias, individuo y pueblo. El Derecho había transformado al individuo en persona; la Historia había transformado al pueblo en polis, en régimen de Estado. El individuo es respecto de la persona lo que el pueblo respecto a la sociedad política. Para la tesis romántica urgía regresar a lo primario, a lo espontáneo, tanto en un caso como en el otro" (O.C. pag. 211) En este sentido, su visión del Estado no coincide milimétricamente con la que mantienen liberales y marxistas :"La justificación del Estado no reside en su facticidad, sino en razones metajurídicas, a las que no son extrañas la política de resultados, el consentimiento social y como fundamento permanente, el respeto a la persona humana y a las estructuras básicas del orden social. El origen del Estado, de un Estado determinado, no es la juridicidad, sino que la juridicidad, su "sistema jurídico vigente" es el elemento esencial a intransferible de su expresión". (A. Muñoz Alonso op. cit. p. 137)


u Doctrina, Cultura, Profesión.

 

derribo

 

El diagnóstico sobre el capitalismo liberal, de no aplicar las correcciones que demanda una rigurosa aplicación de la justicia social, para conseguir la humanización de las relaciones laborales, fue reiterado como un llamamiento de urgencia por los fundadores. La evolución experimentada en el mundo en las últimas décadas del siglo XX ha probado la exactitud de la profecía joseantoniana, que dejó patente en sus constantes apelaciones a lograr una revolución de síntesis entre tradición y progreso.
"El proceso de hipertrofia capitalista no acaba más que de dos maneras: o interrumpiéndolo por la decisión heroica incluso de algunos que participan en sus ventajas o aguardando la catástrofe revolucionaria que, al incendiar el edificio capitalista, pegue fuego, de paso, a inmensos acervos de cultura y de espiritualidad. Nosotros preferimos el derribo al incendio, y estamos seguros de que ese derribo - que al alumbrar las nuevas formas de vida colocará a la cabeza del mundo a la primera nación que lo logre - es en España más fácil que en parte alguna, porque apenas tropieza con un gran capitalismo industrial, que es el más difícil de desarticular rápidamente." (O.C. Pag. 848)


u Historia, Caos, Revolución

descentralización

Entre los ideales de la Revolución Francesa, aparece este concepto, descentralización, como solución al problema de la concentración de poder del antiguo régimen absolutista, un régimen rígidamente centralista. La cuestión se refiere a la distribución del poder administrativo dentro del Estado, para lograr mayor eficacia y celeridad en el gobierno interior. En rigor, no cabe hablar de un sistema totalmente descentralizado ni tampoco lo contrario. Coexisten ambas formas, y en unos casos se produce una coexistencia, pues determinadas funciones se mantienen centralizadas, como la Economía, la Defensa, las Relaciones Exteriores, etc., y en otros es la descentralización lo que se mantiene, aunque modernamente se tiende a un equilibrio entre una y otra forma de organizar el poder. En este orden, se ha producido una evolución notable. Gran parte del auge de las regiones y las corporaciones locales (municipios, provincias, mancomunidades...) cuentan con competencias transferidas por los poderes centrales. Descentralización no equivale simétricamente a federalismo, pues este término responde a un régimen político en mayor medida que puramente administrativo. En España, el llamado Estado de Autonomías, que configura el Titulo VIII de la Constitución de 1978, responde a este esquema, que el Nacionalsindicalismo considera imperativo en una justa ordenación de los poderes del Estado, siempre que no merme las facultades políticas esenciales del Estado y la unidad de la nación española. Hay que señalar que, recientemente, el gobierno socialista ha cedido a la presión de los partidos nacionalistas en sus pretensiones sobre la "autodeterminación" política, creando una peligrosa situación de escisión, con la reforma de los Estatutos.


u Doctrina, Revolución, Patria.

desfalangización

La Falange no tuvo en ningún momento una posición preponderante dentro del poder. Participó como una fuerza ideológica de apoyo y en consonancia con su potentísima aportación de combatientes a la contienda. Durante la guerra civil y a lo largo de todo el régimen subsiguiente a esta, la Falange careció de la cuota de protagonismo que en justicia le correspondía. Su decadencia se precipitó a partir de la Unificación en 1937 y con la utilización de su mensaje para levantar el aparato pseudofascista de la primera posguerra, que fue perdiendo vigor a medida que avanzó la suerte de la II Guerra Mundial y fue prácticamente anulada, al convertirse en Movimiento Nacional desde 1945 hasta su desaparición en 1975. A este proceso se le califico como "desfalangistización", que siguió el curso siguiente: Durante todo el tiempo que perduró el régimen de Franco, se produjeron constantes intentos de "desfalangización" del Régimen, promovidos esencialmente por los monárquicos que se apoyaron en el Ejército -que se apropió en exclusiva de la victoria en la guerra - y por determinadas figuras del clero y las finanzas, que con su oposición contribuyeron a la desestabilización permanente del Régimen. El domingo 29 de julio de 1945, incluso "Arriba" publicó la siguiente información:
"Presidencia del Gobierno. Orden disponiendo se encargue del despacho de los asuntos de la Secretaria General del Movimiento, el Vicesecretario General del mismo (Rodrigo Díaz de Vivar)"
"Tenía Vivar Téllez reputación irreprochable de caballerosidad, de honradez, de tacto y de alteza de miras, a falta de una brillante inteligencia. Había sido juez en Málaga y llego a las esferas directivas del Partido arrastrado por Arrese. Franco no le tenía en gran aprecio personal, debido a su franqueza, pero estaba seguro de su lealtad. Vivar Téllez no era falangista y no veía la necesidad de prestarse a aquella farsa. La FET era ya cosa muerta" (Payne, "Falange..." p. 197)
La primera consecuencia de la depuración promovida fue una total desbandada. Miembros del Frente de Juventudes, en número de muchos millares, abandonaron las organizaciones oficiales para buscar nuevas vías (...) Otro aspecto fue el abandono del saludo brazo en alto.


u Historia. Monarquía. Ejército.

desmontaje

En la alternativa capitalismo-comunismo, José Antonio se decanta por la solución más a su alcance: la denuncia permanente del capitalismo salvaje, como causa indirecta del avance del comunismo en las sociedades occidentales. La fórmula aplicable es la cesión en la rigidez de las estructuras capitalistas, que es lo que se ha ido logrando por la lógica de la situación creada en Occidente, mediante la imposición de "terceras vías" y de rígidas medidas de autodisciplina y moderación aplicadas al capitalismo de acumulación y pautas de concentración supranacional. La advertencia del fundador sobre el cambio que debía sobrevenir fue constante:"No hay más que una manera, profunda, y sincera, de evitar que el comunismo llegue: tener el valor de desmontar el capitalismo, desmontarlo por aquellos mismos a quienes favorece, si es que de veras quieren evitar que la revolución comunista se lleve por delante los valores religiosos, espirituales y nacionales de la tradición. Si lo quieren, que nos ayuden a desmontar el capitalismo, a implantar el orden nuevo" (O.C. pag. 876) Donde se aprecia con mayor contundencia la condena del capitalismo es en el discurso en el Círculo de la Unión Mercantil y cuando José Antonio llega a las conclusiones de la necesaria revolución española, que pronuncia en el Cine Madrid.

u Doctrina, Capitalismo, Revolución.

destino

La noción de destino recuperó una significación histórica, a partir de la filosofía de la existencia de Heidegger y Jaspers, como la aceptación por parte de cada hombre y de cada pueblo de su situación en el mundo, ante el pasado y el futuro. El destino de España es la defensa y propagación de valores espirituales. Entre estos valores espirituales de cuya defensa esta encargada España descuellan: la integridad humana, la hermandad entre los hombres, la libertad y la justicia. Así se establecieron en las Leyes de Indias y el Testamento de Isabel la Católica para su aplicación a las poblaciones de América, y las leyes de Población de Felipe II, en aplicación de las Bulas pontificias que encomendaban a España la misión evangelizadora y el dominio de los nuevos territorios descubiertos. Así se impuso en las guerras de religión en Europa y allá donde España tuvo una presencia histórica activa. "La Patria es el único destino colectivo posible. Si lo reducimos a algo más pequeño, a la casa, al terruño, entonces, nos quedamos con una relación física; si lo extendemos al Universo, nos perdemos en una vaguedad inasequible. La Patria es, justamente, lo que configura sobre una base física una diferenciación en lo universal; la Patria es, cabalmente, lo que une y diferencia en lo universal el destino de todo pueblo; es, como decimos nosotros siempre, una unidad de destino en o universal" (O. C. pag. 508) "El destino, concepto básico joseantoniano, se liga indefectiblemente a un sentido histórico, que es formalmente spengleriano, pero se matiza - a juicio de Argaya - con la savia tradicionalista española"(...) Al igual que Spengler, José Antonio imagina una tensión cíclica terciarias: "una primera etapa, que el español llama "ascensional", y el alemán, " pre cultura"; una segunda, que aquél llama "civilización", y éste "cultura"; y la última, que el falangista llama "decadencia" y el filósofo de las morfologías "civilización". Es obvio que entre ambos existe algo más que un problema semántico". Spengler mantiene en "La decadencia de Occidente" un concepto vitalista, biológico, de la existencia: toda cultura atraviesa los mismos estadios que el individuo (niñez, juventud, virilidad y vejez). Spengler elogia el cesarismo, esperanza salvadora del verdadero "socialismo", por lo que confía en las intenciones de Hitler al llegar al poder..." (...) Como indica Broçá, Spengler es "un vitalista en el sentido más primario y zoológico de la palabra", que anticipa el fascismo. Opone vida y pensamiento, siendo los primeros el único real (...) José Antonio toma de Spengler el concepto de estilo como idea de la existencia. También el sentido ascético y militar del modo de ser falangista, "mitad monje y mitad soldado" (Alfonso de Diego, "Arrese". Ob cit. Pag 32)

u Patria, Doctrina, Falange.

"Destino", revista

Revista falangista fundada en Burgos en 1937 por Juan Ramón Masoliver e Ignacio Agustí, con el apoyo de la potente colonia catalana huida que apoyó el Alzamiento, al amparo de la ayuda que dispensó Dionisio Ridruejo y el núcleo intelectual que se polarizó en torno a la figura de Ramón Serrano Suñer. Posteriormente se privatizó, y al amparo de su nombre surgió la Editorial del mismo nombre y el Premio Nadal de novela que aún perviven.
La revista tuvo un papel importante en la cultura del Alzamiento y en buena parte del régimen subsiguiente. Tuvo un origen falangista, fundada por Masoliver, Verges, Agustí, Fontana, etc. pero a partir de 1957 abandono la ideología fundacional y el compromiso con la Falange para convertirse en un referente de conexión con la cultura europea. Escritores como Vázquez Zamora, Joseph Maria de Sagarra, Joseph Pla, Sebastián Gasch, Tristán la Rosa, Juan Goytisolo, entre otros. Representó una discreta oposición autorizada, que apenas tuvo resonancia en la vida política nacional, pues se concentró en un regionalismo regresivo con ligeras escapismos hacia el exterior y el exilio. Desapareció a principios de los sesenta por falta de audiencia.

u Prensa, Cataluña, Fontana.

dialéctica de los puños y las pistolas.

La violencia ha sido constante en la historia de la humanidad. La guerra, su límite máximo, y la política, campo apropiado para la experimentación de las diversas clases de violencia que se han producido en todas las épocas. A lo largo del siglo XIX, a la violencia estructural que fue característica en los regímenes liberales, se opuso la violencia terrorista practicada por los movimientos revolucionarios anarquistas y marxistas, y sucesivamente la representada por la respuesta de los fascismos. Una y otra forma de violencia fue ejercida por todos los partidos políticos durante el siglo XX. La Falange sufrió esta violencia desde que apareció en la escena política de la II República, que costó la vida a numerosos de sus militantes. No sirvieron para conjurar la agresión desencadenada por las izquierdas, ni la denuncia ni la reacción pacifica de la apelación a las instancias judiciales. Hubo que responder, a pesar de la repugnancia que José Antonio sintió por tener que acudir a este expediente con las mismas armas, pero siempre se dejo constancia de que en esta confrontación siempre llevo la peor parte. Una prueba de esta inferioridad en el respeto a la vida fue la liquidación mediante el asesinato de los dirigentes de la Falange. "Se dice que en privado, José Antonio, había explicado que al hablar de la "dialéctica de los puños y las pistolas", la había hecho principalmente con un sentido retórico y metafórico, como si inocentemente no se hubiera dado cuenta de lo que esas palabras significaban en el clima de radicalismo política que se daba en España en 1933-1936. Quería diferenciar claramente a la Falange de las pequeñas bandas, en ocasiones armadas, de los "legionarios de España" del ultraderechista Dr. Albiñana o de los primeros pistoleros de los Sindicatos Libres, y encontraba consternador el panorama de una futura violencia política indiscriminada. Así, cuando la policía realizó un registro en el Centro Falangista de Madrid, el 3 de enero de 1934, encontró 20 porras o palos pero no pistolas" (Payne, ob. cit. p. 194) "La violencia, en el pensamiento de José Antonio, quedó supeditada a la instauración de las siete aspiraciones que se enumeran en el discurso fundacional. Pero su uso no es una decisión apodíctica de voluntad, sino una resuelta actitud defensiva ante la sistemática obstrucción desde el Poder para que se logren esos valores o para que no se malogre la posibilidad reales de su instauración. José Antonio no fue tan lejos, en la ocasión, como algunos oradores oficiales del II Congreso Mundial para el Apostolado de los Laicos, ni como algunas jerarquías episcopales. Hoy no es posible seguir manteniendo acusaciones de "violentísimo" contra José Antonio y Falange Española. Si acaso la lenidad, aunque sus frases sigan intranquilizando el sueño de los reconformistas del capitalismo". (A.M. Alonso, ob. cit. p. 360)


"Algunas aspiraciones del fundador de las JONS (Ramiro Ledesma Ramos), tan admirable en tantos sentidos, no las despreciaría ni Sorel ni el mismo Loussu. Ledesma recoge con satisfacción hiriente el "franciscanismo" de la Falange, mientras para otros (Cardo, "Histoire spirituelles de Espagne", p. 228 - 300). La Falange se asemeja, por su inclinación hacia la violencia, con el "Faísmo" ("¿Fascismo en España? 134 - 147"). El "franciscanismo" de la Falange lo recoge también Jackson, atribuyéndolo - y no sin razón - a la prensa monárquica ("La República...", p. 170). A pesar de la frase sobre la violencia, la impresión del Discurso fundacional fue motejado por derechas e izquierdas como "movimiento poético" y como "hermosa velada literaria" (Apiñe, "Falange..." p. 35). Es la eterna contradicción que sufren quienes, como José Antonio, ni la conquista del Poder en el único móvil de su intervención política y de sus actitudes morales". (A.M. Alonso, ob. cit., p. 359-360 (nota). (...) "...el clima de violencia izquierdista y de extrema reacción conservadora inclinaban fatalmente al grupo falangista a la dialéctica de la violencia. A la de "los puños y las pistolas", en desafortunada expresión joseantoniana de la que su propio autor se arrepentiría más tarde, aunque no así, por desgracia, algunos de sus seguidores". (Salvador de Broca, "Falange y Filosofía", UNIEUROP, Salou, Tarragona, 1976, p. 86)
"Que José Antonio no se detendría ante la violencia y que en el credo falangista la violencia no habría de ser censurada sistemáticamente quedó claro en el discurso fundacional, donde aquél reafirmaría cuanto había expresado antes en su notable carta a Julián Pemartín (...) Aunque el vocablo nos desagrade y su realidad nos parezca detestable, la violencia es un ingrediente insoslayable de la historia. La violencia, pues, como problema y realidad humanos es tan viejo como el hombre y fuera un sinsentido, a más de una utopía, negar que mientras la violencia desenvuelve sus impulsos en distintos acontecimientos de la vida del hombre, el problema del ejercicio político de la violencia - cuyas implicaciones éticas no pueden desconocerse - sigue sin ser resueltas" (V. Gonzalo Massot "José Antonio. Un estilo español de pensamiento", Ed. Tarfe. Oviedo 1997, p. 135-136)

u Violencia, Lucha política, Atentados.

dictadura

La Falange fue, desde su fundación, inspiradora de una forma de democracia basada en principios y soluciones contrarias a la democracia liberal, forma fracasada en el momento en que se celebra en 1933 el acto fundacional. La acusación de dictadura a la Falange ha sido y es una falacia dentro de la retórica de la izquierda, típica de su incapacidad para la comprensión de los procesos históricos opuestos a su ideología, de origen extranjerizante. La democracia falangista se apoya en su concepción netamente española del Estado, que configura la participación popular a través de las entidades esenciales de la sociedad moderna, y no de los partidos políticos, entes artificiales para canalizar la vida política de un pueblo. En el caso de la Dictadura española, ésta se proclamó, de acuerdo con el rey Alfonso XIII, el 13 de septiembre de 1923, el General D. Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, padre del Fundador de FE, dio "un golpe de Estado y ocupó el poder" suspendiendo el sistema liberal y constitucional. El régimen se organizó en dos periodos: el Directorio Militar (1923 - 25) y el Directorio Civil (1925-1930). Los logros más importantes de este régimen fueron: la paz social, contando con la colaboración del Partido Socialista y de la UGT; el desarrollo de las obras públicas y la conclusión de la guerra de Marruecos. Tras un periodo de declive, causado por la crisis económica del 1929, se vió obligado a dimitir el 28 de Enero de 1930. Primo de Rivera se autoexilió en París, donde murió a los pocos meses. José Antonio dejó constancia en innumerables ocasiones de su rechazo a la Dictadura que presidió su padre, y de un modo terminante ante el Tribunal que le condenó a muerte: "Desde luego, la Dictadura no remató su obra social y yo me he permitido en lugar tan público como las Cortes, decir que fue una experiencia frustrada, que no cumplió su destino, que no colmó las esperanzas de una juventud española obrera, estudiantil, etc., en la que yo entonces formaba y que creyó que la ruptura del antiguo Régimen era para implantar una obra social revolucionaria nueva" (José María Mancisidor. "Frente a frente", Madrid, 1963 p.57 ) Tuvo ocasión en su corta vida política, de definir el significado de la misión de España en el mundo, con palabras como éstas: "Nosotros queremos que el Estado sea siempre instrumento al servicio de un destino histórico, al servicio de una misión histórica de unidad: encontramos que el Estado se porta bien si cree en ese total destino histórico, si considera al pueblo como una integridad de aspiraciones, y por eso nosotros no somos partidarios ni de la dictadura de izquierdas ni de la de derechas, ni siquiera de las derechas y las izquierdas, porque entendemos que un pueblo es eso: una integridad de destino, de esfuerzo, de sacrificio y de lucha, que ha de mirarse entera y que entera avanza en la Historia y entera ha de servirse" (O.C. pag. 105) "No le preocupaba a José Antonio el anecdotario antidictatorial de Ortega. Añádase la emoción de José Antonio al recordar las frases en que Ortega reconoce el alma cálida, el espíritu templado, la cabeza clarísima del general Primo de Rivera y su extraordinaria facultad de intuición, de adivinación y de comprensión". "Si se salvan los lazos filiales, hay que reconocer que José Antonio no estuvo nunca de acuerdo con la Dictadura como sistema, y sí en desacuerdo con actitudes políticas que se vio obligado a practicar el general". (A. Muñoz Alonso, ob cit.37) "Tengo que confesar que José Antonio acertó. Los intelectuales españoles, si se descartan los sobresalientes - discurrieron y actuaron en 1923 disparando sus juicios y soltando el mecanismo de sus reacciones desde la vulgaridad de un espíritu mezquino, sin sentido profundo, descalificando el ejercicio de la inteligencia con la inelegante mala fe del sarcasmo. No supieron ganar como hombres y como ciudadanos lo que tenían el deber de apreciar, o por lo menos de entender, a niveles de reflexión. José Antonio considera, como Ortega, que su condición de intelectuales era presunta. A la hora del reconocimiento del valor intelectual había que borrar de sus hojas de servicio la suposición gratuita, que se mantiene hasta en los expedientes más modestos de la profesión militar". (A. Muñoz Alonso, ob. cit. p. 38.) No faltan intérpretes que confunden, como en este caso, la adhesión con el deber filial, como es el caso del monocorde Payne, que difiere de Muñoz Alonso y otros intérpretes notables, en su conocida obra sobre "El Fascismo español" de la posición adoptada por José Antonio ante la Dictadura: "...más bien, para cuando la Dictadura terminó, José Antonio ya se identificaba plenamente con ella, y en los años siguientes se empleó a fondo en defenderla desde el punto de vista político e histórico, y en defender, sobre todo, el papel de su padre en las postrimerías del régimen" (Stanley G. Payne ob cit. 163)

u Democracia, Estado, Liberalismo.

dictadura del proletariado

Se conoce con el nombre de "dictadura del proletariado", la fase de la revolución comunista que consolida el poder de la clase obrera, a través del partido comunista. El proletariado es la clase no contaminada por la corrupción del poder y la única que puede protagonizar el proceso de conquista del Estado y desde esta posición conseguir dialécticamente la desaparición del mismo. "El movimiento ruso no tiene nada que ver con aquella primavera sentimental de los movimientos obreros; el comunismo ruso viene a implantar la dictadura del proletariado, la dictadura que no ejercerá el proletariado, sino los dirigentes comunistas servidos por un fuerte Ejército rojo" (O.C. pag. 708)

u Historia, Doctrina, Marxismo.


diego, gerardo

(1896-1987) Poeta, catedrático, escritor y académico. Nació en Santander en 1896. Es una de las figuras más representativas de la Generación del 27. En 1920 publicó su primer libro "Romancero de la novia". Sucesivamente, "Imagen" (Madrid, 1922) y siguió su carrera como poeta, muy fecunda y brillante. El Alzamiento le sorprende en Francia. En 1937 se compromete con la Falange, con actuaciones de propaganda. Colabora en "Legiones y Falanges" y otras publicaciones. Participó en la "Corona de sonetos en honor a José Antonio", con este poema.

 

"Por ti, España está en pie".

 

Ese muro de cal, lívido espejo
en que araña su luz la madrugada,
de infame gloria y muerte blasonada
coagula y alucina alba y reflejo.

Para siempre jamás. La suerte echada.
El grito de la boca en flor rasgada
-en el cielo, un relámpago de espada -
o, en tierra, el tumbo. Después, nada.

Y ahora es el reino de las alas. Huele
a raíces y a flores. Y el decirme,
decírte con tu sangre lo que sellas.

Por ti, porque en el aire el neblí vuele,
España, España, España está en pie, firme,
Arma al brazo y en lo alto las estrellas."

 

(De la "Corona de sonetos en honor de José Antonio Primo de Rivera" "Jerarquía". Barcelona, 1939)

u Poética, Cultura, José Antonio, Cuaderno de Poesía falangista.

diez crespo, manuel

Poeta y periodista, nació en Ecija, Sevilla, en 1911. Estudio Derecho y Letras en Sevilla y Madrid. Escribió en numerosas revistas de poesía. Durante la guerra, dirigió el diario "FE", de Sevilla. Poco después publicó su "Poemario". Ejerció la critica teatral en "Arriba" y posteriormente, colaboró en "El Alcázar". Falleció en Sevilla, en 1995.

 

Soneto en la muerte de José Antonio Primo de Rivera

 

Quede la tierra allí con su momento.
No rompa el aire su mortal sentido.
Aquí yace la lanza que ha tenido
rasgada la tiniebla al firmamento.

No se ha roto el empuje de tu aliento.
Tu anhelo, en soledades encendido,
sigue su curso, ya que no es vencido
por la sorpresa del sudor sangriento.

Deja mirar tu luz a quien espera,
cisne del pensamiento, en la morada
donde la muerte transparenta el ceño.

No queda el mar porque la muerte quiera
sin su bravura y vida desatada:
nunca es ceniza el valeroso sueño.

 

(De "La Corona de sonetos en honor de José Antonio". Fuerza Nueva Editorial, Granada 1975)

u Cuaderno de Poesía Falangista. José Antonio. Cultura.

dignidad

Entre los valores eternos que caracterizan al hombre, en el sentido en que la Mística Falangista explica este concepto, se encuentra la Dignidad, junto a la Libertad, la Integridad, la Igualdad, etc. Proviene del latín dignitatem: excelencia moral. Valor moral, reconocimiento del valor de todo el ser humano como personalidad por sí mismo y por la sociedad a la cual pertenece, y, también, cargo o empleo honorífico y de autoridad. La dignidad es una forma de autoconciencia y de control de la propia personalidad que permite al ser humano comprender la responsabilidad con respecto a sí mismo y a la sociedad, y a esta última reconocer en la práctica los derechos de la personalidad y formular exigencias hacia ella. El nacionalsindicalismo lo considera como uno de los valores eternos del hombre, el que establece la finalidad última de la persona humana, y como un alto valor ético en las relaciones interpersonales, en la actividad práctica cotidiana y en la acción socio-política. Con eso el nacionalsindicalismo enaltece a la persona humana y ayuda a luchar contra la humillación de los ciudadanos en la vida diaria y política de la sociedad actual. José Antonio afirmó repetidamente que "La dignidad humana, la integridad del hombre y su libertad son valores eternos e intangibles. Pero sólo es de veras libre quien forma parte de una nación fuerte y libre. A nadie le será lícito usar su libertad contra la unidad, la fortaleza y la libertad de la Patria. Una disciplina rigurosa impedirá todo intento dirigido a envenenar, a desunir a los españoles o a moverlos contra el destino de la Patria". (O.C. pag. 3) "Por eso nuestro régimen, que tendrá de común con todos los regímenes revolucionarios al venir así del descontento, de la propuesta, del amor amargo por la Patria, será un régimen nacional del todo, sin patrioterías, sin faramallas de decadencia, sino empalmado con la España exacta, difícil y eterna que esconde la vena de la verdadera tradición española; y será social en lo profundo, sin demagogias, porque no harán falta, pero implacablemente anticapitalista, implacablemente anticomunista. Ya veréis como rehacemos la dignidad del hombre para sobre ella rehacer la dignidad de todas las Instituciones que, juntas, componen la Patria". (O.C. pag.569) " ... el Estado liberal vino a depararnos la esclavitud económica, porque a los obreros, con trágico sarcasmo, se les decía: "Sois libres de trabajar lo que queráis; nadie puede compeleros a que aceptéis unas u otras condiciones; ahora bien: como nosotros somos los ricos, os ofrecemos las condiciones que nos parecen; vosotros, ciudadanos libres, ciudadanos pobres, no estáis obligados a aceptarlas; pero vosotros, ciudadanos pobres, sino aceptáis las condiciones que nosotros os impongamos, moriréis de hambre, rodeados de la máxima dignidad liberal". (O.C. pag. 6)

u Valores eternos, Doctrina, Hombre.

dionisio ridruejo

(Consultar el descriptor "Ridruejo, Dionisio" y "Cuaderno de Poesía Falangista")

Dios

De un modo constante, José Antonio y, en general, el grupo fundador, incluido Ramiro Ledesma, se autocalifica como católico. En el caso de José Antonio, de un modo reiterado se manifiesta comprometido con la Iglesia, en especial en su testamento. "Y como esa voluntad colectiva, esa voluntad soberana, sólo se expresa por medio del sufragio - conjetura de los más que triunfa sobre la de los menos en la adivinación de la voluntad superior -, venía a resultar que el sufragio, esa farsa de las papeletas entradas en una urna de cristal, tenía la virtud de decirnos en cada instante si Dios existía o no existía, si la verdad era la verdad o no era la verdad, si la Patria debía permanecer o si era mejor que, en un momento, se suicidase" (O.C. pag. 61) "Los hombres se dividen en bandos, hacen propaganda, se insultan, se agitan y, al fin, un domingo colocan una caja de cristal sobre una mesa y empieza a echar pedacitos de papel en los cuales se dice si Dios existe o no existe y si la Patria se debe o no suicidar. Y así se produce eso que culmina en el Congreso de los diputados". (O.C. pag. 191) " Aunque triunfaran en España todas las candidaturas socialistas, vosotros, padres españoles, a cuyas hijas van a decir que el pudor es un prejuicio burgués; vosotros, militares españoles, a quienes van a decir que la Patria no existe, que vais a ver vuestros soldados en indisciplina; vosotros, religiosos, católicos españoles, que vais a ver convertidas las iglesias en museos de los sin Dios; vosotros, ¿acataríais el resultado electoral? Pues la Falange tampoco; La Falange no aceptaría el resultado electoral." (O.C. pag. 878)

u Iglesia. Norma Programática

 

Dios, Patria y Justicia

 

El lema "Dios, Patria y Justicia" constituye uno de los referentes de la doctrina y la actitud de la Falange y de los falangistas. Esta constatación fue determinante para que la CEDA - en su afán de monopolizador de la Iglesia - se manifestará hostil, denunciando "falsa filiación católica" de la Falange. (Véase "Falsedades") "Tres son las verdades fundamentales de nuestra política: los principios de la Ley de Dios, el mejor servicio de la Patria y la justicia social con el bien general de los españoles" (...) "En el siglo XIII la idea de todos es la unidad metafísica, la unidad en Dios, cuando se tienen estas verdades absolutas, todo se explica, y el mundo entero, que en este caso es Europa, funciona según la más perfecta economía de los siglos" (a.C. pag. 422)

u Doctrina, Religión, Revolución.

dirigentes

La dirección de la Falange estuvo representados por hombres de acción, con vocación política bien probada en otras formaciones, que se entregaron a su compromiso con valor y dedicación total. En los distintos niveles de responsabilidad, casi todos ellos procedían de la Universidad y del Ejército, tampoco faltaron trabajadores y empleados de extracción humilde, lo que no fue impedimento para trazar su actuación con rasgos de generoso heroísmo y de calidad humana sublime. Su composición y procedencia se describen así: "Los jefes territoriales solían ser responsables de la organización falangista de la provincia donde residían. Este parece haber sido el caso de José Sainz en Toledo, Roberto Bassas en Barcelona, Sancho Dávila en Sevilla, Jesús Muro en Zaragoza y el marqués de Zayas en Baleares, entre otros. Entre los jefes provinciales strictu sensu de los que disponemos datos profesionales, se da igualmente la tendencia al predominio de los estratos medios o más acomodados de las clases medias. Así eran abogados Eduardo Valencia Fernández y Antonio R.G. Montero, jefes en diversos momentos de Orense, y Luis Rodríguez Ballau, de Gerona. No ejercía la abogacía, a pesar de ser licenciado en Derecho, José Maria Fontana Tartas, de Tarragona. Médico era Miguel Merino Ezquerro. Propietario de un laboratorio de específicos era el de Lugo, Mario González Zaera. Yela, jefe de Asturias, era catedrático de Filosofía. Jaime Prada Losada, jefe de Orense en algún momento, era funcionario del Ministerio de Comercio. Francisco Bravo Martinez, Jefe Provincial de Salamanca, era periodista. Jose Luna Meléndez, jefe provincial de Cáceres, era capitán de Infantería, y oficial del Ejército retirado fue el jefe de Logroño en 1936, Rafael Herreros de Tejada. Por su parte, era propietario de una importante industria en Callosa de Segura el jefe provincial de Alicante, José Maria Maciá Rives, e industrial de la construcción Ramó Cazañas, el de Melilla. De origen social superior, en cambio, era el jefe provincial de Cádiz, el aristócrata José de Mora Figueroa, marques de Tamarón. Por el contrario, parecen haber sido mas modestos los jefes de la provincia falangista del Bajo Aragón (organizada alrededor de Alcañíz) Manuel Pamplona Blasco, redactor jefe del periódico derechista "Acción" y trabajador temporero en una industria azucarera del Jiloca; el de Santander, Manuel Hedilla Larrey, maquinista naval y jefe de sección de la fábrica de la SAM y posteriormente en la Vidriera Mecánica del Norte, y Joaquín Bernal, jefe provincial de Cádiz en algunos momentos, que era maestro de obras." (José María Thomas "Lo que fue la Barcelona", Plaza Janés, Barcelona, 1999. p. 77)

u Líderes, Historia, Servicio

disciplina

La voluntad personal al servicio de la política fue una de las condiciones éticas de la adscripción al proyecto propuesto por José Antonio el 29 de Octubre de 1933 a los españoles. Era imperativo ser leal a la disconformidad con la realidad establecida, superarse en el sacrificio por la causa general de España. De aquí que se denunciara la conducta de cuantos, desde posiciones de poder máximas, no acertaban a mantener al nivel exigible como necesario en un político activo, la ejemplaridad y la moralidad que el servicio público impone. Así, José Antonio, acusa sin tapujos la actitud que mantienen los políticos de su tiempo en relación con la Patria. Una acusación que, mutandis mutandi, bien pudiera repetirse en estos momentos. "Ni Azaña, ni Companys, ni Dencás, ni Largo Caballero..., ni tantos otros que forman el triste y cobarde cortejo de la traición y la delincuencia frente a España, pudieron nunca comprender todo lo que cabe en la cabeza del último soldado de España. La lección, como espada en alto, grita desde Cataluña. Disciplina y servidumbre, cantan sobre la cabeza de una generación, que aspira a hacer imposible un nuevo ataque contra el ser entero y eterno de España" (O.C. pag. 530) "Así, en la vida de los pueblos. Se puede llegar a la felicidad por la vía del rigor. Del rigor, entiéndase, libremente aceptado, en esa profunda manera de ser libre que consiste en renunciar parte de la libertad. No más pastorales de novela, sino austero ajetreo de cara al campo de verdad: resolución fuerte y firme de imponerse una disciplina y redoblar esfuerzos, de abrazar exasperadamente un dramático afán de salvación. Así, se nos dará la felicidad como premio y no como regalo" (O.C. pag. 129)

u Separatismo, Cataluña, Patria

discordias políticas

El frentismo nunca fue una estrategia de la Falange. El Punto 27 de su Norma Programática aclara las dudas a cuantos recelaban de que la Falange pudiera mantener históricamente su ideología y su proyecto, y tuviera que acogerse al abrigo de coaliciones con fuerzas que pudieran desvirtuar la pureza de sus contenidos políticos. Durante el periodo de la Unificación - que fue un periodo circunstancial derivado del contexto de la guerra civil - hubo de suspender provisionalmente la aplicación de este principio, si bien hoy se encuentra reubicado en la Norma Programática. "Nos afanaremos por luchar con sólo las fuerzas sujetas a nuestra disciplina. Pactaremos muy poco. Sólo en el empuje final por la conquista del Estado gestionará el mando con las colaboraciones necesarias, siempre que esté asegurado nuestro predominio". (Norma Programática. Punto 27)

u José Antonio. Testamento. Alzamiento.

disensiones

El diseño del nuevo Estado durante la guerra civil respondió a la necesidad de aplicar medidas de urgencias a medida que se planteaban las necesidades más apremiantes. Algunas de estas medidas fueron apreciadas por la dirección de la Falange como marginaciones que no se correspondían con el esfuerzo realizado por las unidades combatientes y los servicios de asistencia y control, que contribuyeron decisivamente a la victoria del bando nacional. Surgieron disensiones que no pasaron desapercibidas y que, en algún momento, pudieron repercutir en la marcha de la guerra, como ocurrió durante los sucesos que se produjeron con la condena de Manuel Hedilla Larrea, legítimo sucesor de José Antonio al frente de la Jefatura Nacional de la Falange: "... algunos enfrentamientos entre los distintos sectores falangistas, polarizados ya a estas alturas, como señala Valdés, en dos claras direcciones: la facción serranista, abiertamente germanófila y muy respaldada por buen número de excombatientes de la División Azul, que están empezando a ser repatriados desde el mes de mayo último y presentan gran belicosidad y no poco desencanto por cuanto ven a su llegada, y la - por entonces - más neutralistas de Arrese, secundada por Sánchez Mazas, Arias Salgado, Blas Pérez González y Valdés, desde la Secretaria General de FET. La tensión entre ambos grupos, agravado por la conflictiva situación de la política internacional, es de tal calibre que acarrea algún serio enfrentamiento verbal entre el serranista Luna (Antonio) y el arresista (Blas Pérez González). Esta es la razón de que Arrese y sus íntimos decidan pasar juntos el resto del verano en una finca de la sierra cerca de Madrid, a la espera de "lo que venga" (Valdés, 1994, 229). Valdés refiere como durante unos días dramáticos, el Secretario General es invitado misteriosamente por el mismo Franco al Pazo de Meirás, y también como, a su regreso, da cuenta a sus amigos de que "las cosas parecen irse enderanzando" (Valdés, 1994, 230) (Argaya, ob cit. Pag. 54)

Historia. Falange. Movimiento

disgregaciones de España

La tentación de la disgregación ha sido constante en la Historia de España. Por una parte, las diferencias geográficas e históricas entre unas regiones y otras; por otra los intereses de individuos o grupos, que consideran sus derechos prioritarios, y en no pocos casos, por confrontaciones cerradas en falso que esperan soluciones definitivas a sus problemas. En general, no ha sido acertada la política para resolver desigualdades injustas, que tienen que ser atendidas con criterios de justicia y rectitud moral. José Antonio cifra su sentido en el ideal de un destino histórico, la necesaria fortaleza espiritual que vincule a todos en un proyecto sugestivo de vida en común. "Así pues, no veamos en la patria el arroyo y el césped, la canción y la gaita; veamos un destino, una empresa. La patria es aquello que, en el mundo, configuró una empresa colectiva. Sin empresa no hay patria; sin la presencia de la fe en un destino común, todo se disuelve en comarcas nativas, en sabores y colores locales. Calla la lira y suena la gaita. Ya no hay razón - si no es, por ejemplo, de subalterna condición económica - para que cada valle siga unido al vecino. Enmudecen los números de los imperios - geometría y arquitectura - para que silben su llamada los genios de la disgregación, que se esconden bajo los hongos de cada aldea" (O.C. pag. 112)

 

España. Unidad. Destino.

división azul

La División Azul fue una unidad combatiente formada por falangistas bajo dirección militar, que el Gobierno y el Movimiento ofrecieron a Alemania en la lucha contra el avance del comunismo ruso, como respuesta a la colaboración que el gobierno de Moscú prestó a la Republica con la formación de las brigadas internacionales, los suministros de armas, asesores y alimentos, asi como la "apropiación" de la mayor parte de las reservas de oro del Banco de España, que percibió a cambio de su ayuda, a precios escandalosos.

 

. . .

 

Uno de los temas que enfrentó a la Falange con el Ejército fue el de la División Azul, que se ofreció al gobierno alemán como contrapartida por la ayuda recibida de Hitler con el envío a la zona nacional de la Guerra civil española de la Legión Cóndor. Todavía se disputaban la propiedad de la victoria el poder civil y el poder militar. Los generales más caracterizados reclamaban en exclusiva la paternidad y eran frecuentes los contrastes de opinión, a lo que Franco asistía con soluciones apaciguadoras. Una de las más fuertes fue la controversia sobre el carácter que debía adoptar la unidad combatientes ofrecida al gobierno alemán. Se produjo en pleno Consejo de Ministros, entre los ministros del Ejército, general Varela, y el de Asuntos Exteriores y Presidente de la Junta Política, Serrano Suñer.

Las principales razones de esta prestación fueron: evitar la entrada de España en la guerra, como pretendían los alemanes con insistencia, y mantener una neutralidad que asegurara los envíos de petróleo y suministros de los aliados. Aquella maniobra urdida por Serrano Suñer mantenía la participación española a un nivel simbólico e idealista, dada la condición de voluntarios de los combatientes. Se barajaron diversas fórmulas, que fueran voluntarios falangistas, unidades mixtas de militares y militantes de las milicias o simples unidades de acompañamiento hasta la conquista de Moscú. Se calculaba que la invasión alemana duraría, como decía la propaganda del Reich, pocas semanas, y acaso los soldados españoles pudieran regresar sin apenas haber intervenido en la contienda. Se trataba de aplacar a los nazis y no provocar a los aliados.

La idea fue bien acogida, pero Varela exigió que fuera una unidad del Ejército bajo su mando. Serrano tuvo que insistir y repetir las razones diplomáticas que lo desaconsejaban, pero el celo antifalangista del ministro militar no le permitía transigir con aquella estratagema. Serrano tuvo un enfrentamiento violento, en el que llegó a llamar al general ignorante e insensato, presentando la cuestión diciendo que si la fuerza ofrecida fuera estrictamente militar, eso representaría una entrada en la guerra con Rusia, lo que se debía evitar a toda costa.

Al final, el propio Franco resolvió que fuera una división de voluntarios con mandos militares, algo parecido a las brigadas internacionales de combatientes idealistas, la mayoría civiles, que habían actuado junto al bando republicano durante la Guerra Civil bajo estructura de mando militar y que no habían comprometido de facto a los gobiernos de sus países de origen.

Franco terció en la polémica, señalando que serian voluntarios lo que formaran la División Azul, dirigida por mandos militares; le pareció muy bien la idea de Ramón Serrano de que fueran sobre todo falangistas los integrantes de la división, de esta manera se los quitaría una temporada de encima y podrían desfogar sus entusiasmos

Una semana después del episodio del balcón (Desde la Secretaria General del Movimiento, Serrano profirió la célebre frase ¡Rusia es culpable!, que fue el detonante de aquella movilización falangista) La unidad al fin fue conocida desde el principio como la División Azul. Dionisio Ridruejo, Castiella, Sotomayor y numerosos dirigentes de la Falange participaron como soldados en la fuerza enviada a Rusia.

 

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El relato del choque en el Consejo de Ministros entre Serrano Suñer y Varela lo refiere el propio Serrano a Xavier Moreno, autor del libro "La División Azul, Ed. Critica, pag. 69-70, en estos términos: Porque entonces, Arrese dice: Bueno y ya está. ¿Cómo se llama?: ¡División Azul! Varela dice: ¿Qué División Azul, ni qué tontería? ¡Que tontería! ¡División... Una de las divisiones del Ejército español! (¡Era tan bruto!). Y yo allí mismo, sobre la marcha, dije: Mire usted, mi general, no diga usted tonterías. (Yo me sentaba en uno de los extremos, al lado de Franco. Y no paraba de darme puntapiés para que me callara) Y yo digo: ¿Usted sabe lo que está diciendo?. Y me dice Varela : ¡Pero es que en cosas militares también se va a meter? (Franco siempre me decía que no me metiera.) Y yo: Yo me meto en cosas de España, y en cosas de sentido común. Digo: ¡ Cómo no puede llamarse, como no puede ser, es una de las divisiones del Ejército español! Porque si tal fuera, estábamos en guerra con Rusia. Y para mi, la gran habilidad de esta división - ¡Dios nos proteja! - es que vean los alemanes que somos sinceros, y que en alguna medida, en la modesta medida de lo que podemos, entramos en acción. ¡¡Pero no como nación, sino como unos españoles que tienen el derecho a ser germanófilos y a ser voluntarios!!
¿División?,¿Una división del Ejército español? ¡De ninguna manera! ¡A eso me opongo y me levanto!¡Me marcho!¡Porque esto si que es la guerra! Se necesita... - yo dije así - se necesita ser muy ignorante y muy irresponsable...(Yo ya no tenía zapatos porque Franco...) ¡¡Pero usted no comprende que es una división del Ejército español estamos en guerra, la nación española, el Estado español está en guerra!! Y yo lo que quiero todavía es no estar en guerra. Y de esta manera, sin embargo, calmar, piropear un poco a los alemanes..¡¡Si el problema está precisamente en que no sea esa división que usted quiere!!.
 

Una misión muy agria, donde yo llamé tonto a Varela y Franco me estropeó los zapatos". (I. Merino. Ob.cit. p.292)

 

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"La retirada de la División Azul por el Gobierno español durante la primavera de 1943, fue decidida en una reunión del Gabinete celebrada el 29 de julio de 1943. Las bajas sufridas en Rusia por la División Azul totalizaron 12.376, muertos sólo 6.286.
La División Azul fue definitivamente relevada el 12 de octubre de 1943, cuando ocupaba posiciones a veinte kilómetros de Leningrado (Jato Miranda, "La rebelión de los estudiantes", pág. 331) Había permanecido en el frente del Este unos dos años. Los voluntarios españoles que decidieron por su cuenta seguir en Rusia, luchando contra el comunismo, constituyendo la Legión Azul, directamente dependientes de las autoridades alemanas. En 1944 los aliados lograron igualmente la retirada de esta Legión" (G. Redondo, ob. cit. pág. 583)

divorcio

La Ley del divorcio de la Republica provocó una fuerte reacción en la sensibilidad de la sociedad española, que se manifestó en no pocas campañas de oposición, tanto en el Parlamento, como en la prensa y en la calle. Se consideró uno de los ataques más violentos de las izquierdas a las derechas y fuerzas conservadoras y cristianas, en la ofensiva laica del gobierno, junto con otras medidas anticatólicas que adoptó el nuevo régimen del 14 de abril. José Antonio pronunció estas palabras fijando la posición de la Falange sobre el tema: "España ya no es una reunión de familias. Vosotros sabéis lo que era de entrañable esa familia. Las mujeres de Cádiz, las mujeres de España, habéis cada una constituido vuestra familia y pensabais otras constituidas también a la española, en la única forma tradicional que nosotros podemos entender la familia. Pues bien, ya tenemos una magnífica institución que se llama divorcio. Con el divorcio ya es el matrimonio la más provisional de las aventuras... España es no es ya nada de eso; esa España que nos han dejado empobrecida, con una economía desquiciada, con una agricultura en ruina por esa ley de Reforma Agraria, que solo sirve para empobrecer a muchos sin que haya enriquecido más que a los que pertenecen a ese Instituto de Reforma Agraria, que pisan sobre mullidas alfombras y dicen que van a favorecer a los campesinos" (José Antonio en Cadiz, el 12 de noviembre de 1933, citado por Sancho Dávila y Julián Pe martín en "Hacia la historia de la Falange" y a.C. Pág. 127) En otro momento, denuncia abiertamente la persistente actitud anticatólica del Gobierno: "Los autores de la ley del divorcio, cautos, sabían muy bien que a las instituciones profundas y fuertes, como la familia, no se las puede combatir de frente, sino que hay que ablandarlas por el halago de la sensualidad y minarlas por procedimientos insidiosos. Así, no se les hubiera ocurrido predicar de modo directo la inmoralidad familiar, pero si se cuidaron de fomentarla solapadamente con leyes como la del divorcio.
Desde el punto de vista religioso, el divorcio, para los españoles, no existe. Ningún español casado, con sujeción al rito católico, que es el de casi todos los nacidos en nuestras tierras, se considerará desligado del vínculo porque una Audiencia dicte un fallo de divorcio. Para quienes, además, entendemos la vida como milicia y servicio, nada pude haber más repelente que una institución llamada a dar salida cobarde a lo que, como todas las cosas profundas y grandes, sólo debe desenlazarse en maravilla de gloria o en fracaso sufrido en severo silencio." (O.C. pag. 611/612)

Religión, Estilo, Norma Programática.

doctrina

 

La doctrina de la Falange se desarrolla en la "Norma Programática", que explicita la ideología, la mística y el estilo del nuevo movimiento, que se enmarca en la cultura tradicional española y en las reformas y propuestas prioritarias en la España de aquella hora. Como en toda toma de posiciones, el acontecer histórico determinó adaptaciones y reformas que establecieron posiciones que en 1933 eran imprevisibles, como la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial, el cerco internacional, la instauración monárquica..., sucesos que establecieron la necesidad de instrumentar nuevas soluciones. Una de las mas comprometidas es la que se tuvo que acometer a finales de los años cuarenta: "A Arrese correspondió la elaboración del grueso del cuerpo de doctrina del sistema político español a lo largo de los convulsos años de la Segunda Guerra Mundial. (...) "...Arrese confeccionó un ideario político cuyo análisis ha de tener en cuenta varias consideraciones: la formación del propio Arrese; la composición - limitadamente - plural del régimen autoritario del general Franco; los dictados de la política exterior..." (...) "... la proyección del pensamiento de Primo de Rivera en la obra de Arrese se verá matizada por la personal ideología del último y dos principios exógenos: la existencia de otras familias, aparte de la falangista, sustentadoras del Estado español, y la suerte de una sección antiliberal no bolchevique en el escenario bélico europeo, ligado al triunfo de las armas del Eje". (Alvaro de Diego, "Arrese o la Falange de Franco, Actas, Madrid 2001) Otro comentarista acredita un margen de seguridad en la actuación de José Arrese: "... de entre la escasa hermenéutica falangista de posguerra es obligado hacer referencia a los escritos de Arrese, que suponen seguramente el intento más serio en la década de los cuarenta de adaptación racional y "aggiornamiento" doctrinal de las premisas joseantonianas a un mundo que parecía estar corrigiendo enérgicamente muchos de los esquemas sobre los que se asentaba la validez de estas premisas. Es un esfuerzo interesante y digno, limitado en muchos aspectos pero desde luego útil y, en todo caso, acreedor al respeto que merece todo idealismo" (Salvador de Broçá, "Falange y Filosofía, Salou 1976, pag 7) (...) "...tanto José Antonio como Ramiro Ledesma y los demás fundadores del movimiento acudieron a la lucha política con muy escaso margen de sedimentación en sus estudios, lecturas e influencias recibidas. Pusieron en funcionamiento sus ideas mucho más a través del contacto con su entorno sociológico que a través de una elaboración reposada y sistemática que visiblemente se hecha en falta en Primo de Rivera." (S. Broça, ob. cit. P. 8)

Doctrina. Política. Norma Programática.

dolor

En numerosas ocasiones sintió José Antonio el estremecimiento del dolor que le producían los asesinatos de sus camaradas. Sentía como propia la congoja desesperada e impotente contra la barbarie que acosaba a sus hombres y a él mismo. Fueron tiempos de violencia incontenida, contra la que la Falange tuvo que defenderse, contra su voluntad, apelando a las mismas armas. En las ocasiones más amargas, exclamó: "¡Firmes! ¡Otro! Y éste es un hombre humilde. Los que nos creen incapaces de entender el dolor de los humildes, sepan que desde hoy la Falange, además de por su resuelta voluntad, está indisolublemente unida a la causa de los humildes por este sacramento heroico de la muerte.
¡La muerte! Unos creerán que la necesitamos para estimulo. Otros creerán que nos va a deprimir; ni lo uno ni lo otro. La muerte es un acto de servicio. Cuando muera cualquiera de nosotros, dadle, como a éste, piadosa tierra y decidle. "Hermano: para tu alma, la paz; para nosotros, por España, adelante".
¡Firmes otra vez! ¡Ángel Montesinos Carbonell! (Todos: "¡Presente!") (O.C. pag. 203)

Caídos, Dolor. Atentados.

 

dominguez, juan

 

Inspector Nacional del S.E.U. (Sindicato Español Universitario) de F.E.T., Juan Domínguez intervino en el atentado de Begoña, por lo que fue procesado, condenado y ejecutado tras un proceso militar, que los militares le imputaron que la bomba se dirigía contra el General Varela, Ministro del Ejército. (Veáse la voz "Begoña")
A Juan Domínguez se le acusó - con abundante documentación aportada por la embajada británica (Girón, 1994: 118-119) - de ser un radical pro-nazi, sospechoso de haber intervenido con anterioridad en algunos atentados en Gibraltar contra intereses aliados (Cardona: julio 1991, 15) (Argaya, ob cit. Pag 55)

Begoña. Atentado. General Varela.
 

domínguez cao-cordido, laureano

(Orense 1890 - 1959). Periodista, escritor.

"Las falanges gallegas.- Fue el 17 de marzo de 1935, cuando José Antonio vino a Galicia, y aquí, en Villagarcía de Arosa, congregó a los representantes de toda la región gallega, para exponerles aquellos nobles ideales que inflamaban su pecho y hacían arder su sangre moza. No eran muchos, en verdad, los falangistas que en aquel día memorable acudieron a la cita, pero la calidad suplía ventajosamente la cantidad. Eran días turbulentos, de pasiones desenfrenadas, de airados rencores en libertad, de soterrados resentimientos azuzando en la sombra. Había que tener el temple de aquellos hombres - ¿cuántos viven todavía? - para desafiar a un enemigo amparado en la ausencia de autoridad, para acudir a un acto público que entrañaba un riesgo seguro, a veces una trágica peripecia; porque se estimaba como un reto predicar el amor a España sobre todas las cosas y conveniencias.

Y fue aquí, en esta hermosa ciudad arosana, en este teatro Cervantes, donde José Antonio fundó las Falanges gallegas, aquel 17 de marzo de 1935. Desde aquí retornaron a sus hogares y se esparcieron por toda Galicia los portadores de la buena nueva, aquellos que en cada ciudad, en cada pueblo y en cada aldea de estas tierras galaicas, habían de difundir las consignas escuchadas de labios del Fundador" ( "Atalaya sobre el Atlántico", en "La Vanguardia" (diario), Barcelona, 29 de noviembre de 1943)

Falange. José Antonio. Galicia.

domínguez lima, manuel tomás

 

(Cuba, 1958) "En América.- Mi nombre es Manuel Tomás Domínguez Lima. Soy cubano, vivo, por razones más que conocidas, en EE.UU. Tejas. Así en español. Tengo 45 años, soy mecánico de aviación. Llevo en este país desde los trece, cuando salí, o mejor dicho, me sacaron mis padres de Cuba, para, según el criterio y deseo de ellos, darme mejor oportunidad en la vida. De lo que no me quejo. Soy, como se dice en el argot del exilio cubano, un cubano - americano, o séase, medio gringo, según ellos.
Pero se equivocan, A pesar del tiempo y la bruma del olvido, sigo siendo el mismo que una vez, teniendo trece años de edad (si, antes de dejar Cuba), en una biblioteca privada, de unos de esos personajes comunistas de los sesenta se encontró un libro de José Antonio Primo de Rivera… Cosa curiosa ¿verdad?, un líder comunista con libros de un "fascista".
Y ya que leo en vuestro diario que es una tribuna libre y abierta por el centenario del personaje, y aunque escribo esto un poco tarde para ello, me gustaría, humildemente y de tan lejos, daros mi opinión.
Es difícil para una persona que vive tan lejos en distancia y pensamiento, aclarar para el español que me lee (si acaso se publica esta carta…, a lo mejor si son demócratas de veras, no como ciertos diarios de "ese gran país", que publican lo que les conviene) que significó para mi la lectura de José Antonio.
Es fácil decir que era una organización violenta - violencia recíproca después que empezaron a matarle sus seguidores, empezando con jovencitos, niños apenas que repartían su periódico en las calles desenfrenadas de esa España de los 30.
Es fácil decir que fue una dictadura -dictadura que nunca rompió, ni ha roto aún el gobierno español, con una dictadura como la cubana, pero hay que hacerle el juego a Washington - Cuando un gobierno implantado usando su nombre, su figura y todos aquellos personajes que se subieron al tren falangista después del 39.
Esa fácil hablar, o lo que es peor aun no hablar, de los muertos… Ellos no se pueden defender. Y en España se puede hablar de la ETA que aun mata, y no de José Antonio.-
Pues bien, acá, en este pedazo de desierto americano, en la ciudad de San Antonio, para ser más exacto,, existe una sala de apartamento donde, desde hace años, guía en la pared un retrato de ese español al que vosotros odiáis tanto… algunos no, los menos, eso es cierto. Pero con mis 45 años, con hijos, con familia… su memoria vive, porque como no fui nazi, a mis hijos les enseño la verdad de su doctrina. José Antonio, señores, rompió con la frontera del océano,, y llegó bien lejos… desde una biblioteca comunista cubana, hasta los cactus de un territorio que perteneció una vez a México. Sigan sin mencionar su nombre, no importa. El existe acá bien dentro de este pecho cubanoamericano. ( Carta enviada a "La Razón" (diario), Madrid, abril de 2003)

Patria. Hispanidad. España

divulgadoras

La Sección Femenina de FET estaba idealmente situada para responder a la legislación asistencial con la creación de su equipo nacional de trabajadoras de salud, el eficacísimo y célebre Cuerpo de Divulgación, en 1941, que fue el continuador de la formidable labor realizada en los frentes de batalla y en la retaguardia por las mujeres de la Falange durante el Alzamiento. Las divulgadoras sanitarias eran combatientes de vanguardia contra la mortalidad infantil que asesoraban sobre la higiene y cuidado de los niños, trabajaban con los médicos rurales e informaban acerca de las disposiciones asistenciales del Estado. Eran siempre mujeres de los pueblos, lo que ayudó a hacer su trabajo más aceptable en la comunidad; ellas, por su parte, contribuyeron de manera directa a la política eugenésica. Sus deberes consistían en recordar a las mujeres que pensaban contraer matrimonio la necesidad de elegir bien una pareja sana y en explicar la conveniencia de realizar exámenes periódicos prenupciales. Tenían que advertir a las embarazadas sobre la ilegalidad y peligros del aborto y sobre la necesidad de recurrir al asesoramiento médico y no a las atenciones de herbolarias y curanderas". (SF de FET y de las JONS "Lecciones de puericultura e higiene para cursos de divulgadoras sanitario-rurales", Madrid, 1945)
 

Sección Femenina. Movimiento. Asistencia Social.

doctrina de la falange

Adolfo Muñoz Alonso, el mas profundo intérprete de la doctrina joseantoniana, afirma: "La Falange, en la conciencia moral y política de José Antonio, es una síntesis superadora de las motivaciones espirituales de los partidos de derechas y de las exigencias sociales y económicas de los partidos de izquierda, mediante un proceso integrador de todos los españoles por el hecho de serlo, sin que en la dialéctica integradora importe para nada el momento de su eventual filiación partidista". (A.M.Alonso, ob. Cit. p. 391) (...) "La posible definición de lo que la Falange representa todavía es la radicalización de sus postulados en la persona humana. "No es socialista frente al personalismo, sino personalista frente al individualismo. Es, en lenguaje moderno, un personalismo social, o si se prefiere un socialismo personalista, es un humanismo personalista. Así está expuesto en esta manifestación completa de intenciones que el núcleo fundador considera la referencia esencial de su movimiento" (A.M.A. ob. cit. p. 396).

 

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NORMA PROGRAMÁTICA DE LA FALANGE

 

NACIÓN, UNIDAD, IMPERIO

 

1. Creemos en la suprema realidad de España. Fortalecerla, elevarla y engrandecerla es la apremiante tarea colectiva de todos los españoles. A la realización de esta tarea habrán de plegarse inexorablemente los intereses de los individuos, de los grupos y de las clases.

2. España es una unidad de destino en lo universal. Toda conspiración contra esa unidad es repulsiva. Todo separatismo es un crimen que no perdonaremos.
La constitución vigente, en cuanto incita a las disgregaciones, atenta contra la unidad de destino de España. Por eso exigimos su anulación fulminante.

3. Tenemos voluntad de Imperio. Afirmamos que la plenitud histórica de España es el Imperio. Reclamamos para España un puesto preeminente en Europa. No soportamos ni el aislacionismo internacional ni la mediatización extranjera.
Respecto a los países de Hispanoamérica, tendemos a la unificación de cultura, de intereses económicos y de Poder. España alega su condición de eje espiritual del mundo hispánico como título de preeminencia en las empresas universales.

4. Nuestras fuerzas armadas - en la tierra, en el mar y en el aire - habrán de ser capaces y numerosas como sea preciso para asegurar a España en todo momento la completa independencia y la jerarquía mundial que le corresponde. Devolveremos al Ejército de Tierra, Mar y Aire toda la dignidad que merece, y haremos, a su imagen, que un sentido militar de la vida informe toda la existencia española.

5. España volverá a buscar su gloria y su riqueza por las rutas del mar. España ha de aspirar a ser una gran potencia marítima, para el peligro y para el comercio.
Exigimos para la Patria igual jerarquía en las flotas y en los rumbos del aire.

 

ESTADO, INDIVIDUO, LIBERTAD.

 

6. Nuestro Estado será el instrumento totalitario al servicio de la integridad patria. Todos los españoles participarán en él a través de su función familiar, municipal y sindical. Nadie participará a través de los partidos políticos. Se abolirá implacablemente el sistema de los partidos políticos con todas sus consecuencias: sufragio inorgánico, representación por bandos en lucha y Parlamento del tipo conocido.

7. La dignidad humana, la integridad del hombre y su libertad son valores eternos e intangibles.
Pero sólo es de veras libre quien forma parte de una nación fuerte y libre.
A nadie le será lícito usar su libertad contra la unidad, la fortaleza y la libertad de la Patria. Una disciplina rigurosa impedirá todo intento dirigido a envenenar, a desunir a los españoles o a moverlos contra el destino de la Patria.

8. El Estado nacionalsindicalista permitirá toda iniciativa privada compatible con el interés colectivo, y aun protegerá y estimulará las beneficiosas.

 

ECONOMÍA, TRABAJO, LUCHA DE CLASES.

 

9. Concebimos a España, en lo económico, como un gigantesco sindicato de productores. Organizaremos corporativamente a la sociedad española mediante un sistema de sindicatos verticales por ramas de la producción, al servicio de la integridad económica nacional.

 

10. Repudiamos el sistema capitalista, que se desentiende de las necesidades populares, deshumaniza la propiedad privada y aglomera a los trabajadores en masas informes propicias a la miseria y a la desesperación. Nuestro sentido espiritual y nacional repudia también al marxismo. Orientaremos el ímpetu de las clases laboriosas, hoy descarriadas por el marxismo, en el sentido de exigir su participación directa en la gran tarea del Estado nacional.

 

11. El Estado nacionalsindicalista no se inhibirá cruelmente de las luchas económicas entre los hombres, ni asistirá impasible a la dominación de la clase más débil por la más fuerte. Nuestro régimen hará radicalmente imposible la lucha de clases por cuanto todos los que cooperan a la producción constituyen en él una totalidad orgánica.
Reprobamos e impediremos a toda costa los abusos de un interés parcial sobre otro y la anarquía en el régimen del trabajo.

 

12. La riqueza tiene como primer destino - y así lo afirmará nuestro Estado - mejorar las condiciones de vida de cuantos integran el pueblo. No es tolerable que masas enormes vivan miserablemente mientras unos cuantos disfrutan de todos los lujos.

 

13. El Estado reconocerá la propiedad privada como medio licito para el cumplimiento de los fines individuales, familiares y sociales y la protegerá contra los abusos del gran capital financiero, de los especuladores y de los prestamistas.

 

14. Defendemos la tendencia a la nacionalización del servicio de Banca y, mediante las corporaciones, a la de los grandes servicios públicos.

 

15. Todos los españoles tienen derecho al trabajo. Las entidades públicas sostendrán necesariamente a quienes se hallen en paro forzoso.
Mientras se llega a la nueva estructura total, mantendremos e intensificaremos todas las ventajas proporcionadas al obrero por las vigentes leyes sociales.

 

16. Todos los españoles no impedidos tienen el deber del trabajo. El Estado nacionalsindicalista no tributará la menor consideración a los que no cumplen función alguna y aspiran a vivir como convidados a costa del esfuerzo de los demás.

TIERRA

17. Hay que elevar a todo trance el nivel de vida del campo, vivero permanente de España. Para ello adquiriremos el compromiso de llevar a cabo sin contemplaciones la reforma económica y la reforma social de la agricultura.

18. Enriqueceremos la producción agrícola (reforma económica) por los medios siguientes:

Asegurando a todos los productos de la tierra un precio mínimo remunerador.

Exigiendo que se devuelva al campo, para dotarlo suficientemente, gran parte de lo que hoy absorbe la ciudad en pago de sus servicios intelectuales y comerciales.

Organizando un verdadero Crédito Agrícola Nacional, que al prestar dinero al labrador a bajo interés, con la garantía de sus bienes y de sus cosechas, le redima de la usura y del caciquismo.

Difundiendo la enseñanza agrícola y pecuaria.

Ordenando la dedicación de las tierras por razón de sus condiciones y de la posible colocación de sus productos.

Orientando la política arancelaria en sentido protector de la agricultura y de la ganadería.

Acelerando las obras hidráulicas.

Racionalizando las unidades de cultivo para suprimir tanto los latifundios desperdiciados como los minifundios antieconómicos por su exiguo rendimiento.

19. Organizaremos, socialmente las agricultura por los medios siguientes:
Distribuyendo de nuevo la tierra cultivable para instituir la propiedad familiar y estimular enérgicamente la sindicación de labores.
Redimiendo de la miseria de que viven a las masas humanas que hoy se extenúan en arañar suelos estériles, y que serán trasladadas a las nuevas tierras cultivables.

20. Emprenderemos una campaña infatigable de repoblación ganadera y forestal, sancionando con severas medidas a quienes la entorpezcan e incluso acudiendo a la forzosa movilización temporal de toda la juventud española para esta histórica tarea de reconstruir la riqueza patria.

21. El Estado podrá expropiar sin indemnización las tierras cuya propiedad haya sido adquirida o disfrutada ilegítimamente.

22. Será designio preferente del Estado nacionalsindicalista la reconstrucción de los patrimonios comunales de los pueblos.

EDUCACIÓN NACIONAL. RELIGIÓN

23. Es misión esencial del Estado, mediante una disciplina rigurosa de la educación, conseguir un espíritu nacional fuerte y unido e instalar en el alma de las futuras generaciones la alegría y el orgullo de la Patria.
Todos los hombres recibirán una educación premilitar que los prepare para el honor de incorporarse al Ejército nacional y popular de España.

24. La cultura se organizará en forma de que no se malogre ningún talento por falta de medios económicos. Todos los que lo merezcan tendrán fácil acceso incluso a los estudios superiores.

25. Nuestro Movimiento incorporará el sentido católico - de gloriosa tradición y predominante en España - a la reconstrucción nacional.

La Iglesia y el Estado concordarán sus facultades respectivas, sin que se admita intromisión o actividad alguna que menoscabe la dignidad del Estado o la integridad nacional.

REVOLUCIÓN NACIONAL

26. Falange Española de las JONS quiere un orden nuevo, enunciado en los anteriores principios. Para implantarlo, en pugna con las resistencias del orden vigente, aspira a la Revolución nacional.

Su estilo preferirá lo directo, ardiente y combativo. La vida es milicia y ha de vivirse con espíritu acendrado de servicio y sacrificio.

27. Nos afanaremos por triunfar en la lucha con sólo las fuerzas sujetas a nuestra disciplina. Pactaremos muy poco. Sólo en el empuje final por la conquista del Estado gestionará el mando las colaboraciones necesarias, siempre que esté asegurado nuestro predominio.
 

José Antonio Primo de Rivera
Noviembre de 1934

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"José Antonio es, pues, un hombre alerta y contenido: no se pilla jamás los dedos, ni incurre en el pecado político de crear mitos para poner en pie a la masa a costa de trivializarla o envenenarla. Su doctrina no podría reducirse jamás a un lema o a una receta, sino a una actitud de inteligencia, pureza y vigilia constantes, fuera de la cual no tienen sentido palabras y conceptos, como el pez no tienen sentido fuera de su elemento propio. Entre él y el integrista hay una diferencia capital: mientras el integrista todo lo confía a receta y a la esquematización de lo externo, José Antonio - sin despreciar en absoluto nada de esto - cree que lo que ante todo importa es la vivificación de lo íntimo, hontanar del que luego brotará la encarnación práctica con el ritmo y modulación que exija cada hora. José Antonio - esto salta, como una liebre, tras de cada uno de sus párrafos - tenía junto a un agudísimo sentido histórico una espontánea creencia en ciertas inconmovibles constantes. Pudiéramos decir que armonizaba las formas mentales de d'Ors y de Ortega: el carácter centrípeto y ordenado de aquél, navegante de rutas prefijadas, y el carácter centrífugo y aventurero de éste, sensibilísimo al vaivén histórico. Esta doble faz, junto a su gallardía estupenda, da a José Antonio - a su vida y a su obra - un aire de bandera al viento, con el asta hincada e inconmovible y la tela palpitante, y la mayor traición a su recuerdo sería hacer de esta bandera una cucaña; un palo seco de dogmas petrificados, incapaces de dialogar con el viento que sople cada día. Y conste que este diálogo no debe estar hecho sólo de recetas económico - sociales, últimas aplicaciones de una doctrina ya constituida, sino de ilustraciones y ahondamientos en lo esencial."

 

(Rodrigo Fernández -Carvajal, revista "Alférez", octubre 1947, Madrid)

 

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duda

 

José Antonio mantuvo en el Derecho su vocación como intelectual, que cultivó con dedicación y afán de superación durante el tiempo que ejerció su profesión de abogado. Conocía la política y sufrió en la cercanía de su padre, Miguel Primo de Rivera, el fracaso de esta pasión que se encendió en su espíritu y que terminó con su vida. El nos aclara esta realidad, que el vivió en medio de la duda que le procuró su itinerario por la política en la tempestad republicana. "Al echar sobre sí una misión política, el intelectual renuncia a la más cara de sus libertades: la de revisar constantemente sus propias conclusiones; la de conferir a sus conclusiones la condición de provisionales. El método filosófico arranca de la duda; mientras se opere en el campo de la especulación hay, no ya el derecho, sino el deber de dudar y de enseñar a los otros a que duden metódicamente. Pero en política, no; toda gran política se apoya en el alumbramiento de una gran fe. De cara hacia afuera - pueblo, historia -. La función del político es religiosa y poética. Los hilos de comunicación del conductor con su pueblo no son ya escuetamente mentales, sino poéticos y religiosos" (O.C. pag. 747)

Intelectuales. Pensamiento. Cultura.

duque, aquilino

(Sevilla, 1931) Escritor, profesor y poeta español. Autor de una importante y extensa obra literaria, que le han valido la concesión de diversos premios literarios y la admiración de una importante audiencia por la calidad y oportunidad de sus escritos. Autor comprometido con la verdad, ha sido fiel a su vocación de escritor, por encima de cualquier conveniencia oportunista. Ha publicado, entre otras, "La calle de la Luna" (1958), "Los toros de San Cayetano" (1960), "De palabra en palabra" (1967), "Réquiem de Alma Aimatora " (1971). En prosa ha escrito "La linterna mágica", "Aire de Roma" (1979) y "El engaño del zarzal". De José Antonio y de su vocación poética, "Plataforma 2003" ha publicado un interesante libro (Poética del Alzamiento 1936-1939), Madrid, 2003) en el que incorpora testimonios inéditos que contribuyen a enriquecer el contenido cultural del movimiento falangista.

Sobre José Antonio, Duque escribe:

"La antorcha de Ortega.- Para mi sigue siendo García Lorca, y que me perdonen los cernudianos, el poeta más hondo y más original de su generación, como sigue siendo José Antonio, y que me perdone Marías, el pensador más digno de recoger y entregarnos la antorcha de Ortega" ("La agonía de Azaña", en "Cuadernos de Encuentro" (revista), Madrid, núm. 42, diciembre de 1966)

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"Claridad.- En vísperas de la pasada Feria del Libro, me llamaron de un diario sevillano para que recomendara un título cualquiera y, sin pensarlo dos veces, recomendé "Canciones", del poeta jerezano José Mateos. Me dijeron que ese texto ya lo habían recomendado otros y repliqué que el mío era un voto más a su favor. No valió mi argumento, pues preferían que cada entrevistado recomendase un libro distinto. "Pues entonces voy a recomendar un libro que con toda seguridad nadie ha recomendado: las Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera" - "Si, desde luego que nadie ha recomendado ese título, y ¿nos puedes decir en pocas palabras los motivos de su recomendación? - "Pues porque su lectura haría mucho bien por la salud moral de un país que esta muy necesitado de ella, y porque en ella aprenderían los españoles de hoy algo que no se encuentra por ninguna parte, a saber: limpieza de prosa y claridad de ideas". (Conferencia pronunciada el 29 de abril de 2003, en el Hotel Trajano, de Sevilla)

Cultura. Poesía. Intelectuales.

durruti, buenaventura

(1896-1936) Dirigente anarquista. Hijo de un ferroviario socialista, se exilió tras la huelga revolucionaria de 1917, regresando en 1920, año en que actuó como dirigente anarquista y fundador, junto con Francisco Ascaso, García Oliver y otros del grupo terrorista "Los Solidarios", que tras diversas persecuciones y exilios, se incorporó en Barcelona a la FAI y a la CNT, defendiendo la tesis insurreccional. Este grupo asesinó al cardenal Soldevilla, arzobispo de Zaragoza y atracó la sucursal del Banco de España en Gijón. Huyó a Francia y Argentina. En 1926 volvió a Francia pero le expulsaron por su participación en un intento de atentar contra la vida de Alfonso XIII. Viajó a Alemania, Francia y Bélgica y al proclamarse la República volvió a España y se incorporó a la CNT y a la FAI a la que junto con Ascaso y García Oliver controló. Fue deportado a Guinea Ecuatorial por insurrección en enero de 1932. Nuevamente fue detenido por otra insurrección en diciembre de 1933 y tras la revuelta de octubre de 1934, el triunfo del Frente Popular le volvió a liberar de prisión. Al comienzo de la guerra civil se lanzó al asalto de varios cuarteles de Barcelona y organizó unas anárquicas (en el sentido común, no el sentido político) columnas de milicianos para la toma de Zaragoza, que nunca se produjo. Renegaba de un ejército de carácter militar. ("¡Milicianos, sí! ¡Soldados, jamás!", proclamaba) El gobierno republicano le envió al frente de Madrid con su columna, donde el 20 de noviembre de 1936, en la Ciudad Universitaria de Madrid, cayó abatido por un disparo que se cree y se afirma vino de sus propias líneas. Su cuerpo fue trasladado a Barcelona y expuesto en féretro con tapa de cristal en un entierro con más de 200.000 personas. Su hermano Pedro era falangista y fue asesinado en el asalto de milicianos republicanos a la Cárcel Modelo en agosto de 1936. Un espíritu libre y un sentido de la política vinculada a la libertad, un gesto de nobleza personal le hizo proclamar: "Considero una insensatez y un error capital condenar y fusilar a José Antonio en estos momentos.... Sinceramente, y, hablando entre nosotros, no reconozco ninguna razón o pretexto que aconseje, y mucho menos justifique, tan precipitada e insólita decisión.
Más que una gravísima falta de tacto político, de cara al mundo interior y exterior, de nuestro Gobierno, la condena de Primo de Rivera tiene todas las trazas de obedecer a una turbia maniobra planeada por una camarilla de individuos de indudable peso político en las altas esferas del Ejecutivo republicano interesados en echar más leña al fuego de la discordia civil, en exacerbar aún mas las pasiones ya desatadas y desbordadas hasta límites inverosímiles en los cuatro cuadrantes de nuestra España en llamas.

Y estoy de acuerdo con los militantes libertarios de Madrid en que, al sentenciar a José Antonio, el Tribunal Popular ha sentenciado, irremisiblemente, a muchos antifascistas de la zona franquista, por cuyas vidas yo no apostaré un solo céntimo a partir de mañana.

Con la muerte de José Antonio, si llega a consumarse, morirá también toda esperanza de reconciliar a los españoles antes de muchas décadas. Pero, en esta guerra, cada día menos civil y más internacional, se ventilan muchos intereses extraños a los propios españoles que, ni el mismo Gobierno de la República está en condiciones de desestimar o combatir. Asesores militares, políticos y policiales soviéticos están arribando en número creciente a nuestra zona, al amparo de la interesada aportación del Kremlin a la causa republicana. Los manda Stalin, y no precisamente para ayudarnos a ganar la guerra, sino para ayudar a los comunistas españoles a hacerse con el control absoluto de los resortes del poder político y militar de la República". (Ernesto Méndez Luengo "Tempestad al amanecer", G. del Toro, Madrid, 1977, pp. 224-225)

Historia, Anarquismo, José Antonio

duyos, rafael

Médico y poeta, nació en Valencia (1906-1983) . Estudio Medicina en Madrid y en París. Colaboró en diversas revistas con José Maria Alfaro y Samuel Ros. Publicó diversos romances toreros. En 1932, ejerció la Medicina como cirujano en Tánger, y llegó a ser poeta oficial de la casa imperial del Jalifa. Entró en contacto con la Falange y escribió "Fragmentos de cartas jamás escritas" (Librería Alberto España, Tánger, 1936). Tras el Alzamiento organiza la bandera valenciana de Falange, con la que combate en diversos frentes. Durante la guerra publica su "Romance de la Falange" (Tipografía Moderna, Valencia, 1939) Viaja a América y se integra en la Falange Exterior, asumiendo la jefatura provincial de Buenos Aires, y a inspección de Bolivia y Paraguay. Fue miembro de la revista "Alforjas para la poesía", fundada por el poeta falangista Conrado Blanco... Muere en 1983.
 

Poética, Cultura, Falange Exterior.

 

"Para que todos fueran uno".

 

Y fue entre los poetas, el Poeta,
el poeta de las vivas realidades
no de falsas promesas,
el poeta que amaba para España
una España que hablaba y ue miraba
a un mismo tiempo con dulzura y fuerza,
porque en sus ojos claros y en su voz
con juveniles dejos, siendo recia-
había un despertar de cosas justas
y un dar la espalda a izquierdas y derechas
para que todos fueran unos y uno
sólo el camino y una su bandera..."

 

(Citado por Aguinaga y G. Navarro op. cit. p. 155.)


 

© Carlos Campoy © Plataforma 2003