Elogio del espíritu por José Antonio

 

No se entenderá nada del ideario de José Antonio si no se le basa y fundamenta en su constante y reiterada expresión de su profunda concepción espiritual de la vida y de la muerte. Esto es lo más importante en su pensamiento y la razón última de todo su programa político, económico y social. Para decirlo con sus propias palabras: “Triunfó la maña y el dinero, no triunfó el espíritu. Y sin espíritu no se hace nada, diga lo que diga el señor Gil Robles, genio de lo prosaico” (O.C., Edición del Centenario, p. 623). Porque afirma: “Nosotros, los jóvenes, los que nos movemos por impulsos espirituales libres del egoísmo zafio de los viejos caciques… Esta generación, depurada por el peligro y el desengaño, puede buscar en sus propias reservas espirituales acervos de abnegada austeridad. Cuando se ha aprendido a sufrir, se sabe servir. En el ánimo de servicio está el secreto de nuestro triunfo. Queremos ganar a España para servirla”.

El legado de José Antonio, Ed. Plataforma 2003
Jaime Suarez.