Se aplicará la Ley de Memoria Histórica  y se borrarán todos los víctores? Despropósitos mayores ya se han visto. Todo es posible

Javier Zunzunegui

Existen en varias universidades españolas, pero sobre todo en Salamanca. Llaman la atención cuando se recorre el Patio de Escuelas y todo el barrio que le rodea. Son numerosos “grafitis” escritos en color rojo que llenan los muros de los edificios. Hasta mediados del s. XIX los estudiantes que conseguían doctorarse, celebraban la consecución del grado con un banquete y una capea. Sus compañeros pintaban un víctor con la sangre del toro o almagre en honor del doctorando en cualquier muro.

El Víctor, deriva del crismón del Bajo Imperio romano, que usaban tanto en monedas como en estandartes y escudos. Según cuenta la leyenda, al emperador Constantino, la noche anterior a la batalla del Puente Milvio (Roma, el 28 de octubre de 312), se le apareció en sueños la cruz junto a las palabras de «In hoc signo vinces» («Con este signo vencerás»). Al día siguiente Constantino sustituyó el águila imperial por el crismón y ganó la batalla con un ejército muy inferior en número.

Poco a poco el crismón fue transformándose hasta adoptar la forma del “Víctor”. Los siglos pasaron, y a partir del siglo XIV, algunas universidades españolas adoptaron este símbolo, especialmente las de Salamanca, Alcalá de Henares, y Sevilla, como emblema conmemorativo de quienes obtenían el título de doctor. El anagrama tiene las letras V-I-C-T-O-R, es decir: “vencedor”. La expresión también se usa para aplaudir a una persona o institución, a modo de ¡Viva! Lo mejor de todo es que si estudias en Salamanca y sacas el doctorado, aún puedes pintar tu propio Víctor, tal y como dice la web de la universidad:

http://www.usal.es/webusal/node/749

La estancia del Generalisimo Franco en Salamanca, durante nuestra guerra civil, le familiarizó con el Víctor de los universitarios, que adoptó como símbolo de su victoria. Su uso como tal ha identificado el tradicional Víctor con el franquismo. Y así resulta paradójico su utilización por el profesor Tierno Galván.