El enemigo está en la Universidad
¿Hasta cuándo?

José Antonio Primo de Rivera
O. C., Edición del Centenario, pp. 165 y 166.


“El enemigo está en las Universidades. En nuestras Universidades no intervenidas, sino monopolizadas por el Gobierno, y en las cuales, no obstante, tienen su nido los adversarios más activos y peligrosos de cuanto es fundamental para el Estado. En ninguna parte como en España es más fuerte la intervención del Estado en las Universidades. Parece que un Centro del Estado no puede ser hostil a aquello que es fundamento y sustentación de aquél. Defendamos a la juventud. Vosotros sois padres; si queréis que vuestros hijos sigan una profesión facultativa tendréis forzosamente que entregárselos al Estado por las puertas de la Universidad. Con ellos debierais descansar seguros. ¿Quién parece que pueda tener mayor interés que el Estado en formar ciudadanos que lo sostengan? Pues no; vuestros hijos encontrarán, sí, maestros sabios y venerables -yo soy discípulo de una Universidad y me honro en tributarles desde aquí mi respeto-; pero pasarán también por las manos de una serie de extravagantes que les enseñarán a perderos el respeto a vosotros, a la religión, a la Patria, al Ejército, al honor nacional... Y cuando el Estado os devuelva a vuestro hijo, si Dios no le ha protegido mucho, os lo devolverá descreído, irreverente, descastado, cobarde, enemigo de todo lo que vosotros más respetáis, y quién sabe si incluso -porque hasta de eso habrá oído hablar con benévola simpatía- entregado a los vicios más, abominables y vergonzosos”.