Razones para ir a Plaza de Cataluña
el día 12 de octubre a las 12


Jorge Buxadé Villalba

El próximo 12 de octubre, Día de la Hispanidad, un importante número de asociaciones y entidades, nos han convocado a cuantos nos sentimos catalanes y por tanto españoles, a cuantos amamos Cataluña y amamos España, a cuantos sufren ante el delirio de la secesión y no quieren vivir atados a ninguna cadena, a una concentración en la Plaza Cataluña a las 12 de la mañana.

Aún guardamos viva en nuestras retinas la imagen del año pasado: una Plaza Cataluña bañada de rojo y gualda, llena de la cuatribarrada de Aragón, Cataluña, Valencia y Baleares, una senyera sin la mancha ruín de esa estrella de cinco puntas, que es icono del odio y el resentimiento.

Espero iniciar hoy una serie de pensamientos en voz alta sobre las razones, que son muchas, para que la Plaza Cataluña sea un hervidero de alegrías, deseos y gritos de unidad, para que las familias nos reunamos bajo la consigna sencilla de la verdad: somos España, som Catalunya.
O lo que es lo mismo: somos España porque somos Cataluña.

La primera razón parece obvia. De pequeño repetía... ser sobrio en el uso de mis derechos y generoso en el cumplimiento de mis deberes. Pues eso. Una deuda de amor. Es una buena razón. Celebrar la Fiesta Nacional de España. Con naturalidad, orgullo y espíritu de perfección. Que además es Día de la Hispanidad. Pues España se hizo Patria acometiendo la mayor obra colectiva de la Historia.

Sí. Una deuda de amor a los cientos de generaciones de hombres y mujeres que en condiciones de vida más exigentes que nuestra acomodada vida burguesa, hicieron de España, con enormes y en ocasiones heroicos sacrificios, una Nación reconocida, respetada en el mundo.

Recordamos con naturalidad nuestro pasado, y renovamos nuestro compromiso de ser leales con la herencia que nos dejaron los mayores. Sí. Padres y abuelos. Y nos sirve eso para advertir que España no es una sociedad anónima con nombre comercial y marca, de la que nos podamos desligar vendiendo acciones, o en la que podamos someter a votación su disolución y liquidación.

Recordamos con orgullo. Sí. Porque lo es. Porque el nombre de España está escrito con letras de oro en la historia de las naciones modernas. Un francés, un italiano, inglés, alemán, ruso, colombiano, marroquí, argentino, cubano, chileno, portugués,…, y agotaríamos el universo entero, no pueden conocer ni entender su historia sin saber y conocer de España. Eso es ser Patria.

Y con espíritu de perfección. Amando de verdad. Porque, es verdad, amamos a España porque no nos gusta, porque la queremos mejor, más libre, más fuerte, más sana.

Allí estaré. Mientras me acerque al acto cogido de la mano de mis hijos recordaré a Fernando e Isabel, y a Colón que llegó a Barcelona, y a Adriano de Utrecht, unido a L’Ampolla, y a Cervantes, y a Cisneros, y Trento, y Palafox, y Álvarez de Castro, y a Rubén Darío, y a Dalí, y…y apretaré fuerte las manos de mis hijos y les animaré a sentirse orgullosos.

Jorge Buxadé Villalba