Kilómetro Cero

 

   


Merma y vestigio de diciembre

 

Enrique de Aguinaga

La Gaceta

12.08.12 

 

No he incurrido en la tentadora precipitación de considerar que la paga de Navidad, instituida en 1949 (España, estado católico, social y representativo, constituido en Reino), ha sido suprimida en 2012 (España,  estado social y democrático de Derecho cuya forma política es la Monarquía parlamentaria), al cabo de sesenta y tres años de existencia. Realmente la supresión se limita al presente año, en vista de las circunstancias, misma razón que se adujo al crearla.

 Con el antecedente de las órdenes de Trabajo de diciembre de 1944 y 1945 (ministro Girón) la paga de Navidad se instituye por decreto-ley de la Jefatura del Estado de 19 de diciembre de 1949. Ahora, para este año, se suspende por real decreto-ley de la Jefatura del Estado de 13 de julio que reiteradamente  la denomina paga extraordinaria del mes de diciembre de 2012, si bien  en el articulo 2 aclara: con ocasión de las fiestas de Navidad.

Si empezamos a hablar con naturalidad, sin remilgos, históricamente, a la cuestión económica se le añade una cuestión política: la paga como vestigio del franquismo, que, a su vez, engarza otras dos cuestiones: primera, que deba entenderse por vestigio del franquismo; segunda,  la bondad, maldad o inocuidad de los vestigios así definidos. A propósito de la estatua de Franco en la plaza de San Juan de la Cruz,  hace ocho años (entre diciembre de 2004 y agosto de 2005) planteé ambas cuestiones a la concejal comunista Inés Sabanés. Fueron seis cartas a las que no sucedió la menor contestación (Carlos Robles Piquer, Memoria de cuatro Españas, Planeta, Barcelona, 2011, paginas 635-636)

Preguntaba si el tren Talgo debería considerarse vestigio del franquismo. Y a ese tenor, la Seguridad Social, el cupón de los ciegos, la bandera, el himno, las leyes de 15 de diciembre de 1938 (restitución de los derechos de Alfonso XIII y su familia) y de 22 de julio de 1969 (instauración de la Corona) Preguntaba, en fin, si el mundo sigue andando y se lo pregunta también (carta de  2006) a Oscar Iglesias, portavoz del Grupo Municipal del P.S.O.E., con el mismo resultado.