A todos nos parece imposible. En pleno siglo XXI y en el alba del tercer milenio, el triunfo en España de los talibanes que por odio a la fe, como nuevos vándalos, confunden democracia y pluralismo político con intolerancia antirreligiosa. Y como una imagen real vale por mil palabras, ofrecemos a la meditación indignada de todos, la situación actual del Vía Crucis que en el Alto de los Leones se había levantado en memoria de la inmolación de tanto heroísmo, al parecer inútil y estéril. En este país de triunfo permanente de los mediocres y combate sin tregua a la excelencia, cualquier recuerdo a los que fueron mejores, estorba y hiere nuestra conciencia. Ni una palabra mas. ¿Puede tolerarse el espectáculo inmisericorde de la destrucción de este Vía Crucis?

Las cruces no se han caído solas. Y está claro que no ha sido el viento quien las ha tirado. Han sido forzadas y derribadas deliberadamente con la fuerza del odio a la fe. No se trata solo de la Memoria Histórica sino de lo que significa la Cruz en nuestra historia.

 

 

 

Lo poco que se ha salvado ha sido por la protección castrense de unas instalaciones militares

 
     
 
     
 
     
 

El acero forjado que mantenía la Cruz ha sido manipulado y destruido

   
 
     
 
     
 
     
 
 
     
 
     
 

De nuevo, el forjado de acero, manipulado y destruído

   
 
     
Texto y fotos: Beatriz Avilés

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Profanación del Vía Crucis en el Alto de los Leones

A todos nos parece imposible. En pleno siglo XXI y en el alba del tercer milenio, el triunfo en España de los talibanes que por odio a la fe, como nuevos vándalos, confunden democracia y pluralismo político con intolerancia antirreligiosa. Y como una imagen real vale por mil palabras, ofrecemos a la meditación indignada de todos, la situación actual del Vía Crucis que en el Alto de los Leones se había levantado en memoria de la inmolación de tanto heroísmo, al parecer inútil y estéril. En este país de triunfo permanente de los mediocres y combate sin tregua a la excelencia, cualquier recuerdo a los que fueron mejores, estorba y hiere nuestra conciencia. Ni una palabra mas. ¿Puede tolerarse el espectáculo inmisericorde de la destrucción de este Vía Crucis?

Las cruces no se han caído solas. Y está claro que no ha sido el viento quien las ha tirado. Han sido forzadas y derribadas deliberadamente con la fuerza del odio a la fe. No se trata solo de la Memoria Histórica sino de lo que significa la Cruz en nuestra historia.

 

 

 

Lo poco que se ha salvado ha sido por la protección castrense de unas instalaciones militares

 
     
 
     
 
     
 

El acero forjado que mantenía la Cruz ha sido manipulado y destruido

   
 
     
 
     
 
     
 
 
     
 
     
 

De nuevo, el forjado de acero, manipulado y destruído

   
 
     
Texto y fotos: Beatriz Avilés

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