España es irrevocable


"España es "irrevocable". Los españoles podrán decidir acerca de cosas secundarias; pero acerca de la esencia misma de España no tienen nada que decidir. España no es "nuestra", como objeto patrimonial; nuestra generación no es dueña absoluta de España: la ha recibido del esfuerzo de generaciones y generaciones anteriores y ha de entregarla, como depósito sagrado, a las que la sucedan. Si aprovechara este momento de su paso por la continuidad de los siglos para dividir a España en pedazos,  nuestra generación cometería  para con las siguientes el más abusivo fraude, la más alevosa traición que es posible imaginar" (O.C, Edición Centenario, p. 638).